Tlaxcala, Tlax. El estado de Tlaxcala sigue debiéndole a la comunidad LGBTTTI+ una ley que les otorgue derechos constitucionales básicos para garantizar una vida digna. Para entender lo que sucede en particular con la personas transexuales, en entrevista para Escenario Tlaxcala presentamos el diálogo mantenido con Miranda Platino.

Miranda Platino nace en la capital Tlaxcalteca. Ella se dio cuenta de que era mujer a la edad de cinco años al preguntarse porqué sus compañeras iban vestidas de manera diferente a ella. Miranda es una mujer transgénero, pionera en el reconocimiento legal en la entidad.

Para empezar, Miranda, un asunto que nunca falta cuando en una reunión se habla de esto, ¿naces o te haces?

¿Se pueden decir palabras antisonantes? Eso se me hace una verdadera estupidez. Yo Miranda, voy a hablar por mí, a los 13 o 14 no me levanté un día y dije ‘ah, pues ya estoy hasta el gorro de que mis papás me quieran, ya estoy hasta el gorro de que mi familia me acepte, y yo creo que ya estoy lista para la vida’. O sea, un buen día no te levantas y dices ‘ya estoy cansada de que me traten bien, ahora quiero que me discriminen, ahora quiero que me pinten caracoles por donde quiera que vaya’ porque al ser una mujer trans las oportunidades se reducen todavía más. Entonces yo creo que naces, no te haces. Y eso de que dicen que te haces es por la sociedad, por los líos que conllevan todo esto que entonces dices ‘de mensa digo que soy así’.

¿Esa es una decisión con mucha valentía?

Tengo un sentimiento raro, porque muchas personas dicen ‘qué valiente’ y yo digo que eso quise y eso hice, no lo veo tanto como valentía, más bien como si eso es lo que quiero, es lo que voy a hacer. Nunca lo vi como retar a mi familia o a la sociedad. Por eso no entiendo eso que dicen que es valentía, tal vez sí porque muchas personas no se atreven, quizá porque no saben lo que quieren. Yo siempre supe que era niña, que quería verme como una niña, vestir como una niña. Siempre tuve bien claro lo que yo quería, y hasta ahora como mujer tengo muy claro qué es lo que quiero proyectar.

Foto: Darlenne Armenta

Una vez que decidiste realizar el cambio hacia tu verdadero sexo, ¿cómo fue el cambio en tu vida?

Todo. Bueno, muchas cosas. Porque antes de empezar la terapia hormonal muchas personas pasaban y se burlaban. Y era con compañeros de escuela, con vecinos. Los tipos cuchicheaban. Pero en el momento en el que yo decidí ser Miranda y que no me importó qué me dijeran los demás, todas esas burlas y todo ese acoso se convirtieron en halagos. Me decían ‘ay, pero qué bien te ves’ o  ‘me gusta cómo se te ve esto’. A veces hasta siento que soy invisible; pero no quiere decir que lo extrañe, porque es algo incómodo. Pero no, desde que yo me acepté todo eso cambió. Y nunca he recibido ningún tipo de discriminación desde que decidí ser Miranda, excepto con lo que me pasó en el registro civil donde no quisieron dar el resguardo a mi acta de cambio de identidad.

Entonces, ¿dirías que la discriminación es más fuerte mientras se está en el proceso de transición?

Sí, porque ponle que ahora la gente me ve y sabe que soy una mujer trans; quizá no lo dicen así, pero lo reconocen. Entonces lo que ven es la imagen de una mujer, pero en la transición no sabían si era niña u hombre, entonces seguro se preguntaban, ‘¿ahora cómo le digo? ¿cómo la trato?’.

Foto: Darlenne Armenta

¿Cuál es el retraso o adelanto de Tlaxcala en comparación con otros estados en el tema de aceptación de personas transgénero?

Ay, creo que sí estamos de la chingada. O sea, porque, por ejemplo, las personas todavía te señalan mucho, dejan en claro que no eres una mujer biológica. A mí no me interesa, pero no lo ven todavía tan normal. Estamos todavía gateando.

¿Qué falta?

