- A pesar de que la PROPAET informó que Textiles Tenexac está abandonada, Escenario Tlaxcala contactó a la fábrica y un representante comercial confirmó que continúa su operación. Para el Centro Fray Julián Garcés, estas acciones representan simulación e impunidad, pues las inspecciones aisladas, sin diagnóstico público, coordinación institucional ni medidas de restauración, no responden a un plan integral de saneamiento de la cuenca del Alto Atoyac.
Papalotla, Tlax. La Procuraduría de Protección al Ambiente del Estado de Tlaxcala (PROPAET) informó este 27 de octubre, a través de sus redes sociales, que realiza inspecciones en el Parque Industrial de Papalotla de Xicohténcatl para dar seguimiento a la situación ambiental de las empresas. Como parte de estos recorridos, señaló que revisó las condiciones actuales de la fábrica Textiles Tenexac, S.A. de C.V.
En su publicación, la dependencia aseguró que el establecimiento se encontraba en abandono y que realizó un recorrido para verificar que ya no estuviera en operación. Sin embargo, Escenario Tlaxcala llamó a la empresa y el contacto comercial ofreció telas al mayoreo, al señalar que se trata de una fábrica que vende sus productos por volumen.
Por su parte, el Centro Fray Julián Garcés ha cuestionado las acciones impulsadas por la PROPAET frente a la contaminación industrial en la cuenca del Alto Atoyac, al advertir que pueden constituir una simulación y perpetuar la impunidad.
“Vendemos a mayoreo, porque somos una fábrica”
Desde Escenario Tlaxcala realizamos una llamada telefónica a Textiles Tenexac, haciéndonos pasar por un pequeño maquilero interesado en comprar tela para elaborar playeras. Durante la conversación, el contacto comercial describió los tipos de tela que venden. Entre los productos mencionados estuvieron el cuadrillé, con un precio de 47 pesos más IVA por metro, y el yute, a 15 pesos más IVA. La persona indicó que el pedido mínimo era de mil metros.
Al preguntarle si también vendían por menudeo, la respuesta fue: “Vendemos a mayoreo, porque somos una fábrica”. La oferta comercial emitida por la empresa, contrasta con la publicación de la Procuraduría de Protección al Ambiente del Estado de Tlaxcala (PROPAET), encabezada por Iván García Juárez, donde aseguró que Textiles Tenexac se encontraba en abandono. Durante la llamada, la representante comercial aseguró que la atención al cliente es de lunes a viernes, con un horario de atención de 9am a 5pm.
Por su parte, Ángeles Rugerio, habitante de Panzacola e integrante del grupo CÍHUATL, sostuvo que la fábrica continúa en operación. Al referirse a la fotografía difundida por la dependencia, la calificó como una farsa y explicó que el sitio visitado corresponde a la fachada de las instalaciones del sindicato de la empresa, mientras que detrás se encuentran naves industriales donde, afirmó, continúa la actividad textil.
La imagen satelital disponible en Google Maps permite observar el conjunto de instalaciones identificado como Textiles Tenexac, con varias naves industriales dentro del predio. La ubicación aparece a pocos metros del sitio cuya fachada, según Ángeles Rugerio, fue revisada por la PROPAET.

Las inspecciones forman parte de una estrategia más amplia
Las revisiones a Textiles Tenexac forman parte del programa “Tlaxcala sin Descargas Ilegales”. El 13 de octubre, durante el Diálogo Circular, el titular de la PROPAET, Iván García Juárez, informó que la dependencia había realizado 178 inspecciones entre 2022 y 2026, de las cuales 20 correspondían a una etapa reciente de verificaciones por descargas irregulares.
En ese encuentro, García Juárez señaló que el Ayuntamiento de Papalotla entregó un padrón de ocho empresas que descargan aguas residuales al drenaje municipal y que las revisiones se ampliarían al corredor industrial de Xicohtzinco y a las ciudades industriales del estado. Sin embargo, hasta ahora no se ha confirmado públicamente si Textiles Tenexac está incluida en ese padrón ni cuáles fueron los resultados específicos de su inspección.
El funcionario explicó que la campaña surgió ante el aumento de denuncias por descargas irregulares. Sin embargo, uno de los antecedentes recientes ocurrió en Apetatitlán, donde la PROPAET suspendió temporalmente las actividades de una textilera tras detectar descargas de aguas residuales provenientes de procesos de teñido hacia la red de drenaje.
El caso estuvo precedido por denuncias y presión en redes sociales por la contaminación del río Zahuapan, que exigían la intervención de las autoridades ambientales. Durante la inspección, la dependencia señaló que el establecimiento no acreditó contar con la documentación ambiental correspondiente ni con un sistema o planta de tratamiento de aguas residuales.
Simulación e impunidad, eso representan para el Fray las acciones de la PROPAET
Para Marisol Flores García, directora del Centro Fray Julián Garcés, Derechos Humanos y Desarrollo Local, las inspecciones anunciadas por la Procuraduría de Protección al Ambiente del Estado de Tlaxcala (PROPAET) dejan en duda si estas acciones realmente forman parte de un plan de saneamiento de la cuenca del Alto Atoyac. En entrevista con Escenario Tlaxcala, cuestionó que las autoridades promuevan denuncias ciudadanas para identificar descargas ilegales, en lugar de utilizar la información que pueden solicitar a otras instituciones.
Flores consideró que trasladar esta responsabilidad a la población puede servir como justificación para la falta de investigaciones y sanciones, si las autoridades argumentan que no existen denuncias.
“Me resuena mucho en las cuestiones como de trata, como las víctimas no denuncian, no hay averiguaciones previas”.
Por su parte, Adriana Martínez, integrante del Centro, sostuvo que las inspecciones no constituyen por sí mismas un plan de saneamiento, pues antes de realizarlas tendría que existir un diagnóstico que identifique las fuentes de contaminación, las empresas que operan y los problemas que deben atenderse. También cuestionó que las dependencias no compartan información, pese a que cuentan con facultades para solicitar registros sobre concesiones, descargas y actividad industrial.
“No hay coordinación interinstitucional a pesar de que parte de la información sí la tienen”.
Martínez señaló que la visita a una empresa que presuntamente ya no opera evidencia la falta de coordinación entre instituciones y de una verificación previa de la información disponible. Sostuvo que un plan de saneamiento debe partir de un diagnóstico, incluir monitoreo y establecer acciones de restauración, en lugar de limitarse a inspecciones y sanciones. También cuestionó que no se haya hecho pública una metodología que permita conocer los criterios de evaluación de las inspecciones y medir sus resultados.
“Eso es lo que nos indica es que el plan de saneamiento que están ejecutando, en realidad, ni es un plan”.
Flores agregó que la responsabilidad de la PROPAET no termina cuando constata que una fábrica dejó de operar, pues también debe identificar posibles afectaciones ambientales y riesgos para la salud de quienes permanecen en el lugar. Ambas integrantes del Centro cuestionaron que se presente la denuncia ciudadana como una forma de participación social sin aclarar qué garantías de seguridad existen para quienes reportan la contaminación.
Para el Fray, sin diagnóstico, coordinación entre dependencias y medidas de restauración verificables, las inspecciones corren el riesgo de convertirse en acciones aisladas que no resuelvan el problema de fondo.
La textilera Textiles Tenexac aparece en el inventario de plantas de tratamiento de aguas residuales no municipales de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) de 2019, dentro de la cuenca del río Alto Atoyac. Aunque ese registro no confirma que la planta siga operando ni que actualmente trate aguas residuales, constituye un antecedente documental que podría orientar la revisión de las autoridades.
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