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Derechos Humanos

Maíz en Tlaxcala: Color, dinero, identidad y defensa de la tierra

Maíz-Tlaxcala-transgénico
Foto: Mónica Nava

Tlaxcala llama la atención por su multiculturalidad. Aquí destacan tradiciones, bailes, gastronomía, lugares emblemáticos parte de los patrimonios culturales del país y el multicolor de sus piezas artesanales, como los sarapes. Pero también el multicolor que se ve entre las tierras secas tlaxcaltecas a través de las milpas.

El maíz es uno de los granos alimenticios más antiguos que se conocen en el país; y por si no fuera suficiente, también es patrimonio alimentario del estado de Tlaxcala. Fue declarado en el 2011 en la Ley de Fomento y Protección con el propósito de preservar los maíces nativos y que prohíbe la siembra comercial del maíz transgénico.

Aunado a ello, los esfuerzos que hacen diversos actores sociales, entre ellos, el Grupo Vicente Guerrero (GVG), han surcado los cambios políticos, económicos y transformaciones socioculturales.

La importancia y promoción que se destaca ante la siembra del maíz nativo encuentra su respaldo en las comunidades con culturas ancestrales, importantes preservadores de estas variedades en los municipios del Estado. Sin embargo, este abanico de variedades están en peligro.

La mayor parte de los cultivo se siembra en pequeñas parcelas de temporal. En el estado, conviven dos formas para la producción de maíz: El primero, concierne a la agricultura convencional o comercial; y el segundo, a la agricultura campesina. Pero también, hay productores con riego; algunos de ellos ganaderos que siembran maíz como forraje.

Municipios Productores

En el estado destacan diferentes municipios productores de riego y temporal. Entre ellos destaca Huamantla y Cuapiaxtla. Los que tienen baja o mediana producción en temporal con conservación de variedades nativas son Españita, Benito Juárez, Ixtacuixtla, Tetlanohcan y Calpulalpan y  Tlaxco, que cuenta con producciones medianas tanto en temporal como en riego. Sin embargo, los productores campesinos frecuentemente recurren a otros empleos. La agricultura no da para ser la única ocupación.

La milpa es un agroecosistema mesoamericano milenario, desarrollado principalmente por comunidades campesinas e indígenas para su alimentación. Daniel Lima, nutriólogo general y deportivo del estado nos comenta:

«Su introducción a la dieta nace en América central, específicamente en México. Se  exporta y es por eso que existe una variedad en otros países. El chiste es que al ser un cereal es la base prácticamente de los mexicanos. El maíz es procesado de diferentes formas y de ahí se obtienen beneficios dependiendo de cómo se aproveche en la alimentación. No nada más es el famoso elote».

También puntualizó en su importancia refiriendo que «en el sentido de que en el famoso Mesoamérica, principalmente en México como comentaba, se dio la  cosecha del maíz y de allí se exportó a todos lados. Entonces  prácticamente es parte de nuestra identidad como mexicanos y del proceso alimenticio y evolutivo de la misma alimentación; prácticamente es una identidad o algo que nos identifica».  

Y enfatizó en que desde su perspectiva, el maíz el maíz es fundamental para Tlaxcala «porque es nuestro, y dos, porque es económico; tres, porque es nutritivo; y sobre todo en lo económico pues es muy importante para la dieta básica de los mexicanos al final de cuentas». 

Dieta resguardada con centros de acopio de maíz

Seguridad Alimentaria Mexicana (SEGALMEX) es una de las instituciones gubernamentales, que acopian miles de toneladas de maíz a granel procedente de Hidalgo, Puebla y Tlaxcala. Hay en Tlaxcala bodegas de SEGALMEX, organismo sectorizado en la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural.

Como parte de las políticas del gobierno de la República a fin de respaldar a los hombres del campo con un precio de garantía, en 2020, el estado registró estos centros de Acopios de Maíz. Se ubican en Sanctorum de Lázaro Cárdenas, Tlaxco, Hueyotlipan, Muñoz de Domingo Arenas, Terrenate, Altzayanca, Zitlaltepec y Tocatlán.

Dichos acopios son el resultado de la aplicación del Programa Precios de Garantía dirigido a pequeños y medianos productores tlaxcaltecas. Producto que es distribuido en las tiendas comunitarias DICONSA, a fin de proveer maíz entre las familias más pobres de México a un precio de cinco pesos la tonelada.