Faltan oportunidades. Volvemos a lo mismo, el otro día estaba leyendo un meme que está muy de moda, que dice la vieja confiable, entonces estaba viendo la imagen que decía ‘si eres gay o trans, la vieja confiable: o eres estilista o eres prostituta’. Y allí nos encasillan, pero no es que queramos ser estilistas o que queramos ser prostitutas, si no que no hay oportunidad laboral. Entonces, qué haces, o eres estilista, mesero o como dicen, te dedicas a coser también, pero es porque no hay oportunidades. Hay personas muy talentosas, pero no se les da la oportunidad de desarrollarse. 

¿Cómo vez las acciones de gobierno en cuestiones de protección de los derechos de personas de este sector de la sociedad?

Que son doble cara. Cuando están en campaña, apoyan a todo. Pero cuando ya están donde querían estar, allí ya empieza a existir favoritismo con los más allegados a ellos o con las personas que se dice que son normales. Entonces, cuando ven a alguien distinto pues no prestan el servicio a veces o no tienen tiempo para atenderte.

¿Por qué crees que se negaron a hacer el resguardo de tu acta? ¿Qué es lo que crees que pasa por la mente de estas personas?

No lo sé, era algo tan sencillo, no les iba a quitar tiempo ni mucho esfuerzo, tomarla y ponerla donde está la otra y eso era todo. No tengo ni idea, fíjate que es una pregunta interesante saber qué pasa por su mente para que hagan este tipo de cosas. Yo creo que piensan que nunca en la vida les va a pasar, que no van a tener a nadie cerca, de su familia, que sea así. Entonces no consideran que llegará otro personaje como ellos y va a tratar así a su familiar.

¿Consideras que a pesar de la época en que vivimos y la información que existe, la cultura errónea sobre discriminación ha disminuido?

Sí, sí va avanzando porque ahora ya cada vez hay más parejitas de chicos jóvenes tomados de la mano y la gente ya lo toma como normal. O por ejemplo, yo trabajo muy cerca del zócalo de Tlaxcala centro y tengo que pasar varias veces por allí y también veo a niñas lesbianas tomadas de la mano y digo ‘ah, qué chido que ya nadie diga nada’. Ahora ya lo toman mucho más relajado.

¿Y a las y los trans?

Pues yo creo que con ellas y ellos también, ya hay más aceptación. Te digo, yo no he recibido discriminación desde que terminé el proceso de transición. Pero hablo por mí, no puedo hablar por el resto de las personas. Porque aclaro, nunca he recibido discriminación porque nunca he sido grosera. Yo siempre trato a las personas como me gusta que me traten. Entonces, siempre lo que hago es con todo respeto y nunca llego gritando, queriendo llamar la atención o toda exótica. Siempre soy muy recatada en ese aspecto.

Sobre esta característica que mencionas, lo exótico en la personalidad de personas trans, ¿qué opinas?

Hay muchas personas que dicen con la forma en que se visten ‘mira, veme, soy así y hasta le voy a jotear más’ y creo que esto no ayuda tanto porque por eso nos etiquetan. Pero tampoco está mal porque finalmente si es la personalidad de esa persona, es muy respetable. El cómo se quiera comportar cada individuo es súper respetable, es su vida.

Cuéntanos, ¿cómo es un día común en tu vida?

Pues mira, muchas personas piensa que soy floja, pero es que el ritmo de mi vida no es tan común. Aparte de dedicarle tiempo a mi negocio, me dedico al show. Entonces las personas que piensan que soy floja porque me desperté un miércoles a las 9:30, no se ponen a pensar que yo antes tuve un show mientras ellos descansaban. O sea que yo trabajaba mientras todos los demás dormían. No es que todos los días me levante a las 8 y salga a las 7 de la noche del trabajo. Eso me lo demandan los dos trabajos que tengo.

Sobre el show, ¿cómo es la dinámica social? Cuando estas trabajando, ¿qué observas? ¿para qué sirve el show?

