Tlaxcala, Tlax.- Tras los hechos registrados el pasado miércoles 20 de mayo en la Universidad Autónoma de Tlaxcala (UATx), donde se reportó a un hombre sin vida en rectoría de aproximadamente 25 años, lo que se debe hacer es retomar lo que dice el Manual de Seguridad impulsado por la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES) quien ha reiterado la importancia de que las universidades cuenten con mecanismos claros de actuación ante situaciones de alta gravedad.
Hasta el momento, la máxima casa de estudios no ha emitido una postura pública adicional sobre lo ocurrido, mientras que, la Fiscalía General de Justicia del Estado de Tlaxcala (FGJ) tampoco ha difundido nueva información sobre el caso. En este contexto, el manual señala que la atención inmediata a la comunidad universitaria, el acompañamiento institucional y el manejo estratégico de la comunicación forman parte de las responsabilidades que deben asumir las autoridades educativas frente a escenarios de crisis, aquí te contamos el porqué.
Medidas para actuar frente a la infodemia
El manual “Seguridad para Instituciones de Educación Superior: Estrategias para la prevención y atención” subraya que, frente a escenarios de crisis, las instituciones educativas deben implementar estrategias de comunicación claras, oportunas y transparentes, con el objetivo de brindar información verificada a la comunidad universitaria y evitar la propagación de rumores o desinformación. Asimismo, recomienda ofrecer acompañamiento y atención profesional a estudiantes, docentes y personal que pudiera verse afectado por la situación.
Tras un hecho traumático, como el que ocurrió el día miércoles en rectoría de la UATx, los campus universitarios suelen entrar en una etapa de alta vulnerabilidad y de fuerte escrutinio hacia la administración institucional. En este contexto, el manejo de la comunicación se convierte en un eje central durante la fase crítica, ya que permite a la universidad fijar una postura clara, institucional y basada en información verificable.
De lo contrario, la ausencia de comunicación oportuna puede propiciar la difusión de rumores, desinformación, desgaste de la confianza institucional y escenarios de incertidumbre colectiva dentro de la comunidad universitaria y la opinión pública.
En este sentido, la propia Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior advierte sobre la importancia de desactivar el pánico y el morbo mediante la capacidad institucional de proporcionar información certera y establecer posicionamientos oficiales desde los primeros momentos de la crisis. El manual enfatiza la necesidad de contar con estrategias estructuradas de comunicación y mecanismos de emisión oportuna para garantizar certeza entre la comunidad universitaria.
Pese a ello, Serafín Ortiz Ortiz, rector de la máxima casa de estudios, no ha emitido hasta el momento un posicionamiento público institucional sobre lo ocurrido. Aunque concedió una entrevista a un medio de comunicación, en las plataformas oficiales y redes sociales de la universidad no se ha difundido información adicional ni un pronunciamiento formal relacionado con el caso.

Además, en entrevista con el medio El Sol de Tlaxcala, el rector aseguró que la universidad mantendrá disposición para colaborar con las autoridades correspondientes y brindar apoyo a la Fiscalía General de Justicia del Estado de Tlaxcala. No obstante, hasta el momento dicha postura no ha sido difundida de manera oficial en las redes sociales ni en el sitio web institucional de la universidad, lo que desdibuja su postura ante los hechos.
Hombre sin vida en rectoría y la responsabilidad ética de los medios
Durante los días posteriores al hecho, diversos medios de comunicación como Panorama Tlaxcala o El Punto Tlaxcala compartieron versiones distintas sobre lo ocurrido, mientras algunas publicaciones señalaron que el joven habría saltado desde un punto alto de Torre Rectoría, otras apuntaron a un presunto accidente relacionado con la caída de materiales de este edificio, inmueble que actualmente se encuentra en construcción. Hasta el momento, ninguna de estas versiones ha sido esclarecida oficialmente por las autoridades correspondientes.

Al mismo tiempo, distintos medios de información como Crónica y Contexto, Hermano Ojo, o Sin Limite Tlx compartieron en publicaciones, la imagen del cuerpo inmóvil del joven sin filtros ni medidas de protección a su identidad, situación que ha generado cuestionamientos sobre el tratamiento mediático del caso y la necesidad de garantizar criterios de cobertura con enfoque de derechos y respeto a la dignidad de las personas involucradas.

Hasta el momento, en las inmediaciones de la Universidad Autónoma de Tlaxcala operan al menos dos unidades de videovigilancia C, una ubicada a escasos metros del acceso principal de la institución y otra frente al monumento conocido como “El Faro”.
No obstante, ni la Fiscalía General de Justicia ni autoridades estatales han emitido información detallada y clara sobre los hechos ocurridos. La ausencia de una comunicación oficial ha dado paso a especulaciones, versiones no confirmadas y a la difusión de imágenes sin medidas de protección a la identidad de la persona involucrada.
¿Cómo debe actuar la UATx ante esta crisis según la ANUIES?
Históricamente, las instituciones de educación superior han enfocado sus estrategias de protección civil en la prevención y atención de desastres naturales, como sismos o huracanes, además de la salvaguarda del patrimonio físico universitario.
No obstante, la ANUIES —organismo del que forma parte la universidad tlaxcalteca— ha impulsado en los últimos años mecanismos más amplios de actuación orientados a la prevención y atención de situaciones de violencia, emergencias psicológicas y la conformación de comités de crisis para responder ante hechos de alto impacto dentro de la comunidad universitaria.
Ante ello, la ANUIES afirma que todos los procedimientos, protocolos y manuales de atención deben elaborarse bajo criterios claros de actuación y difundirse de manera amplia entre toda la comunidad universitaria, además de mantenerse como documentos de carácter público y accesible, sin embargo, hasta el momento se desconoce si estos elementos
En este sentido, el manual señala que las universidades deben responder de manera activa ante situaciones de riesgo, dejando atrás posturas únicamente reactivas y asumiendo un papel táctico e inmediato como primeras instancias responsables dentro de sus comunidades.
De acuerdo con el documento, la transición de un modelo centrado exclusivamente en la protección patrimonial hacia uno de seguridad integral debe sustentarse en planes o programas institucionales respaldados por comités de participación comunitaria. Estos mecanismos deben velar por acciones operativas de seguridad municipal y estatal con el acompañamiento psicopedagógico universitario, además de fortalecer la detección temprana de riesgos emocionales entre estudiantes y docentes.
Sin embargo, cuando los mecanismos de prevención resultan insuficientes o los hechos derivan en incidentes de alto impacto, el manual establece que las universidades, como la UATx, deben asumir de manera inmediata un papel jurídico y operativo como primera instancia responsable. En consecuencia, su actuación debe apegarse a protocolos estrictos orientados a preservar el lugar de los hechos y facilitar el desarrollo de las diligencias periciales por parte de las autoridades competentes.
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