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La historia de acoso que motivó que alumnas UATx alzaran la voz

Tlaxcala, Tlax. María es una de las víctimas de hostigamiento en la Facultad de Ciencias Económico Administrativas de la Universidad Autónoma de Tlaxcala, su caso es de los más importantes porque motivó a otras mujeres del campus Amaxac para levantar la voz.

Cuando entró a segundo semestre conoció a quien sería su victimario, Hugo N., el maestro de TIC’s. Ella nunca imaginó que para finales de febrero se encontraría marchando y exigiendo justicia para todas las mujeres que como ella fueron violentadas psicológicamente como parte del modus operandi de este catedrático.

Desde las primeras clases, tanto María como sus compañeros se percataron que el maestro tenía especial interés en ella. Se aprendió rápidamente su nombre y le dio el cargo de jefa de grupo durante su clase; tenía que coordinar la asistencia y actividades de su materia.

La primera vez que María recibió mensajes de él fue una ocasión que tenía que aclarar cuentas de una actividad. Poco a poco Hugo N. comenzó a usar excusas académicas para poder escribirle por las noches.

Durante los recesos de diez minutos que dejaba a los alumnos, la llamaba para que platicara con él. La primera vez que le dijo algo que a ella la alertó, fue que parecía que era de Puebla porque era muy bonita. Después buscaba motivos para sentarse junto a ella, tocarla del hombro, del brazo, todo con un tinte casual. Al grado que sus compañeros lo señalaban a tono de burla como su sugar daddy.

“Me jalaba de la cintura y me decía que habláramos. Más que miedo, me daba asco, al grado que varias veces fui corriendo al baño a vomitar. Todos se empezaron a dar cuenta pero nadie me decía algo, incluso algunos compañeros comentaban que aprovechara su preferencia por mí para pedirle que nos adelantara clases o algo así”.

Tras recibir por las noches diversos mensajes con intenciones amistosas, María comenzó a sentir miedo. “Empecé a sentarme en la parte de atrás y él comenzó a notar que yo tomaba distancia. Tenía ya mucho miedo y por lo tanto lo evitaba, durante los minutos de descanso me iba corriendo al baño y no entraba hasta que mis compañeros lo hacían. Lo evité lo más que pude”.

Pero ella no era la única víctima. Una ocasión una compañera de María se soltó a llorar en clase. Sus compañeras la abrazaron para calmarla, ella sólo les dijo: “El profesor Hugo me acaba de ver las nalgas”.

Otro comentario que alertó a María fue cuando una alumna de otra generación le preguntó ‘si ya la había elegido’. Cada semestre Hugo elige a la chica que más le gusta como jefa de grupo, posteriormente amenaza con reprobarla y le baja el autoestima para que al final termine accediendo a salir o tener relaciones sexuales con él.

Asimismo, el maestro constantemente hacía comentarios misóginos durante sus clases, recalcaba que estaba “muy bien parado” en la universidad, por lo cual nadie podía hacerle nada. Se burlaba constantemente de maestras, secretarias y de la coordinadora.

El seis de febrero le quitó a María su cargo como jefa de grupo. “Me ordenó que le entregara la lista a otra compañera, yo sentí descanso, creí que todo había terminado. Sin embargo, me mandó a decir que me esperaba a la una de la tarde para platicar, un compañero me esperó porque era consciente de lo que estaba pasando. Cuando entré ya no había nadie, estaba es una esquina parado esperándome. Comenzó a decirme que no había hecho bien un trabajo, que estaba muy mal en todo lo que hacía, que era una mala alumna, por lo que me bajaría dos puntos. Después muchas cosas se bloquearon en mi mente, pero de lo que más recuerdo es que dijo que me quería ahorcar, que si por él fuera me ahorcaba o me ignoraba el resto de las clases. Dijo que lo único que yo tenía era ser bonita y no podría ser otra cosa. Me dijo que de sus clases yo ya estaba eliminada. Al final de la plática me sentía muy mal, lo que hace es bajarte el autoestima cañón, te hace sentirte basura, te hace sentir que eres lo peor, así es su jugada. Después de todo esto yo agaché la cabeza, él me tomó de la mano y me dijo: ‘¿Estamos de acuerdo en que no te he faltado al respeto?’, le contesté que sí, después me dijo, ‘Pero alza la cabeza, veme a los ojos, y dime: sí, profesor, nunca me ha faltado al respeto’, y lo hice, yo tenía mucho miedo, entonces comenzó a subir su mano por mi brazo, yo me quedé helada, se la quité y me fui de ahí”.

