Tlaxcala. Las infancias no son el futuro, son el presente, así como las juventudes. Y erradicar las ideologías racistas es una apuesta para una convivencia sana e integral. Por ello, es importante hablar de las consecuencias negativas y positivas del racismo.
Así como el papel de los docentes en los modelos educativos y de enseñanza en distintos niveles escolares -sobre todo el básico- en Tlaxcala.
Influencia positiva de las maternidades en las nuevas generaciones
Las maternidades han sido la clave para que los discursos de odio y el racismo se transformen en acciones y pensamientos de empoderamiento. Aleida* y la discriminación que vivió de niña permeó que a través de la maternidad le enseñara a su hija a aceptar su tono de piel moreno.
Desde los 6 años, recibió comentarios peyorativos por su tono de piel; la mayoría de sus compañeros eran «blancos». Su familia no siempre podía tener acceso a productos adecuados para el cuidado de la piel, lo que hacía que la suya brillara más.
Las frases: «Estás re negra», «No se te ven más que los dientes», «Negra color de llanta», aún viven en su memoria.
«Me preguntaba por qué me decían así […] y le pregunté a mi papá y me dijo que no les hiciera caso».
Pero lo que comenzó en menor medida se volvió constante y tuvo que defenderse del racismo que recibía.
«Porque si ellos me hacían sentir mal y me lastimaban, yo también quería hacerles daño».
Aleida buscaba ofender el aspecto físico de quienes la discriminaban, primero con palabras y luego con golpes. No sabía cómo salir de la agresión que afectó su seguridad e hizo que se acomplejara por su tono de piel.
«No tenía con quién desahogarme, alguien que me defendiera o que me diera la seguridad de decir ‘No te preocupes, no importa el color de piel’ […] Marcó toda mi vida, durante la primaria y la secundaria».
El racismo en la vida de Aleida provocó que la violencia que recibió se replicara en más violencia, y que cualquier comentario negativo lo considerara originado por su color de piel.
Por otra parte, conforme el tiempo fue un motivo de coraje y fortaleza. Su padre le inculcó que «nadie tiene derecho a humillarte» y Aleida, se empeñó en demostrar que su color de piel no era impedimento ni un defecto.
Y aunque hirieron a esa niña de piel morena, no doblegaron su espíritu. Pero la vida hubiera sido más sencilla sin agresiones y si sus padres le hubieran dado la seguridad que necesitaba.
La importancia de la representación en los medios
Aspirar a la blanquitud sucede también en los contextos familiares, por ejemplo, en el caso de la familia de Aleida el único de piel morena era su padre. Todos sus tíos (de ella) eran de piel blanca y ojos de color, al igual que el resto de sus familiares.
A los 17 años siguió «recetas» para aclarar su tono de piel en el rostro, axilas y cuello, con ingredientes como el limón o la piedra, que sólo irritaron su piel sobremanera. Desde entonces dejó de aspirar a la blanquitud y comenzar a aceptar lo que reflejaba el espejo.
Sin embargo, un gesto especial que marcó su vida, era la canción que le cantaba su padre: «Morena tenías que ser, como la reina del cielo», por lo que la Virgen de Guadalupe a través de su imagen logró que las personas morenas se sintieran representadas.
Después de los 18 años, Aleida comenzó a aceptar tu tono de piel, abrazarlo y amarlo. Derivado de ello, los comentarios positivos empezaron a reconstruir lo que otras personas intentaron derrumbar en su infancia.
Así mismo, la representación en los medios es de suma importancia para las infancias. En el caso de Aleida se sentía representada por el personaje Memín Pinguín, sobre todo por el tono de piel de este.
Lo mismo sucede en la actualidad con personajes humanos y animados que representan las distintas culturas del mundo: Moana, Tiana, Pocahontas, Mulán, personaje interpretados por Yalitza Aparicio, Jenna Ortega o Tenoch Huerta, por dar algunos ejemplos.
El empoderamiento desde las infancias
La percepción del racismo en las infancias en este caso se fragmenta en dos apartados, por un lado las infancias empoderadas desde las maternidades. Y por el otro, las infancias en el salón de clases orientadas por el sistema educativo y las y los docentes.
Frases, acciones o momentos de empoderamiento
Aleida, al convertirse en madre le enseñó a su hija que todas las personas son iguales y todas merecían respeto. La hizo sentirse segura con frases de empoderamiento como «eres hermosa», «eres muy inteligente», «eres capaz y fuerte», «nadie es más ni menos que tú».
