Caminar por las calles de Huamantla es dejarse seducir por el aroma que emana de sus panaderías tradicionales. Entre alfombras de aserrín y la mística de «La Noche que Nadie Duerme», destaca un protagonista indiscutible: el muégano huamantleco. Este dulce, que combina la herencia española con el ingenio local, es el embajador gastronómico por excelencia de nuestro estado.
En GPS Tlaxcala, te compartimos el secreto detrás de este manjar para que descubras por qué es el favorito de locales y visitantes.
El alma del muégano: Sus ingredientes
La receta tradicional huamantleca destaca por su sencillez y la calidad de sus productos. Aquí te presentamos las proporciones para una producción artesanal (ideal para compartir o para entender la magnitud de este oficio):
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Para la masa: 5 kg de harina de trigo, 2 kg de manteca, 1 litro de agua de anís (colada), sal y canela molida.
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Para el «baño» de dulzor: 2 kg de panela (piloncillo), canela en raja y agua.
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El toque final: Un paquete de obleas de colores.
El arte de la elaboración: Paso a paso
Elaborar un muégano es un ritual que requiere precisión y amor al oficio. Así es como cobran vida en los hornos huamantlecos:
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El Amasado: En una mesa impecable, se funden la harina, el agua de anís, la manteca y la canela. La masa debe quedar perfecta, elástica y aromática.
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La Forma: Se crean pequeñas bolitas que se aplastan con el puño de la mano para darles esa característica forma rectangular (de 5 a 10 cm). Es un sello artesanal único.
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El Horno: Se hornean a una temperatura suave de 120°C durante 25 minutos. El objetivo es una textura firme y crujiente que resista el almíbar.
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El Jarabe de Piloncillo: Mientras tanto, se hierve el agua con la canela en raja y la panela hasta alcanzar el «punto de hebra» (ese momento donde el dulce se vuelve un hilo dorado).
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El Ensamblaje: Los muéganos recién horneados se bañan en este dulce caliente y, de inmediato, se colocan sobre una oblea. La oblea no es solo adorno: es la base que sostiene el sabor y añade una textura extra al morder.
Guía para el viajero gourmet
| Detalle | Recomendación |
| ¿Cómo comerlo? | Siempre a temperatura ambiente para que la miel esté firme y el pan crujiente. |
| Mejor acompañante | Un café de olla o un vaso de leche fría resaltan el toque de anís. |
| Dónde encontrarlos | En los portales de Huamantla y panaderías del centro histórico. |
Tip de GPS Tlaxcala: Si visitas Huamantla, busca los muéganos que aún se venden en canastas de mimbre. Esos guardan el sabor más tradicional y la calidez del trato directo con los productores.
El muégano de Huamantla es más que un dulce; es la identidad de un pueblo que sabe transformar el trigo y la miel en arte. ¡No puedes decir que conoces Tlaxcala si no has probado uno!

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