Tlaxcala, Tlax. El aumento de los precios en productos básicos ha afectado a distintos sectores, entre ellos, el comercio. Los especialistas afirman que la presente inflación irá disminuyendo poco a poco.
A mediados de 2022, las proyecciones de Banxico anticipaban un índice de inflación superior al 9% y cercano al 10%. Aunado a la carencia de materias primas, energéticos y alimentos que ha dejado la pandemia y la guerra en Ucrania.
Todo indica que la inflación general en el país llegó a su punto máximo en septiembre y comenzará a descender poco a poco, según economistas.
Además, según INEGI la inflación medida por el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) reportó una tasa anual similar a la de agosto en 8.70%. Pero el descenso será aletargado.
Todo sube como la espuma
En entrevista con Lorena Muñoz, comerciante dentro del Mercado 12 de Mayo en Apizaco, Tlaxcala, mencionó que luego de la pandemia hubo un cambio drástico en el ámbito económico.
Primero con la limitación de su trabajo durante el encierro, y luego porque el público no seguía las medidas sanitarias indicada. Llegó un punto en el que no se notaba la ganancia, pero todo comenzó a reabrirse.
Sin embargo, los precios van a la alza, productos como la cebolla que hace dos años costaba de entre $10 a $15, luego de la pandemia se elevó a $30 a $40, y aunque ahora ha bajado, no es demasiado. Mientras el salario mínimo sigue igual.
«La gente que antes venía y se surtía para toda una semana, ahora viene al día», Lorena Muñoz.
La inflación ha orillado a cambiar incluso la dieta de una familia. Supongamos en el caso de cocinar un chile verde con papas, debido a que el precio de la papa blanca aumentó hasta $40, las familias tlaxcaltecas optan por elegir otras verduras como la calabaza.
El precio de la papa roja (la económica) era de entre $8-10 y la blanca de $12 a $15. Pero aumentó la roja a $25 y la blanca hasta $40. Por ahora, se ha estabilizado un poco dejando la roja entre $14 y $15 y la papa blanca en $18 o un poco más.
La venta y consumo del jitomate también ha disminuido. La gente pasó de comprar más de 2 kilos incluso a 1 o 1/2 kilo. Su precio oscila entre los $20.
No obstante, hay quienes prefieren ir a supermercados en cadena que comprar en el mercado local. Los precios en dichos lugares pueden aumentar hasta el doble, y no tienen la opción de checar el precio, la calidad y el peso.
Así que ya sabes, mejor compra en tu mercadito más cercano para que se vuelva una ayuda mutua comerciante-consumidor.
Los comerciantes están esperanzados a las temporadas para combatir inflación
Ana González externó que los comerciantes dependen de las temporadas. Por ejemplo, ya que se acerca la celebración del Día de Muertos, lo que más se vende tiene que ver con los ingredientes del pan, de los dulces, bebidas, entre otros.
Mientras tanto la verdura aumenta considerablemente. La espinaca se solía comprar un rollo entre $20 a $50 y ahora de entre $120 a $130; similar al cilantro que el rollo se encuentra entre $100 y $120.
La pieza de col está en $40, mientras que antes se encontraba en $25. El brócoli cuesta $28 y antes estaba de a $15. El aguacate ha llegado hasta a $120 el kilo (ahora en $65).
Incluso, los consumidores han llegado a reclamar a los comerciantes los precios elevados de los productos. Sin embargo, la inflación no depende ellos.
«Los comerciantes estamos esperanzados a las temporadas, prácticamente. Ya no es como antes, ya no se vende como antes», Ana González.
Ahora una comida puede costar hasta $300 pesos. ¿Cuáles han sido tus estrategias para sobrellevar los altos costos debido a la inflación?
¿Pollo por partes o entero?
Si antes de la pandemia el kilo de pollo estaba entre $38 y $40, aumentó 10 pesos más. Y mientras antes solía venderse más el pollo entero, ahora la gente prefiere comprarlo por partes.
Un pollo entero cuesta de entre $150 a $200 pesos. Las partes que más se venden son: pierna y muslo por kilo; ala; y pechuga. Siendo esta última pieza la más cara que pasó de costar $60 a $65 pesos el kilo a $75 u $80.
Así lo expresó Edith Moreno, comerciante. Quien también refirió que en ocasiones los consumidores no son del todo comprensivos con quienes venden el producto.
Puedes consultar los índices del INPC, aquí.
¡Hagamos cuentas!
Ahora comparemos los costos de una comida al día con los costos pre y post pandemia. En el supuesto de que hagamos un caldito de pollo que requiera de cebolla, papa, col y el pollo, veamos los costos.
Si elegimos comprar un pollo entero y las pechugas serán aplanadas para después. Mientras tanto, el resto de las piezas se utilizará para el caldo. Así, el caldo de pollo con (supongamos) medio kilo de cebolla, 1 col y las piezas de pollo restantes costaría:
- $179 prepandemia
- $225 postpandemia
Y si para el plato fuerte fuera una pechuga de pollo frita, con una ensalada de 1 brócoli, 1/2 kilo de jitomate y 1/2 de aguacate -de $15-(que alcanzarán para más de una porción), serían:
- $37 prepandemia
- $71 postpandemia
En total sería un aproximado de $216 para una comida (con más de una porción) antes de la inflación, ahora costaría $296 o más. ¿Y tú, qué haces para comer saludable con costos tan altos?
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