Ciudad de México. En rueda de prensa, la Red por los Derechos de la Infancia en México (Redim), denunció que las autoridades de la Ciudad de México han criminalizado a Marco Antonio Sánchez, el joven detenido por policías capitalinos y de quién no se supo de su paradero por cinco días.

Representantes de Redim afirman que las autoridades han colocado la responsabilidad de esclarecer el caso en la recuperación de Marco Antonio, cuando deberían de seguir los protocolos de investigación, usando todos los elementos que tienen a su alcance como el acceso a las cámaras que podrían tener registrada su ubicación.

Durante su intervención Marco Antonio Sánchez (padre), declaró que cuando los llevaron a ver las cámaras para localizar a su hijo la mayoría no servían, por lo que no entiende como ahora han presentado videos donde pretende criminalizar a su hijo.  Exige que las autoridades capitalinas asuman la responsabilidad por su desaparición forzada, a lo que exclamó, “¡Sano de lo llevaron, sano lo queremos!”.

Voceros de la Redim aseguran que las juventudes son un sector que se ha convertido en un grupo vulnerable a las extorciones, por lo que el caso de Marco Antonio se vuelve un caso emblemático, pero piden que se tome en cuenta que cada día se repiten casos similares que deben tener una pronta respuesta.

Afirmaron que la demanda debe tener un costo político para el gobierno de la Ciudad de México, exigieron que este tipo de casos dejen de suceder y que se construyan las garantías para lograrlo.

Respecto a cómo las autoridades y algunos medios han criminalizado a la víctima, señalaron que no corresponde a estos “enseñar códigos morales”, pero sí respetar el debido proceso en una detención o el uso de las imágenes de menores de edad.

Finalmente, pidieron a la ciudadanía que no se normalice la detención arbitraría, y a las autoridades que investiguen y que no esperen a que se les lleve todo para avanzar en los procesos.

Cabe destacar que la PGJ señaló que peritos especializados comprobaron que las cámaras “se encontraban averiadas… debido a un corto circuito en el mecanismo del sistema eléctrico, tal como en su momento lo informó la Secretaría de Seguridad Pública (SSP)”.

De acuerdo con los registros de la SSP, el último video captado por el sistema de la patrulla involucrada en la desaparición del joven tiene como fecha el 8 de noviembre pasado.

Antecedentes

El 23 de enero, Marco Antonio Sánchez Flores, estudiante de preparatoria de 17 años, tomaba una fotografía a un mural en las inmediaciones del Metrobús Rosario cuando fue detenido por tres policías capitalinos, que lo golpearon y se lo llevaron en una patrulla, por una presunta denuncia en su contra por robo.

Los hechos fueron atestiguados por su amigo Roberto, quien dio aviso a los padres de Marco Antonio sobre su detención, y les informó que, de acuerdo con los policías que lo detuvieron, sería trasladado al Ministerio Público 40, en la delegación Azcapotzalco, lugar en el que el joven nunca fue presentado.

Al no tener noticia de Marco Antonio, sus padres intentaron denunciar su desaparición; sin embargo, las autoridades les pidieron esperar 48 horas para comenzar con su búsqueda.

Dos días después de su desaparición, las autoridades comenzaron con la investigación del caso, en la que catalogaron al adolescente como una persona “ausente o extraviada”, pues, de acuerdo con el jefe de gobierno, Miguel Ángel Mancera, los policías que lo detuvieron declararon haberlo dejado en libertad antes de llevarlo al Ministerio Público.

El 28 de enero, Marco Antonio fue ubicado en el Estado de México; se veía aturdido y con un aspecto físico muy distinto al semblante que tenía antes de la detención. Todavía no se sabe qué pasó durante los días en que estuvo desaparecido.

Sobre la situación por la que pasa el joven, de alteración de la conducta y discurso desorganizado, la presidenta de la Comisión de los Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF), Nashieli Ramírez Hernández, aseguró que es producto de lo que vivió durante las 120 horas que estuvo desaparecido.