Tlaxcala, Tlax. Yvonn Márquez, Premio Estatal de Literatura «Beatriz Espejo» 2021, nos contó de qué trata cada uno de los cuentos que conforman esta colección y desde dónde llega la inspiración de sus letras.
Estudió la Licenciatura en Lengua y Literatura Hispanoamericana en la Universidad Autónoma de Tlaxcala. Continúo con la maestría en Literatura Mexicana en la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla. Y el doctorado en Lenguas Romances en la Universidad de Cincinnati, en Ohio, EE. UU.
En 2020 regresó junto con su familia a México. Actualmente es docente de tiempo completo en la Universidad de las Américas Puebla, investigadora y coordinadora del centro de escritura de la misma universidad.
Se denomina así misma como una académica perdida entre la vida creativa, entre la narrativa. Y este año recibió la distinción del Sistema Nacional de Investigadores.
Si deseas leer algunos de sus cuentos, te dejamos por aquí «Centellea» y «El hombre rata«.
La orfandad que cuenta Yvonn Márquez
El Premio Estatal de Literatura llegó a Yvonn Márquez por su colección a lo largo de varios años. Se trata de 5 cuentos entorno a la orfandad y en cómo la ausencia de la figura paterna está en todos sus personajes.
Sus cuentos tienen un factor simbólico de quien ha perdido la esperanza. La mayoría masculinos porque como Yvonn Márquez lo explicó: «vengo de una familia que creció sin un papá».
Por tanto, el porqué alguien decide abandonar a su familia, o no ejercer su paternidad son preguntas que plasma en su narrativa.
El camino de los huérfanos
Entre lo simbólico, las líneas del cuento son la historia de un joven con un talento musical peculiar en la sociedad precaria en la que vive. Pero debido a su vulnerabilidad y soledad es «cazado» por una mujer que en apariencia bondadosa, le arrebata su talento.
Desde esa esencia vulnerable en la vida real, muchas personas al no tener una protección familiar, son objeto del dolor, la traición, la tragedia.
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El cuento relata la historia de un joven migrante que al encontrarse solo, se dedica a comprar en línea, acción que pronto se convierte en obsesión.
A través de las compras se llena un vacío, pero su vida ahora es virtual. Deja de lado la convivencia, la interacción con personas reales, y su hogar está repleto de cajas, de compras sin sentido más allá del material.
Yvonn Márquez, resaltó que dicho cuento está inspirando en su experiencia personal de cómo es vivir en un país ajeno y no conocer a nadie, no saber nada del lugar. Así como la añoranza y anhelo de estar con la familia.
La última visita
Inspirado en la novela de Coetzee, El maestro de Petersburgo, basado a su vez en la vida de Fiódor Dostoyevski, La última visita es la vida de un padre adoptivo en la búsqueda de su hijo.
Quien por desgracia no puede hallar a su hijo entre los vivos, pues fue un joven que creció sin familia y un padre adoptivo que no fue capaz de darle cariño.
Su fantasma demuestra que el crecer sin amor a veces es más duro que muchas otras precariedades.
Los espejos y la paternidad
La autora escribió este cuento mientras estudiaba su doctorado. Es la historia alterna y distópica de un hijo perdido de Jorge Luis Borges, quien crece con una tía loca con cartas y dibujos referentes a su padre.
Los años transcurren y se da cuenta de la verdad, él que toda la vida se asumió como huérfano, ahora tenía un padre y decide emprender un viaje para reconciliarse con su pasado.
Al final, como decía Borges. «Los espejos y la paternidad son abominables porque multiplican el número de los hombres».
El caminante
Un hombre pierde su trabajo y se dedica a deambular, encontrándose a una especie de demonio perverso que a través de un juego de preguntas le roba un trozo de su alma a cambio de monedas.
Ha perdido la esperanza, siempre pensando en abandonar a su familia porque es incapaz de hacerse cargo de ellos económicamente. Así que sí, gana sustento a costa de su alma.
Premio Estatal de Literatura «Beatriz Espejo» 2021
Aunque el Premio llegó a ella de forma sorpresiva, se sintió muy contenta de recibirlo. Reconoce que se trató de la suma de pequeños esfuerzos y de paciencia.
Si la escritora tlaxcalteca pudiera regresar el tiempo, confesó que leería más cosas que le gustan y tendría más paciencia para dejar madurar sus letras. Porque ahora entre más joven seas y más pronto hagas «algo» es mejor.
Y como dijo ella, «tenemos esa ansia de hacer las cosas mientras somos jóvenes, pero hay que encontrar nuestro propio tiempo». Es decir, no por desear publicar un libro u obtener una plaquette, el escritor se desviva por ello.
«Mirando al pasado, dejé muchos manuscritos incompletos, por miedo, por el temor de si iban a estar feos o mal escritos o que no iban a cubrir sus expectativas de alta literatura», destacó la escritora.
Lo anterior aunado a que estudiar una carrera en letras y leer a los clásicos y distintos cánones literarios, crea una idea inalcanzable de la literatura, de no poder escribir como los «grandes».
Sin embargo, el escribir se trata de seguir una ruta personal de lecturas y trabajo. Ser paciente y trazar una hoja de ruta de los proyectos a concretar, como aconsejó la académica.
Su colección aún no ve luz verde
Yvonn Márquez comentó que antes el Instituto Tlaxcalteca de Cultura y ahora la Secretaría, quedaron de manera muy formal, de publicar su libro.
Ha preguntado en numerosas ocasiones, porque no ve intenciones para que sus cuentos vean luz verde.
De igual forma, afirmó que muchas veces algunos tlaxcaltecas pasan desapercibidos si no tienen la conexión o si ellos mismos no buscan aún más las oportunidades.
Ah, pero no te preocupes. Porque si deseas leer algunos de sus cuentos, te dejamos por aquí «Centellea» y «El hombre rata«.
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