El Carnaval de Chiautempan es uno de los más importantes al interior de Tlaxcala, por ser uno de los municipios con más derrama económica, tradiciones y costumbres. Contrario a lo que muchos pensamos, las raíces de este carnaval no empezaron con las danzas de los huehues, sino con los versos satíricos que datan del siglo XVIII.
Un poco de historia
Los carnavales alrededor del mundo se festejan en las mismas fechas, pero unos se distinguen de otros, las representaciones y manifestaciones festivas varían según el contexto y espacio geográfico. Sin embargo todos nacen de los contextos socioculturales y económicos de cada lugar,
Para empezar se trata de un periodo en el que religiosamente es permitido todo aquello que no sucede a lo largo del año, ¿la razón? Se cree que las expresiones grotescas, lo burlesco y lo satírico nace del momento en que Jesús se encontraba en el desierto, justo antes de que llegara Jerusalén.
Durante esos 40 días, como Jesús “no mira” porque está orando en el desierto,, las transgresiones, los excesos y los disfraces se hacen presentes. Sobre todo la tradición oral ha sido una de las características más destacadas de esta temporada, pues se pregonaban versos hasta ofensivos.
Sin embargo, los antecedentes tienen diferentes estudios e interpretaciones, pues existen debates constantes entre investigadores sobre si esta manifestación tiene su origen en las fiestas paganas o con el cristianismo.
El Carnaval de Chiautempan
El Carnaval de Chiautempan se remonta desde el siglo XVIII, así lo menciona el investigador Alberto Hernández Flores, y esto porque entonces comenzó a haber un registro pero la realidad es que puede ser de mucho antes.
Sin embargo lo que distingue a este carnaval sobre otros en el estado, más allá de los huehues, es la sátira. Los versos satíricos, la burla con causa hacia personajes políticos y populares del municipio, e incluso es la temporada del año que pone a en enfrentamientos a los diversos barrios y colonias que conforman al municipio sarapero.
De ahí salen, las conocidas comparsas, que en Chiautempan se distinguen por ser hombres vestidos de mujeres que incomodan a otros e incluso a personas conocidas del municipio o servidores públicos.
El tipo de huehue de Chiautempan nace de la apropiación de otros en la década de los 60, y desde entonces comienza a conocerse como estilo “cordobés”, pero hay una historia de mucho antes que cuenta Alberto:
“Dicen que Porfirio Díaz mandó a traer a todos los presidentes municipales, entonces se pusieron guapos, se trajeron y usaron su mejor calzado”. Entonces los pueblos comenzaron a burlarse de ellos.
También como esta historia, está la popular de que los peones se ataviaban como españoles e imitaban sus bailes a manera de burla, y eso terminó convirtiéndose en la tradición que ahora distingue a muchas camadas de huehues.
En lo que corresponde a Chiautempan, los obreros hacían mofa de sus patrones, y adoptaron la vestimenta propia de los españoles, pero por supuesto como en todo lugar de Latinoamérica, lo tropicalizaron.
Hernández también señala que este tipo de festividades son mucho más arraigadas en comunidades cercanas a la Malinche, pues el carnaval está también relacionado con las épocas de siembra.
El ahorcado o el papelote
Alberto señala que durante la época colonial, en el siglo XIX, se escribían versos satíricos, y en Chiautempan, la mofa se hacía los principales e ilustres personajes del municipio, como lo son autoridades en turno y contra aquel aquella persona que haya cometido alguna fechoría, algún algún error, alguien que haya sido víctima de escarnio público.
Aunque hay registros desde muchos años antes, es más claro que en el XIX ya había una tradición más tangible. El papelote, que es un papel tamaño bond impreso con señalamientos al actuar sobre todo incorrecto de personajes famosos del municipio, responde a una crítica social, a la mofa, al hecho de burlarse.
El desplegado anteriormente era anónimo y mencionaba todo lo que había ocurrido a lo largo del año; “se menciona una y otra fregadera que haya hecho algún vecino de Chiautempan y se tocan temas de toda índole, pero siempre con un carácter muy grosero, digámoslo de alguna manera”.
Durante el desfile del carnaval, el papelote es repartido y al concluir se procede a la quema del ahorcado, que es un acto simbólico-semiológico de lo que contiene el desplegado. Eligen a un personaje de la vida pública, lo representan con un muñeco de trapo y lo ahorcan.
“Puede ser el bolero, el carpintero, el barbacollero, todos todos pasan por ahí, porque es como la fortuna de un espacio pequeño, no de un lugar, sí, o sea, a pesar de que es una población que sí está cada vez más y más sobresaturación, también es cierto que los enraizamientos, los que son vecino de Sant Ana, hacen vivir estas tradiciones”.
Mucha, mucha, mucha tradición… ¡a Chiautempan no se puchila, se le deja ser!
Entre papelotes, huehues, comparsas y textiles, Chiautempan posee riqueza cultural, que aunque es un municipio dentro de un estado pequeño, aquí, las tradiciones son inmensas.
Al respecto, Jesús Abraham Fragoso Mendoza, director de Protección del Patrimonio Cultural, en entrevista señaló que este primer carnaval pospadémico es un evento que viene a refrendar las tradiciones del municipio.
“En la primera mitad del año es importantísima porque empezamos fuerte con el carnaval y le seguimos a la Semana Santa y gran parte de nuestros carnavaleros, salen también en la traición Semana Santa”
Fragoso señala que hay 22 camadas, cada una con aproximadamente con 100 integrantes. Por lo que 2 mil personas del municipio participan en los eventos alrededor del Carnaval de Chiautempan.
“El carnaval suma familias y pues bueno para nosotros como gobierno es muy importante que haya regresado porque genera detonación económica”, porque esto no sólo es baile y ya. Esta fiesta que embarga al pueblo se llena de cuanto antojito callejero se pueda pensar.
La gente se reúne en las plazas, mira los huehues, se divierten, comen y ríen. Por un momento el carnaval nos aleja de las cotidianidades del hombre que no siempre son las mejores.
Incluso este año, el Carnaval traspasó fronteras, “En octubre de 2021 cuando pudimos históricamente llevar a una camada de nuestros huehues de Chiautempan al Palacio de Bellas Artes, estuvimos en este carnaval en Puebla y ya tenemos confirmado el 26 de marzo una participación en Paseo de la Reforma”.
Al respecto de las comparsas señala que los servidores públicos deben respetar las tradiciones del municipio. Tan solo existen alrededor de 25 comparsas, de las cuales una está liderada por una mujer, es decir, ahora también las mujeres se involucran en un festejo que solo era para hombres.
Primero pasó con los huehues pues antes los hombres se disfrazaban de mujeres y bailaban, después las mujeres se integraron y ahora también son aparte de las comparsas.
Conoce a la comunidad con membresía Escenario Tlaxcala que nos permite seguir haciendo periodismo independiente dando clic aquí.

