Siempre que platicamos con un artesano tlaxcalteca enfatiza sentirse orgulloso de lo que hace, pues ellos vinculan el antes con el ahora desde la cultura y las tradiciones, tal es el caso de Bertina Pérez Coyotzi, quien tiene 53 años y se dedica a hacer artesanías con barro gruñido, para ella es de suma importancia que a través de sus piezas se conserve una parte de la historia.

Bertina es de la comunidad de San Sebastián Atlahapa, lleva 25 años dedicándose a hacer este tipo de artesanía pero su familia tiene alrededor de 60 haciendo esta actividad; sus bisabuelos, abuelos, padres y ahora sus hijos han mantenido viva una técnica muy característica del Estado.

El proceso de una pieza en barro consiste en obtenerlo virgen y posteriormente limpiarlo, molerlo, amasarlo, moldearlo, bruñirlo, rayarlo y hornearlo. La técnica de bruñido consiste en dejar descansar la pieza unas tres horas para que endurezca y posteriormente alisarla con un cuarzo hasta conseguir una apariencia brillante.

Las piezas que Bertina y su familia hacen son floreros, ceniceros, fruteros, jarros, ocarinas, utensilios que no son para fuego; “se pueden poner frijoles, ensaladas, comida en general y ayuda a mantener la comida fresca y por ejemplo las jarras conservan el agua fría”, pero la artesanía más representativa que realizan es el patito, que es un recipiente donde nuestros antepasados tomaban agua santa del pocito de Ocotlán, “Si vas a los murales de Palacio de Gobierno podrás encontrar representado el patito de Atlahapa, esa es una pieza muy importante que no queremos que se pierda, porque al perderse se iría con ella un pedazo de cultura”.

Actualmente, esta familia de artesanos en el Taller Laguna enseñan a turistas y locales la técnica del baro bruñido, para ellos es muy importante conocer los procesos que hay detrás de las artesanías, “han venido al taller españoles italianos, franceses, japoneses, chinos, y a los chinos les dije que no me copien”. Señala también que muchas veces los extranjeros se muestran más interesados en los procesos de realización y su historia.

Asimismo, han innovado la tradicionales piezas en colores rojizos y junto con su esposo manejan el verde, negro, café, azul turquesa, entre otros; además han creado otro tipo de piezas. Bertina ha ganado varios reconocimientos, “Para mi ser artesana es un orgullo, ya que no todos tenemos ese conocimiento, si yo lo tengo, lo he plasmado en mis piezas que vienen desde mis raíces. Además he tenido premios municipales, estatales y nacionales, he ganado con un chochocol, que es un cántaro, con una tinaja, un toro tequilero, un tambor en barro con cuero de chivo, con un pato; para mí eso representa la posibilidad de preservar la riqueza de Tlaxcala”.