Tlaxcala, Tlax. En el marco de las conmemoraciones por el 500 aniversario de la fundación de la ciudad de Tlaxcala en octubre de 2025, el Gobierno del Estado, encabezado por Lorena Cuéllar Cisneros, instaló una «Cápsula del Tiempo» sobre el Boulevard Guillermo Valle. Este dispositivo, diseñado para ser abierto en el año 2075, fue colocado estratégicamente frente a la Antimonumenta Feminista, lo que fue interpretado por diversas colectivas como un acto de «encubrimiento» y una disputa por la narrativa del espacio público.
La cápsula contiene mensajes institucionales, objetos culturales y cartas de los titulares de los tres poderes del Estado, pretendiendo proyectar una imagen de «armonía y unidad». Sin embargo, su ubicación y el costo de las celebraciones —que incluyeron espectáculos de pirotecnia y conciertos— detonaron una ola de protestas por parte de organizaciones como Mujeres Organizadas de Tlaxcala y el Colectivo Mujer y Utopía A.C., quienes denunciaron derroche millonario de recursos frente a la persistente crisis de feminicidios y trata de personas en la entidad.
La «Intervención» y el Aparato de Identificación de C5i
Este 9 de noviembre de 2025, el mausoleo que resguarda la Cápsula del Tiempo fue objeto de iconoclasia por parte de un grupo de jóvenes. A diferencia de la respuesta institucional ante delitos graves, la reacción del Estado para proteger este monumento fue inmediata y centrada en el uso de la red de videovigilancia de última generación vinculada al C5i (Centro de Control, Comando, Comunicación, Cómputo, Coordinación e Inteligencia).

El Uso de Video Frames para la Identificación
La estrategia de criminalización en este caso se distinguió por la rapidez técnica en el procesamiento de imágenes:
- Fecha de la intervención: El acto de iconoclasia ocurrió la tarde del sábado 8 de noviembre de 2025. La estructura, que formaba parte de los festejos por el 500 aniversario de la fundación de la ciudad, fue intervenida con pintura y mensajes políticos apenas 24 días después de su inauguración (realizada el 15 de octubre).
- Fecha de identificación y exposición: El proceso fue casi inmediato. Este domingo 9 de noviembre de 2025, el Gabinete de Seguridad de Tlaxcala y el C5i hicieron pública la identificación de los presuntos responsables.
La información obtenida a través de las grabaciones de video fue procesada para extraer frames (marcos de video) que permitieron la identificación facial y el seguimiento de las trayectorias de las manifestantes antes y después del acto de iconoclasia.
Estos datos fueron remitidos de manera inmediata a las áreas de inteligencia e investigación de la Fiscalía General de Justicia del Estado (FGJE), integrándose como evidencia principal en la carpeta de investigación abierta por «daño al patrimonio» o «daño a monumentos».
El impacto jurídico se focaliza en la tdentificación inmediata de rostros y vestimentas, la generación de prueba periciales (frames) para la vinculación a proceso penal y el uso de infraestructura de «seguridad de género» para vigilancia política.
La Paradoja de la Eficiencia: Vigilancia vs. Justicia
El uso de cámaras de seguridad para criminalizar a las mujeres que intervinieron la Cápsula del Tiempo ha sido señalado por activistas como una «historias surrealista» de la justicia tlaxcalteca. La crítica central reside en la selectividad de la tecnología: mientras que los frames de las cámaras son eficaces para identificar a manifestantes en cuestión de horas, los mismos sistemas no han mostrado la misma celeridad para detener a responsables de asaltos, comandos armados o feminicidios que quedan grabados en la misma red multimillonaria de imágenes.
Mujer y Utopía denuncia que esta exposición de grabaciones constituye una forma de violencia institucional, ya que se utiliza el aparato del Estado para perseguir la libre manifestación bajo la etiqueta de «vandalismo», mientras que la tasa de impunidad en delitos de género permanece en niveles críticos.
Respuestas del Movimiento Feminista
Ante la vigilancia y la amenaza de procesos penales basados en videovigilancia, las organizaciones han reforzado sus protocolos de seguridad digital y física:
Durante la marcha del 8M de 2025, las colectivas reiteraron la prohibición estricta de fotografiar rostros de las asistentes sin consentimiento, conscientes de que los registros visuales son utilizados por la FGJE para alimentar bases de datos de «fichaje» de manifestantes.
El reconocimiento de 500 mujeres tlaxcaltecas por parte del Ayuntamiento capitalino en octubre de 2025 fue rechazado por activistas de renombre como Yeny Charrez e Ixchel Yglesias, quienes lo calificaron de «purple washing» (lavado púrpura), señalando que el Estado prefiere dar diplomas que garantizar una vida libre de violencia.
En respuesta a las celebraciones del 500 aniversario, las colectivas realizaron un homenaje póstumo con veladoras y flores de cempasúchil en la Antimonumenta, recordando a las 500 víctimas de violencia feminicida en la entidad y cuestionando la narrativa de «orgullo» que el gobierno intentó sellar en la cápsula del tiempo.
Este endurecimiento de la vigilancia tecnológica marca una nueva etapa en la relación entre el gobierno de Lorena Cuéllar y el movimiento feminista, donde la cámara de seguridad ha pasado de ser una promesa de protección a un instrumento de persecución judicializada.


