Tlaxcala, Tlax. En Tlaxcala, a la fecha la diferencia entre un homicidio y un feminicidio todavía no es comprendida por un amplio sector de la sociedad, incluso por las mismas autoridades, esto derivado a que el feminicidio aún no ha sido han tipificado, volviéndose un limitante para investigar muchos homicidios de mujeres como feminicidio, pues a la fecha ninguno ha sido considerado oficialmente como tal.

Para hablar de tipificación de feminicidio es necesario remontarse a la “Sentencia del Campo Algodonero”, dada por la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) en contra del Estado Mexicano por el homicidio brutal y con móvil sexual de 8 mujeres, en Ciudad Juárez, Chihuahua; esto derivado de la violencia extrema que vivieron las mujeres de esta ciudad entre 1993 a 2005.

Acción que fue ignorada por el Estado Mexicano, lo que costó la vida de muchas mujeres provocando que organizaciones civiles y la CNDH buscarán que el feminicidio fuera considerado como un delito grave y castigado diferente al homicidio doloso.

La tipificación de feminicidio es una diferenciación al término neutro de ‘homicidio’, pero con el fin político de reconocer y visibilizar la discriminación, la desigualdad y la violencia sistemática contra la mujer” y por ende trabajar en su prevención, a través de ordenes jurídicos; esto según la Comisión Nacional Para Prevenir y Erradicar La Violencia Contra las Mujeres (Conavim).

La tipificación del feminicidio en Tlaxcala es un tema que se ha turnado a discusión en el congreso local en los últimos años. A pesar de que en 2012 el congreso tipifico el delito, a la fecha los homicidios de mujeres siguen sin ser tipificados como feminicidios a pesar de contar con fundamentos para ser declarados como tales.

Ejemplo de ello son las contradicciones entre las instituciones de seguridad y las organizaciones civiles, teniendo como primer comparativo lo documentado por la Procuraduría General de justicia del Estado (PGJE), pues, mientras en su incidencia delictiva señala que el número de feminicidios de los últimos 10 años no supera los 20 casos, organizaciones como Colectivo Mujer y Utopía mencionan que durante la última década se han sumado más de 114 en el estado.

Tan solo en este 2019, se ha agudizado la desaparición de mujeres jóvenes, la violencia de las mismas y los homicidios en contra de ellas, ya que según datos del Secretariado Ejecutivo, en su informe delictivo ya suman 15 homicidios de mujeres, que se presumen como posibles feminicidios.

A pesar de ello, la PGJE solo ha contabilizado 2, pero más de 25 homicidios de mujeres, solo que se encuentran ubicados dentro de los homicidios dolosos en general. No obstante, gran parte de estos casos (no feminicidios) presentados por la PGJE, cumplen por lo marcado por la Conavim para ser considerados como feminicidios.

Se considera que existe feminicidio cuando el cuerpo de la víctima presente signos de violencia sexual de cualquier tipo, previa o posterior a la privación de la vida; se le haya infligido por el sujeto activo una o más lesiones o mutilaciones infamantes o degradantes en zonas genitales o en cualquier otra, previa o posteriormente a la privación de la vida; existan antecedentes o datos de cualquier tipo de violencia o discriminación por género en el ámbito familiar, laboral, o escolar; haya existido una relación sentimental, afectiva o de confianza; el cuerpo sea expuesto, depositado o arrojado en un lugar público, en circunstancias que degraden o menosprecien a la víctima.

De los más de 25 homicidios dolosos de mujeres en el estado en este año, la mayoría de cadáveres se han encontrado en lugares públicos, con mutilaciones, semidesnudas, entre otras características por las que deberían ser consideradas como hechos de feminicidio.

A principios de año, las diputadas del congreso local propusieron crear Ley General para Prevenir, Sancionar y Erradicar el Delito de Feminicidio; sin embargo, a la fecha sigue sin ser con algún resolutivo.