Por: Fernando Martínez

En 1854 el Papa Pio IX definió el dogma de la Inmaculada Concepción de María por medio de la Bula ‘Ineffabilis Deus’: “Declaramos, proclamamos y definimos que la doctrina que sostiene que la Bienaventurada Virgen María fue preservada inmune de toda mancha de la culpa original en el primer instante de su Concepción por singular gracia y privilegio de Dios omnipotente en atención de méritos de Cristo, salvador del género humano, es revelada por Dios y debe ser por tanto firme y constantemente creída por todos los fieles”.

En ese mismo año muere en la hacienda de Chichihualco Guerrero, Nicolás Bravo, héroe de la independencia. Se canta, por primera vez, el Himno Nacional Mexicano del maestro Jaime Nunó y de Francisco González Bocanegra, el primero escribió la música y el segundo la letra. Anthony Foss obtiene la patente para el acordeón; Sabino Ambríz, de la vecina Puebla, “le proponía al Ayuntamiento su empresa para alumbrar la ciudad con gas vegetal. El ’empresario del alumbrado de gas luz’ – como Ambríz se autodenominaba-, señalaba que aquella era una industria nueva, pues llevaba seis o siete años de conocerse en la República y en la Ciudad de México sólo se había usado en 500 lámparas. Persuadido, el Ayuntamiento facultó al comisionado del alumbrado para que junto con el Prefecto celebraran el contrato con Ambríz. Éste se contrajo por el término de tres años y generó una demanda intensiva de trementina que impactaría severamente los bosques de La Malintzi”, según nos expone José Juan Juárez Flores en su trabajo titulado: ‘Alumbrado público en Puebla y Tlaxcala y deterioro ambiental en los bosques de La Malintzi, 1820-1870’.

En ese mismo año, de 1854, pero en Tlaxcala “se levanta un censo mediante el cual se conoció los nombres y la procedencia de los pobladores de Altzayanca, en dicho documento se registra un total de 487 personas mayores y capaces de votar, así como sus comunidades de origen: Cuapiaxtla, Quimixtlán, Huamantla, Zacapoaxtla, San Juan de los Llanos, Terrenate, Nopalucan, Cuyuaco, El Seco, Teanguismanalco, Cosamaloapan, Tlaxco, Tehuacán, Ixtenco, Puebla, Tzompantepec, Ixtacamaxtitlán. De estos lugares provenían los hombres que formaron los cimientos de lo que hoy es el municipio de Altzayanca”, se puede apreciar en la Monografía de dicho Municipio. Además, en esa fecha era consagrado el templo de la Basílica de Ocotlán y se daba a conocer la existencia de 168 haciendas en la Entidad.

En el terreno político, el primero de marzo de ese mismo año, fue proclamado el ‘Plan de Ayutla’, con el fin de derrocar la dictadura de Antonio López de Santa Anna. Los ‘conservadores’ que lo llevaron al poder estaban en desacuerdo con el clima de efervescencia popular que había propiciado y que atentaba contra sus intereses; para los ‘moderados’, que también habían visto afectados sus intereses, su régimen era ilegal; finalmente, los ‘liberales’, que eran la fracción más radical, estaban en desacuerdo con sus ataques a las libertades civiles y políticas y sus pretensiones monásticas, al ‘Plan’ se suman, a principios de 1855, diferentes caudillos. Los fracasos de Santa Ana por sofocar la revuelta ponen fin a su gobierno el 9 de agosto de ese año.

Guillermo Valle, quien era un abogado y militar tlaxcalteca oriundo de San Pablo Apetatitlán, establece su biografía oficial emanada del gobierno del Estado (en Oaxaca ha manifestado Armando Díaz de la Mora), se levantó en armas y fue reconocido como jefe de la rebelión de ‘Ayutla’ en el Estado. “Se quemaron los retratos de Santa Ana en un motín en la Plaza de la Constitución de la Ciudad de Tlaxcala. El Jefe Político, General Joaquín de los Reyes, huyó por las azoteas de las casas consistoriales. Guillermo Valle se encargó del Gobierno del territorio, asumió la Jefatura Política, integró un Consejo de Gobierno y decretó un estatuto orgánico provisional con el objetivo de organizar políticamente el territorio… Con el nombramiento del General Juan Álvarez como Presidente Interino de México, se convocó a la elección de Diputados al Congreso Constituyente. En la Entidad son designados como Diputados propietarios el licenciado Juan De Dios Alarid y Mariano Yánez y como suplentes José Mariano Sánchez (quien había sido en varias ocasiones Jefe Político de la Entidad) y Ramón M. Aguirre.

