Teolocholco, Tlax. El día de hoy, la asociación civil BioJóvenes realizó un desayuno en el restaurante Teolocholco Gourmet, en el municipio de San Luis Teolocholco, en el marco del mes de las madres, para reunir las experiencias de mujeres emprendedoras, mamás y con diversos de proyectos de diferentes ramas.

Al evento acudieron también mujeres madres del municipio con el propósito de motivar, enriquecer y generar diálogo constructivo hacia otras formas de pensar ser mujer en la actualidad.

El presidente de la asociación, Luis Angel Aguila, reconoció el trabajo de cada de las mujeres que se dieron cita en el restaurante Teolocholco Gourmet, al tiempo que agradeció a las potentes por compartir algunas de las anécdotas que las han llevado hasta donde se encuentran hoy.

Fue Sheyla Acosta, del restaurante Moya, la cafetería Barro Negro y la boutique Cereza Love, la encargada de abrir las participaciones, quien aseguró que la decisión de emprender 7 años atrás, junto con el que ahora es su marido, no resultó bien recibida para su familia. “Nadie le apostaba”, dijo; no obstante, también compartió que en este momento de la vida es empresaria, madre, esposa y que sí se puede.

Por su parte, Olivia Karla Meléndez, la boutique floral La Orquídea, recordó los 15 años que laboró en una laboratorio clínico en el estado de Puebla, circunstancia que cambió motivada por el nacimiento de su segunda hija. Fue justo el impulso de ser madre lo que la llevó a aperturar un negocio y arriesgarse a emprender. Felizmente, compartió que en marzo de este año La Orquídea cumplió su primer aniversario.

Al evento acudió la síndico municipal Lisbhet Juárez, que con 23 años de casada, 3 hijos y 1 nieto, de ama de casa pasó a convertirse en funcionaria pública y empresaria con un negocio de decoraciones con globo. Aseguró que a pesar de no sentir facultada con todos los conocimientos para hacer uno u otra cosa, aventurarse a hacerlo cambio su vida para bien y sentenció, “todos pueden y todas podemos hacerlo”.

En su intervención, Dania Sánchez, de la organización Ciudadanos Decimos Sí Teolocholco, contó la experiencia de haberlo tenido todo y perderlo, y cómo “estar en el fondo” lleva a buscar a Dios o a una experiencia de espiritualidad que guíe en el camino. “La lucha de cualquier mujer es de día a día, y la pasión de ser mujer son los hijos. De repente pasa algo en la vida en la que te quedas sin nada, llegué al punto en que abría la alacena y no tenía quedarle a mis hijas, pareciera que todo tu mundo se derrumba. Cuando tocas ese fondo empiezas a tener una conexión más bonita con Dios, él te va restaurando”, contó.

Actualmente es dueña de la una lavandería industrial, trabaja en el sector público y con su asociación civil asegura que “desde la trinchera que me toca, Dios me ha puesto a prueba y quiero servir, es bonito salir en la foto, a mí me gusta, pero qué padre cuando sales en la foto porque lo que hiciste fue algo bueno”.

Al tomar la palabra, María Concepción Aguilar, recordó a las madres, a las abuelas, las suegras y cuñadas, a esas otras mujeres que forman parte del entorno familiar inmediato y con la que “se libran muchas batallas de las que no hubieses podido salir sin su apoyo”. Platicó sobre el sueño que tenía de realizar una especialidad médica, “actualmente volteó y me doy cuenta de lo que ha sido, puedo decir ahora soy médico pediatra”. Con esas palabras de orgullo agradeció la invitación y haber sido tomada en cuenta para externar un caso de emprendimiento que si bien no va por el camino empresarial, refleja la posibilidad de hacer realidad ambiciones personales y profesionales.

La familia de Teolocholco Gourmet, las anfitrionas, fueron las encargadas de cerrar, quienes señalaron lo importante de la salud emocional y el acompañamiento familiar,  “es muy emotivo escuchar a muchas mujeres que han tenido que pasar por varias circunstancias pero al final se logra lo que quiere, siempre y cuando haya pasión”, aseguró así la gerente y cocinera tradicional del lugar.