Indra Damaris Cervantes Aguilar
Malinalli Espacio Común
- El pasado 17 de agosto fue inaugurado el Centro de Rehabilitación, Inclusión y Autismo Tlaxcala (CRIAT) en San Matías Tepetomatitlán, Apetatitlán. Se trata de una de las mayores inversiones realizadas en el estado de Tlaxcala en materia de atención a niñas, niños y adolescentes (NNA) con discapacidad y autismo, y me atrevería a decir, como uno de los proyectos con las mejores innovaciones para este ámbito. Sin embargo, su inauguración, también deja una inquietud que vale la pena aclarar: rehabilitar no es incluir.
Su apertura representa, sin duda, una oportunidad importante para favorecer el desarrollo de habilidades, la autonomía y el acceso a servicios especializados para la población en situación de discapacidad. Esto último no es algo menor puesto que se alinean con la Convención sobre los Derechos Humanos de las Personas con Discapacidad, en su artículo 26, donde establece que los Estados deben garantizar, ofrecer y fortalecer los servicios y programas de habilitación y rehabilitación con el propósito de favorecer la independencia y participación de las personas con discapacidad en la sociedad (Naciones Unidas, 2006).
Además, que es de reconocer que la atención busca generar facilidades económicas para quienes cuidan a la población atendida, puesto que, en México, el cuidado continúa profundamente feminizado: las mujeres constituyen el 76.4 % de las personas cuidadoras de entre 15 y 60 años y las madres son las principales cuidadoras de niñas, niños y adolescentes, así como de personas con discapacidad. Además, únicamente el 56.3 % de las mujeres cuidadoras participa en el mercado laboral, frente al 93.9 % de los hombres cuidadores (Comisión Nacional de los Salarios Mínimos [CONASAMI], 2024).
Cabe destacar que se invirtió alrededor de 600 millones de pesos, cuenta con tecnología avanzada para la intervención terapéutica- rehabilitadora e incluso Fernando Landeros Verdugo, presidente de Fundación Teletón México lo reconoció como “el mejor centro de rehabilitación que hay en el país” (Coordinación de Comunicación, 2026). Lo que quiere decir que, el CRIAT representa un espacio especializado y de calidad para la población tlaxcalteca para atender hasta 1,150 niñas, niños y adolescentes al año (Coordinación de Comunicación, 2026).
Servicios anunciados
Rehabilitación física; hidroterapia; mecanoterapia; rehabilitación pulmonar; neurología infantil; ortopedia pediátrica; audiología; odontopediatría; terapia ocupacional; terapia de lenguaje; psicología; trabajo social; diagnóstico de autismo; tecnología robótica para marcha, movilidad y equilibrio.
Sin embargo, tanto en el boletín informativo como en la presentación realizada durante el Dialogo Circular las acciones institucionales específicamente dirigidas a la inclusión resultan menos claras. Y aquí comienza la discusión que considero necesaria.
Rehabilitación e inclusión no son sinónimos
La existencia de estos servicios no es un problema; por el contrario, su acceso constituye un derecho. Lo que llama mi atención es el uso reiterado de la palabra “inclusión” particularmente cuando aparece asumirse que la existencia del propio CRIAT, por sí misma, genera inclusión.
La rehabilitación puede contribuir a la autonomía de una persona, pero la inclusión requiere transformar las condiciones sociales que producen exclusión y es aquí cuando hablamos de dos perspectivas diferentes para mirar y acompañar a la población con discapacidad.
Mientras el modelo médico ha tendido a localizar la discapacidad fundamentalmente en la persona y a privilegiar el diagnóstico, tratamiento y modificación de sus condiciones funcionales, el modelo social (en donde surge la inclusión) desplaza la mirada hacia la interacción entre las características de las personas y las barreras físicas y sociales que restringen su participación (Organización Mundial de la Salud y Banco Mundial, 2011; Marks, 1997).