Finalmente en diciembre de 1856, el Congreso Constituyente aprobó, por mayoría de votos, la conversión de Tlaxcala en Estado libre y soberano de la Federación. Al año siguiente, el Congreso Constituyente del Estado de Tlaxcala inició su primer periodo de sesiones. El 9 de junio de 1857, Guillermo Valle se convirtió en el primer Gobernador de la Entidad (el primero de junio, expone Armando Díaz de la Mora) y el 3 de octubre del mismo año se promulgó la Constitución Estatal, que elevó a Tlaxcala al carácter definitivo de Estado, en sus artículos 43 y 45… Una vez que Tlaxcala fue erigido Estado libre y soberano, Guillermo Valle se dio a la tarea de organizar la administración pública, dedicando los esfuerzos gubernamentales a la atención de la educación mediante siete juntas directivas. Decreta un estatuto orgánico provisional que habrá de regir el desempeño de las cuestiones públicas en la Entidad y una serie de ordenamientos enfocados a subsanar los retrasos que sufre Tlaxcala. Uno de los más importantes es el que se refiere a la normatividad a aplicar en materia de instrucción pública, atendiendo al Decreto No. 5de fecha 11 de agosto de ese año, por el que Contla queda suspendida a partir del artículo tercero del mismo, de la junta directiva de instrucción primaria de la quinta sección, al igual que Apetatitlan, Santa Cruz Tlaxcala, Yahuquemecan y Xaltocan… El 10 de junio de 1857, al abrir el Congreso Constituyente del Estado sus trabajos, Guillermo Valle, Gobernador del territorio de Tlaxcala, dijo: ‘Señores Diputados, ahora sí se le hizo justicia a la historia de Tlaxcala, éste día se nos va a grabar, el primero de junio de 1857, pues para éste pueblo comienza un nuevo amanecer, un nuevo porvenir de progreso y felicidad para los ciudadanos que forman este Estado’.

Durante la Guerra de Reforma, el Gobernador Guillermo Valle se adhiere al ‘Plan de Tacubaya’, desconociendo la Constitución de 1857 y su orden en el Estado, pero el General liberal Miguel Negrete, se pronuncia a favor de la Constitución y restablece el orden constitucional en Tlaxcala desde Chiautempan, donde amenaza tomar la Ciudad de Puebla…Guillermo Valle se pronunció a favor de la rebelión y disolvió el Congreso. Su Secretario General de Gobierno, Miguel Lira y Ortega, con una fracción de la Legislatura disuelta, se levantó en armas a favor del régimen constitucional. Guillermo Valle renuncia a la gubernatura. Los ‘conservadores’ designan un Jefe Político y declaran a Huamantla: capital de Tlaxcala. Las ‘blusas rojas’ del ‘anticlerical’ Antonio Carvajal empezaron a ser conocidas en los llanos de Apan, así como los guerrilleros de Doroteo León, quienes combatieron a los ‘conservadores’ hasta el triunfo de los ‘liberales’, lo que permitió la entrada del Presidente Benito Juárez a la Ciudad de México, el 10 de enero de 1861. En Tlaxcala, en marzo de ese año, el Congreso llamó a ocupar la gubernatura a Manuel Saldaña“, se puede apreciar en la Enciclopedia de los Municipios de México, en lo referente al Estado de Tlaxcala.

Cabe mencionar que durante el mandato de Guillermo Valle, el Presidente de la República fue Ignacio Comonfort. Guillermo Valle murió en 1867, año en que se llevaron a cabo famosas batallas en donde miles de mexicanos acompañaron a Porfirio Díaz en la disputa contra el ejército francés, el cual sería derrotado y Díaz pasaría a la historia como uno de los héroes de esa lucha armada, lo que después le llevaría a la ‘Silla Presidencial’.

El historiador Armando Díaz de la Mora reseña un acontecimiento: “Al inicio del año 1876 el llamado Segundo Imperio o de Maximiliano entró en una etapa de franco declive, motivado básicamente por el 3 de febrero, cuando salieron de México las últimas tropas francesas que dejaban al Emperador sostenido por sus ya mermadas fuerzas que intentó reorganizar el General Miguel Miramón“. El propio historiador declara que también “el 2 de abril, del año 1867, es una fecha importante para Tlaxcala que debiera conmemorarse cada año, pero que lamentablemente, como en muchos otros acontecimientos, ni siquiera se sabe lo ocurrido o está distorsionado por la ligereza que caracteriza a la investigación de nuestra Entidad”.

Y es precisamente en ese año, cuando fallece el creador de las siguientes palabras: “los sabios más profundos respetan como sagrados los instintos de los hombres y de los pueblos ¡Quién se atreverá a negarme que Tlaxcala es universal y tiene vivo el pensamiento de la Independencia, que no reconoce otro límite que un profundo respeto a las autoridades nacionales! ¡Respetad, señores constituyentes, el soplo de vida que conserva una civilización de las más antiguas e ilustres de nuestro país!”, palabras pronunciadas por Guillermo Valle en el Congreso Constituyente de 1857.