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Dudas, silencio y opacidad: El proyecto del IMSS que enfrenta a Guadalupe Ixcotla y Santa Cruz Guadalupe

Tlaxcala, Tlax.- Desde marzo de 2026, los pobladores de Guadalupe Ixcotla y Santa Cruz Guadalupe mantienen posiciones encontradas por un proyecto del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) que pretende construir una Unidad de Medicina Familiar sobre terrenos destinados históricamente a actividades deportivas para ambas comunidades. Para los pobladores, la construcción de un hospital no es el problema, sino la forma en que las autoridades presentaron el proyecto, la falta de información y la toma de decisiones sobre unos terrenos que, aseguran, fueron otorgados por las propias comunidades con el propósito de mejorar las condiciones de vida de sus habitantes, por lo que ahora exigen transparencia en las decisiones sobre su uso.

Sin previo aviso, el pasado 13 de marzo, el Ayuntamiento de Chiautempan y Protección Civil del Estado comenzaron con el derribo de árboles para dar paso a la construcción de una Unidad de Medicina Familiar del IMSS en los campos de Guadalupe Ixcotla -un proyecto que originalmente estaba contemplado para Zacatelco- lo que generó inconformidad entre habitantes de la comunidad y posteriormente derivó en actos de violencia y dos detenciones. Pese a que se trata de un proyecto del propio instituto, hasta el momento, el IMSS no ha emitido una posición clara sobre la construcción ni ha asumido el papel de principal interlocutor con las comunidades.

En cambio, han sido el Gobierno estatal y el Ayuntamiento de Chiautempan quienes han defendido públicamente el proyecto y sostienen que las comunidades fueron consultadas y que existe respaldo para su construcción. Esta versión es cuestionada por los comités opositores, quienes aseguran que las reuniones no constituyeron consultas válidas y que los pobladores no contaron con información suficiente para tomar una decisión sobre el destino de los terrenos.

A esto se suma que, hasta el momento, los comités aseguran que no conocen públicamente una maqueta del proyecto ni estudios técnicos sobre las condiciones del terreno, suelo o drenaje, que permitan conocer con claridad qué se pretende construir y cuáles serían sus implicaciones.

¿Cómo llegó el proyecto a Guadalupe Ixcotla?

En julio de 2025, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) anunció la construcción de 14 Centros de Educación y Cuidado Infantil (CECI) en Tlaxcala, entre ellos proyectos contemplados para la capital tlaxcalteca, Apizaco, Huamantla y Chiautempan. El anuncio ocurrió después de la inauguración del primer CECI empresarial en la Ciudad Industrial Xicohténcatl (CIX-I), en Tetla de la Solidaridad.

Para enero de 2026, Zacatelco figuraba entre los municipios considerados para recibir uno de estos centros, mientras que también se había informado sobre la posibilidad de un segundo proyecto en territorio tlaxcalteca. Sin embargo, en ese momento todavía no existía información pública clara sobre la ubicación que tendría el proyecto posteriormente planteado en Chiautempan.

De acuerdo con el testimonio de Domingo Fernández, poblador de Guadalupe Ixcotla, la información sobre la llegada de la infraestructura médica a la comunidad no fue compartida inicialmente de manera abierta con los habitantes. Según su versión, el proyecto comenzó a conocerse mediante rumores y sin una comunicación directa entre las instituciones involucradas y las comunidades.

“Obviamente, todo surge de esta problemática. Sí hubo un tema de mala información desde el principio con las instituciones que empezaron a participar, primero de forma privada con quienes fueron electos como comité para ver el tema de los campos y con algunas comisiones de la comunidad”.

El poblador sostiene que, ante la falta de información, se conformó un comité para atender el tema de los campos deportivos y que, desde sus primeras reuniones, sus integrantes asumieron una postura de rechazo al proyecto.

Para la Dra. Parastoo Anita Mesri, el rechazo no es «un capricho», sino una defensa del territorio, el medio ambiente y la legalidad comunitaria, debido a que el proyecto ocuparía terrenos comunales destinados al deporte, se ubicaría en una zona ambientalmente vulnerable y, asegura, carece de transparencia sobre permisos e impacto ambiental. También denuncia la existencia de consultas simuladas, represión policial y contradicciones del Ayuntamiento, por lo que exigen que cualquier decisión se tome mediante asambleas abiertas y con participación comunitaria.

La primera intervención física que los pobladores identifican como parte del proyecto ocurrió el 13 de marzo de 2026, cuando maquinaria comenzó a trabajar en los terrenos deportivos y fueron derribados 13 árboles jóvenes. De acuerdo con los integrantes del comité, durante ese momento no habrían recibido información ni documentación sobre la obra y personal de las áreas de Protección Civil y Ecología del Ayuntamiento de Chiautempan se encontraba en el lugar, lo cual, aseguran, derivó en el descontento de la población de Guadalupe Ixcotla y Santa Cruz Guadalupe.

Desde ese momento, los comités organizados solicitaron conocer los documentos relacionados con la intervención, pero aseguran que estos no fueron presentados en ese momento. Al no tener una respuesta efectiva, comenzaron a organizarse comités para investigar el proyecto atribuido al IMSS y defender el uso de los terrenos deportivos, mismo que fue donado por habitantes de ambas comunidades en 1985.

¿A quién corresponde el predio?

