«La culpa es de los Tlaxcaltecas» de Elena Garro
9 de 10

Momento, no es lo que parece. Este cuento de Elena Garro reúne una serie de elementos únicos que permiten una lectura fantástica. Así que si no sabes qué leer ahora, aprovecha para sumergirte en la vida de los Aldama y las desapariciones y mala memoria de la señora de la casa.
Se trata de un cuento en el que se trastocan dos momentos históricos importantes. Jugando con el misterio, una historia de amor, el destino.

Es por eso que por su increíble forma de contar los hechos y de trasladar al lector de un lado a otro, «La culpa es de los Tlaxcaltecas» recibe 9 tlaxcales de calificación. Además de que justo el título posiciona de nuevo al pueblo de Tlaxcala como ¿un traidor? Para averiguar de qué se trata, continúa leyendo.
Reseña de la historia
Comienza en la cocina de los señores Aldama, cuando la señora Laura le cuenta a Nachita (quien ayuda a los deberes del hogar) lo que ha pasado en su vida y la decisión que la cambiará para siempre.
Es así que comienzan los saltos en el tiempo que permiten que el lector pueda ir descubriendo un poco más sobre la vida de la señora Aldama, sus secretos, su pasado, sus deseos.
¿Pero en qué momento sale a relucir que la culpa es de los Tlaxcaltecas? Pues justamente que así como la nación indígena conformada mucho antes de la Conquista y rival de los Mexicas, los Tlaxcaltecas después fueron considerados por algunos como «traidores». Y Laura se siente «identificada» como una traidora.
Sea con intenciones de hacer quedar mal o no a nuestra prehispánica nación, esta acepción de «traidora» Laura la repite a lo largo de toda la historia que le cuenta a Nachita, lo cual se entenderá conforme la lectura.
También resulta ser una historia de amor que trasciende más allá del tiempo de una forma literal. Y vemos a una señora Aldama por momentos perdida en su propia vida, perdida en sus pensamientos, ideas y en el tiempo.
Además, la narración da indicios poco a poco sobre lo que pasará con la vida de Laura. Un vestido quemado, sangre, el tiempo, puntitos de luz, una ventana, un café, una batalla, un escudo, una herida en el hombro, una choza quemándose. Y por el mismo hecho de que la historia no se cuenta de forma lineal, debes ser muy cuidadoso al momento de leer pues podrías perderte entre las letras de «La culpa es de los Tlaxcaltecas».
Elena Garro sin duda pudo reflejar la historia de una mujer que vive una vida que siente no pertenecerle y rechaza al mismo tiempo a quien parece ser su destino. Es una lucha consigo misma, el decidir si estar o no con el hombre que ama pese a que como ella dice, comparten la misma sangre.
Escenarios y tiempo de lectura
La historia se sitúa en lugares como Guanajuato, la Ciudad de México, el Café Tacuba, la casa de los Aldama, un puente, una aldea, Chapultepec, Cuitzeo. Y otros lugares que no diré para no hacer spoilers.
El cuento tiene apenas 14 páginas, por lo que requiere de una lectura relativamente rápida, aunque minuciosa. Debido a todos los detalles que ha utilizado la autora en la historia. Hay una serie de analepsis (regresiones en la historia) para precisar el contexto de la vida de Laura.
Así mismo, la lectura es llevadera debido a que te atrapa en cuanto la comienzas. Es decir, como lector desearás averiguar por qué Laura lleva un vestido manchado de sangre, por qué le cuenta a Nachita todo lo que pasó.
«La culpa es de los Tlaxcaltecas» no se refiere específicamente a seguir aseverando que como pueblo somos unos traidores, sino a retomar justo esa imagen para asimilar una época, un fragmento del tiempo y una persona en específico. Y que a fin de cuentas, develará por qué Laura es una traidora.
Así que sí quieres que la lectura se vuelva tu nuevo hábito u ocio favorito, pero no sabes por dónde iniciar, este cuento de Elena Garro es perfecto para comenzar.
Puedes descargar el cuento en el siguiente enlace. Y en cuanto puedas leerlo, dinos qué te ha parecido.
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