Tlaxcala, Tlax. Ayer 22 de septiembre, se presentó en el Centro Cultural de Ixtenco, el documental «El Yuhmu, una lengua otomí en alto peligro de extinción», por parte de investigadores del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), así como la participación de hablantes de la lengua.
El Yuhmu, es una lengua variante lingüística del Otomí. Se encuentra en alto riesgo de desaparecer por contar con 50 hablantes, la mayoría adultos mayores.

Miguel Ángel Domínguez Hernández, encargado de la documentación de lenguas indígenas del laboratorio de lingüística del INAH; y Rafael Alarcón Montero, profesor investigador de tiempo completo de la Dirección de Lingüística del mismo instituto, fueron los productores del documental.
Así mismo, Rafael Alarcón se encuentra trabajando desde hace 8 años, sobre el Otomí de Ixtenco, Yuhmu.
Motivos y objetivos
Uno de los motivos principales de acuerdo con Rafael Alarcón fue el documentar el Yuhmu por estar en peligro al tener pocos hablantes y espacios de uso; un riesgo latente que puede detonar en que algún punto nadie más hable la lengua.
Por ende, el ir a Ixtenco era necesario para difundir el punto de vista de los propios hablantes, y de la situación en la que se encuentra su lengua y su uso de manera cotidiana.
A su vez, Miguel Ángel Domínguez añadió que se trata de rescatar las historias de los hablantes con respecto a sus historias de vida.
Del proceso
La construcción del guion para el documental comenzó desde agosto 2019. Ambos investigadores llegaron a Ixtenco en septiembre del mismo año.
A partir de ahí, comenzaron a realizar entrevistas, tomas fotográficas para después dar paso a la edición y postproducción. El documental fue terminado en 2020.
Gracias a la investigación de Rafael Alarcón, ya había candidatos para las entrevistas del documental. El trabajo de campo duró 5 días en el lugar.
La edición fue durante la pandemia. Fueron necesarios mapas interactivos para proyectar dónde está San Juan Ixtenco. Así mismo, la voz en off del documental es del profesor Rafael Alarcón.
El corte de las entrevistas se realizó a partir de una escaleta previa que en conjunto con el montaje tardaron de 5 a 6 meses en consolidarse.
Fragmentos del contenido original
Debido a que algunas de las entrevistas realizadas para el documental fueron demasiado largas, los productores tuvieron que cortarlas para plasmar la narrativa principal de la investigación.

Lo cual resulta una dificultad dentro del proceso. Es decir, sintetizar y fragmentar el contenido original, las historias de vida, anécdotas, comentarios personales de los hablantes, fue difícil.
«No es que las estemos borrando sino que no podemos poner todo, porque entonces sería un documental de más de una hora», Rafael Alarcón.
De igual forma, no consideraron pertinente agregar las situaciones de violencia de discriminación y marginación hacia los hablantes. Precisamente para no vulnerar la integridad del entrevistado.

«Hasta que punto uno muestra las debilidades de las personas en una entrevista en una pantalla», Miguel Ángel Domínguez.
Así mismo, los productores respetaron el punto de vista de los hablantes, sin agregar o censurar su opinión dando una coherencia narrativa, sobre el peligro de extinción del Yuhmu.
Una parte por el todo
El documental, forma parte de un proyecto mucho mayor. Desde la fundación del laboratorio de lingüística en 2012, su objetivo es documentar las lenguas que los investigadores de la dirección de lingüística trabajan para divulgación y difusión.
Entre ellas el Yuhmu, no obstante, también hay otras lenguas como la Zapoteca o la Ixteca. En cuanto a Ixtenco, el documental «El Yuhmu, una lengua Otomí en alto peligro de extinción», es parte de un todo.
Pues se busca conocer la estructura lingüística del Yuhmu y al mismo tiempo construir junto con hablantes y miembros de la comunidad, materiales didácticos para la enseñanza de la lengua.
Por ello, ambos productores han trabajado también en cápsulas audiovisuales sobre el Yuhmu, como: aprendiendo a contar del 1-100 en Yuhmu; vocales orales del Yuhmu; vocales nasales; el Yuhmu como lengua tonal; los colores; las partes del cuerpo.
«El logro es de ellos, nosotros somos la parte técnica, su voz es la que está ahí», finalizó Rafael Alarcón.
Sin embargo, el Yuhmu no es la única lengua en alto peligro, también lo es el caso del Ixcateco, lengua oaxqueña de la familia otomangue, que cuenta con solo 10 hablantes.
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