Tlaxcala, Tlax.- El capitalismo y el patriarcado, aunque a veces se analizan y critican por separado, en realidad se refuerzan mutuamente para mantener y agravar las desigualdades, la violencia y la explotación de las mujeres. Más allá de ser un simple conjunto de creencias culturales, el patriarcado es un sistema profundamente insertado en el sistema económico que el capitalismo utiliza para acumular riqueza a costa del trabajo no remunerado que realizan las mujeres y de la explotación sexual a la que son sometidas. Esta relación funciona como un doble engranaje, el patriarcado asigna roles de género, y el capitalismo se beneficia de ellos, permitiendo así que exista una opresión y generación de ganancias más eficiente.
El sistema capitalista se ha beneficiado históricamente del modelo de familia nuclear-patriarcal y de la división sexual del trabajo, donde a las mujeres se les ha destinado a las labores de cuidado (que los hombres lleguen limpios, alimentados, descansados, con la ropa limpia, curados, etc.), reproducción y asistencia. Este trabajo, que no es remunerado ni reconocido, permite que los hombres vendan su fuerza de trabajo y se dediquen al mercado laboral sin interrupciones, transfiriendo los costos de mantenimiento de la fuerza laboral al ámbito doméstico. En México, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en los resultados de la Cuenta Satélite del Trabajo No Remunerado de los Hogares de México (CSTNRHM) 2023, ha calculado que el valor económico del trabajo no remunerado en labores domésticas y de cuidados, alcanza un monto de 8.4 billones de pesos, lo que equivale a 26.3% del Producto Interno Bruto del total de la economía, una cifra monumental que evidencia cómo el patriarcado favorece al capitalismo, también indicó que, el valor económico neto anual fue de 63,033 pesos, en promedio, por persona, de dicho monto, cada mujer realizó trabajo no remunerado en labores domésticas y de cuidados, equivalente a 86,971 pesos anuales.
El patriarcado, facilita la explotación del trabajo que realizan las mujeres tanto dentro como fuera del hogar, de acuerdo a un análisis de indicadores de género dentro del hogar y el mercado laboral, con un enfoque en los puestos de liderazgo tanto del sector privado como del público realizado por el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), el Instituto Nacional de las Mujeres (INMUJERES) y ONU Mujeres México, indica que “en promedio, las mujeres ganan 6 mil 360 pesos al mes, mientras que los hombres perciben 9 mil 762 pesos, es decir, por cada 100 pesos que gana un hombre, una mujer recibe 65 pesos”, aunado a ello cuando las mujeres llegan a entrar al mercado laboral, comienzan a vivir dobles y hasta triples jornadas de trabajo ya que además de cumplir con el horario laboral, deben cumplir con las responsabilidades domésticas y de cuidado que les han sido otorgadas por el hecho de nacer mujeres y todo ello sigue generando desigualdades, cargando a las mujeres, limitando su progreso profesional, personal y se va deteriorando su salud física y mental.
El capitalismo y el patriarcado la bina que ha servido para perpetuar la explotación de mujeres laboral y sexualmente, está instalada en la vida de todas y de todos, se reinventan y reajustan para mantener la opresión de las mujeres y los privilegios de los hombres, ya que lo único que les importa es la ganancia, la acumulación y la riqueza, las personas y en especial las mujeres son vistas como mercancías de las cuales se pueden obtener millones de ganancias ya sea por el trabajo no remunerado que realizan en los hogares o ya sea por la explotación sexual.
Centro Fray Julián Garcés Derechos Humanos y Desarrollo local A.C.