Los antecedentes jurídicos de los terrenos constituyen otro de los puntos centrales de la disputa. De acuerdo con una primera nota realizada por Escenario Tlaxcala, durante la década de 1970 las comunidades de Guadalupe Ixcotla y Santa Cruz Guadalupe acordaron destinar al menos 50 mil metros cuadrados de la Barranca Briones para áreas verdes, deporte y esparcimiento.

En 1985, el predio fue expropiado por causa de utilidad pública y, posteriormente, el 11 de julio de 2001, se formalizó ante notario público la donación de los terrenos al IMSS.

Estos antecedentes forman parte de la discusión actual sobre el origen, destino y situación jurídica del predio, particularmente respecto a las facultades para modificar el uso de los terrenos, pues las personas que realizaron la donación, en su mayoría adultos mayores, aseguran no haber sido notificadas sobre estos cambios durante estos últimos meses.

De la tala de árboles a las denuncias ambientales

De acuerdo con Parastoo Anita Mesri, asesora jurídica del Comité para la Defensa de los Campos Deportivos de Guadalupe Ixcotla y el Comité Asignado para Investigar el Proyecto CECI, ubicado en el campo 5, las primeras acciones relacionadas con el proyecto ocurrieron el 13 de marzo, cuando personal del Ayuntamiento de Chiautempan derribó 13 árboles jóvenes en terrenos deportivos comunales de Guadalupe Ixcotla y Santa Cruz Guadalupe. A partir de entonces, las Asambleas Generales Comunitarias de ambas localidades acordaron conformar comités para investigar el proyecto atribuido al IMSS y defender los terrenos.

El 5 de julio comenzaron las excavaciones en la zona de la Barranca Briones, sin que, de acuerdo con los comités, las autoridades comunitarias hubieran sido notificadas previamente. Ante ello, integrantes de los comités acudieron al lugar para dialogar con las autoridades y conocer los permisos correspondientes a la obra.

Durante la intervención del campo número 5, los pobladores señalan que Manuel Alejandro Soledad Guzmán, funcionario de la Secretaría de Gobernación federal, no presentó documentación previa, pese a que se le reiteró que las asambleas comunitarias no habían aprobado el proyecto. La situación generó tensión entre los presentes y, de acuerdo con integrantes del comité, derivó en agresiones contra sus representantes, quienes denunciaron acciones de “desalojo violento”.

Los comités llevaron sus reclamos ante instancias estatales

Tras estos hechos, los comités comenzaron a recurrir a distintas instancias ambientales. El 22 de julio presentaron una denuncia ante la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), pero la dependencia respondió que carecía de atribuciones para intervenir y señaló que el asunto correspondía a la Procuraduría de Protección al Ambiente del Estado de Tlaxcala.

El 4 de agosto, los integrantes del colectivo solicitaron a la Secretaría de Medio Ambiente estatal información sobre la existencia de una Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) para la obra, así como copias certificadas del documento y la suspensión definitiva del proyecto. Un día después, presentaron una denuncia ante la Procuraduría de Medio Ambiente de Tlaxcala para solicitar una inspección en la Unidad Deportiva y determinar posibles responsabilidades por el derribo de árboles y otros daños ambientales.

Las gestiones llegaron nuevamente al ámbito federal el 18 de agosto, cuando los comités solicitaron a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) la MIA del proyecto, además de la suspensión y no aprobación de la obra. Ese mismo día acudieron a la Comisión Nacional del Agua (Conagua) para solicitar un estudio hidrológico e hidráulico y una inspección de la barranca.

Finalmente, el 25 de agosto, los comités hicieron públicas sus inconformidades y denunciaron el posible daño ambiental y la falta de información sobre el proyecto. Afirmaron desconocer estudios de suelo y drenaje, así como maquetas de la obra, y acusaron un presunto manejo mediático adverso y acoso moral contra quienes participan en el movimiento de resistencia.

Un acta que permanece fuera de la discusión pública

La asamblea de consulta y el alcance de sus acuerdos permanecen, sin embargo, como uno de los principales puntos sin resolver. Mientras los pobladores que respaldan el proyecto aseguran que en julio se realizó una votación a mano alzada y que existe un acta firmada por los representantes de la asamblea, los comités opositores sostienen que no hubo una consulta válida ni un acuerdo comunitario que autorizara modificar el uso de los campos deportivos.

Escenario Tlaxcala no tuvo acceso al acta referida por los habitantes que respaldan la obra, por lo que este medio no pudo verificar de manera independiente qué se discutió, quiénes participaron, cuál fue el resultado de la votación ni los términos del acuerdo que, según esta versión, quedó asentado en el documento.

A ello se suma que las distintas partes mantienen versiones encontradas sobre la situación jurídica del terreno, los permisos del proyecto y las condiciones bajo las cuales puede modificarse el uso de los espacios deportivos.

Así, el conflicto entre Guadalupe Ixcotla y Santa Cruz Guadalupe no se limita a la construcción de una unidad médica. También plantea quién puede decidir sobre el destino de estos terrenos, qué valor tienen los acuerdos comunitarios y qué información recibieron los habitantes antes de que comenzaran los trabajos.

En medio de ambas posiciones permanece el mismo problema que, según los propios habitantes, marcó el inicio del conflicto, la falta de información clara sobre el proyecto, sus permisos, el destino del terreno y los alcances de la consulta comunitaria.