En la sociedad yo creo que solo sirve para divertirse. Pero fíjate, caemos en la doble cara de las personas. Porque muchas personas ven pasar a un adolescente que es gay, que es muy amanerado, y cuchichean y se lo comen haciéndolo la colación de ese momento, hasta que se lo acaban porque si no, no están en paz. Pasa lo mismo con una trans. La ven pasar muy producida, muy arreglada, con el cabello bonito o ponle que igual la ven fodonga, pero finalmente se dan cuenta que es trans… Pero cuando están en el show, a las personas les encanta. Les gusta mucho. Entonces, ¿por qué te burlas de algo que te gusta? Eso no lo entiendo.  Yo veo que hay personas que se burlan de otras personas, pero por ejemplo cuando estamos frente a ellos les encanta el trabajo, se ríen e incluso hay interacción. Pero no entiendo por qué si les gusta, se llegan a burlar del trabajo de las demás personas.

Es una pregunta muy dificil de responder…

Sí, porque cuando pasamos en la calle se asombran y cuando nos tienen allí enfrente nos apluaden. Pasa como en el carnaval con las cuadrillas de chicos que se visten de niñas, siempre resulta ser que tienen más audiencias que las otras. No entiendo tampoco.

Todos tenemos vergüenza de aspectos de nuestra vida en tu caso ¿Has sentido vergüenza alguna vez de tu transexualidad? ¿Por qué?

Jamás. Nunca en la vida. Sé lo que quieras ser porque de todos modos la gente va a comentar todo. Si estás haciendo lo que te gusta, en este caso Miranda, que hizo su transición dicen ‘¿Ya la viste?’; y si no lo hubiera hecho, no hubiesen faltado las personas diciendo ‘ay, pues ya lo hubiera hecho, ya para lo que le falta. Ya todo está más abierto. Ya hay mas chance’. A las personas nunca las vas a tener contentas, entonces has lo que tú quieras hacer siempre y cuando no dañas a nadie.

En esta dinámica de la vida en el show y en general de una mujer trans, ¿cómo vives el acoso?

Aquí pasa algo muy curioso. Yo no sé si a las mujeres biológicas les pase, pero cuando se trata de ligue, del cortejo, de los hombres que de repente llegan a acercarse en este caso a mí, porque insisto, no puedo hablar por las demás chicas, creen que por el simple hecho de ser trans o de no haber sido mujer biológica, en ese momento asumen que tú quieres irte a acostar con ellos, se sienten con el derecho de quererte manosear y que tú no vas a decir nada. Es eso básicamente, todo se refiere a lo sexual. Muchos hombres que se te acercan por Inbox creen que por que ya te saludaron ya pueden mandarte la foto de su “pack”. O sea, por aquí te están diciendo ‘Hola’ y por el otro ya te están mandando toda esa bola de pelos. De ese modo vivo el acoso.

¿Has tenido que llegar a la denuncia?

No, porque con el simple hecho de no hacer caso es más que suficiente.

¿Has logrado cambiar la opinión y el pensamiento negativo de alguien sobre la transexualidad?

No, porque no me interesa. No me interesa hacerle cambiar el modo de pensar a las demás personas. Yo soy una persona que vive su vida y que me preocupo por mi vida, por mis asuntos, por mi show y no me interesa en lo más mínimo querer hacerle cambiar el modo de pensar a nadie.

¿Podrías contarnos alguna anécdota de tu niñez relacionada al tema de transexualidad?

Sí, cuando tenía como 7 años mi abuela le hizo un vestido a mi tía. Nunca se me va a olvidar, era un vestido grande rojo y con unas bolotas blancas y un moñote atrás. Cada ves que veía que se ponía el vestido decía ‘yo también quiero’. Entonces un muy buen día me dejan al cuidado de ella que tenía como 12 o 13 años y le digo ‘oye tía, ¿y si me prestas tu vestido?’, y me dijo que no porque mi papá podía llegar y me podía ver. Pero le insistí hasta que me lo prestó. Cuando me lo puse, estaba dando de vueltas con el vestido con sus olanes impresionantes, y de repente volteo y mi papá me está viendo por la ventana. Ay no, en ese momento mi primera reacción como chamaca fue meterme debajo de la cama, pero me sacó, me llevó a la casa y obviamente me pegó diciéndome que eso no era para niños, pero pues no me interesó.

