Desde el silencio monástico del claustro de Ixtacuixtla hasta el estruendo de los cohetes en Chiautempan durante la fiesta de Santa Ana. Los templos franciscanos en nuestro estado no son solo museos de piedra; son el corazón latente de nuestras ferias, nuestro arte sacro y nuestras tradiciones más vivas. ¿Sabes cuál de ellos tienes más cerca?
El Corazón del Patrimonio: Nuestra Señora de la Asunción
Inscrito en la lista de los Primeros 14 Monasterios del Siglo XVI, este conjunto es una joya de valor incalculable. Su arquitectura evoca la Edad Media europea, con una fachada austera pero un interior que guarda el artesonado mudéjar más importante de México.
Arquitectura Única: Su techo de dos aguas carece de cúpulas, algo inusual en el país, y su torre campanario se mantiene erguida de forma independiente a la nave.
Arte e Historia: El altar barroco del siglo XVII resguarda un óleo del bautismo de un noble tlaxcalteca, con Hernán Cortés y la Malinche como padrinos.
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Tesoros en los Municipios: Un Recorrido por la Historia
La misión franciscana se extendió por todo el territorio, dejando monumentos que hoy podemos visitar:
1. San Francisco de Asís (Tepeyanco)
Construido hacia 1560, este exconvento es un testimonio del mestizaje. Sus pinturas murales al fresco todavía permiten vislumbrar escenas bíblicas en un estilo colonial primitivo, rodeadas por un claustro que refleja la austeridad franciscana.
2. Nuestra Señora de los Ángeles (Chiautempan)
Ubicado en la «orilla de la ciénaga», este recinto (edificado entre 1564 y 1585) destaca por su claustro bajo con columnas toscanas y su importancia en las festividades de la Feria Internacional del Sarape. El 26 de julio, el estruendo de los cohetes y las mañanitas en honor a Santa Ana transforman el entorno en una fiesta de color y fe.
3. San Luis Obispo (Huamantla)
Originalmente parte de un convento desaparecido, esta parroquia del siglo XVII es famosa por su portada barroca con imágenes de alabastro y su retablo mayor con estípites, dedicado al santo patrón de la ciudad.
4. Convento de Ixtacuixtla
Con 457 años de historia, esta joya de piedra y adobe en la zona otomí destaca por su fachada con influencias góticas y sus retablos de arte sacro. Posee un jardín trasero enmarcado por una antigua construcción de piedra que invita a la contemplación.
Lo que debes saber
Los Cuatro Pilares: Tlaxcala fue, junto con Texcoco, México y Huejotzingo, una de las sedes fundacionales de la Provincia del Santo Evangelio.
Identidad Tlaxcalteca: Desde los salones del palacio del cacique Maxicatzin hasta las grandes catedrales, estos templos son el espejo del encuentro de dos mundos.
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