Tlaxcala, Tlax. ¿Todos los animales dentro del Estado tienen acceso a agua potable y se les brinda una alimentación adecuada a sus correctas necesidades? ¿No sufren hambre, sed  o malnutrición alguna? ¿ No sufren de estrés físico?

¿Se les proporciona en la  antidad a los animales un refugio o ambiente adecuado que haga frente a las inclemencias climáticas del Estado? ¿No sufren lesiones o enfermedades, gracias a una prevención adecuada y tratamiento adecuado que regula  el Estado?

Si contesto NO a la mayoría de las preguntas, esta nota será de su agrado.

En la actualidad en México, la mayoría de los Estados cuentan con una Ley de marco jurídico que brinda bienestar animal; no obstante, no todas las entidades cuentan con este respaldo Juridico,  por otra parte algunas no estan completas y actualizadas, lo que marcó una pauta para permitir el debate sobre la necesidad de cubrir una Ley de este tipo para el Estado de Tlaxcala.

Por tal motivo, este día durante sesión ordinaria se llevó a cabo la aprobación de la iniciativa con proyecto de decreto, por el que se expide la Ley de Protección Animal para el Estado de Tlaxcala tanto en lo general como en lo particular, con 16 votos a favor y 3 en contra, negativos aportados por Miguel Ángel Covarrubias Cervantes, Irma Yordana Garay Loredo y Laura Yamili Flores.

La aprobación fue un momento que celebraron los presentes con gran emoción y algunos con lagrimas en los ojos, pues a partir de ahora queda prohibida la venta de animales en la vía pública, tener mascotas en azoteas, así como los circos con animales.

Cuando se habla de Bienestar Animal, primordialmente  lo que se nos viene a la mente son sanciones en contra de los abusos de animales y mascotas, un tema de suma importancia que se hizo notar mediante la presencia de un número considerable de personas en favor de la protección animal y  asociaciones de protección animal (APA), quienes  en compañía de sus amigos perrunos se hicieron presentes dentro del congreso local, que de manera pacífica mostraron su solidaridad total y exigencia obligada  para que dicha ley fuera aprobada por el Congreso del Estado.

Todo ello, en favor a esta nueva Ley que propone un marco de principios y valores que de manera general establece las condiciones para una nueva regularización; no obstante, esta Ley no es la solución pero sí un primer paso para iniciar una regularización específica, ya que los principios y valores que propone son dificiles de negar, al ser de medidas básicas de dignidad y prácticas mas humanas con la protección y salvagurda de los animales que no pueden manifestarse y no tienen voz ni voto.

Hoy en día, Nuevo Leon y la Ciudad de México son los estados que registran un mayor avance en temas de bienestar animal. Tlaxcala el día de hoy  estableció un marco Jurídico que regulará las disposiciones generales, responsabilice a las distintas instituciones de gobierno encargadas del medio ambiente, al tiempo que estableció el compromiso de adoptar y regular la conducta de los seres humanos para con los animales.

Por tal motivo, toda persona dentro del Estado de Tlaxcala que sean propietarios de un animal ya sea de  adiestramiento, compañía, exhibición, producción, de trabajo, doméstico, silvestre, o en cautiverio tendrán la obligación de garantizar su bienestar así como de protegerlos según sean sus características. De lo contrario podrán ser acredores a sanciones de orden público.

Por otra parte, el Estado será responsable de las medidas pertinentes para que los animales que se encuentren en abandono, sin placa de identificación o que se encuentren en extravío sean atendidos, trabajo que incluso podrá darse en conjunto con organizaciones civiles.

Sin embargo, en esta primera etapa se propuso exeptuar la fiesta brava por toros de lidia así como las peleas de gallos, al ser considerados tradiciones y patrimonio cultural del Estado. Por lo que seguirán celebrándose en la entidad tlaxcalteca.

Cabe mencionar que durante el desarrollo de esta sesión ordinaria que causó polémica se les cerraron las puertas del Congreso a un grupo de pensionados y jubilados del Estado que pedían dialogar con los Diputados; sin embargo, la sala de sesiones se  encontraba repleta de mascotas  a quienes si se les permitió el libre acceso.