Sin embargo, ese año dirigentes de las organizaciones Congreso Agrario Permanente (CAP) y de la Coalición de Organizaciones Democráticas Urbanas y Campesinas (CODUC) mostraron inconformidades. Esto pues al inicio estos acopios carecían de personal con experiencia y  condiciones adecuadas. Además, porque que eran insuficientes y sólo reciben el maíz híbridos.

El jefe de la unidad de Segalmex en ese entonces, Esaú Martínez González, comentó a medios de comunicación que no eran aceptados porque no había calidad en su producción.

Ixtenco, los guardianes de nuestro maíz

Ferias del maíz, Ixtenco precursor

En el estado hay espacios que apoyan la conservación de los maíces nativos y son las Ferias del Maíz. Desde 1997, el GVG inició en Ixtenco con la primera Feria del Maíz y Otras Semillas Nativas, con el propósito de que los campesinos compartieran e intercambiaran sus semillas; esto les ha permitido rescatarlas y reproducirlas. En el 2020, celebró su edición número 23.

Con este ejemplo, cada vez más comunidades en el estado como Ixtenco, Españita, Vicente Guerrero, Benito Juárez, San Felipe Cuauhtenco y Tetlanohcan replican estos espacios.

Ixtenco en defensa del maíz criollo

La particularidad del amor que tienen los habitantes de este pueblo otomí al maíz criollo es notorio. Ya que va más allá de las condiciones demográficas y climatológicas de la región. Se trata de la realización de  diversos procedimientos para la selección, manejo, siembra, almacenamiento y propagación de la semilla.

Cristóbal Sánchez Sánchez, maestro en Botánica, documentó en su tesis para obtener el grado correspondiente que la región de Ixtenco cuenta con siete razas de maíz diferentes. De ellas derivan por lo menos 21 variables o tipos. En esta comunidad, el maíz ajo ha sido resguardado durante décadas por un número reducido de familias.

En  Ixtenco, los campesinos pueden reconocer las principales variedades de maíz, tales como:

  1. Maíz morado
  2. Maíz azul de hoja crema
  3. Cacahuazintle de hoja crema
  4. Maíz azul de hoja morada
  5. Maíz amarillo
  6. Cacahuazintle de hoja morada
  7. Maíz trigueño
  8. Maíz xocoyul
  9. Maíz ancho
  10. Maíz blanco criollo
  11. Maíces combinados o pintos, que resultan de las mezclas de los diferentes tipos 

Siendo así que en ese 1.09 por cierto del territorio estatal, es posible encontrar cerca del 50 por ciento de todas las razas de maíz identificadas en Tlaxcala.

Aunque se sabe que el maíz es primordial en la dieta de la población mexicana, en este municipio la imaginación no tiene limites debido a que el arcoíris del maíz se ve reflejado en diferentes usos; desde la gastronomía en tamales, tortillas, pinoles y el ya reconocido atole agrio o atole morado y tortillas; y en el valor agregado que le dan los habitantes realizando artesanías tales como aretes, alfombras, cuadro y portadas. Diversificación que genera un ingreso complementario y mayor al que obtendrían con la venta del maíz como grano.

Sobre los campesinos maiceros en Tlaxcala

Un estudio socioeconómico realizados por la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio), revela que que más de la mitad de los agricultores –64% de los 254– son mayores a cincuenta años, siendo el promedio de edad los 55 años. Distribuidos en las distintas prácticas agronómicas para la siembra del maíz.

Tanto los productores pequeños como medianos y grandes comparten en común saberes que han sido transmitidos por diversos medios. Conocimientos que tienen que ver con el hecho de formar parte de una comunidad determinada, estableciéndose entre los productores vínculos de carácter sociocultural y otros de acercamiento con instituciones y empresas que les proporcionan e inducen innovaciones técnicas.

A fin de cuentas, la constante demanda de los productores pequeños, medianos y grandes es incrementar los rendimientos de sus cultivos y aminorar los costos de producción.

Apoyos para campesinos

El Gobierno de México ya dio conocer los Programas para el Campo 2021, que tienen como objetivo «Rescatar al campo mexicano de la condición de abandono en el que se encontraba» y «Fortalecer la soberanía nacional, alcanzando la autosuficiencia en los alimentos básicos».

