Francia. Jafet es de Tlaxcala, tiene 27 años y estudió logística internacional en Guadalajara, tras un intercambio y al egresar de la licenciatura, buscó opciones laborales en Francia, donde dio clases durante casi ocho meses, pero la contingencia por el Covid-19 cambió sus planes de renovar contrato.
Esta situación no representó sólo un cambio en su vida, sino que pudo observar y reflexionar sobre la brecha tan grande entre su país y el país donde decidió abrirse un camino laboral.
“Existen dimensiones políticas, sociales, económicas muy grandes, me da mucha tristeza ver cómo se maneja en México la situación, diferente a cómo se actuó en Europa con ciertas medidas, con apoyos fiscales”.
Cuando aún cursaba la carrera universitaria, Jafet se fue de intercambio a Francia, “estuve un año allá y me gustó mucho; la cuestión de empleo es un factor importante, porque es uno de los países que menos horas se trabaja durante la semana, pero no me fui por eso, sino porque es un sistema bastante eficiente, te otorgan una estabilidad económica muy buena, además me llamó mucho la atención su seguridad social, toda persona que esté ahí y que labore tiene el 70% de seguridad social total, si te cuesta 10 pesos una consulta, el gobierno te va a poner 7”.
Esta oportunidad laboral, fue gracias a su experiencia con la docencia, así como el dominio del francés, siendo así seleccionado en un programa de asistente de idiomas de la Secretaría de Educación Pública, el cual tiene una duración de ocho meses; aplican miles de personas pero sólo 130 son seleccionadas. Ya en Francia, su plan era evaluar la posibilidad de extender su contrato o comenzar una maestría.
Desde principios de año, las noticias sobre el Covid-19 comenzaron a ocupar los espacios televisivos y los portales de internet; fue el 11 de marzo, poco antes de culminar su contrato y gestionar uno nuevo, cuando el gobierno de Francia anunció que se tomarían medidas de cuarentena durante un fin de semana, “pero ese fin de semana les valió, siguieron saliendo, lo tomaron como vacaciones, entonces dos días después, Macron, volvió a hablar y dijo que no sería cuarentena, sino confinamiento”. Desde ese día, cada vez que salía a comprar cosas indispensables, le proporcionaban un formulario donde anotaba su nombre, la hora de salida así como el motivo de la misma, sólo se encontraban activos los supermercados y las farmacias.
“La declaración que dio el presidente sorprendió a todos en Francia, advirtió que se venía algo muy fuerte mundialmente, pero es aquí cuando viene la cuestión de diferencias, qué es lo que nosotros podíamos cambiar, él, desde el primer momento dijo: ‘no voy a dejar que ninguna empresa por pequeña que sea caiga o se rompa’, entonces dio apoyos fiscales. Después siguió el apoyo a los ciudadanos, no pagamos luz, ni renta, ni gas”.
Este proceso para él fue un tanto complicado, pues su novia, había llegado justo el 10 de marzo, un día antes de que Francia tomara medidas ante del Coronavirus, “nosotros estábamos conscientes de la situación porque nos informamos, pero en realidad todo estaba calmado en Europa, así que continuamos con el plan de viaje, como mucha gente, iban a ser pronto vacaciones”, cuando escucharon las declaraciones de Macron decidieron quedarse durante toda la cuarentena, sobre todo para no arriesgar a nadie de su familia si es que regresaban a México, pero por las circunstancias, cada vez más difíciles, tuvieron que volver.
Fue ahí, donde Jafet, vio el panorama, la gran brecha que divide a ambos países, “hay mucho inconciencia de los empresarios, la gente en México sigue yendo a trabajar, toman transporte público y se exponen todos los días, pero también entiendo a esos empresarios porque aquí el gobierno no los apoya”.
“Mucha gente sabe que el virus está ahí, sin embargo, piensan que es una estrategia gubernamental, pero ahorita es algo que existe, yo lo he visto en varios países, yo he escuchado helicópteros pasar donde vivía, trasladaban a los enfermos de un lugar a otro. En Francia, su sistema sanitario de primer mundo no estaba preparado para esto, ni en España, ni en Italia, entonces imagínate México”.
daniPor último, señaló que entiende que muchos mexicanos no pueden parar de trabajar, ya que viven al día, por lo cual esas mismas personas deberían tomar todas las medidas sanitarias que se recomiendan, sin embargo, algunas no lo hacen; “la información y las advertencias están ahí, sabemos que es lo que nos puede pasar, pero también ahí están todos esos casos poco empáticos, de gente que le vale”.