Apizaco, Tlax. Bajo el entendido de que una comunicación institucional sirve para dar a conocer a la opinión pública sobre las decisiones que se asumen y a su vez tienen un impacto en la ciudadanía, así como de hechos conocidos, misma que permita abrir puentes de diálogo, esta labor se limita cuando los hechos son censurados.
Ejemplo de ello, el área de Comunicación Social de Apizaco, ya que, en un seguimiento a su actividad en redes sociales se ha detectado que toda información relativa a los funcionarios del ayuntamiento es silenciada.
Y es que, en días pasados, para ser precisos el 21 de julio, se dio a conocer que el tesorero municipal fue detenido por posesión ilegal de arma de fuego en compañía con cuatro personas más y presentado, ante la delegación de la Fiscalía General de la República (FGR).
Hecho que Comunicación Social Apizaco, decidió ignorar ya sea para descartar el presunto acto como información “Falsa”, como recurrentemente hace en redes sociales, o para dar un comunicado o versión oficial por parte de la figura que representa, es decir del alcalde Julio César Hernández Mejía.
Es de señalar que Comunicación Social Apizaco ha desestimado a medios de comunicación por presunta información falsa así como presume las acciones del munícipe o incluso los casos de detención de delincuentes, no así con casos de abuso de autoridad por parte de los agentes policiacos o aquellos que impactan directamente en la imagen del ayuntamiento.
Diversos son los casos que tanto medios de comunicación como en redes sociales se han presentado. El más reciente pertenece al 26 de junio donde el comandante apizaquense fue denunciado por privación ilegal de la libertad.
El 3 de abril de 2019 en redes sociales circuló un video donde se aprecia cómo policías de tránsito someten a un conductor obligándolo a descender de su unidad, así como a su acompañante, una persona discapacitada.
Un caso más, el presentado el 29 de agosto de 2018, se suma a la lista, donde policías obligaron por la fuerza a unas personas para que salieran de un negocio, siendo que el único delito que habían cometido fue estacionarse en un lugar prohibido y que sólo ameritaba una multa.
Todo estos casos documentados por medios de comunicación locales pero no mencionados por el área de comunicación social.


