En los hogares de Tlaxcala, el guisado de res con chilpoctli es el abrazo cálido que define la tarde. Esta receta es una lección de equilibrio culinario: fusiona la potencia del chile ahumado con la delicadeza de las especias coloniales y la frescura de la cosecha local, creando un caldo profundo que sabe a tradición y a campo.
La esencia aromática: Chilpoctli y especias
El secreto de este plato no reside solo en el picor, sino en la compleja capa de aromas que se construye desde la molienda.
El toque ahumado: El chilpoctli meco otorga un color pajizo y un sabor a leña sutil que se suaviza al cocerse con jitomates maduros.
El contrapunto dulce: La incorporación de clavo y canela en la salsa es el sello distintivo del mestizaje tlaxcalteca, elevando el sabor de la res a notas más sofisticadas.
- Advertisement -Textura limpia: La salsa se cuela antes de integrarse al hervor, garantizando un caldo terso que permite lucir al resto de los ingredientes.
El festín de la tierra: Vegetales y texturas
Este guisado es también un homenaje a la huerta, donde cada elemento se añade en el momento justo para conservar su integridad.
Cuerpo y dulzura: Los elotes troceados y el chayote son los primeros en entrar a la olla, absorbiendo los jugos de la carne y el especiado del chile.
Frescura final: Las calabacitas tiernas y el cilantro se incorporan al último hervor, aportando un estallido verde y una textura firme que equilibra la densidad del guiso.
Información útil para tu visita
Si buscas disfrutar de este plato en tu paso por el estado, toma nota:
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Ubicación: Disponible principalmente en las fondas de los mercados municipales de Tlaxcala Centro, Apizaco y Santa Ana Chiautempan.
Costo: El precio por plato oscila entre los 85 y 120 pesos mexicanos.
Recomendación: Pídelo con tortillas de maíz criollo recién bajadas del comal y acompáñalo con agua de fruta de temporada para contrastar el toque ahumado del chilpoctli.

