Tlaxcala, Tlax. Las piezas en el gabinete del Gobierno de Tlaxcala continúan en movimiento, uno de estos se presentó este miércoles cuando se anunció el cambio de estafeta de Manuel Camacho Higareda como titular de la Secretaría de Educación Pública – Unidad de Servicios Educativos de Tlaxcala (SEPE-USET), para ser colocado en el Sistema Estatal de Promoción del Empleo y Desarrollo Comunitario (Sepuede).

Aunque la cuenta pública 2018 de la USET fue aprobada, lleva observaciones de 3.3% pues de los 246 millones 370 mil 138.46 pesos no se comprobó un total de 8 millones 765 mil 524.25 pesos por conceptos de gastos pagados y no comprobados, excesos, bienes o servicios sin acreditar, recursos públicos otorgados no comprobados uso de recursos con fines distintos a los autorizados y volúmenes de obra pagados no ejecutados.

A poco más de dos años y medio de la llegada de Manuel Camacho Higareda, se ha hecho presente la inconformidad de la comunidad estudiantil: padres de familia, alumnos, docentes y personal administrativo de todos los niveles educativos se han manifestado en contra de las determinaciones o la falta de ellas en la SEPE.

De inicio, la Federación Nacional de Estudiantes Revolucionarios “Rafael Ramírez” (FNERRR), tuvieron una intensa jornada cuando se instalaron en las inmediaciones del zócalo de Tlaxcala en un plantón que tuvo una duración de casi 95 días para exigir a las autoridades educativas y de gobierno, el recurso que sería utilizado en la casa del estudiante “Tlahuicole”, recurso mayor a 16 millones de pesos que finalmente “apareció”; un año después los fenerianos volvieron a tomar las calles para exigir a Camacho Higareda apoyo para equipar la casa del estudiante.

Asimismo, durante la etapa que estuvo el funcionario, docentes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), manifestaron su inconformidad por la aparente “incapacidad” de Manuel Camacho para resolver la reinstalación de maestros cesados, caso que llegó a su fin hacia finales del pasado mes de junio.

No olvidando mencionar los uniformes con tallas irregulares que recibieron los estudiantes de nivel básico, así como la violación a la ley de uniformes escolares gratuitos que, de nueva cuenta no fueron entregados desde su legislación.

La SEPE también ha vivido momentos de tensión, uno de estos grupos fue el de las estudiantes normalistas de la Escuela Normal Rural Benito Juárez en julio de 2017, cuando un grupo antimotines separó a un grupo de manifestantes.

Recientemente en las instalaciones de la USET también hubo confrontaciones entre policías estatales y personal administrativo, quienes exigían la destitución de Claudia Xochihua Rodríguez como directora  de relaciones laborales, logrando su destitución el pasado mes de julio.

Uno de los pendientes que deja Camacho Higareda, son los planteles que faltan por reparar en Tlaxcala ya que la entidad forma parte de las 19 mil 194 escuelas dañadas en México tras el sismo del 19 de septiembre de 2017.

De mil 13 escuelas en Tlaxcala, el portal reconstruccion.mejoratuescuela.org indica que quedan al menos 324 planteles pendientes por reparar, con estatus desconocido, programadas o en curso.