Un relato que trasciende generaciones
Tlaxcala, Tlax. En la comunidad de La Magdalena Tlaltelulco, en el estado de Tlaxcala, existe una historia que ha sido contada de generación en generación. Se trata de la leyenda de «Los leones de La Magdalena Tlaltelulco», un relato que ha marcado la identidad cultural de la región.

El origen de la leyenda
Según la narración popular, A mediados de los años 50 la comunidad no contaba con su propio sacerdote sino que venia de Chiautempan. El sacerdote solía recorrer diariamente un estrecho sendero en burro para llegar al poblado. Sin embargo, una mañana fue atacado por dos leones, salio corriendo hacia la iglesia buscando refugio fue allí que en plena misa comento lo acontecido causando pánico entre los habitantes. Los feligreses, organizándose rápidamente, lograron capturar a los felinos y los mantuvieron enjaulados hasta su muerte. Con el tiempo el pueblo se encariño con los leones mandando hacer dos estatuas de piedra que se encuentran colocadas a los costados de altar mayor en la iglesia.

El legado de los leones en la comunidad
Con el tiempo, la comunidad desarrolló un afecto especial por estos animales y, como homenaje, decidió erigir estatuas de leones de piedra en la iglesia local. Sin embargo, la historia no terminó ahí, pues algunos habitantes aseguran que estas estatuas han mostrado comportamientos extraños a lo largo de los años, por ello han decido amarrar a las estatuas durante la colecta con cadenas de lo contrario se piensa que puede suceder una desgracia lo que ha añadido un aura de misterio a la leyenda.
Un símbolo de identidad y cultura
La leyenda de «Los leones de La Magdalena Tlaltelulco» sigue viva en la memoria de sus habitantes y forma parte del folclore de Tlaxcala. Además, es un reflejo de la rica tradición oral de la región, que mantiene vivas sus historias a través de los años.