Sin acceso al acta de la asamblea y a los documentos que permitan contrastar las distintas versiones, Escenario Tlaxcala no pudo determinar qué acuerdos fueron efectivamente adoptados por las comunidades ni bajo qué condiciones. Por ahora, esa ausencia documental mantiene abierta la principal disputa, quién decidió sobre el destino de los terrenos y con qué respaldo comunitario.

Los pobladores aclaran que no se oponen a la construcción de una Unidad de Medicina Familiar, ante las limitaciones que enfrentan los servicios de salud en la región. Su inconformidad se centra en la falta de transparencia, la viabilidad ambiental del proyecto y el respeto a sus derechos como comunidades originarias, pues consideran que cualquier decisión sobre el destino de estos terrenos debe contar con respaldo comunitario y estar debidamente documentada.


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RSF y medios de todo México exigen a Sheinbaum frenar agresiones a periodistas

Redacción por Amapola Periodismo

  • “¿Cuántos más de nosotros tendremos que morir para que el Estado actúe?” Esta es la pregunta con la que Reporteros Sin Fronteras (RSF) y más de 40 medios mexicanos interpelan, este 26 de agosto, al gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum y a las autoridades del país ante la persistencia de los asesinatos de periodistas y la impunidad que rodea estos crímenes.
  • En el marco de una movilización inédita, medios nacionales y locales publican simultáneamente esta alerta, acompañada de una lista de los periodistas asesinados en México. La organización y todos los medios participantes exigen al Estado una respuesta acorde con una violencia que no puede convertirse en la norma.

Este 26 de agosto, medios de todo México interpelan a la Justicia y al gobierno de Claudia Sheinbaum, presidenta del país desde octubre de 2024, con una pregunta que exige una respuesta, ¿Cuántos más de nosotros tendremos que morir para que el Estado actúe?

Como telón de fondo del mensaje aparecen los nombres de los periodistas asesinados bajo la mirada de las autoridades del país, a un ritmo de uno por mes durante los primeros siete meses de 2026. En total, 17 periodistas han sido asesinados desde el inicio de la presidencia de Sheinbaum.

“México no puede acostumbrarse a contar a sus periodistas asesinados. Cada nombre en esta lista representa una deuda del Estado con las víctimas, sus familias y la sociedad en su conjunto. Cada asesinato también genera miedo, alimenta el silencio, amenaza el periodismo y vulnera el derecho de millones de personas a estar informadas. El hecho de que medios de distintas regiones del país se unen hoy para publicar estos nombres envía un mensaje inequívoco a la presidenta Claudia Sheinbaum y a las más altas autoridades del país: esta situación es insostenible desde hace demasiado tiempo. México necesita una respuesta política a la altura de la gravedad de esta violencia. No queremos tener que seguir agregando nuevos nombres a esta lista. Sin embargo, esta falla no es inevitable: también refleja que este problema no ha sido una prioridad política, y no lo ha sido durante demasiado tiempo. Debe convertirse en una de las prioridades de la Justicia y de las políticas de protección de los derechos humanos», afirma Artur Romeu, director de RSF América Latina.

Detrás de cada nombre hay una persona, una historia de vida, una familia y una voz silenciada. Y las consecuencias de esta violencia van mucho más allá de las víctimas directas. Cada periodista asesinado, amenazado o forzado a guardar silencio deja un vacío informativo. La violencia instala el miedo, alimenta la autocensura, debilita al periodismo local y priva a comunidades enteras de información de interés público.

La interpelación al Estado mexicano, publicada conjuntamente por medios de distintas regiones del país, no es solamente una pregunta y un recuento de las víctimas. También es una advertencia contra la normalización de una violencia que se ha vuelto estructural y evidencia la persistente incapacidad de los sucesivos gobiernos para contenerla.

Estos crímenes, atribuidos principalmente a grupos del crimen organizado, continúan impunes hasta el día de hoy.

Por un plan nacional de emergencia

Al inicio de su mandato, la presidenta Claudia Sheinbaum asumió compromisos destinados a fortalecer la protección de los periodistas y garantizar las condiciones necesarias para el ejercicio libre y seguro del periodismo. Ante la continuidad de los asesinatos, estos compromisos deben traducirse ahora, con carácter urgente, en acciones concretas.

RSF llama al gobierno mexicano a:

  • Poner en marcha una respuesta nacional de emergencia frente a la violencia contra periodistas, movilizando de manera coordinada a los distintos niveles del Estado: autoridades federales y estatales, fiscalías y el Poder Judicial;
  • Garantizar medidas rápidas y eficaces frente a las situaciones de riesgo, fortalecer las investigaciones sobre los crímenes cometidos contra periodistas y combatir la impunidad, identificando y sancionando tanto a los autores materiales como a quienes ordenaron los asesinatos;
  • Establecer mecanismos de seguimiento y rendición de cuentas que permitan identificar las deficiencias en materia de prevención, protección e investigación, corregirlas y evitar que vuelvan a repetirse.


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La cotidianidad de las mujeres; Una oportunidad ante el nuevo proceso civil y familiar en México

Una oportunidad ante el nuevo proceso civil y familiar en México

Por Elsa Cordero Martínez 

A nivel nacional se trabaja para la implementación del nuevo proceso civil y familiar, que será igual en todo el país, es decir,  la federación y cada uno de los estados tendrán las mismas reglas.

