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Río Atoyac: Abandono, omisión y alternativas. Parte 1

Tlaxcala, Tlax. 28 de julio de 2017 (Reportaje Especial) A lo largo de la línea de agua que corre por las comunidades de Nativitas y Tepetitla –y que Diego Muñoz Camargo describió como "grandes y fuertes"- se observan amplias fábricas oficialmente registradas y lavanderías, pequeñas empresas informales dedicadas al lavado de la mezclilla, que contaminan con impunidad el Río Atoyac y sus afluentes.


Durante 15 años, las 2 mil 15 fábricas, decenas de empresas manufactureras y los municipios han vertido sus aguas residuales sin permiso o rebasando los parámetros establecidos por la norma. Estas tres causas, no controladas por los tres niveles de gobierno, han colapsado el ecosistema del río y mermado la vida y la salud de los pobladores.


En los últimos 10 años, periodo en el que más se han denunciado los altos grados de contaminación del río y la afectación de la salud de la población, la Comisión Nacional del Agua (Conagua) delegación Tlaxcala, ha multado con 19.7 millones de pesos a 118 industrias por incumplir con las normas establecidas por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT). Por su parte, la delegación de Conagua en Puebla reportó 79 multas con un monto total de 12 millones 775 mil 897.66 pesos.


A pesar de estas sanciones administrativas millonarias, la contaminación del río Atoyac no se ha detenido porque "las empresas pagan para contaminar", nos dice Alejandra Méndez Serrano, directora del Centro Fray Julián Garcés, grupo que ha visibilizado esta problemática medioambiental y social desde hace 10 años.


Las más de mil empresas del corredor industrial Xicoténcatl han contaminado durante 15 años. Aunque la CONAGUA las ha multado, esto no ha impedido que modifiquen sus prácticas.


Los empresarios ricos son los que más contaminan, pues el 90% de las multas corresponde a la industria y solo el 10% a las descargas municipales de acuerdo a datos obtenidos mediante solicitudes de acceso a la información pública.


Cabe destacar que el número de descargas ilegales y multas aumenta cada año. Mientras que en 2005 Puebla registró multas por 369 mil 875 pesos, en 2016 el monto llegó a 2 millones 166 mil 709 pesos, y 8 millones 241 mil 536 pesos contra los municipios y las empresas asentadas en Tlaxcala -montos que se concentraron en la Tesorería de la Federación-, lo que demuestra que las empresas y los municipios reincidieron durante más de 10 años y que, frente al deterioro del río Atoyac, nada han querido hacer para detenerlo.


Al respecto, la directora del Centro Fray Julián Garcés dice que "ahora que la CNDH vuelve a referir la información a todas las dependencias (CONAGUA, PROFEPA y SEMARNAT), a los municipios y a los gobiernos de Puebla y Tlaxcala, demuestra que la contaminación persiste y ahora de manera más fuerte, y se comprueba la omisión de las autoridades para actuar frente a esta problemática; comprueba que no hay una coordinación interinstitucional, que cada quien hace acciones aisladas y además tiene información diferente frente a ese mismo fenómeno. Se comprueba que no hay acuerdos o que no se respetan los acuerdos de saneamiento, porque no tienen presupuestos ni programas ni hay un plan de vigilancia. Se comprueba que la CONAGUA cobra por contaminar, pone multas pero no hay un seguimiento o plan instaurado de cómo ir disminuyendo los tóxicos en el ambiente. Se comprueba que la población que vive ahí está expuesta a contraer enfermedades por la contaminación crónica".

La recomendación 10/2017 dirigida a los gobiernos de Tlaxcala y Puebla, a los municipios de San Martín Texmelucan y Huejotzingo, en Puebla; Tepetitla de Lardizábal, Nativitas e Ixtacuixtla, del estado de Tlaxcala; así como a las instituciones federales CONAGUA y SEMARNAT, los obliga a establecer un programa de saneamiento interinstitucional.


Alejandra Méndez explica:
-Lo que recomienda la CNDH es que haya un plan de saneamiento integral y coordinado interinstitucionalmente, es decir, que los Municipios, el estado y la federación tengan que sentarse para mirar el problema y diseñar cómo reducir los índices de contaminación: armar un plan de saneamiento que no empiece de cero. Es necesario evitar los diagnósticos, la misma CNDH ya habla de diagnósticos porque ya existe la información.


Zona fértil para los Xicalancas
En "Historia de Tlaxcala", Diego Muñoz Camargo refiere que grupos de "olmecas, chalmecas y xicalancas" salieron del Valle de México "habiéndose poblado" y se encaminaron hacia la parte del volcán y faldas de la Sierra Nevada, donde se quedaron los chalmecas. Por su parte, los olmecas y xicalancas atravesaron las tierras hasta que llegaron a "Tochimilco, Atlixco, Calpan y Huexotzinco, hasta llegar a la provincia de Tlaxcala".