Entonces, ¿tu abuelita ha sido confidente tuya?

Ella siempre me dijo que no le gustaba juzgar a las personas. Cuando mi papá me dijo que ya no podía vivir en su casa ella fue la que me abrió las puertas y me apoyó. Ella fue la primera que se enteró del show. Sí, de cierta forma ha sido confidente. Muchas personas dicen que alcahueta pero no. Porque alcahueta es cuando estás haciendo algo mal y todavía te consecuenta; pero en este caso, la abuela nunca vio de mal modo el show. Hasta me decía que invitara a mis amigos a la casa y yo creo que lo hacía para ver con quién realmente estaba. Ella siempre tuvo un consejo bueno, y fíjate que nunca la he escuchado hablar mal de nadie. Por eso me da mucho gusto cuando le cuento algo porque es una persona que sabe escuchar.

Acerca de las relaciones afectivas, ¿cómo se dan las relaciones de pareja? ¿Cómo las has vivido? ¿Qué piensas del amor?

Hace años las relaciones afectivas se me daban más fácil, no me costaba trabajo. Tuve una pareja de varios años, ya viviamos juntos, pero creo que es algo que no quiero otra vez. A menos que esté muy enamorada de nuevo, pero en estos momentos yo creo que me gustaría más un novio que una pareja, porque son muy berrinchudos. No he encontrado a alguien que este en mi canal. He intentado tener novios, pero no se da porque son muy posesivos preguntando siempre dónde estoy, por qué veo tanto a mis amigos, que se enojan por todo y yo ya no estoy en ese plan.

¿La dinámica de relaciones tóxicas en parejas heterosexuales son muy similares entonces?

Sí, son iguales. Del amor, pienso que es muy bonito. Ahora mismo no estoy enamorada, pero pienso que cuando llegue a estarlo va a ser algo muy padre, porque en este modo de pensar todavía nadie ha estado en esta nueva faceta de mi vida. Estuvieron en los berrinches y la toxicidad, en el drama. No me muero de ganas, si llega qué chido, y si no también. Puedo salir a patinar y a ver una película sola o acompañada.

De los lugares para pasar el rato y demás, ¿hay lugares LGBTTTI+ en Tlaxcala suficiente? ¿Los lugares son inclusivos? ¿Crees que son necesarios que se definan así?

Yo creo que eso sería como etiquetar. Yo digo que no, no hacen falta. Lo que hace falta es tener más información para que no estés pensando estupideces o que pienses que porque ya se sentó en tu café tú también vas a ser gay, lesbiana o trans. Hace falta más información para que haya más aceptación, pero lugares exclusivos yo digo que no debería de haber.

Para cerrar, Miranda, ¿es un mito o una realidad que la comunidad trans no tiene un nivel educativo alto?

Como no tengo mucho contacto con más personas trans y obviamente con el poco trato que tengo no voy a llegar a decirles ‘oye, ¿y tú qué ingeniería tienes?’, en mi caso, yo no me seguí preparando porque el nivel bullying era mal plan. Cuando era niño e iba al bachiller era muy feo. Desde la secundaria ya era crítico, incluso en las clases, por ejemplo en educación física cuando el profesor decía que se hiciera fila de niños y fila de niñas a mí siempre me chingaban porque decían ‘tú en medio porque eres puto’. En el bachiller me molestaban en el baño y me empujaban en los pasillos. Por eso me salí de la escuela. Pero desde la primaria mi papá me decía ‘si a mí me hablan y me dicen que te hicieron algo, te parto la madre por no defenderte’, o sea, entonces pues a quién le dices. Yo de estúpida le decía que me decían puto porque todavía me iba a dar en la madre. Entonces a dónde corres. Todo me lo tragué.

Miranda, agradecerte el espacio y saber ¿qué esperas de Tlaxcala?

Igualdad. Que se haga presente en la sociedad, pues se ha hecho costumbre etiquetar a la gente.

También se manifestó por acabar con las limitantes para desarrollarse ante la falta de oportunidades, que al ser transgénero son mayores.

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