Esta norma es muy importante, pues regula como se resuelven los conflictos que derivan de las relaciones entre particulares -la materia civil- y otra, de gran relevancia, la que regula la atención a la familia y sus relaciones entre quienes la integran. 

Además esta norma adjetiva es supletoria de muchas otras normas, esto significa que si las normas no traen su propias reglas, se aplican las del Código Nacional de Procedimientos Civiles y Familiares.

La nueva normatividad nace con una comunicación oral, privilegia los juicios en los que las partes participan, ante las personas juzgadoras, en audiencias, salas de oralidad, y una serie de cambios que tienen como objetivos hacer mas accesible y ágil el procedimiento. 

El cambio es enorme, tiene dos grandes antecedentes y aprendizajes: la implementación de sistema penal acusatorio y del sistema oral laboral, ya no inserto las palabras “nuevos” por que ya no lo son, sin embargo la experiencia en el diseño, aplicación y desarrollo de estos sistemas orales, hoy dan un panorama más maduro, para el cambio en la materia procesal civil-familiar.

Una gran ventaja es que este nuevo procedimiento ya incluye exigencias, que si bien se daban ya por interpretación judicial, hoy son obligatorias, me refiero a la identificación de grupos vulnerables y su atención especializada, la atención específica en casos en los que  se presente violencia de género, contra las mujeres, niñas y adolescente y la obligación para juzgar, investigar y actuar con perspectiva de género.

Si bien tanto en la materia civil como en la familiar aplican estas obligaciones por el tipo de relaciones que regulan, es altamente probable que sea en esta última -la familiar- en la que éstas nuevas formas de atención a las personas justiciables, se materialice de forma más frecuente.

Interesante es que las normas evolucionen, se legisle incorporando la experiencia que se da a través del adecuado juzgamiento, que las leyes atiendan las necesidades reales de las personas, como ocurre en el país, dando atención a enfrentar la violencia que viven cientos, miles, millones de mujeres, niñas, niños, adolescentes, mujeres adultas mayores, etc. y eso lo vemos ahora plasmado en el nuevo procedimiento civil-familiar, pero esto no es suficiente si las personas que juzgan no aplican de forma adecuada las medidas especiales para atenderles; si quienes participan en los juicios  no exigen que sus derechos se hagan efectivos y si los participantes del proceso -todos- comprenden que los nuevos estándares deben comprenderse, entenderse, exigirse, aplicarse y ejecutarse. 

Medidas u órdenes de protección

Mención aparte tienen estos actos de urgente aplicación, de naturaleza cautelar que se previenen ya en la nueva norma, replicando si, la figura de la norma antecesora, pero haciendo un importante cruce con las Medidas y Órdenes de Protección que están previstas en la Ley General de Acceso a las Mujeres a una Vida libre de Violencias.

Esto permite que en los casos en los que se deba proteger a una mujer, niña o adolescente por estar en riesgo, la autoridad civil o familiar tiene que dar una respuesta que la blinde, la proteja en solo 4 horas, asegurando que dichas hipótesis de protección estén vigentes mientras subsista el riesgo, sin exigir pruebas, sin poner peros, sin exigir formalismos, sino protegiendo de forma eficiente a la mujer que está en riesgo.

La norma procesal civil-familiar establece sus propias medidas y órdenes de protección que en materia familiar pueden proteger a cualquier integrante de la familia, se dictan en 24 horas y deben ejecutarse en máximo 72 horas, su modificación requiere de una audiencia, y el estándar probatorio es menor, pero deben ser accesibles y simples, sino rompe la protección cautelar que les motiva. 

Comprender la importancia de estas herramientas requiere sensibilidad al género, una visión que comprenda la desigualdad estructural que enfrentan las mujeres, niñas y adolescentes mexicanas, que rompa los criterios formalistas y que amerita una actuación inmediata, pues la diferencia entre otorgarlas o no puede ser la pérdida de la vida de una persona, así su importancia.

Ojalá y todos los poderes judiciales del país, en la formación y capacitación sobre la nueva norma procesal civil y familiar que están otorgando a su funcionariado judicial, den la importancia que requieren las medidas y órdenes de protección, como lo hace el  Poder Judicial de Guanajuato, que ha centrado muchos de sus esfuerzos a través de la Escuela de Estudios e Investigación Judicial para atender el tema.

También litigantes y personas asesoras jurídicas, no pierdan de vista esta forma de proteger a quienes representan y están en riesgo, y las instituciones briden la información a las mujeres que viven y enfrentan violencias para prevenirlas desde sus inicios y no esperar a resultados catastróficos. 

Queremos cotidiano.  Normas que se ajusten a las necesidades reales de las mujeres, niñas y adolescentes y la implementación de un  procedimiento civil y familiar  que favorezca su atención eficiente y adecuada. Queremos que en un futuro nadie, nadie, amerite una medida u orden de protección, pero mientras eso sucede, estas formas de protección sean aplicadas y logren evitar que alguien pierda la vida o  sea afectada en su integridad,  eso lo  queremos cotidiano


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Voz Ciudadana en el Cabildo, el mecanismo para que te hagan caso en tu presidencia municipal

Tlaxcala, Tlax.- Si una persona tiene un problema con el alumbrado de su calle, el servicio de agua, una obra pública, la recolección de basura o cualquier otro asunto de competencia municipal, no necesariamente tiene que recurrir a un partido político, un regidor o alguna organización para gestionar su petición ante el Ayuntamiento. En Tlaxcala existe una vía prevista en la legislación que permite a la ciudadanía presentar propuestas de manera directa ante el gobierno municipal y es la «Voz Ciudadana en el Cabildo«.

