- La Colectiva Medusas Sufragistas ha acompañado a mujeres víctimas de violencia en espacios universitarios, entre 2022 y 2026 ha recibido 89 denuncias y documentado 111 tipos de violencia.
Tlaxcala, Tlax. A seis años de su surgimiento, la Colectiva Medusas Sufragistas se ha consolidado como uno de los principales espacios de acompañamiento y denuncia para mujeres estudiantes en Tlaxcala. De acuerdo con su Segundo Informe de Denuncias, entre 2023 y marzo de 2026 la colectiva registró 111 formas de violencia en 89 denuncias presentadas por mujeres, en su mayoría dentro de instituciones educativas.
Las cifras reflejan que muchas denunciantes reportan más de una forma de agresión en un mismo caso, lo que evidencia la complejidad de las violencias que enfrentan niñas, adolescentes y mujeres en los espacios académicos.
Para sus integrantes, el camino no ha estado exento de cuestionamientos hacia su forma de trabajo y posicionamientos dentro del movimiento feminista. Sin embargo, con el paso de los años han llegado a la conclusión de que no existe una sola forma de hacer feminismo en Tlaxcala. Para ellas, el movimiento también se construye desde el acompañamiento a víctimas, las redes de apoyo y el trabajo cotidiano que ocurre fuera de las marchas.
Colectiva Medusas Sufragistas en Tlaxcala, 6 años de ser un lugar seguro para universitarias
Desde su surgimiento en febrero de 2020, la colectiva Medusas Sufragistas ha construido un espacio de confianza para mujeres que buscan denunciar o visibilizar situaciones de violencia en contextos educativos.
A lo largo de seis años, la organización feminista ha recibido denuncias principalmente de estudiantes de la Universidad Autónoma de Tlaxcala, pero también de jóvenes provenientes de otras instituciones de educación superior y media superior del estado, entre ellas el CBTis 3, así como escuelas normales y universidades públicas.

Las integrantes explican que muchas estudiantes se acercan a la colectiva no necesariamente para iniciar procesos legales, sino para poder narrar lo que vivieron y encontrar acompañamiento.
Por ello, el trabajo de Medusas Sufragistas se centra en recibir denuncias —generalmente anónimas—, brindar acompañamiento emocional y, cuando las denunciantes lo solicitan, canalizar los casos con abogadas feministas o con organizaciones especializadas como el Colectivo Mujer y Utopía.
Además, dentro de la colectiva participan profesionistas que ofrecen acompañamiento psicológico, mientras que otras integrantes mantienen redes de contacto dentro de distintas facultades para identificar denuncias o situaciones de riesgo entre estudiantes.

Actualmente la colectiva está integrada por alrededor de diez mujeres, quienes continúan organizándose para acompañar a víctimas y visibilizar la violencia que persiste en espacios educativos.
Acoso sexual, la violencia más denunciada por estudiantes
De acuerdo con el Segundo Informe de Denuncias de Medusas Sufragistas, entre 2023 y marzo de 2026 la colectiva recibió 89 denuncias de mujeres, en las que se identificaron 111 tipos de violencia, ya que en varios casos se reportaron múltiples agresiones dentro de una misma situación.
Entre las violencias documentadas, el acoso sexual es la forma más denunciada, seguida de intimidación, abuso de poder y otras manifestaciones de violencia sexual.
En el ámbito académico, la institución con mayor número de denuncias registradas es la Universidad Autónoma de Tlaxcala, con 45 casos, distribuidos entre distintas facultades.
Entre ellas destaca la Facultad de Trabajo Social, Sociología, Psicología y Psicoterapia, que concentra el mayor número de denuncias registradas.
Feminismo en Tlaxcala: un movimiento que se ha diversificado
Para las integrantes de Medusas Sufragistas, el movimiento feminista en Tlaxcala ha cambiado de manera significativa en los últimos años.
Uno de los momentos que marcó este proceso fue la movilización del Día Internacional de la Mujer en 2022, cuando cientos de mujeres salieron a las calles y la jornada terminó con confrontaciones entre manifestantes y fuerzas de seguridad.
A partir de ese momento surgieron debates dentro del propio movimiento sobre las distintas formas de protesta, desde las marchas y el trabajo institucional hasta las acciones de iconoclasia.

Sin embargo, desde la perspectiva de la colectiva, estos procesos no significan necesariamente una fractura del feminismo en Tlaxcala, sino una diversificación de las formas de organización y protesta.
Las integrantes consideran que hoy el movimiento está conformado por múltiples expresiones: colectivas que marchan, organizaciones que acompañan denuncias, mujeres que trabajan desde instituciones y otras que realizan acciones simbólicas en el espacio público.
En ese sentido, subrayan que la movilización del 8 de marzo no es el único espacio de acción.
Gran parte del trabajo feminista ocurre durante todo el año mediante acompañamientos, redes de apoyo entre estudiantes y la visibilización constante de la violencia que viven niñas, adolescentes y mujeres dentro de espacios educativos.
En 2025, las integrantes de la colectiva decidieron tomar un año de descanso de las actividades públicas y de acompañamiento como parte de un proceso interno de cuidado y reorganización.
Explicaron que la recepción constante de denuncias y la exposición a relatos de violencia genera un desgaste emocional significativo para quienes sostienen el trabajo del colectivo. A ello se sumaron las críticas que recibieron tras posicionarse en 2024 contra lo que consideran un proceso de institucionalización del movimiento feminista. Frente a ese contexto, optaron por pausar temporalmente sus actividades para priorizar el cuidado interno y replantear la forma en que continuarían su labor.

A seis años de su surgimiento, Medusas Sufragistas continúa operando como una red de apoyo entre estudiantes que buscan nombrar y visibilizar la violencia dentro de los espacios educativos.
Aunque el movimiento feminista en Tlaxcala ha cambiado, diversificado y atravesado distintos momentos de tensión, las integrantes de la colectiva coinciden en que la lucha no se limita a las marchas del 8 de marzo y que más allá de las marchas o de los momentos de mayor visibilidad del movimiento feminista, el trabajo de la colectiva ocurre en lo cotidiano, desde escuchar, acompañar, canalizar denuncias y sostener redes de apoyo entre mujeres.
Para las mujeres que integran la colectiva, mientras continúen llegando denuncias y existan estudiantes que necesiten un espacio seguro para hablar, la organización seguirá activa.
Te puede interesar también: 83% de comentarios en medios de comunicación en Tlaxcala criminalizan acciones durante el 8M