¿Qué otras frases consideras que pueden empoderar a las infancias de hoy a cumplir sus metas y deseos sin que el racismo sea un obstáculo? Recordemos que los rasgos físicos hegemónicos no sólo poseen belleza, también aceptación, poder adquisitivo, altos puestos.
Alexa*, hija de Aleida, pese a recibir la seguridad suficiente en casa en su contexto escolar las cosas cambiaron. Narra que sus dos mejores amigas eran «blancas», y si estaban las tres juntas sólo le hablaban a sus dos amigas.
Por lo que con el tiempo asoció a que por su tono de piel era «fea», en ese entonces iría en 5to o 6to de primaria. No fue hasta tiempo después que notó que aspiraba a ser como sus amigas «blancas» para ser más o tan aceptada como ellas.
La influencia del marketing y el mundo de la moda
Para Alexa la forma en la que el marketing, los medios y la moda han influido en la percepción de las personas de su tono de piel ha sido negativa. Pues no todos los cuerpos tienen las mismas formas, tamaños, colores, etc.
Así que si tú eres de los que critican a Yalitza Aparicio por aparecer en revistas de marcas reconocidas, replantea tu pensamiento. Porque ni la moda, los medios, la ropa, accesorios, etc., deberían tener género, o clasificarse «aptas» para ciertos cuerpos o tonos de piel.

«Es diferente que vea un maquillaje en un rostro claro a en mi rostro».
Y aunque en el ámbito escolar no haya recibido comentarios peyorativos o discriminatorios por su tono de piel, ella misma interiorizó que ser morena no era tan «bonito». A sus 20 años, ha aprendido a ver su cuerpo como un transporte de su ser para dejar de verlo con defectos.
«No recuerdo tener una imagen mía en la que yo me haya visto en el espejo y me haya aceptado (de niña)».
Si bien hay mucho que reseñar sobre las decisiones erróneas de Disney en algunas de sus películas de princesas, estas también han sido un parteaguas para que las niñas y niños se vean reflejados en los personajes ya sea por su tono de piel o cultura.
Así, Alexa se sentía representada por Pocahontas. Primero por su color y segundo por que la representaban libre y entendió que el color moreno no es malo. En la actualidad refiere que todo lo que vivió su madre no será en vano.
«No quiero darles el gusto a las personas que la hicieron sentir mal a ella, que ahora hagan lo mismo conmigo».
Para Alexa, el racismo es una acción hipócrita del ser humano, porque no va con la definición de «persona». Está basado en prejuicios y no le ve sentido hacerle daño a alguien por su tono de piel.
Las acciones racistas que ha presenciado es que a algunas personas les cuesta tolerar la presencia de alguien moreno, o incluso les incomoda. Considera que lo asocian con estar sucio o ser violento.
El trabajo de los docentes y su enseñanza
Para finalizar, retomamos los comentarios de niñas y niños de 2do. y 5to. grado. Recibimos el apoyo de la docente y licenciada en Ciencias de la Comunicación e Innovación Educativa, Itzel Naomi Jiménez Bernal.
Las preguntas fueron acerca de la representación de todas las infancias en los libros de texto de su escuela, en la televisión y en el personaje de algún super heroína o héroe.
Por un lado niñas y niños (de los 6 entrevistados) sí se sienten representados en los libros escolares o los de su hogar. Sin embargo, el 50% de las niñas y niños no se sienten representados siempre en la televisión.
Y mientras que la mayoría de los niños se sienten identificados con numerosos superhéroes, las niñas se identifican con la Mujer Maravilla (quizá, más por el género).
Así mismo, Jiménez Bernal destacó que busca una enseñanza integral y de sana convivencia con sus alumnos. Por lo que no se aceptan comentarios discriminatorios de ningún tipo.
Sin embargo, el camino aún es largo para erradicar el racismo. Y el que más personajes diversos aparezcan en la televisión o en los medios de comunicación no es inclusión forzada. Las niñas y niños merecen sentirse representados por ellas y ellos.
De igual forma, como se mencionó en la primera parte existen distintos tipos de racismo. Algunas veces más sutil que otras, pero igual de dañino. Testigo de ello es Aleida y miles de mexicanos, extranjeros y tlaxcaltecas que se enfrentan a discursos y/o acciones de odio.
¡Basta de racialización!, porque hasta el maíz lo han preferido blanco. Lo hegemónico daña, invisibiliza y discrimina. Tlaxcala, ¡acéptate como eres, un estado mestizo y moreno!
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