- Conservar uno de los espectáculos naturales más importantes de México tiene un costo. Empresarios que promueven el avistamiento de Luciérnagas en Nanacamilpa aseguran que detrás de cada recorrido existe una compleja red de regulaciones ambientales, certificaciones y permisos gubernamentales que incrementan los costos de entrada al avistamiento, solicitan regular los costos, sin que se deje el compromiso de cuidar el bosque.
Nanacamilpa, Tlax. Nanacamilpa resguarda alrededor de 11 mil 500 hectáreas de bosque, un ecosistema que cada verano alberga uno de los espectáculos naturales más importantes de México: el avistamiento de luciérnagas. En los últimos años, este fenómeno ha impulsado la economía del municipio a través del turismo comunitario. Actualmente, 23 centros de avistamiento autorizados —la mayoría operados por familias de la región— ofrecen recorridos nocturnos para miles de visitantes.
Sin embargo, los empresarios sostienen que el costo de auditorías, permisos, certificaciones y otros requisitos gubernamentales ha incrementado sus gastos de operación, lo que termina reflejándose en el precio de los boletos y los coloca en desventaja frente a la oferta turística de Puebla y el Estado de México.
Un bosque que aprendió a vivir del turismo comunitario
El avistamiento de luciérnagas en Nanacamilpa dejó de ser hace años una actividad complementaria para convertirse en uno de los motores económicos más importantes de la comunidad. Cada temporada, decenas de familias encuentran en el turismo una fuente de ingresos a través de centros de avistamiento, hoteles, cabañas, glampings, restaurantes, cocinas tradicionales, transporte y venta de productos locales.
Luis Alberto Pérez Bolde Martínez, coordinador de Turismo del Ayuntamiento de Nanacamilpa, compartió que el fortalecimiento del turismo ha sido posible gracias a la organización entre el gobierno municipal y los propios prestadores de servicios.
«Algo que hemos venido tratando con la gente y con los compañeros del sector turístico es que nosotros debemos retomar la actividad independientemente del gobierno que esté; los empresarios son los que deben tomar las decisiones y eso es lo que venimos haciendo»
Asimismo, mencionó que actualmente, el municipio mantiene mesas de trabajo con siete sectores vinculados al turismo: hoteles y moteles, centros de avistamiento, artesanos, cocineras tradicionales, pulqueros, haciendas y ranchos, así como tour operadoras. De acuerdo con Pérez Bolde Martínez, durante 2025 el padrón contabilizó 76 empresas turísticas, mientras que este año ascendió a 83, y la expectativa es que la cifra continúe aumentando conforme más prestadores formalicen su actividad.
«Eso quiere decir que incrementó la actividad turística. Tenemos entendido que el próximo censo va a llegar a las cien empresas»
Sin embargo, el trabajo para recibir visitantes durante la temporada de luciérnagas en Nanacamilpa no comienza cuando aparecen los primeros destellos en el bosque. La preparación inicia meses antes y se extiende prácticamente durante todo el año. Durante ese periodo, empresarios y autoridades realizan labores de conservación, rehabilitan senderos, capacitan a los guías, revisan protocolos de seguridad, dan mantenimiento a la infraestructura turística y cumplen con los requisitos ambientales y de protección civil que exige la normatividad para operar.
Condiciones climáticas y conservación de la especie
Este año, la temporada de luciérnagas en Nanacamilpa comenzó con una noticia alentadora. Luis Alberto Pérez Bolde Martínez dio a conocer que no se registraron incendios forestales, una condición que favoreció la conservación del hábitat de esta especie y que permitirá desarrollar la temporada en uno de los bosques mejor preservados de la región.
Para el funcionario, el reto ya no consiste únicamente en atraer visitantes para observar las luciérnagas, sino en consolidar un modelo de turismo comunitario que distribuya los beneficios económicos entre distintos sectores del municipio.
En ese sentido, destacó que la conservación del bosque representa una oportunidad de desarrollo económico para la población local. Señaló que durante la temporada participan entre 4 mil y 5 mil personas en actividades relacionadas con el turismo y que actualmente 83 prestadores de servicios forman parte de la oferta turística del municipio, con el objetivo de posicionar a Nanacamilpa como un referente nacional de turismo comunitario donde se entienda la conservación como un medio de satisfacer las necesidades de quienes viven y visitan a Nanacamilpa en esta temporada.
En entrevista para Escenario Tlaxcala, Armando Vázquez, director de Promoción Turística de Tlaxcala, señaló que uno de los mayores retos para la entidad ha sido preservar la población de luciérnagas, cuya disminución en años anteriores estuvo relacionada con factores como la emergencia climática, el uso de pesticidas y la pérdida de biodiversidad, más allá de la concurrencia humana en el lugar.
