Hace cinco años Zurya Yoalli Escamilla Díaz comenzó a laborar en una de sus mayores pasiones: el periodismo. Tiene poco más de dos años que asumió la dirección de un medio de información digital independiente, situación que le ha permitido ir abarcando espacio en el vacío que aún permea, en cuanto a la presencia de mujeres en cargos de toma de decisiones en los medios de comunicación. Zurya, se define a sí misma como una mujer “comprometida, honesta y apasionada por su trabajo”, además de confesar estar “enamorada del periodismo”, un espacio que en México y Tlaxcala hasta la primera mitad del siglo XX, seguía siendo en su mayoría masculino.
La presencia femenina en el periodismo se ha visto favorecida en gran parte por los movimientos feministas y la reivindicación de los roles tradicionales femeninos, además de las nuevas dinámicas digitales. De acuerdo a la investigación realizada por la maestra Leticia Alamillo (2019) [i], a Tlaxcala arribó el primer medio digital en el año 2002. Zurya afirma que “hay alrededor de 200 medios digitales” y que de acuerdo a la Unión de periodistas del Estado de Tlaxcala “hasta el 2018 se contaba con 103 miembros de los cuales 49 son mujeres: nueve directoras, una fotógrafa, seis editoras, 27 reporteras y seis mujeres en el área de comunicación social”. Lo anterior permite corroborar que, si bien la presencia de mujeres en el periodismo tlaxcalteca es del 48%, Zurya Yoali forma parte del 9% de las mujeres periodistas en cargos de dirección.
El periodismo en Tlaxcala necesita más presencia de mujeres para evitar la subrepresentación, pero también es necesaria la presencia de personas comprometidas y responsables. Zurya insiste en que “es importante comprender los cambios sociales, abordar las notas con perspectiva de género permite entender cuestiones en la sociedad que han influido y han sido determinantes para lo que padecemos las mujeres en nuestra vida”, también agrega “hay notas en Tlaxcala que muestran una perspectiva muy sesgada, muy machista sobre la forma en la que ocurren las cosas, tenemos que empezar a comprender todo el contexto social”. Es necesario comprender que el periodismo en nuestro estado es un reflejo de nuestra sociedad, que si bien se han ido generando cambios, siguen existiendo múltiples factores que inhiben la participación femenina, tales como la precariedad laboral, la discriminación y las múltiples labores que las mujeres desempeñan en otros ámbitos.
Además de los factores antes mencionados, las y los periodistas se enfrentan al ojo crítico de las instituciones, las organizaciones, el gobierno y la ciudadanía, por si eso fuera poco en el año pasado, América Latina fue señalada por la organización Reporteros Sin Fronteras (RSF), como zona letal para el ejercicio del periodismo, siendo México el país más mortal para ejercerlo (sin contar zonas de guerra). Al respecto Zurya lamenta que a pesar de que “desde hace varios años se puso en marcha un protocolo de protección a periodistas y defensores de derechos humanos en Tlaxcala” las condiciones de seguridad no garanticen la protección de la integridad de las personas que ejercen el periodismo en la entidad.
A pesar del panorama antes descrito, las mujeres están cubriendo géneros informativos tales como, cultura, salud, economía, política y seguridad. Siendo este último género, el menos cubierto por ellas “por su grado de peligrosidad”, Zurya considera que es un asunto de discriminación ya que “hay medios que dicen -prefiero tener un reportero que una reportera, porque a lo mejor me va a decir que no puede ir a algunas actividades, por ejemplo: situaciones de violencia o accidentes”. Es precisamente en este punto, que Zurya anima y alienta la escritura y opinión femenina en todos los ámbitos “es necesario que empecemos a empoderarnos, a reconocer nuestra propia voz (…) desde nuestros círculos más cercanos, que es nuestra familia, con nuestros amigos”.
Conocer esta otra cara en el periodismo, nos hace reflexionar que ser mujer y ser periodista en México conlleva un doble desafío, por lo que en palabras de Zurya Yoali “en la medida en que más mujeres se involucren como reporteras, como analistas, como columnistas, como directoras, editoras, va haber un espacio para ir cambiando la forma en la que se ven muchos temas”. Es necesario promover un periodismo hecho por mujeres, donde la brecha salarial no exista, donde se exhorte a que mujeres tomen cargos de decisión en el periodismo; y donde la inseguridad no sea un factor para frenar las aspiraciones de una mujer en las comunicaciones, es decir, necesitamos un Estado que garantice la seguridad del gremio de periodistas.
Finalmente, al escuchar a Zurya se comprende que muchas mujeres deben luchar contra ideales femeninos culturales y por ende estructurales. La invitación para mujeres, mujeres trans y niñas es a “reconocer su propia voz” y saber que “si escribes algo y alguien no está de acuerdo, no pasa nada, y si alguien trata de ejercer una forma de violencia, también hay formas de protegerse”. Las mujeres a pesar de las movilizaciones, de las luchas y de los espacios ganados, aún se enfrentan a pensamientos donde el género femenino, pareciera que es incapaz de cubrir fuentes históricamente masculinizadas. Recordemos a Virginia Woolf “Escribid, mujeres, escribid, que durante mucho tiempo se nos fue negado”.
[i] Alamilla, L. (2019) Poder, política y género: Mujeres periodistas de la región central de Tlaxcala (1980-2018). Tesis de Maestría. México, Centro de investigaciones Interdisciplinarias Sobre Desarrollo Regional (CIISDER), Universidad Autónoma de Tlaxcala.


