• Entre cantos en Náhuatl, obras de teatro y bailes de carnaval ellas han logrado sobresalir en su comunidad.

Tetlanohcan, Tlax. Un grupo de mujeres de originarias del municipio de San Francisco Tetlanohcan desde hace varios años han creado un conjunto cultural denominado “las mujercitas bien que trabajan” con apoyo de la organización civil “Centro de Atención a la Familia Migrante Indígena (CAFAMI).

Ester Ariano Rodríguez, quien representa a este grupo, en entrevista para Escenario Tlaxcala comentó que originalmente inició en el año dos mil cuando un grupo de antropólogos llegaron y se percataron de que existía un alto grado de migración hacia los Estados Unidos en esa población, donde empezaron a juntar a algunos jóvenes y mujeres para brindarles talleres hasta formalizar la organización CAFAMI.

Fruto de esta reunión, varios años después se logró que este grupo cultural de mujeres se acercaran con sus familiares en el extranjero mediante cartas de invitación a diferentes universidades de los Estados Unidos para que pudieran, a través de la cultura, realizar un intercambio de experiencias y así obtener una visa para reencontrarse con sus familias que no habían podido ver desde hace muchos años.

El primer intercambio cultural se realizó en el estado de New Haven, en el 2008. Allí presentaron el baile típico de carnaval y gastronomía con la participación de entre 8 y 10 mujeres.

Respetando siempre las fechas de presentación en las universidades, aprovechando el tiempo extra que les otorga la visa, visitan a sus familiares en los diferentes estados donde se encuentra. Este primer encuentro sirvió de motivo para inspirar a más mujeres a unirse a esta organización y realizar el sueño de ver a su familiares.

Seguido tuvieron otra oportunidad en el 2010 con una obra de teatro llamada La Casa Rosa, con la ayuda del director estadounídense Daniel Carton. Posteriormente, en el 2012, se presentaron en diferentes estados con las obras de teatro titluladas Los nombres: El Veneno de mi Suegra, Sueños Perdidos y Mariposa Viajera.

Estas mujeres buscan la realización de varias actividades de las que resaltan el rescate de su lengua materna, el náhuatl, mediante cantos. También destaca de esta expresión comunitaria que las diferentes obras de teatro son basadas en las propias vivencias e historias de las mujeres de la comunidad, desde el sufrimiento de algún tipo de violencia física verbal o psicológica, así como situación económicas del pueblo.

De manera personal cada integrante manifiesta que han tenido crecimiento personal al tener un mejor desenvolvimiento con las personas además de superar los obstáculos que les presentaron en un principio en consulado logrando a la admiración no solo de la comunidad sino también de sus familiares que radican en el extranjero