Afirmó que los primeros monitoreos científicos realizados durante esta temporada apuntan a una recuperación de la población de luciérnagas, resultado de las acciones de conservación implementadas en los últimos años y de condiciones climáticas favorables, como las lluvias registradas en la región. Esto, dijo, ha permitido que los santuarios presenten una mayor presencia de ejemplares, ofreciendo a los visitantes una mejor experiencia de avistamiento.
Altos costos a empresarios locales, el gran reto del Gobierno de Tlaxcala
Sin embargo, mantener vivo el bosque de Nanacamilpa no depende únicamente de las condiciones climáticas. Para Fabiola Huerta Ortiz, secretaria de la Asociación del Santuario de la Luciérnaga Nanacamilpa Tlaxcala A.C., la recuperación observada esta temporada también es resultado de años de trabajo comunitario para conservar el ecosistema.
Sostiene que proteger a la luciérnaga implica vigilancia permanente del bosque, mantenimiento de senderos, apertura de brechas cortafuego, prevención de incendios, control del número de visitantes y el cumplimiento de una serie de requisitos ambientales, de protección civil y de seguridad que los centros de avistamiento deben atender cada año para poder operar.
Todo ello tiene un costo. Durante un recorrido realizado por Escenario Tlaxcala en distintos centros de avistamiento de Nanacamilpa, empresarios del sector coincidieron en que proteger el bosque implica una inversión permanente, derivada en gran medida del cumplimiento de requisitos establecidos por el Gobierno del Estado.
Los empresarios, quienes solicitaron mantener en reserva su identidad para evitar represalias durante la temporada de avistamiento, explicaron que la diferencia con otros destinos no radica únicamente en el precio que fijan los prestadores de servicios, sino en el número de obligaciones que deben cumplir para operar y mantener sus centros de avistamiento bajo la normatividad vigente.
«Nos exigen que todos los guías tengan capacitación en primeros auxilios, que la información que transmitimos esté sustentada científicamente y cumplir con una serie de regulaciones que implican un desembolso económico importante»
Añadieron que, aunque la temporada fuerte dura apenas entre 30 y 40 días, los pagos por licencias de funcionamiento, programas internos de Protección Civil, auditorías ambientales y seguros deben cubrirse de manera anual, lo que incrementa significativamente sus costos de operación.
«Nosotros operamos realmente entre 30 y 40 días al año. Ojalá durante esos 40 días pudiéramos recibir el máximo de 60 visitantes diarios que tenemos autorizados, pero eso no ocurre. Hay días entre semana en los que la afluencia es muy baja y, aun así, los costos de licencias, auditorías, seguros y permisos ya los pagamos completos»
Sostienen que las obligaciones que ha impuesto Gobierno del Estado de Tlaxcala son indispensables para conservar el bosque y proteger el hábitat de las luciérnagas. Sin embargo, cuestionan que el peso económico de cuidar el bosque de Nanacamilpa -pese a ser una de los grandes atractivos de Tlaxcala a nivel nacional- recaiga por completo en ellos.
En entrevista, aclararon que no buscan eliminar las regulaciones, sino que el gobierno revise el costo de estos trámites para mantener la competitividad del destino sin comprometer la conservación del bosque, o bien, que algunas obligaciones cuenten con exenciones, subsidios o esquemas de apoyo que permitan reducir la carga económica.
«Sí queremos que se sigan pidiendo todos estos trámites, pero que sean un poco más accesibles o que disminuyan los costos de los requisitos que nos exigen, para que nosotros también podamos destinar más recursos al cuidado del bosque, porque hay mucho trabajo por hacer»
Aseguran que el alto costo de auditorías, permisos, certificaciones y otros requisitos gubernamentales incrementa significativamente sus gastos de operación y termina reflejándose en el precio del avistamiento.
En ese sentido, consideran que fortalecer la protección del santuario también implica diseñar políticas públicas que hagan financieramente viable la conservación para quienes han decidido cumplir con la normatividad.
Sobre este tema, Luis Alberto Pérez Bolde Martínez, sostuvo que el gobierno municipal no fija las tarifas. Explicó que cada prestador de servicios determina sus precios con base en un análisis de costos y en los servicios que ofrece a los visitantes.
«El precio lo determina el prestador de servicio. Nosotros recomendamos que hagan su análisis financiero y de costos para ofrecer tarifas reales y competitivas»
Sin embargo, para los empresarios, mientras no exista un piso parejo entre quienes cumplen con la normatividad y quienes operan al margen de ella, la competitividad de Nanacamilpa continuará enfrentando desventajas frente a los centros de avistamiento de Puebla y el Estado de México.