Aunque puede ser una figura poco conocida, la legislación estatal reconoce este derecho como un mecanismo de participación mediante el cual los habitantes pueden presentar personalmente ante las autoridades municipales propuestas o sugerencias sobre asuntos de su calle, colonia, barrio, comunidad o del municipio en general, sin necesidad de recurrir a un partido político o intermediario.

Pero, ¿quién puede utilizarla?, ¿qué requisitos debe cumplir una persona?, ¿ante quién se presenta la solicitud?, ¿qué tipo de asuntos pueden llevarse al Cabildo y qué ocurre después de hacer uso de la palabra? Entender el procedimiento puede convertir una herramienta jurídica poco conocida en una vía concreta para participar en las decisiones de los gobiernos municipales.

Una vía directa hacia el Cabildo

Es un mecanismo de participación personal mediante el cual una persona residente de cualquiera de los 60 municipios puede solicitar un espacio en una sesión de Cabildo para presentar, de viva voz, una propuesta o sugerencia en beneficio de su entorno comunitario o municipal. La iniciativa parte directamente de la ciudadanía, estableciendo una ruta institucional para llevar una necesidad o propuesta vecinal ante el órgano encargado de tomar decisiones sobre los asuntos municipales.

En este proceso, el ciudadano no acude a pedir que alguien más hable por él: presenta su propuesta, la argumenta y espera que el Cabildo determine su viabilidad conforme a sus atribuciones.

¿Cómo puede una persona llegar al Cabildo?

La Ley de Consulta Ciudadana para el Estado de Tlaxcala, en su Capítulo VI, establece una ruta específica para ejercer la Voz Ciudadana en el Cabildo. Los artículos 51 al 55 detallan qué debe presentar una persona interesada, quién revisa inicialmente la solicitud, cómo puede incorporarse al orden del día y qué ocurre después de su presentación ante el Ayuntamiento.

El procedimiento comienza cuando el ciudadano presenta ante el Secretario del Ayuntamiento una solicitud para participar en la próxima sesión de Cabildo. Esta debe contener:

  • Nombre completo
  • Domicilio
  • Teléfono
  • Clave de elector
  • Copia de la credencial para votar con fotografía
  • Copia de los comprobantes de pago predial y de agua

La solicitud debe acompañarse de la propuesta que se pretende presentar.

La ley establece que la solicitud debe explicar:

  1. ¿Qué se propone para beneficio de una calle, manzana, sección, barrio, colonia o del municipio en general?
  2. ¿Cuál es su objetivo y sus beneficios?
  3. ¿Cuánto costaría?
  4. ¿Qué participación estarían dispuestos a asumir los habitantes para ponerla en marcha?
  5. ¿Cuál es la petición concreta que se formula al Cabildo?

¿El Ayuntamiento puede atender la propuesta?

Una vez recibida la solicitud, el Secretario del Ayuntamiento debe evaluar si el asunto corresponde a las competencias del Ayuntamiento o del municipio, tomando como referencia las constituciones federal y estatal y la Ley Municipal. Esta valoración debe ser comunicada por escrito al ciudadano.

Este paso establece un límite importante: la Voz Ciudadana no significa que cualquier asunto pueda ser llevado automáticamente al Cabildo. La propuesta debe encontrarse dentro del ámbito de competencia municipal para continuar con el procedimiento.

La propuesta puede llegar al orden del día

Si el Secretario determina que el asunto sí es competencia municipal, la propuesta deberá integrarse al orden del día de la sesión de Cabildo más próxima.

Es en ese momento cuando la solicitud deja de ser únicamente un planteamiento presentado ante la administración municipal y pasa a formar parte de los asuntos que serán abordados por el órgano de gobierno municipal.

La ciudadanía toma la palabra

Durante la sesión, la persona promovente presenta su propuesta de viva voz ante el Cabildo. Los integrantes del Ayuntamiento pueden solicitar información adicional para conocer con mayor detalle la iniciativa.

La participación, por tanto, no se limita a entregar un escrito: la persona tiene la posibilidad de explicar directamente qué propone, cuál es el beneficio que identifica para la comunidad y qué solicita al Ayuntamiento.

El Cabildo evalúa la propuesta

Después de escuchar al ciudadano, el Cabildo debe evaluar, en la sesión inmediata posterior a la presentación, la factibilidad de la propuesta y el plazo necesario para llevarla a cabo.

Esto significa que ejercer la Voz Ciudadana no implica que la propuesta deba ser aprobada. El mecanismo abre un espacio formal para que el planteamiento sea escuchado y posteriormente valorado por el órgano municipal, de acuerdo con sus atribuciones y posibilidades.

Finalmente: una respuesta por escrito

La resolución que adopte el Cabildo debe comunicarse por escrito al ciudadano interesado. Si la respuesta es favorable, el Ayuntamiento deberá difundirla entre los vecinos del municipio mediante los medios que tenga a su alcance, con el propósito de estimular una consulta ciudadana responsable en beneficio de la comunidad.

En términos sencillos, la ruta es: el ciudadano propone, el Secretario verifica si el municipio puede atender el asunto, el Cabildo escucha, evalúa y finalmente responde. No se trata, por tanto, de una petición informal ni de una gestión que necesariamente deba pasar por un partido político o por un representante popular, sino de un mecanismo de participación ciudadana previsto expresamente en la legislación estatal.


