Si has visitado los portales de la capital o las ferias patronales de nuestros pueblos, seguramente te has dejado tentar por el brillo dorado y el aroma tostado de los dulces de pepita. Este postre, que combina la textura crocante de la semilla de calabaza con la suavidad de la miel de abeja, es un bocado de historia que se deshace en el paladar.
En GPS Tlaxcala, te compartimos la receta artesanal para elaborar 20 porciones de este tesoro que no puede faltar en tu mesa.
Insumos: La pureza de la tierra
La calidad de la semilla es lo que define el éxito de este dulce. Asegúrate de conseguir pepitas frescas, preferentemente de productores locales.
| Cantidad | Ingrediente |
| 1 kg | Pepitas de calabaza (limpias y sin cáscara) |
| 1 kg | Azúcar estándar |
| ¼ de litro | Miel de abeja pura |
| 10 gotas | Limón agrio |
| 1 cda | Esencia de vainilla |
El Ritual de Elaboración: Paso a paso
Preparar este dulce requiere paciencia y «buena mano» para lograr el punto exacto de la miel.
1. El tostado artesanal
En un comal de barro a fuego lento, coloca las pepitas. El secreto es moverlas constantemente con una cuchara de palo para que el calor sea uniforme. Sabrás que están listas cuando comiencen a «tronar» y desprendan su aroma característico. En ese momento, retíralas y resérvalas en un recipiente limpio.
2. La creación del almíbar
En una sartén grande y seca, coloca el azúcar a fuego lento. Mueve continuamente con la cuchara de palo hasta que se convierta en un caramelo espeso. En este punto, añade la miel de abeja, las gotas de limón y la vainilla. Mezcla vigorosamente hasta que el dulce alcance el «punto de hebra» (cuando al levantar la cuchara, el dulce cae formando hilos finos).
3. La unión de sabores
Retira la miel del fuego e incorpora de inmediato las pepitas tostadas. Revuelve con energía para que cada semilla quede perfectamente bañada por el brillo dorado del caramelo.
4. El moldeado
Sobre una mesa muy limpia (puedes engrasarla ligeramente con un toque mínimo de aceite o mantequilla), vierte porciones de la mezcla con una cuchara de peltre. Con las manos (¡con mucho cuidado de no quemarte!), dales forma redonda o cuadrada. La clave es que las pepitas queden distribuidas en una sola capa para que el dulce sea delgado y fácil de morder.
Tips de GPS Tlaxcala para un dulce perfecto
-
El toque cítrico: Las gotas de limón no son solo para el sabor; ayudan a que el azúcar no se cristalice y el dulce mantenga su brillo espejo.
-
Conservación: Una vez fríos, guárdalos en papel celofán o en un recipiente hermético para que la humedad no los suavice. ¡Deben mantenerse crujientes!
-
Variedad: En Tlaxcala, algunos artesanos añaden una pizca de colorante vegetal rojo a la miel para darles un aspecto más festivo, pero el color ámbar natural de la miel es, sin duda, el más elegante.
¿Sabías que? La pepita de calabaza es una gran fuente de zinc y grasas saludables, lo que convierte a este dulce en una opción energética y mucho más nutritiva que las golosinas procesadas.
También puede interesarte: Cacaxtla: El museo que resguarda el alma del México prehispánico