La producción promedio de maíz es la misma desde el 2010, esto a pesar de que se ha incrementado el número de programas sociales. Actualmente los programas activos son: 

  • Fertilizantes para el Bienestar 
  • Producción para el Bienestar 
  • Precios de Garantía 
  • Programa de Fomento a la Agricultura, Ganadería, Pesca y Acuicultura 
  • Sembrando vida  
  • Programa de Sanidad e Inocuidad Agroalimentaria 

Hablemos de los primeros dos.

Fertilizantes para el Bienestar

Los fertilizantes son nutrientes que ayudan a  los cultivos a  mantener o mejorar la calidad del sustrato a nivel nutricional del suelo así como estimular el crecimiento. Este programa entrega a productores de pequeña escala hasta 600 Kg de insumo por productor, en el estado de Guerrero y, ahora también, en zonas de los estados de Morelos, Puebla y Tlaxcala.

La intención es producir más y mejor maíz, frijol, arroz, principalmente; aunque también se considerarán otros cultivos que para las regiones sean de importancia.

A través de este programa se tiene considerado beneficiar a nueve mil 745 productoras y productores ubicados en 36 municipios de la entidad, con un total de 18 mil 130 hectáreas y un monto cercano a los 60 millones de pesos.

Producción Bienestar

Los agricultores beneficiarios son que están dentro del padrón de Producción para el Bienestar y todos de pequeña escala, con predios de hasta cinco hectáreas de temporal y de mediana escala, con un rango de cinco a 20 de temporal o hasta cinco de riego.

En cuanto a acompañamiento técnico, la dependencia mencionó que Tlaxcala participa en 16 escuelas de campo, con aproximadamente 164 productores, y recientemente han sido incorporados 261 productores de miel y 105 de amaranto. Siendo así que los avances superan el 65 por ciento de la meta anual. Al 4 de marzo se dispersaron 106 millones 554 mil pesos.

Vayamos a otras variantes en el maíz tlaxcalteca… Maíces Híbridos

De acuerdo a la Conabio, de las 220 razas que hay en América Latina, 64 de ellas se cultivan en México y doce de ellas – cuatro primarias y ocho secundarias – crecen en Tlaxcala; en donde podemos encontrar un aproximado de 200 variedades.

Aunque las variedades nativas tienen todo un potencial dentro de los mercados, son consideradas como bien común por los campesinos, y como bien privatizable individualmente por la industria. La producción de maíz criollo en Tlaxcala destaca por su origen, calidad y gamas de colores (blancos cremosos, rojos, morados y azules) y cuyo principal destino es el autoconsumo de la unidad familiar (alimentación humana y animal).

Importante destacar que los excedentes de la producción son para el mercado local. Allí entra el H-70 híbrido de maíz de alto rendimiento  para temporal y riego.

Variable impulsada por Modernización Sustentable de la Agricultura Tradicional, el Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo, la Secretaría de Fomento Agropecuario ,por la industria de la tortilla y el Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP), quienes desarrollaron dos híbridos de maíz precoz y de alto rendimiento, tolerantes a plagas y enfermedades.

Estas instituciones destacan que los híbridos de maíz precoz GACELA H72 y VENADO H74 son tolerantes a plagas y enfermedades para apoyar la producción del cereal en los Valles Altos de México, que comprenden parte de los estados de Hidalgo, Estado de México, Puebla, Querétaro y Tlaxcala.

«GACELA H72 es un híbrido de cruza doble con mayor rentabilidad en la producción de semilla certificada de 7.5 a diez toneladas por hectárea».

«El híbrido VENADO H74 es una cruza trilineal; con rendimiento de seis a 11 toneladas por hectárea y producción muy favorable en regiones más frías con altitudes de dos mil 500 a dos mil 600 metros sobre el nivel del mar».

El mejoramiento genético de maíz en los Valles Altos ha permitido desarrollar en la última década híbridos con alto rendimiento. Sin embargo, los maíces transgénicos no resuelven los problemas productivos centrales: fertilidad, sequías, heladas.

En realidad, la solución no es el transgénico

Organizaciones de la sociedad civil a nivel nacional se agrupan en torno a la campaña permanente Sin maíz, no hay país. En Tlaxcala, el Centro Fray Julián Garcés se manifiesta por la defensa de la milpa, del maíz nativo y del campo.