Vinieron tomando tiento, sintiendo la disposición de la tierra para instalarse en "Texoloc, Mixco, Xiloxochitla y Tenanyacac" donde están dos ermitas que se llaman San Andrés y San Miguel, y que por medio de estas ermitas pasa el Río Atoyac que baja de las vertientes de la Sierra Nevada. Los testimonios hablan de la fertilidad de la zona, del tornasol de los peces en el río bajo el sol que fluye terso y transparente.


Hoy las aguas del río son espumosas y oscuras como la muerte. A un costado del río, en el municipio de Tepetitla de Lardizabal, las descargas municipales son de un tono verde pantanoso y sin embargo fluyen. En las zonas donde se sitúan las descargas industriales el agua es más densa, se estanca, es espumosa y azul.


Con el calor se eleva el invisible manto de olores fétidos y, en las noches, los gases suben con su picor incómodo. Provienen del corredor industrial Xicoténcatl, ubicado entre los municipios de San Martín Texmelucan, en el estado de Puebla, y Tepetitla, municipio de Tlaxcala.


Solo quedan las narraciones en los libros de historia y los recuerdos de quienes vieron un río limpio, como el caso de la señora Rebeca, una pobladora de San Rafael Tenanyecac, municipio de Nativitas:
"El río venía, las aguas eran transparentes. Lográbamos ver las piedritas, los peces que nadaban en el agua. Incluso íbamos al río, bajábamos a lavar. Veníamos con nuestra ropa limpia y seca. Hubo un tiempo que yo tuve que salir, cuando regresé ya empezaban las aguas contaminadas, empezó a venir turbia, ya no podíamos venir a lavar porque ya empezaba a trascender mal. De ahí empezó la contaminación..., nos da tristeza la forma en la que se encuentra, ya nos vino a ocasionar los problemas con la contaminación tanto como del aire, tierra y de ahí se vienen ocasionando muchas enfermedades como es la leucemia, la anemia, el cáncer...; ha habido muertos de eso".


En agosto o septiembre el gobierno del estado debe presentar el plan de saneamiento, según el plazo de seis meses que indica la CNDH.
Hasta la fecha el gobierno local no ha informado sobre los avances del programa de saneamiento. Mediante solicitudes de información pública han respondido que aún no se han delineado.


Escenario Tlaxcala pidió a la Secretaría de Gobierno, mediante solicitud de información 00268817, las "acciones que ha emprendido (fecha y descripción de las acciones) para atender la recomendación 10/2017 emitida por la CNDH sobre el río Atoyac y sus afluentes".


Respondió que la información solicitada "no es competencia de la entidad pública" sino de la Comisión Estatal de Agua que depende de la Coordinación General de Ecología y que forma parte del Grupo de Trabajo Especializado de Saneamiento del río Atoyac.


El círculo de opacidad se cerró cuando solicitamos información, mediante oficio 00285217, a la Comisión Estatal de Agua y respondió que "no tiene facultades y/o atribuciones en cuanto a las descargas en cuerpos de aguas Nacionales, como lo es la Cuenca Hidrológica Río Alto Atoyac", y no quiso informar sobre su labor como parte del Grupo de Trabajo Especializado de Saneamiento de los Ríos Zahuapan-Atoyac en el Estado de Tlaxcala, presidido por Anabell Avalos Zempoalteca.


Las cinco cuartillas enviadas por el gobierno local se desgastan en explicaciones sobre acciones en las 83 plantas tratadoras "que no descargan directamente al río Atoyac", acota. Solo le dedican cuatro renglones a la pregunta que formuló Escenario Tlaxcala:
"Las actividades adicionales específicas en los municipios de Ixtacuixtla, Nativitas y Tepetitla" para 2017 son "recorridos con autoridades municipales para que identifiquen de manera presencial: a) descargas de sus municipios; b) Infraestructura de saneamiento y condiciones actuales de operación; c) Posibles acciones a ejecutar y c) Talleres de cultura del agua, enfocados al problema de contaminación de su municipio".


Empero, la recomendación de la CNDH es precisa y enfática en que las autoridades ya no deben hacer monitoreos e investigaciones porque ya existen estudios de la UNAM y la UAM que dimensionan el problema de la contaminación del río Atoyac y las plantas tratadoras.


La CNDH pone énfasis en la gestión de recursos para la "remediación de los ríos"; el diseño, construcción y óptima operación de los sistemas de drenaje; la construcción de Plantas Tratadoras de Aguas Residuales; realizar junto con Cofepris un diagnóstico toxicológico permanente de los riesgos y daños a la salud de la población que pueden tener su origen en la contaminación de los ríos; el diseño de programas de atención médica que incluya equipamiento médico para atender casos toxicológicos por exposición a contaminantes; asimismo, el grupo de trabajo deberá publicar periódicamente las acciones programadas y realizadas, además del diseño de campañas de información en salud.

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