Baños sucios, un foco de infección para quienes lo usan
Los recolectores denunciaron que los baños de la Plaza Juárez dejaron de funcionar hace más de cinco meses y señalaron que, tras esta situación, muchos de ellos enfrentan dificultades para acceder a un sanitario, optando por pagar para utilizar este servicio, ya que, si acuden a los baños del Palacio Municipal, suelen experimentar miradas y gestos de clasismo hacia sus personas.
La denuncia de recolectores enfatiza que este problema representa un foco de infección, sobre todo, para mujeres quienes deben de costear servicios privados o enfrentarse a sanitarios en mal estado y con gran acumulación de suciedad, lo cual vulnera su salud e integridad personal.
«No solo es como cuestión de tener baños, sino de que los baños estén limpios porque justo son condiciones de salud y de necesidad de nuestros cuerpos y que son necesarios» afirmaron.
Esta situación, afirman, es «realmente grave», pues dar mantenimiento a los sanitarios «no sería muy costoso» y, pese a ello, el ayuntamiento ha hecho caso omiso. Además, estas instalaciones no cuentan con jabón ni papel, por lo que estos insumos suelen ser cubiertos por los propios trabajadores.
Además, los recolectores aseguran que este espacio se encuentra en conflicto entre el mercado y el ayuntamiento. Mientras algunos sostienen que «el mantenimiento corresponde al ayuntamiento», otros afirman que es «responsabilidad del mercado —municipal—», sin que hasta el momento exista un acuerdo claro.
Aunado a esto, los recolectores de basura señalaron que los «conflictos entre el ayuntamiento y el mercado», han provocado que ninguna de las partes quiera asumir la responsabilidad, dejando si acceso a este servicio a los trabajadores recolectores.
Constante vigilancia hacia el personal de limpieza
A pesar de un incremento en su salario, los trabajadores recolectores denuncian hostigamiento psicológico. Estas acciones, afirman, «nos están traumando», pues existen servidores públicos que se mantienen detrás de ellos para monitorear u observar las actividades que realizan durante gran parte de su jornada.
«No sé, quién sabe si nos querrán aburrir»
Lo denuncia por parte de recolectores sostiene que durante la actual administración de Alfonso Sánchez García han experimentado mucho hostigamiento y maltrato psicológico, llegando a controlar los tiempos de entrada y salida, así como el pase de lista en más de una ocasión durante su jornada laboral.
Asimismo, la denuncia menciona la existencia de colores específicos en los uniformes para facilitar la identificación del personal durante las revisiones realizadas por trabajadores del ayuntamiento.
Durante una entrevista con recolectores del primer cuadro, para conocer la utilidad de los contenedores de basura —y que puedes consultar aquí—, explicaron que cada color corresponde a una actividad, «nosotros, de barrido, es guinda, los de los camiones, la franja café; y jardinería es verde y el del jefe es negro».
A pesar de estas diferencias, los denunciantes argumentaron que en varias ocasiones han realizado actividades que no corresponden a sus áreas, ya que algunos terminan desempeñando tareas en espacios distintos. Entre ellas, señalaron labores como pintar aceras o realizar trabajos de jardinería aunque su actividad central corresponda al barrido y recolección de residuos.
Desigualdad laboral y falta de acceso a la salud afectan a recolectores de basura
En la denuncia, los recolectores de basura señalaron la existencia de brechas y tratos desiguales según su forma de contratación. Mientras algunos trabajadores cuentan con plaza de «base» y acceso a prestaciones de ley, otros se mantienen bajo la categoría de «numerarios», y sin acceso a seguridad social.
Esta situación, denunciaron, representa una forma de desigualdad laboral que limita su acceso a servicios de salud, especialmente ante la constante exposición a residuos sólidos y materiales que pueden provocar lesiones o infecciones, las cuales en muchos casos deben atender por su cuenta.
Advirtieron que las consecuencias son evidentes y señalaron el caso reciente de un compañero que sufrió una fractura en la mano, tras un accidente laboral, el cual fue atendido en una clínica particular. Indicaron que el ayuntamiento de Tlaxcala cubrió únicamente la atención de emergencia, mientras que el trabajador tuvo que asumir por su cuenta los gastos de rehabilitación y tratamientos posteriores.
Ante este contexto, los recolectores de basura expresaron que es prioritario atender las condiciones de los baños ubicados en la Plaza Juárez, así como reducir la vigilancia a la que son sometidos durante sus jornadas laborales. Señalaron que esta situación ha generado un ambiente de intimidación que persiste incluso después de concluir su jornada laboral.
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