Tlaxcala, Tlax. Este martes la Procuraduría General de Justicia de Tlaxcala (PGJE) informó la apertura de 3 carpetas de investigación por diversos hechos delictivos registrados en la entidad el los últimos días: una por un caso de linchamiento en Tenancingo, otra por la aparición de un cuerpo desmembrado en Calpulalpan y una balacera en Yauhquemehcan.

Empero no se hizo mención alguna sobre dos intentos de linchamiento en Teolocholco y el Xochitecatitla en Nativitas, tampoco sobre la aparición del cuerpo de un hombre desnudo y con signos de violación o el supuesto ataque de un comando armado a un establecimiento de comida en Apetatitlán.

Casos que en redes sociales han puesto en alerta a la población tlaxcalteca, no así al Secretario de Gobierno, José Aaron Pérez Carro quien ha calificado estos hechos como “actividad inusual”, recordando que anteriormente ha utilizado el calificativo “atípicos” para referirse a situaciones delictivas en territorio estatal, sinónimo del conocido “casos aislados” utilizado por la ex secretaria de gobierno Anabel Alvarado Varela.

Resulta extraño que una dependencia estatal se refiera a casos de linchamiento como una actividad inusual cuando la propia Comisión Nacional de Derechos Humanos ha contemplado a Tlaxcala entre los estados con mayor ocurrencia de linchamientos en el país.

Lo anterior de acuerdo al Informe Especial Sobre la Problemática de los Linchamientos en Territorio Nacional, publicado el 22 de mayo de 2019 en el cual se informa que los Linchamientos en Tlaxcala han crecido hasta 22.6 por ciento así como se incluyó a la entidad entre los estados con alta presencia de linchamientos o violencia social a la par de Morelos, Chiapas, Tabasco, Veracruz e Hidalgo.

Asimismo, el informe dio a conocer que en Tlaxcala el 21.4 por ciento de habitantes decidió realizar acciones conjuntas con sus vecinos: “Aunque estas personas no necesariamente están dispuestas a participar en un linchamiento permite visualizar la predisposición de las personas en las comunidades a organizarse ante el temor de ser víctimas de un delito”.

El informe incluye que estos casos de linchamiento son evidencia del hartazgo social y la poca confianza que la ciudadanía tiene en el sistema y las autoridades encargadas de la procuración de justicia.

Sin embargo, lo que Pérez Carro sí hizo fue reconocer que los delitos de homicidio doloso han incrementado, mientras llamó a la población a confiar en las autoridades, actuar con prudencia y a privilegiar el diálogo, aunque resaltó que se deben analizar y actualizar los protocolos de actuación en casos de linchamientos en la entidad