Mientras tanto, agrupaciones como la comunidad Agua para Todxs Agua para la Vida colocan sobre la mesa la transversalidad de otros pendientes para cuidar la soberanía alimentaria y la conservación del maíz nativo. Resaltan la importancia de priorizar el agua para la soberanía alimentaria y poner un freno a la agro industria tóxica que pone en riesgo el agua y, en consecuencia, nuestro maíz.

En el marco nacional, la Red Nacional de Organismos Civiles de Derechos Humanos “Todos los Derechos para Todas y Todos” se han pronunciado a favor de la demanda colectiva para que la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN). Esto para que ratifique la Medida Precautoria que impide permisos de siembra de maíz transgénico en México.

Una demanda de acción que data del 2013, justificada en las evidencias  sobre los riesgos de la pérdida de la diversidad de maíces nativos presentes en distintas geografías del país; y de los daños irreversibles que conlleva la siembra de maíces transgénicos en el medio ambiente, en particular por el uso de agroquímicos tóxicos, como el glifosato. Así mismo, de las posibles violaciones a derechos, especialmente de pueblos indígenas y comunidades campesinas, como a la alimentación, a la salud, al acceso a la información, y a un medio ambiente sano, por mencionar algunos.

Los costos de producción son más elevados, pero presentan ventajas competitivas en virtud de que la cosecha tendrá buena aceptación en el mercado por parte de los industriales de la tortilla y las granjas avícolas, que son los compradores en Tlaxcala. Lo cierto es que son las empresas semilleras las que se ven favorecidas, ya que el productor se hace dependiente del uso de semillas híbridas.

Diego Zempoalteca,  agrónomo del estado nos hace mención de que «En el estado de Tlaxcala el más utilizado es el maíz híbrido; son maíces lo más apegados a los Criollos o que tengan una vida parecida o esa es la cuestión el tema de la producción sería el segundo y la tercera el resultado por por el nivel de tonelaje cuáles son las áreas en las que se utilizan se utiliza principalmente para el sector ganadero para el sector de consumo humano en las que estamos hablando la tortilla >>

Condiciones de cultivo determinan preferencia

En nuestro país, la diversidad de razas y variedades está ligada a factores geográficos, biofísicos y culturales. Conforme a estos, las razas y variedades de maíz indígenas se adaptan a condiciones de clima y altitudes contrastantes. Teniendo en cuenta que el sector agropecuario es muy sensible a los cambios climatológicos.

El efecto del clima es variable y puede generar pequeñas pérdidas en la productividad, así como significativas en la producción obtenida como consecuencia de fenómenos extremos como ciclones, sequías o heladas atípicas, así como el incremento de plagas.

Tlaxcala se ubica en el altiplano central mexicano. INEGI hace mención que el 99.2% de la superficie del estado presenta clima templado subhúmedo, el 0.6% presenta clima seco y semiseco, localizado hacia la región este; y el restante 0.2% presenta clima frío, localizado en la cumbre de La Malinche.

La temperatura media anual es de 14 grados centígrados; la temperatura máxima promedio es alrededor de 25 grado  y se presenta en los meses de abril y mayo, mientras que la temperatura mínima promedio es de 1.5 grados en el mes de enero. La precipitación media estatal es de 720 mm anuales, en tanto las lluvias se presentan en verano en los meses de junio a septiembre.

Estas condiciones determina que la agricultura que se practica en su mayoría sea de temporal pues el clima templado subhúmedo de la región favorece el desarrollo de diversos cultivos como: maíz, haba, frijol, lechuga, espinaca, amaranto, alfalfa, ajo, cebolla y col, entre otros

Zempoalteca recupera que para el cultivo del maíz criollo en Tlaxcala, «los campesinos toman en cuenta  la periodicidad del denominado calendario de Galván. También trabajan mucho en la canícula este proceso seco húmedo, con bastante agua; que es de junio a agosto que estamos diciendo que estamos saliendo de este proceso de calor de la canícula».

