En este primer mes del año hemos sido testigos y testigas de una gran tensión geopolítica provocada por el gobierno de Estados Unidos, en la que ha tomado decisiones drásticas. Una de ellas es su salida de 66 organizaciones internacionales, de las cuales 31 pertenecen a la Organización de las Naciones Unidas (ONU). En el informe de la Casa Blanca se explica que “Estos retiros pondrán fin a la financiación y participación…” y que “Muchos de estos organismos promueven políticas climáticas radicales, gobernanza global y programas ideológicos que entran en conflicto con la soberanía y la fuerza económica de los Estados Unidos.” Cabe mencionar que una de las organizaciones donde retiro el financiamiento es ONU Mujeres, es importante señalar que esta organización destinaba recursos a México para el combate de la violencia contra las mujeres, en particular a Tlaxcala daba aporte a través de campañas internacionales que buscaban la erradicación de la violencia de género y la promoción de la igualdad a través de la capacitación y la concientización.
Con este actuar Estados Unidos envía el mensaje a todo el mundo de que no le interesan los derechos humanos, y en este caso los derechos de las mujeres. Su política “América primero” (America First), contempla que el recurso económico se quede en su país, que con mucha certeza se podría decir que lo estará utilizando para mantener el ambiente de terror con amenazas, acciones migratorias y de guerra, en lugar de aplicarse en proyectos de salud, medio ambiente o de igualdad de género, lo cual se traduce en una violación impune a los derechos de las personas.
Con esta decisión cabe la posibilidad de que, al retirarse el financiamiento estadounidense a ONU Mujeres, el gobierno federal y el estatal deban asumir costos que antes eran cofinanciados con los programas internacionales y ante ello es importante señalar que deberían tener planes que contemplen partidas para seguir trabajando frente a la violencia que viven las mujeres, ya que la realidad muestra que la violencia crece y se recrudece. Particularmente en Tlaxcala existe un discurso de que la violencia está controlada pero los datos demuestran que persiste.
De acuerdo con el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), informa que de enero a noviembre de 2025 se registraron:
- 672 feminicidios a nivel nacional, 7 ocurrieron en Tlaxcala.
- 18,888 delitos de violación a nivel nacional, de los que 18 se cometieron en Tlaxcala.
- 255,084 llamadas de emergencia relacionadas con violencia de pareja, de las cuales 4,240 corresponden a nuestra entidad.
- A nivel nacional se informó que hubo 506 mujeres víctimas de trata, mientras que la Fiscalía General de Justicia del estado de Tlaxcala no reportó ninguna víctima, sin embargo, de acuerdo con el seguimiento hemerográfico realizado por el Centro Fray Julián Garcés, en 2025 se detuvo a 4 tratantes en Tlaxcala, y en una de esas detenciones se rescataron 4 mujeres que eran menores de edad.
Estas cifras muestran que mujeres y niñas siguen sufriendo todo tipo de agresiones, lo que implica una pronta respuesta para la prevención de estas violencias, y de la trata de mujeres y niñas con fines de explotación sexual y que el gobierno estatal, los municipales y la secretaría de las mujeres del estado, tomen en serio las problemáticas y dejen de simular, que fortalezcan al funcionariado y que a Institutos Municipales de la Mujer (IMM), les destinen presupuesto que les permita fortalecer sus estructuras y así brindar una atención digna e integral a las mujeres y familias que sufren violencia.
José Antonio Galicia González
Centro Fray Julián Garcés Derechos Humanos y Desarrollo Local A.C.