Desde esta segunda perspectiva, trabajar por la inclusión implica actuar también sobre el entorno: eliminar barreras de accesibilidad y comunicación, realizar ajustes razonables, combatir la discriminación, garantizar la participación social y comunitaria y generar condiciones de acceso a la educación, el empleo y otros espacios de la vida social. El modelo social, precisamente, propone desplazar la pregunta de cómo “arreglar” a la persona hacia cómo transformar una sociedad que produce barreras para su participación.
¿La inclusión es una intervención del CRIAT o podría ser una consecuencia esperada al momento de intervenir a la persona?
Inclusión y rehabilitación no son sinónimos; sin embargo, pueden y deben coexistir. De hecho, la propia Convención establece que los programas de rehabilitación deben apoyar la participación e inclusión de las personas con discapacidad en sus comunidades.
El problema aparece cuando esa coexistencia permite “palomear” como cumplidas dos acciones distintas que requieren objetivos, estrategias, recursos e indicadores específicos. Que la palabra inclusión aparezca tanto en el nombre como en los objetivos de una institución pública obliga también a preguntarnos cuáles son las acciones mediante las que pretende materializarla.


Barreras que no desaparecen rehabilitando a la persona
Una niña puede recibir la mejor rehabilitación física disponible y aun así regresar a una escuela sin accesibilidad. Un niño autista puede recibir terapia de lenguaje durante años y continuar asistiendo a un salón de clases que no reconoce sus formas de comunicación. Una adolescente puede desarrollar mayor autonomía y seguir encontrándose con un transporte público inaccesible, espacios comunitarios que la excluyen o instituciones que no realizan ajustes razonables.
Ninguna de esas barreras desaparece rehabilitando a la persona. Por eso, cuando hablamos de inclusión, la pregunta deja de ser solamente ¿qué necesita desarrollar la persona con discapacidad? Y comienza a ser ¿qué necesitamos transformar como sociedad para garantizar su participación?
Referencias
- Comisión Nacional de los Salarios Mínimos. (2024, 18 de julio). El 56.3% de mujeres cuidadoras participa en el mercado laboral, contra un 93.9% de los hombres cuidadores. Gobierno de México. https://www.gob.mx/conasami/prensa/el-56-3-de-mujeres-cuidadoras-participa-en-el-mercadolaboral-contra-un-93-9-de-los-hombres-cuidadores?idiom=es&utm_source=chatgpt.com
- Coordinación de Comunicación (2026). «CRIAT TLAXCALA ES EL MEJOR CENTRO DE REHABILITACIÓN DEL PAÍS»: FUNDACIÓN TELETÓN. https://comunicacion.tlaxcala.gob.mx/index.php?catid=11&id=20411%3Acriat-tlaxcala-es-el-mejorcentro-de-rehabilitacion-del-pais-fundacion-teleton&view=article&utm_source=chatgpt.com
- Gobierno del Estado de Tlaxcala. (2026). Diálogo Circular, con la SEDIF Tlaxcala para abordar temas relacionados con el CRIAT https://www.facebook.com/GobTlaxcala/videos/1046927761601112/
- Marks, D. (1997). Models of disability. Disability and Rehabilitation, 19(3), 85–91. https://doi.org/10.3109/09638289709166831
- Naciones Unidas. (2006). Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad. Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad
- Organización Mundial de la Salud y Banco Mundial. (2011). Informe mundial sobre la discapacidad. Organización Mundial de la Salud. https://www.who.int/es/publications/i/item/9789241564182
- Sistema de Transparencia. (2026). SISTEMA ESTATAL PARA EL DESARROLLO INTEGRAL DE LA FAMILIA DE TLAXCALA. https://platrans.tlaxcala.gob.mx/sistemas/transparencia/trans_qonsulta1.php?Itemid=187&dep=20&ejercicio=2026&fmt=216&id=2855&lin=2018&option=com_content&page=0&periodo=2026-0101&ret=%2Fsistemas%2Ftransparencia%2Ftrans_qonsulta1.php&view=article&utm_source=chatgpt.com
También te puede interesar: Entretejer comunitario entre la infancia y la discapacidad: Malinalli Espacio Común


