El pasado 28 de septiembre se dio arranque a los trabajos de construcción de la ciclovía San Francisco por parte del Ayuntamiento de Tlaxcala. Esta obra es el primer paso en la transformación de Tlaxcala hacia una ciudad sustentable, equitativa y disfrutable.
La realización de la ciclovía se suma a la infraestructura que pretende reforzar la cultura vial. Esto generando respeto por los espacios y personas vulnerables; como peatones, personas de la tercera edad, mujeres embarazadas, niños, niñas, personas con cargas adicionales y ciclistas.

Sin embargo, hay aspectos que no se han considerado, tales como la participación ciudadana o la sensibilización de la obra. Llevar a cabo este tipo de trabajos durante el proceso de implementación de la obra es de gran importancia, pues ayudan a incentivar la familiarización y aceptación de la nueva infraestructura que se está colocando.
También, ayudan a disminuir la posible hostilidad y aspereza que se podría llegar a generar por parte los ciudadanos que puedan sentirse agraviados o invadidos ante la misma infraestructura. Así como a conocer el posible impacto de la obra para generar futuros proyectos con mayor aceptación.
Estos procesos deben formar parte de la transformación hacia una ciudad sustentable, equitativa y disfrutable, como la que se pretende empezar a incentivar. De lo contrario, el resultado podría ser no del todo favorable.
Con esto nos referimos, por ejemplo, a lo sucedido con la instalación realizada de varios semáforos peatonales por la capital tlaxcalteca. La mayoría del tiempo no están en funcionamiento. Esto limita, sin duda, el fomento de la cultura vial hacia el respeto de la cual el Ayuntamiento hace mención.
No hay que dejar a un lado ni perder de vista
La implementación de la ciclovía San Francisco debe sumarse a la infraestructura ya existente, como la de los semáforos peatonales, para incentivar un respeto en los espacios. De lo contrario, se corre el riesgo de solo crear infraestructura que quede aislada del contexto urbano de la ciudad, sin llegar a conectarse con el resto de las necesidades de movilidad de las personas más vulnerables.
La inclusión de trabajos de participación ciudadana y sensibilización de la obra conlleva, también, el conocimiento del proyecto a detalle, y de ser posible, puesto a votación, así, la infraestructura culminada garantizará ser lo mayormente óptima para quienes se pretenda que la usen día con día.

Ante esto, el Colectivo Ciclovía Emergente TLX, quien sin olvidar y con el esfuerzo de la ciudadanía hizo posible la realización de la ciclovía, ha mencionado que desconoce por completo el proyecto en general y tiene algunas inconformidades con los bici estacionamientos propuestos, pues los considera inseguros.
La realización de la ciclovía San Francisco es un gran paso para Tlaxcala en temas de movilidad. Pero aún hace falta reforzar las buenas prácticas de participación ciudadana alrededor de estos proyectos.
Ahora, hay que pensar y proyectar el cómo conectar esta ciclovía con el resto de la ciudad, con los puntos de uso cotidiano de quienes se mueven día a día en bicicleta. El trabajo está en no generar una obra más que se aísle dentro de la misma ciudad.

