Cuando anhelamos viajar probablemente no pensamos a dónde nos llevarán esos pasos, los jóvenes queremos conocer muchos lugares y tener múltiples aventuras, ¿pero qué pasa cuando pasamos de ser turistas a radicar en otro lugar totalmente diferente al nuestro?
Amayranni Temoltzin Pavón es de Tlaxcala, tiene 25 años y vive en Canadá desde hace uno, pero hace seis que fue por primera vez y quedó prendada de su cultura, sus personas y la calidad de vida. En aquel momento arribó para estudiar inglés y al concluir su curso supo que ya no se quería ir, pero para ello tenía que terminar su carrera universitaria en México; fue así como cada año regresó a trabajar a “summer” y “winter camps”.
Actualmente ella estudia un diplomado de “customer service”
para poder laboral legalmente en el país, el cual es un requisito tanto para
locales como para extranjeros. Además trabaja en un restaurante mexicano, que
la hace sentir cerca de casa y en confianza, pero lo más interesante es que
creó su propia empresa, llamada Travel Lover, dedicada a hacer “camps” para
jóvenes extranjeros, y es algo que ella
hace con mucho entusiasmo ya que así fue su primer acercamiento a la forma de
vida que posteriormente adoptaría. Asimismo, nos contó que muchas personas
llegan pensando que inmediatamente encontrarán un trabajo relacionado con su
profesión, lo cual no es cierto, ya que todo pasa por un proceso; debes
estudiar diplomados, validar tus estudios universitarios y trabajar en
comercios, un camino que ella está decidida a recorrer.
Con su empresa, Amyranni ha recibido jóvenes entre 13 y 25
años que realizan diversas actividades, en las cuales los acompaña todo el
tiempo, porque justamente evoca aquel tiempo en el que ella no sabía hablar
inglés ni cómo moverse en la ciudad, por lo que eso es justamente lo que ofrece
a “sus niños”; un ambiente de confianza y acompañamiento. Además comenta que ha
sido un buen negocio, ya que actualmente muchos jóvenes ya no quieren fiestas
de quince años sino nuevas experiencias; como un viaje, y a ella le enorgullece
que cuando regresan a su país de origen ellos ya son mucho más independientes.
Por otro lado, nos dijo que hacer su propia empresa en Canadá fue un proceso
largo y difícil, ya que al tratar con jóvenes -muchos de ellos menores de edad-
se necesitan una serie de permisos porque es una responsabilidad muy grande,
pero es ella disfruta el proceso de orientarlos, cuidarlos y acompañarlos
durante su estancia.
Todo este tiempo ha experimentado muchas cosas; recuerda que
los primeros dos meses en Canadá fueron muy difíciles pero siempre estuvo
consciente del esfuerzo que hacían sus papás para que ella pudiera tener esa
oportunidad, por lo que con la misma confianza que ellos tuvieron en ella, se
dedicó a estudiar arduamente y con el tiempo conoció personas de México, que se
convirtieron en su nueva familia porque la hacían sentir en casa. Asimismo,
menciona que el conocimiento del idioma fue mucho más fácil gracias a la
convivencia cotidiana con las personas, afirma que todo lo que se piensa de
otras culturas es totalmente diferente cuando convives con la gente; ella
disfruta tener amigos de muchas nacionalidades porque vive en un constante
aprendizaje.
Amayranni, al egresar de la carrera de mercadotecnia tuvo
ofertas laborales en México, pero su mente ya estaba en otro lugar, quería
regresar al país que le brindó una experiencia única; sus sueños y metas ya
iban por otro camino. Aunque naturalmente se cuestionaba si era lo correcto,
ahora sabe que fue la mejor decisión que pudo tomar ya que es muy feliz, se ha
adaptado a las normas, a la gente, a la cultura, incluso menciona que es
gracioso porque nada es como en México ya que a partir de las 10 de la noche no
puedes hacer mucho ruido porque te multan, y eso es algo que resulta complicado
para los mexicanos que “nos llama la fiesta”; estar en un país donde no se
festeja por todo es extraño; a sus amigos les gusta salir a pasear, ir por un
café, ir a patinar pero no son de jolgorios frecuentes.
