Tlaxcala, Tlax. El pasado 14 de febrero, Laura Rojas Maravilla, originaria de Mazatecochco, sufrió una violación cuando terminaba su turno en la empresa textil Xicostar, el pasado 14 de febrero de 2018, tras meses de pugnar por que el responsable, Rodolfo Xicohténcatl fuera puesto a disposición de las autoridades, no fue sino hasta el 27 de septiembre de 2018, cuando se efectuó la detención.

Sin embargo, hasta la fecha, la autoridad judicial no ha actuado en consecuencia pues no se ha dictado sentencia, señaló la afectada, del mismo modo señaló que tanto ella como su familia han recibido amenazas por parte de los padres del agresor, quienes además son dueños de la fábrica donde Laura Rojas trabajaba.

De igual manera indicó que ha recibido amenazas por parte de los habitantes de Mazatecochco, estigmatizando y revictimizándola.

Refiere que, a pesar de haber informado de las amenazas ante el Ministerio Público, no se ha procedido conforme a la ley puesto que no hay evidencia física (videos o imágenes) donde se muestre a los agresores cometer dichos actos.

“Tengo miedo que, como víctima, mi agresor llegue a salir libre; tengo miedo de que vaya a tomar represalias, porque todavía no hay sentencia, sigue abierta la carpeta”, señaló.

De ahí que, afirmó, se ha acercado a organizaciones de la sociedad civil en defensa de los derechos humanos y de las mujeres para recibir asesoría e incluso compartir su caso a mujeres que viven en la misma situación.

Por ello solicitó al Poder Judicial se agilice el proceso y sea finalmente sentenciado: “No es justo que una persona que haya cometido un delito quede libre (…) sé que hay autoridades buenas y se que hay autoridades malas, sé que también hay jueces que son solidarios que van a dictar la sentencia”, subrayó tras ser Cuestionada sobre sí confía o no en los representantes del Poder Judicial.

Durante un año, Laura Rojas Maravilla ha vivido estigmatizada en su comunidad, pues no ha podido conseguir un empleo en las maquiladora que hay en la demarcación, oficio al que se ha dedicado por 10 años; indicó además que, pese a vivir aislada por sus vecinos, no bajará la guardia.