Poco después de que Keren Ordoñez terminó la preparatoria, su vida cambió para siempre. Ella lleva 7 años presa en Tlaxcala injustamente.
El Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez A.C. (Cetro Prodh), la Universidad Iberoamericana, y el Instituto de Derechos Humanos Ignacio Ellacuría, SJ (IDHIE), realizaron una conferencia para dar a conocer el caso de Keren Selsy Ordóñez Hernández.
Keren es originaria de Xalapa, Veracruz, tras terminar la preparatoria, junto con su entonces pareja se embarazó, pero tuvo un embarazo complicado en el que él no formó parte. Desde el primer momento tuvo cuidados muy específicos y su madre se encargaba de ello.
Al tener una relación distante con su pareja, no la acompañó en su proceso de embarazo, ni después de dar a luz, momentos que también fueron difíciles. Su vida estuvo en riesgo.
Era 2015, 29 días habían pasado re su recuperación cuando decidió buscar al papá de su hija para que contribuyera con la manutención. Es así como la citó en un domicilio muy cercano a la casa de ella, fue en la tarde noche cuando arribó a recoger el dinero, pero esto nunca sucedió porque un comando armado llegó a detenerlos sin darles ninguna explicación.
Se las llevaron a ella, a su bebé, al papá de la niña y a otro hombre más. Las personas no se identificaron y los subieron a un vehículo donde le quitaron a su hija. Keren recibió golpes, sobre todo en su cabeza y en su estómago. Al decirles que tenía poco tiempo de su cesárea comenzaron a asfixiarla.
Fue así como comenzaron a interrogarla sobre el secuestro de una mujer, de lo cual ella no tenía conocimiento, y después la amenazaron con lastimar a su bebé, que llevaban en brazos en la parte de adelante.
La niña aún no estaba registrada, la utilizan como un elemento de amenaza argumentando que podían privarla de su vida. Las llevaron a la Fiscalía de Xalapa y le impidieron comunicarse con alguien, incluso con un abogado, tampoco le permitían darle de comer aunque era una necesidad indispensable para la bebé.
Tras 11 horas de la detención fueron puestas a disposición de las autoridades de Huamantla. Fue en ese momento cuando Keren supo que había una denuncia por secuestro de una mujer en ese municipio. El operativo se ordenó desde Tlaxcala en conjunto con la Policía Federal y Ministerial de Tlaxcala.
Posteriormente fue obligada a firmar una declaración en donde se incrimina y reconoce ser parte del delito. Fue exhibida ante medios de comunicación junto con su ex pareja y la otra persona, los llamaron “una banda de secuestradores».
La bebé de fue trasladada a Tlaxcala, y no dieron parte a autoridades encargadas del cuidado de menores. Por lo que el juez solicitó la intervención del DIF de Tlaxcala, donde estuvo su hija 14 días. Hasta que su familia pudo dar con el paradero de la recién nacida.
Cuando lograron recuperarla ella estaba en condiciones de salud muy graves, tenía lesiones en la piel que después diagnosticaron como inicios de sarna, además de desnutrición y problemas que tiene hasta ahora, 7 años después. La pequeña no conoce a su mamá.
Su proceso se realizó en el juzgado penal del Distrito Judicial de Sánchez Piedras en Apizaco, Tlaxcala. En 2018 fue sentenciada a 50 años de prisión, por encontrarse responsable de este delito, pero las pruebas se obtuvieron de manera ilícita.
Presa en Tlaxcala injustamente
Su ex pareja recibió una sentencia de 4 años, el motivo de esta diferencia es que fue procesado bajo el sistema penal para adolescentes porque tenía meses menos que Keren, faltaba poco para que cumpliera la mayoría de edad y Keren ya lo era.
“Es una manera de ver la discriminación del poder judicial donde hay un trato diferenciado. Las autoridades nunca se cuestionaron por qué ella estaba ahí”, señaló Melissa Zamora Vieyra, abogada acompañante en el caso y representante del Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez A.C. (Centro Prodh).
Keren y su familia, continúan luchando, presentaron una apelación pero confirmaron la sentencia. En 2021 un colegiado resolvió el amparo directo, ordenó la reposición del procedimiento, el cual sigue abierto.
Un proceso sin perspectiva de género y lleno de violencia
Zamora Vieyra, señaló que esta segunda oportunidad que tiene Keren, deben resolver el caso desde la perspectiva de género, y tomar en cuenta el expediente que tiene las pruebas claras de su inocencia.
Aunque han pasado 7 años desde que Karen está presa en Tlaxcala injustamente, ni ella ni su familia quitan el dedo del renglón. Por lo que la representante del Centro Prodh, quienes también son sus defensores, esperan que también se incorporen todos los estándares y obligaciones de todos estos actos de tortura en su proceso.
Asimismo, en rueda de prensa señalaron que como Keren, existen muchas personas que atraviesan procesos similares, completamente llenos de injusticia y sin perspectiva de género.
En su oportunidad, Edith Méndez Ahuactzin, representante de Mujer y Utopía A.C., señaló que las autoridades del estado de Tlaxcala cometen simulación al momento de cumplir con los marcos normativos internacionales, pues incluso si elementos de seguridad actúan fuera de la norma, no se les sanciona o capacita para corregir estas malas prácticas.
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