La cena de la Unión de Periodistas del Estado de Tlaxcala (UPET) me dejó consternado, pues el mensaje que su presidente le dio a la gobernadora fue por demás preocupante para quienes no estamos interesados en ser portadores de las verdades oficiales de esta Nueva Historia.
En primera, ¿acaso no le quita legitimidad al evento anual de las y los periodistas que este presente la titular del poder ejecutivo? Aunque bueno, hay una clara estrategia por acaparar espacios. Para notarlo, solo hace falta abrir alguna de las últimas ediciones de Rostros y contar en cuántas páginas aparece. Eso, y la indicación que me contaron que ha dado: nadie puede destacar más que ella en los medios.
Pero el mensaje que le dio la UPET y otros momentos de esa noche fueron cosas que quedaron para el recuerdo del equipo de Escenario Tlaxcala. Como por ejemplo, fue la primera vez que la circunstancias nos ponen a la gobernadora, Lorena Cuéllar, y a un servidor frente a frente.
Fue un encuentro que le hizo honor al impulso «amor con amor se paga» que mueve a la 4T; pero un impulso a la inversa, pues claro está este portal de periodismo independiente no has sido – ni pretende serlo – moneda de oro de este ni de ningún otro gobierno. Por lo que más que amor en su trato, la gobernadora me dedicó una mirada con desdén y un apretón de manos con la urgencia de soltarse, y un cruce de mirada que duró mucho menos que el apretón, duró lo que tardó en identificarme. Nada.
Y es que claro, no somos la Organización Editorial Mexicana (OEM) que en la entidad discursivamente a través de uno de sus reporteros se puso de tapete para Lorena. Esto, al decirle:
«cuente con nosotros, gobernadora»
¿Con quiénes cuenta de acuerdo con Moisés Morales? Porque la cena de la UPET no se trataba de un mitin cuatroteísta donde se ofrece respaldo. El periodismo no tributa, demanda.
Demanda respuestas; demanda certezas, por no decir verdades. Es el periodismo local el que debe cuestionar, por ejemplo, en dónde chingados está Karla Jacinto, desaparecida desde el 2016 en San Pablo del Monte; para así poderle dar tranquilidad a su madre, Olga, quien vive su maternidad desde la ausencia.
Es la prensa la que debe insistir para conectar los datos y saber qué tan efectiva está siendo la estrategia contra la tala clandestina en la Malinche de la administración estatal; pues de manera periódica se informa de la aprehensión de sujetos bajando madera en camionetas, sin embargo, ¿estamos seguros que se trata de quienes controlan ese mercado o solo son acciones de simulación?
Y es que ese «cuente con nosotros, gobernadora» parece no contemplar el derecho a saber de la ciudadanía, que traducidas en audiencias ponen su confianza en los medios de comunicación para así gozar del derecho a la información. Con lo dicho por Moisés Morales, ¿dónde quedan las y los lectores?
Aunque si se reformula el argumento, gobernadora, claro que cuente con nosotres.
Cuente con que hay prensa libre en Tlaxcala. Cuente con que, si bien las estructuras «empresariales» de los medios como negocio en Tlaxcala están al servicio de su gobierno, hay compañeras y compañeros documentando las omisiones de ésta y de las anteriores administraciones.
Cuente también con que desde este lado, en las redacción de los medios locales, quedó constancia y registro de la incongruencia en su mensaje en el marco del 8M2022.
Curioso, que en la foto oficial de los premios de la UPET aparezca poniendo su mano en el hombro de la compañera foto periodista que ganó un galardón por dos fotografías que documentan la agresión a mujeres; agresiones de las que salieron también lastimadas compañeras periodistas.
Ver esta publicación en Instagram
Sí, cuente con nosotros gobernadora. Desde acá esperamos que cuente más allá de la subjetividad del amor.

