Zacatelco, Tlax. El pasado miércoles 18 de septiembre, un salón de belleza ubicado en el municipio de Zacatelco, fue vandalizado con mensajes transfóbicos, esto, porque Daniela, la propietaria, es una mujer transexual.

Hace dos años, ella decidió cambiar de domicilio su salón de belleza; hasta la semana pasada, se sentía en un ambiente confortable. Es originaria de Zacatelco y su negocio se ubica a unas cuadras de la iglesia de dicho municipio, lugar donde ella creció; es conocida por los vecinos, quienes reconocen su trabajo y sobre todo respetan que sea una mujer transexual, nunca había sido víctima de discriminación en su entorno laboral.

El pasado miércoles al arribar a su local encontró una serie de mensajes de odio que decían joto, maricón, gay; esto hizo a Daniela cuestionarse quién pudo haberlo hecho, con qué intención pero sobre todo si ahora se encontraba en una situación de vulnerabilidad ante posibles agresiones, sin embargo, decidió restar importancia y sólo le pidió a su marido que la ayudara a quitar lo que habían escrito; “Cuando mi esposo regresó de trabajar limpió y pintó porque se veía muy feo. Cuando el local quedó bien, pensé que lo había cometido gente que tal vez tiene envidia o que habían sido jóvenes que se les hace fácil llegar y grafitear”.

Sin embargo, el viernes 20 de septiembre, al arribar nuevamente a su salón, Daniela encontró una vez más los mensajes escritos en la fachada de su local; “Me alarmé y me preocupé porque estaban atentando contra mi persona. Otra vez le pedí a mi marido que los quitara porque además, realmente a mi esas palabras me hacen sentir mal, me hacen sentir de alguna manera triste. Además se ve muy mal, le da mala imagen a mi salón”.

Alrededor de las 5:30 su esposo había terminado de quitar nuevamente los mensajes, pero por la noche, cuando se encontraba a pocos minutos de cerrar, vecinos del local de Daniela le notificaron que un joven había sido sorprendido vigilando su negocio y comenzaba a grafitear, pero al ser sorprendido se dio a la fuga y abordó un vehículo que lo esperaba para posteriormente huir.

Fue así como Daniela junto con su marido decidieron hacer público lo que estaban viviendo y también proceder legalmente. Con el apoyo de la comunidad LGBT y gracias a la viralización del caso, ella ha tenido un apoyo inmediato y afable por parte de las autoridades estatales; la PGJE ha iniciado las investigaciones pertinentes.

Hasta ahora, sigue trabajando con normalidad, pero señala que no puede dejar de sentir angustia, por lo que una de sus peticiones a las autoridades fue que una patrulla vigilara la zona, sobre todo por la noche, sin embargo, le dijeron que dicha solicitud aún está en proceso.

Ella nunca había tenido algún problema, se describe como una persona tranquila y respetuosa, por lo que siempre espera lo mismo de su entorno; “A la gente aún le falta mucha información sobre la transexualidad. Hay personas que llegan mi local y se dirigen hacia mi como si fuese hombre, hay malos entendidos, pero nunca había sucedido un mal trato. Las agresiones las había vivido fuera de mi zona de trabajo, en la calle donde a veces te gritan cosas que no van”.

Daniela reconoce la atención que ha recibido por las autoridades tlaxcaltecas, resalta que muchas veces la comunidad LGBTQ+ es víctima de discriminación al no permitirles o negarles la entrada a lugares públicos; “también, a veces por andar vestida de mujer las patrullas te quieren subir, y muchas veces las autoridades son quienes te culpan al argumentar una provocación por el simple hecho de ser trans o vestirte de mujer, como ellos dicen, eso provoca sentirte vulnerable, pero hoy que me siento atacada y afectada, las autoridades me han escuchado, me han atendido correctamente, con respeto”.

Asimismo, señaló que la situación es muy complicada, por lo que no podía quedarse callada; “Pueden regresar y no sé qué intenciones tengan, si van más allá de vandalizar, imagínate que se les calienta la cabeza, si quieren hacerme otras cosas. Yo tomé la iniciativa porque se vive mucho crimen de odio, a cada rato matan a las personas transexuales y yo no quiero ser la que sigue”.

Tras la entrevista, Daniela hizo énfasis en lo importante que es tener una cultura de inclusión, específicamente, en el estado, pues comenta que hay muchas personas que aceptan a la comunidad LGBTQ+ pero no la respetan; “falta mucha cultura de inclusión, merecemos respeto, la comunidad LGBTQ somos personas: vivimos, amamos, sentimos y respetamos, por lo tanto no exigimos algo que no merezcamos ética y legalmente”.