¡La prensa misógina en Tlaxcala no está soportando! Y me encanta porque quedan más que expuestos.
La lectura de la movilización de mujeres en el marco de la conmemoración del Día Internacional de las Mujeres tiene varias narrativas. Y a pesar de que el discurso oficial intenta invalidarlas haciendo equipo con casi todos los medios de comunicación, lo consiguen solo entre hombres, porque ya es imposible tapar el Sol con un dedo. A TikTok y a la prensa nacional no se les puede engañar.
Luego de la intensa jornada de cobertura que desde Escenario Tlaxcala dieron 6 colaboradoras de este medio, nos brincó la presencia de más hombres en comparación con el año pasado. Presencia que no nos parece que fuera fortuita, sino una estrategia que desde gobierno del estado se orquestó para publicar después un comunicado engañoso.
Los boletines oficiales también son muestra de la prensa misógina en Tlaxcala
Al informar de la marcha, la administración de Lorena Cuéllar intentó jugarle a la criminalización de las mujeres cubriendo sus espaldas. Su boletín oficial condena desde el título los hechos vandálicos del 8M, y se acompaña de fotografías donde claramente aparecen mujeres; ah, pero en el cuerpo del texto refiere que quienes causaron esos «episodios de violencia» fue «un grupo de masculinos».
Al siguiente día, se comunicó que policías se habían lesionado «por los actos violentos» del 8M. Pero en ningún momento hubo un enfrentamiento entre las manifestantes y el cuerpo policial desplegado; cuerpo policial en el que se encontraban también mujeres. Seis de ellas fueron de las lesionadas, junto con cuatro hombres. Si tanto querían defender sus monumentos, que desde la iconoclasia es lo que sostiene al estado patriarcal, hubieran desplegado solo a hombres. ¿De qué sirvió que presentaran una policía del género si no iban a tener el reconocimiento a sus derechos en el Día Internacional de la Mujer?

Ese boletín informa (¿desinforma?) que uno de los policías tuvo un traumatismo craneoencefálico, echándole la culpa a quienes se manifestaron, pero, ¿acaso no habrá sido porque se les cayeron las vallas encima cuando ya todo había terminado? Yo vi llegar a la ambulancia para recoger a un policía, quien fue cargado por sus compañeros para subirlo. Esto, luego de que el centro retumbara cuando las vallas se les cayeron.
Dos ejemplos de la prensa misógina en Tlaxcala
Pero si desde la prensa oficial se inventaron un cuento, peor se vieron algunos de los comunicadores que cubrieron la movilización haciéndose las víctimas de la marea violeta. Empezando por Moisés Morales del Razo, de El Sol de Tlaxcala, quien subió como foto de portada de su Facebook una imagen donde una manifestante lo está señalando con intención de verse amenazado. ¿Pero acaso no entiende que los hombres no tendríamos que estar cubriendo las marchas del 8M? Ese día los comunicadores, reporteros y periodistas varones no tenemos que hacer nada en las calles.

Mal se ven saliendo a parar solo para buscar la fotografía que los haga sentir héroes en la cobertura más bélica que tiene Tlaxcala. Porque el 8M ya se acerca a un evento de guerra. El año pasado así se sintió y este año no fue la excepción. Y si de guerra se trata, tanto para la prensa local como para el gobierno, las mujeres son el enemigo. Por eso les digo, son dinosaurios que escriben de y para viejos heteronormados.
Pero lo más nefasto que se leyó estos días post-cobertura es la columna de otro comunicador, Alex Gómez. Y me refiero a ellos como comunicadores, porque para periodistas les falta no dejarse conducir por el juego interesado de la subjetividad que pasa por encima de los derechos humanos.
¡Qué texto tan arrogante! En primera, ¿quién realmente es periodista en Tlaxcala? Y luego, preguntarse de qué están hechos como lo hace el compañero es petulante, perturbador y que deja al descubierto los delirios de grandeza que tienen muchos de los que se condecoran por tener un portal informativo en línea. Y es que tener un sitio web no te valida como periodista, tampoco salir a la calle a preguntar dónde, quién o cuándo, ni disfrazarte de periodista de guerra para un 8M.
Pero qué se podía esperar del macho que respondía en Twitter a las denuncias del #MeToo con el hasgtag #YoSíTeCreo, respaldando a todos los violentadores tlaxcaltecas que fueron allí señalados.
Y hablando de violentadores… la prensa misógina en Tlaxcala los protege
En la prensa local de Tlaxcala nos vemos ya anticuados, con narrativas adultocentristas y machistas, muy distantes de las nuevas generacio
nes. Con el 8M2023, los dinosaurios en los medios y en las áreas de comunicación social quedaron expuestos no solo en lo arcaicas de sus formas de leer la contemporaneidad, sino también en su pacto patriarcal para proteger a violentadores. Porque hasta este momento ni la administración local, ni ningún otro medio mas que Escenario Tlaxcala ha expuesto la clara protección que tiene otro integrante de este risible gremio; César Quiñones, en la azotea de palacio durante el 8M tomando fotografías para la gobernadora.
De quien por cierto, he recibido amenazas de manera indirecta a través de su familia por seguir señalándole como un agresor protegido por el estado. Y así como esa, también de otros actores de la política local. Amenazas por las que no andamos haciéndonos las víctimas pero que finalmente sí constituyen alertas de seguridad.
Y aunque estas líneas probablemente hagan enojar a los compañeros, perdón si los salpico.
En realidad, no les pido perdón por decirles que se siguen metiendo en los espacios de las mujeres. En lugar de emperrarse, mejor échense un chapuzón para deconstruirse y entender que para el siguiente 8M las víctimas no son ustedes como vatos haciendo cobertura.
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