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Denuncian posible vulneración a página del SESESP; portal fue restablecido tras seis días fuera de servicio

Tlaxcala, Tlax.- La página oficial del Secretariado Ejecutivo del Sistema Estatal de Seguridad Pública (SESESP) fue restablecida este lunes 24 de agosto, luego de permanecer inhabilitada desde el martes 18 de agosto, cuando se detectó una presunta vulneración de su plataforma, de acuerdo con información proporcionada a Escenario Tlaxcala.

Según la denuncia, el incidente fue reportado a la Dirección de Operaciones Tecnológicas (DOTI), área responsable de la plataforma, que habría realizado una intervención para atender parcialmente el problema. Sin embargo, posteriormente volvieron a detectarse irregularidades, por lo que el sitio permaneció fuera de servicio hasta este lunes.

Al frente de la DOTI se encuentra Alejandro Canales, y entre los objetivos de esta dirección se encuentra el fortalecimiento de las capacidades de seguridad tecnológica en Tlaxcala. De acuerdo con la información proporcionada, la dependencia busca consolidarse como una instancia con funciones de policía cibernética, además de contemplar la creación de una Unidad Antiextorsión.

La situación genera un contraste, ya que la propia DOTI desarrolla acciones de prevención de delitos digitales, phishing y otras amenazas cibernéticas, mientras que la plataforma institucional bajo su responsabilidad permaneció inhabilitada durante seis días tras el reporte de una posible vulneración.

Aunque el portal general del SESESP ya se encuentra nuevamente disponible, el apartado correspondiente al Registro Público Vehicular de Tlaxcala (REPUVET) continúa presentando un error 404, por lo que su contenido permanece inaccesible desde la plataforma.

Hasta el momento, no se ha informado públicamente el alcance de la presunta vulneración, por lo que se desconoce si fueron comprometidos datos, sistemas internos o únicamente el portal público. Tampoco se cuenta con información oficial sobre el origen del incidente o una eventual investigación para determinar responsabilidades.

El SESESP también mantiene dentro de su estructura al C5i de Tlaxcala, mientras continúa pendiente el proceso de traslado de este centro a la Secretaría de Seguridad Ciudadana.


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Economía Circular y Violencia Estructural

El 19 de enero del año en curso se aprobó y publicó en el DOF la Ley general de Economía Circular, aprobada por unanimidad de los seis grupos políticos en el Congreso. De acuerdo con el DOF, esta ley busca incrementar la vida útil de los productos y valorizar los residuos de la industria o comercios nacionales e internacionales. Para su implementación se pretenden construir Polos de Desarrollo Económico para el Bienestar (PODECOBI), proyectos impulsados por el Plan México que combinan inversión pública y privada para construir centros de tratamiento de residuos. Ello implica una serie de estudios, trámites y disponibilidad de tierras para su desarrollo que no se obtienen, generalmente, de una manera rápida y sin tantos tramites.

El gobierno Federal ha señalado innumerable número de veces lo favorable que es la implementación de proyectos con orientación hacia la economía circular, la cual ha sido mostrada como una Estrategia Nacional dentro del Plan México que puede resolver problemas sistemáticos para el desarrollo económico y a la par cuidar y conservar al medio ambiente. Por otro lado, las comunidades en donde se pretenden instalar los PODECOBI se han manifestado y posicionado en contra, en tanto que son todo lo contrario a lo que prometen y ponen así en tela de juicio el discurso con que se promueven estos proyectos. 

La economía circular

Al momento, están en marcha un proyecto de economía circular en el estado que se aprobó por decreto el 8 de junio de este año. El problema es que, para que estos proyectos existan, se requirió de un trabajo y plan gubernamental Estatal previos que le permitieran participar en la convocatoria según lo señaló la propia presidenta Claudia Sheimbaum en la mañanera del 12 de julio del 2025. Por lo visto, quienes aprueban y respaldan en sintonía estos megaproyectos del Plan México son, tanto los gobiernos federal, estatales, y municipales, así como todas las bancadas políticas en el Congreso, en acuerdo con grandes capitales financieros e industriales, trabajan coordinadamente para que estos proyectos se lleven a cabo, relegando, una vez más a las comunidades donde se pretenden construir estos megaproyectos. 

Los proyectos de economía circular en Tlaxcala

En San Pedro Ecatepec en el municipio de Atlangatepec, se pretende imponer un PODECOBI que consta de 200 hectáreas, mucho más grande que el propio pueblo de San Pedro. Según el gobierno, el área destinada al Polo propuesto es propiedad del Fideicomiso de la Ciudad Industrial de Xicoténcatl, entidad de la Administración Pública estatal.

El PODECOBI pretende llevar el nombre de Natalia Teniza Portillo, una total contradicción pues ella siempre estuvo vinculada y fue solidaria con las causas sociales de su tiempo, contribuyó a que se repartiera la tierra entre los campesinos pobres y expropió cuatro haciendas en Tlaxcala: Santa Elena, San Antonio, Mazaquiahuac y San Blas. Casi como burla a su legado se eligió llamarle así al PODECOBI, porque ahora es el gobierno quien despoja a los pobres de su tierra. 