Cuando le cuenta a sus amigos, profesores e incluso mexicanos sobre Tlaxcala siempre empieza diciendo que es el estado más pequeño de la República Mexicana y representa una parte crucial de la historia. Ella cree que la gastronomía y riqueza cultural de su estado es única; hace énfasis en que no sólo es cuna de la nación, sino cuna textil; es aquí cuando nos cuenta que su papá siempre se ha dedicado a la industria textil y en lugares como Santa Ana Chiautempan encuentras colchas, cobijas, gabanes, tela de tapicería, y eso también representa una riqueza que por generaciones se ha mantenido como actividad económica y cultural. Algo que le encanta es que ahora sus amigos se emocionan cuando hablan de Tlaxcala entre ellos o cuando le cuentan a otros extranjeros; de alguna manera ha hecho a su estado parte de la vida de otros… y de repente de un sobresalto, entre risas nos cuenta que su apellido: Temoltzin, es algo que porta con mucho orgullo ya que sabe que es 100% tlaxcalteca, por lo que es único aquí y en Canadá, donde les resulta muy curioso.
Por otro lado, nos contó que al primer lugar que llevaría a un amigo extranjero sería Cacaxtla porque es la raíz de toda la historia alrededor del estado, y posteriormente a “La noche que nadie duerme” para ver las alfombras. A Amayranni le encanta ser de Tlaxcala porque es un lugar muy tranquilo, todo queda muy cerca y la gastronomía es muy valiosa; antes de vivir sola no sabía cocinar y ahora pide ayuda por teléfono a su mamá y su abuelita, por lo que sigue en contacto con la comida tradicional y eso le encanta.
Entre las cosas que extraña de su estado son las tradiciones
como los huehues y entre risas dice “aquí nunca nunca vas a ver que cierren una
calle para que la gente baile”. Otra cosa que extraña son las cobijas de
Tlaxcala, ya que allá no logró evadir el frío hasta que sus papás le llevaron
“la del tigre”, pero sobre todo lo que más añora es a su familia, las reuniones
que hacen; los bautizos, los cumpleaños, la convivencia que se genera en el
hogar.
Cuando le preguntamos a Amayranni sobre si le gustaría
aportar algo en el futuro a su estado mencionó que todos deberíamos partir por
aportarnos a nosotros mismos como ciudadanos con educación y respeto por el
otro, y que a ella le gustaría innovar en la enseñanza del inglés, además de
llevar nuestras tradiciones a otros lugares ya que son muy bien recibidas y
valoradas; ha regalado artesanías a sus amigos y quedan encantados, sobre todo
cuando lleva gabanes que hace su papá porque son perfectos para cubrir del
frío.
Por otro lado menciona que para llevar a cabo algún tipo de
movilidad es importante estudiar inglés, porque te abre muchas puertas, y a
pesar de lo complicado que pueda ser para algunos, es fundamental. Por último,
al preguntarle consejos para otros jóvenes nos dijo que al querer ir a otro
país a vivir debes tener todo muy planificado, pues es muy diferente a un viaje
temporal donde lo importante es la experiencia y la diversión, pero vivir,
trabajar y estudiar conlleva responsabilidad, compromiso y constancia para
disfrutar de la mejor manera.
Es así como concluimos nuestra charla y nos quedamos
reflexionando que Tlaxcala tiene gran cantidad de personas que nos
enorgullecen, como Amayranni a quien su amor por viajar la llevó a contagiar a
otros jóvenes de su estado, de su país, de Latinoamérica y ahora aunque extraña
a su familia y su cultura, está segura del camino que construye y sobre todo;
es un ejemplo a seguir para quienes ven nublados sus sueños.