Presencia y cambios de los eventos climáticos

Sin duda los eventos climáticos y sus modificaciones determinan las jornadas de cultivo. Las sequías se han prolongado a mayo, junio y julio. El mes que presenta el mayor número de granizadas es agosto, aunque también se pueden presentar en junio, julio y septiembre.  Por otro lado, las heladas hacen presencia a partir del mes de septiembre. Ante esta situación, el productor de maíz se ve frecuentemente amenazado, porque el ciclo agrícola de temporal se ha modificado por esta variabilidad del clima.

Por ello, la mayoría de los productores que practican la agricultura maicera de temporal en Tlaxcala, que pueden ser tanto pequeños como medianos, dependen de la lluvia.

Y, ¿qué pasa con la derrama económica que deja su cultivo?

En 2019 conforme al estudio del Centro de Investigación en Biotecnología Aplicada (CIBA), Unidad Académica del Instituto Politécnico Nacional (IPN)  hace mención de que en el estado el principal tipo de maíz que siembra el productor es el blanco (55 %), luego el azul (15 %), amarillo (14 %), sangre de cristo (1 %) y otros como el cañuela, rojo grande, pepitilla, moradilla, cacahuacentle y mejorado en un (15 %).

En promedio, la superficie sembrada es de 5.8 ha, con un rendimiento de 2.9 ton/ha. El destino principal de su cosecha es la venta (63 %), para alimento de animales (25 %), para consumo humano (11 %) y para ser guardado parar el siguiente ciclo agrícola (1 %), con lo que se mantiene la semilla en los bancos.

De acuerdo con el Instituto Nacional de Geografia y Estadistica, Tlaxcala produce un promedio de 100 a 120 mil hectáreas cada año. El total de la producción de maíz es de poco más de 250 mil toneladas en las peores temporadas. Mientras que en las mejores temporadas la producción llega a las 400 mil toneladas. Siendo el promedio de producción anual de 330 mil toneladas promedio cada año. Esto con una producción de 2.5 a 4 toneladas por cada hectárea. 

De esta producción, solo el 17% es producción de variedades nativas. Mientras que el 83% corresponde a variedades de maíz híbrido.  

Con estos antecedentes, la derrama económica del maíz es de entre 25 mil pesos hasta 40 mil pesos por hectáreas en el maíz híbrido. Mientras que en el caso de los nativos es de entre 20 mil y 35 mil pesos. 

La distribución comercial del maíz en Tlaxcala es del 13% a nivel nacional. El 0.7% en mercados internacionales y mas del 85% en los mercados regionales del centro de México.

Tecnología: Un elemento para rematar

Uno de los problemas de Tlaxcala es que los productores medianos y pequeños de maíz en el estado no cuentan con el acceso de paquetes tecnológicos que tiene estados como Sinaloa. Entidad que destaca como los grandes productores empresariales, con altos rendimientos, basado en semilla híbrida de las empresas transnacionales, agroquímicos y mecanización, quienes ponen los altos costos en el mercado.

Para la producción agrícola es  esencial el empleo de tecnologías campesinas, pues desde diversos estudios resultaron ser más productivas que las tecnologías basadas en el uso de insumos modernos que aceleran el deterioro de los recursos humanos y naturales. El Instituto Nacional de Investigaciones Forestales Agrícolas y Pecuarias (INIFAP) es el encargado de generar y recomendar esta tecnología.

Sin embargo, en Tlaxcala no se han costeado estos insumos del paquete tecnológico promovido por instituciones gubernamentales u organizaciones como Fundación Produce, todos ellos comercializados por empresas transnacionales, y en la volatilidad de los precios del grano, ligado a los vaivenes internacionales y al cambio climático.

Haciendo que el campo tlaxcalteca sea menos productivo y que productores locales recurren a otros empleos o negocios, en lo que podría caracterizarse como una semiproletarización y acceso a trabajo no clásico. Se constituye así, un actor social con múltiples identidades, entre las que es fuerte la de productor maicero arraigado a la tierra y el trabajo productivo agrícola.

Peso a esto, en nuestras comunidades es manifiesta la voluntad de seguirse reproduciendo como campesinos y preservando sus variedades nativas. Escenario Tlaxcala no recibe dinero por convenios oficiales y no pretendemos hacerlo. Necesitamos de ti que eres parte de esta comunidad de lectores. Suscríbete a nuestro ejército de guerreros y luchemos juntos por más periodismo independiente y contra la desinformación.

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