Hoy en día, la comunidad de San Pedro está en defensa para que su tierra no sea convertida en basurero. Desde el gobierno han intentado persuadirlos con la promesa del progreso y se han enfrentado violencias físicas, hostigamiento político y abuso de poder policial. El 24 de junio, fueron agredidos y asediados por 50 patrullas, abarcando casi un kilómetro de unidades vehiculares y les intimidaron con un helicóptero, cuando lo único que buscaba la comunidad era un dialogo. ¿Es necesaria tanta violencia para un proyecto que se promueve como promesa de “Bienestar”? ¿Por qué la imposición violenta cuando la comunidad ya manifestó su rechazo a estos proyectos?

Lo mismo, pasó en Calpulalpan en la manifestación por acceso al agua en 2023 o el caso más reciente, el 5 de julio en Ixcotla, Chiautempan que están en defensa de sus campos de futbol. La recurrencia de estos hechos sostiene que en Tlaxcala la represión no constituye un hecho aislado, sino una forma constante de actuación del gobierno. El problema con la forma gubernamental para imponer estos megaproyectos radica en que se valen de: discursos persuasivos, falsa simulación de participación comunitaria, no consulta de las comunidades afectadas y la existencia de colusión institucional para eludir sus responsabilidades de impartir justicia, así brindándose respaldo entre sí mismas.

La justicia socioambiental, debe de ser construida con y para las comunidades en sus mismos términos, respetar sus decisiones es una tarea urgente para el gobierno. Mientras que el gobierno no responda a las demandas de las comunidades en términos de lo socioambiental no se puede pretender hablar de la justicia social.

Centro Fray Julián Garcés Derechos Humanos y Desarrollo Local A.C.


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De 104 a 217 desapariciones: Tlaxcala duplica sus casos en cuatro años, así lo informa Red Lupa

Tlaxcala, Tlax.- El número desapariciones en Tlaxcala aumentó, al pasar de 158 casos en 2025 a 217 al 16 de mayo de 2026, de acuerdo con el informe estatal de Personas Desaparecidas en Tlaxcala, elaborado por Red Lupa, perteneciente al Instituto Mexicano de Derechos Humanos y Democracia A.C., y hecho público este 17 de agosto.

El reporte advierte además que una parte importante de las víctimas corresponde a jóvenes de entre 15 y 29 años, mientras que, territorialmente, Apizaco y Tlaxcala capital concentran la mayor cantidad de casos, seguidos por Calpulalpan, San Pablo del Monte y Huamantla.

El análisis territorial realizado por activistas de Red Lupa señala que las familias enfrentan obstáculos para acceder a las carpetas de investigación, además de deficiencias en el funcionamiento de las comisiones estatales encargadas de la búsqueda de personas desaparecidas y de la atención a víctimas.

A partir de estos datos, Red Lupa presentó un diagnóstico que no solo dimensiona el crecimiento de las desapariciones en la entidad, sino que también expone las dificultades institucionales que persisten para atender los casos y garantizar a las familias información y acceso efectivo a la justicia.

De mayo de 2022 a mayo de 2026, el número de desaparecidos se duplicó

El número de personas desaparecidas en Tlaxcala más que se duplicó entre mayo de 2022 y mayo de 2026, al pasar de 104 a 217 casos. Esto representa un incremento de113 personas, lo que equivale a 108.7%. Además, registró que la tendencia no fue uniforme, pues durante 2023 se registraron 127 casos, mientras que par 2024 la cifra aumentó a 158, cantidad que se mantuvo durante 2025.

No obstante, 2026 rompió con ese registro, pues al corte del 16 de mayo se contabilizaron 217 personas desaparecidas, 59 más que durante todo 2025 y 37.3% por encima del registro del año anterior, correspondiente al corte del informe.

El crecimiento está concentrado principalmente en hombres, ya que en 2022 se contabilizaban 60 hombres desaparecidos, mientras que para mayo de 2026 la cifra llegó a 154, es decir, 94 casos más y con un aumento de 156.7%. Con ello, los hombres representan actualmente 70.97% del total, prácticamente siete de cada 10 personas desaparecidas registradas al reciente corte.

Las mujeres también aumentaron en términos absolutos, al pasar de 43 casos en 2022 a 63 en 2026, un incremento de 46.5%. No obstante, su participación dentro del total disminuyó de 41.34 a 29.03%, esto no significa que haya menos mujeres desaparecidas, sino porque el crecimiento entre los hombres fue considerablemente mayor.

Jóvenes y menores de edad concentran parte de las desapariciones

La desaparición de personas en Tlaxcala comenzó a mostrar un incremento a partir de 2020, mientras que el año con mayor concentración de casos que continúan vigentes es 2025, con 40 personas desaparecidas. A este le siguen los periodos de 2020 a 2022 y 2024, que presentan una concentración ligeramente superior al comportamiento anual promedio registrado en otros años.

De las 217 personas desaparecidas y no localizadas, 33 eran menores de 18 años al momento de su desaparición, lo que representa aproximadamente 14% del total. De este grupo, 63.64% eran niñas. Además, tres niñas desaparecieron entre enero y mayo de 2026. Del total de casos, 11 corresponden a personas desaparecidas entre enero y mayo de 2026.

Por edad, el grupo más afectado se concentra entre adolescentes y adultos jóvenes: 55.76% de las personas desaparecidas y no localizadas tenía entre 15 y 39 años. En el caso específico de las mujeres, 21.19% de las desaparecidas se encontraba dentro de ese mismo rango de edad.