Cuando la mamá y la abuela de María llegaron a la escuela, ella había caído en un estado de shock que le duró alrededor de dos semanas, no sabía quién era. En su casa quería cortarse la mano, se la pasaba llorando, no se bañó, no salió de su cama y la cercanía de los hombres incluso de su familia, la hacían caer más.

No recuerda mucho, pero su abuela entre lágrimas contó que su nieta era otra persona, pasó de ser alguien sociable y alegre a ser totalmente retraída. Tanto su familia como ella no creían en las marchas, no creían en incendiar, en pintar monumentos; pero hoy han marchado, han gritado, estarían dispuestos a quemar y pintar para que María, para que todas las mujeres víctimas de acoso, violencia y hostigamiento sexual tengan justicia, es algo que no lastima sólo a las víctimas sino a todo su núcleo.

La madre de María acudió a la Facultad de Ciencias Económico Administrativas campus Amaxac a pedir una solución a la coordinadora de la licenciatura, Mónica N., sin embargo, no la tuvo, pero ese mismo día conoció a otro padre de familia que solicitaba lo mismo, ya que Hugo N., también había hostigado a su hija. Así fue como empezaron a conocerse casos de más estudiantes. Hasta el momento suman alrededor de 15 víctimas bajo el mismo modus operandi. Cabe mencionar que durante esa visita, enfrentaron al maestro Hugo N., quien sólo admitió haberle dicho a María que una mujer no puede ser bonita e inteligente.

Su caso motivó a muchas a estudiantes a hablar, crearon en Instagram la página @yositecreo_uatx, donde comenzaron a subir denuncias anónimas y salieron a relucir nombre de otros maestros de la misma facultad como: Hans N., Crispín N. y Cuauhtémoc N.

Otra de las víctimas señaló que el maestro Crispín N., intentó abusar de ella al interior de un auto, por lo cual realizó un oficio denunciándolo, el cual hizo llegar a la coordinadora Mónica N. para que lo vinculara al director, pero nunca fue entregado, incluso, la coordinadora propinó un regaño a la alumna por atreverse a hacerlo.

Algo parecido pasó con el caso de María, pues compañeras de su facultad aseguran que Mónica N. se encargó de difamarla al interior de la universidad. “Afirmaba que tenía problemas mentales, decía que nada era cierto, que el maestro no hizo nada y no había pruebas suficientes, que probablemente se emborrachó, argumentando que está comprobado científicamente que el alcohol adulterado te aloca la hormona”.

Esta serie de injusticias armaron de valor a algunas alumnas de la facultad para seguir alzando la voz. Fue así como se organizaron para manifestarse el pasado 24 de febrero afuera de las instalaciones de la Facultad de Ciencias Económico Administrativas, done el director, Juan George Zecua, justificó el hostigamiento sexual con la vida social de las jóvenes. Aseguró haber visto en múltiples ocasiones borrachas a varias alumnas cerca de la universidad, cuando claramente, lo que ellas denunciaban eran acciones al interior de la misma. Hasta que supieron que estaban siendo respaldadas por la Comisión Nacional de Derechos Humanos, cambiaron su actitud.

El pasado 28 de febrero, el rector de la Universidad Autónoma de Tlaxcala, Luis González Placencia, recibió de mano de las alumnas un pliego petitorio donde solicitan el despido de los maestros involucrados, por lo que se manifestó en contra de todo tipo de hostigamiento al interior de la UATx y ofreció dar solución a sus casos.

De momento los cuatro maestros han sido suspendidos mientras se hacen las investigaciones pertinentes, pero las denuncias siguen surgiendo en el anonimato ya no sólo al interior del campus Amaxac, sino en otras facultades, donde señalan que cuando los maestros son acusados de hostigamiento la resolución inmediata es moverlos a otra facultad para que puedan seguir dando clases.

Además, es importante mencionar que este levantamiento no ha motivado sólo a las víctimas sino a alumnos que se han visto amenazados por parte de los maestros para no participar en manifestaciones o marchas, por lo que de manera anónima han declarado a medios de comunicación que tienen miedo a represalias. Escenario Tlaxcala no recibe dinero por convenios oficiales y no pretendemos hacerlo. Necesitamos de ti que eres parte de esta comunidad de lectores. Suscríbete a nuestro ejército de guerreros y luchemos juntos por más periodismo independiente y contra la desinformación.

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Escribir y comer son su pasión.

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