Para conocer acerca de los tabúes que tiene la sociedad tlaxcalteca en torno a la sexualidad, durante la primera transmisión en vivo para suscriptores de Escenario Tlaxcala, entrevistamos a Alejandra Bueno, sexóloga y profesora de la Universidad Autónoma de Tlaxcala, quien nos contó la diferencia entre mito y tabú, donde el primero es una idea errónea de algún concepto como medida de control y el segundo se trata de un tema censurado que parte del entorno cultural.

Para comenzar a hablar sobre el ejercicio de la sexualidad en Tlaxcala, mencionó que se debe trabajar sobre todo en relación a los derechos y libertades sexuales, “si tú le preguntas a una persona de cualquier edad en la calle sobre esto, es algo que no está en el imaginario tan presente. Si yo no sé a qué tengo derecho con respecto a mi cuerpo, al placer y el ejercicio de éste, voy a hacerlo con riesgos, por ejemplo; va una pareja de chavos homosexuales caminando y un policía les hace un comentario de no manifestar afecto, si son dos chavos no empoderados o desconocedores de sus derechos, pueden caer en la idea de la mordida, el miedo o puedan ser amedrentados”.

En el año 2000 se juntaron varias organizaciones civiles principalmente de jóvenes en el Centro Vacacional La Trinidad, donde fueron ellos quienes hablaron acerca de cómo querían vivir su sexualidad, de ahí se realizó la Declaración Tlaxcala, que posteriormente se convirtió en las Cartilla de los Derechos Sexuales y Reproductivos de las y los Jóvenes que se difunde en todo el país, las organizaciones se la regalaron a la Secretaría de Salud para decirle “estos son nuestros derechos y como queremos vivirlos”. Ese mismo año había una movilización a nivel nacional para promover que los jóvenes pudieran tener una vida sexual de manera placentera y segura, había mucho trabajo respecto a la prevención de ITS, además el Instituto de Juventud en ese momento aspiraba a ser referente nacional y concentró a todas estas asociaciones.

En relación a los índices de aumento de enfermedades de transmisión sexual, la Secretaría de Salud dijo hace unos meses que se ha fracasado en algunas campañas, ya que mucha población joven está dejando de usar condón, “pero si muchas instituciones los reparten gratuitos, ¿Por qué este aumento?, entonces la diferencia entre conocer el condón y saber cómo se usa tiene una brecha bien fuerte, la cual es cultural”, por lo que Alejandra considera que debe existir una reflexión desde quienes son responsables de la formación de las siguientes generaciones, como los padres que se justifican diciendo que no tuvieron información, “pero actualmente la información se obtiene de muchos lados como el internet, entonces lo que falta es formación, incluso en zonas urbanizadas”.

Uno de los municipios de Tlaxcala con mayor presencia de personas transexuales, transgénero y homosexuales es Contla, donde existe aceptación a la diversidad y esto tiene que ver con la manera en que viven tradiciones como el carnaval, por lo que uno de sus principios básicos es el respeto, “una vez una señora me dijo que mientras no vengan a hacer relajo aquí en el pueblo son bien recibidos; eso es tolerancia, creemos que la tolerancia significa te tengo que aguantar, y la tolerancia es que si tú eres diferente a mí, podemos convivir en la medida del respeto que tenemos”.

Pese a que Tlaxcala tiene condiciones geográficas favorables en relación a otras zonas con mayor apertura sexual, existen muchos tabúes alrededor de ella, “aquí hay muchos puntos de venta de juguetes sexuales, yo recuerdo que en los 90 había una persona que vendía juguetes sexuales y lo hacía solamente con una mochilita, digamos de manera muy casera. Hoy existen negocios, empresas, y por qué no, franquicias. He hecho el ejercicio de quedarme viendo y entran parejas pero hay mucho miedo de preguntar a pesar de que las personas que atienden están capacitadas para tratarlas con respeto a su vida íntima”.

Asimismo, señaló que debería haber mucha más apertura en torno a la educación sexual, pues todavía existen grupos que se resisten, “no debería ser, esto es hablar de nuestro cuerpo, de la toma de decisiones, de las herramientas para tomarlas, no sé si se imaginaran que hablar de educación sexual implica cuestiones innecesaria o fantasías que no podrían ser”.

Ella también se dedica a la promoción de la copa menstrual, una alternativa ecológica para las mujeres, la cual consiste en tener contacto con su menstruación a partir de la acumulación, “cuando la ven se preguntan si todo esto les va a caber, entonces te viene la idea de que muchas mujeres no dimensionan el tamaño de su vagina, o la diferencia entre una copa y un pene. También existe un tabú en torno a niñas y adolescentes que están empezando a menstruar que podrían usar la copa menstrual, sin embargo, se argumenta que aún son vírgenes, entonces está este tabú de la virginidad, el estreno, estar sellada, tener un sello de garantía. Otra cosa que me ha impactado también con la copa es que la ven muy grande y se cuestionan cómo irán al baño, entonces existe un desconocimiento del organismo, por lo que hay que enseñar anatomía. También me pasa mucho con adolescentes que piensan que si se masturban mucho se van a secar, esto es reflejo, otra vez, de la falta de conocimiento del organismo, de tu cuerpo. También están los peores: que si te masturbas te salen pelos en la mano, dejas de crecer o te vas a enfermar, esos son parte de los pensamientos que se deben erradicar, necesitamos más información científica”.

Pero gracias a su trabajo también existen casos de superación de tabúes como el uso de la copa menstrual o decidir gracias a la educación sexual retrasar un año o seis meses el inicio de la vida sexual, “en una ocasión unos adolescentes se acercaron a mí para decir que querían comenzar su vida sexual y me pidieron ayuda, así que lo hice; trabajamos en sesiones como terapéuticas con temas sobre el conocimiento y funcionamiento de su cuerpo, la toma de decisiones, sobre cuánto habían madurado. Pasó un tiempo, lo planearon y cuando regresaron dijeron que fue una de las mejores experiencias que habían tenido porque no hubo miedo ni presión, entonces hay muchas experiencias exitosas de empoderamiento sobre todo de adolescentes”.

Por último, Alejandra señaló que el mito se cae cuando se comprueba la información, “si tú investigas en Google Académico, por ejemplo, de la masturbación encontrarás muchos beneficios, entonces la información va a tirar el mito. Después la creación de una actitud y una cultura de la sexualidad placentera, responsable y consensuada, que no me dañe, que no te dañe y que no dañe a terceros”.