Apizaco y Tlaxcala capital concentran más personas desaparecidas

Apizaco concentra el mayor número de personas desaparecidas y no localizadas en Tlaxcala, con 28 casos, seguido por Tlaxcala capital, con 27. En conjunto, ambos municipios concentran 55 casos al corte del 16 de mayo de 2026.

En tercer lugar se encuentra Calpulalpan, con 12 casos, mientras que San Pablo del Monte ocupa la cuarta posición, con 11 personas desaparecidas. Huamantla se encuentra en quinto lugar, con 10 casos, por lo que estos cinco municipios concentran los mayores registros de personas desaparecidas en la entidad.

Análisis territorial e institucional

En cuanto al análisis territorial, integrantes de la Red activa en Tlaxcala señalaron barreras operativas e institucionales que enfrentan las familias de personas desaparecidas, entre ellas la falta de transparencia sobre el personal de la Fiscalía, las dilaciones para la entrega de copias de las carpetas de investigación y la desinformación sobre el proceso.

Asimismo, denunciaron cobros indebidos por parte de autoridades estatales para tramitar la declaración especial de ausencia, además del desconocimiento de algunos jueces sobre la aplicación de esta figura legal.

De acuerdo con el análisis del marco institucional y jurídico del estado, se confirma la consolidación y vigencia de la Comisión de Búsqueda, la Fiscalía Especializada y la Comisión de Víctimas, las cuales operan en conjunto con los marcos legales vigentes, como la Ley de Víctimas, la Ley de Desaparición y la Ley en DEAPD.

Sin embargo, la estructura institucional aún presenta vacíos sustanciales, ya que se registran como inexistentes o pendientes de creación el Consejo Ciudadano, el Centro de Identificación y el Panteón Forense.

Fallas institucionales y retos en la búsqueda

Para Edgar Cortez, integrante de Red Lupa, el incremento de personas desaparecidas en Tlaxcala evidencia al menos tres fallas principales, entre ellos, la ausencia o insuficiencia de políticas de prevención, la falta de resultados en los casos de larga data y el alto nivel de impunidad en esta materia.

Señaló que, aunque las autoridades han logrado localizaciones durante los primeros momentos posteriores a una desaparición persiste el reto de atender a quienes llevan años sin ser localizados, pues «los procesos de búsqueda de los casos con mayor tiempo no están siendo exitosos».

A ello se suma la escasez de sentencias por desaparición, tanto a nivel nacional como local, así como una deficiente coordinación entre las comisiones de búsqueda, la Fiscalía y las instituciones de seguridad pública, cuya capacidad de despliegue resulta clave para las búsquedas inmediatas y la recopilación de información.

Cortez planteó que la Comisión Estatal de Búsqueda debe contar con un programa de búsqueda expreso y escrito, que incluya estrategias por patrones y no únicamente respuestas individuales. Ante esta situación, colocó como ejemplo las desapariciones de mujeres jóvenes de entre 20 y 29 años, cuyos casos requieren analizar si existen patrones y causas que puedan estar ligados a contextos de violencia y de trata de personas.

Para ello, consideró necesario fortalecer las unidades de análisis de contexto en las comisiones de búsqueda y las fiscalías, pero también garantizar su coordinación. El objetivo, explicó, debe ser comprender cómo cambia el fenómeno de las desapariciones en Tlaxcala y utilizar esa información para identificar patrones y anticipar nuevas búsquedas.


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Por Los Contenedores y las fuente de inspiración por venir… ¡Gracias Eréndira, gracias Ale!

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Allá por 2016 en Escenario Tlaxcala tuvimos una revista impresa que vio publicar seis números. En 2018, por nuestro cuarto aniversario decidimos hacer varias actividades, entre ellas una cascarita con varias personas de nuestra audiencia. Más para acá, en 2024, tuvimos la dicha de hacer una rueda de prensa sobre nuestro podcast El Despertar de los Guardianes de Bosque con periodistas de otros estados de México. Son tres momentos que tienen algo en común: Los Contenedores.

Durante 14 años, este maravilloso espacio fue refugio de músicos, pintores, escritores, escultores, gestores y audiencias culturales. Un ágora para todas y todos quienes disfrutamos del intercambio de ideas, desde posturas heterogéneas y siempre con miras a imaginar esa utopía en la que Tlaxcala consigue emanciparse en sus distintas expresiones artísticas y también políticas.

Con Los Contenedores también compartimos desde Escenario Tlaxcala el abanico de emociones que implica la valentía de sostener espacios independientes. Recuerdo con mucha felicidad la ocasión en la que muy considerados, Eréndira y Alejandro – los valientes de esta memoria – me invitaron a su casa para tomarnos una copita de vino y compartir reflexiones. Conversar con ellos siempre ha sido un aliciente para recordar que vale la pena apostar por las convicciones. Ellos, artistas ambos con una carrera sólida y una experiencia maravillosa, decidieron montar un lugar seguro para la exhibición de propuestas con una multiplicidad de voces y discursos.

Los primeros años construyendo este medio de comunicación fueron, para quien escribe estas líneas, complejas emocionalmente por los diferentes señalamientos sobre la edad de quienes iniciamos, sobre lo «raro» que implicaba no demostrar filiación partidista o que no tuviéramos reparo en hablar con soltura y cercanía con las audiencias. Eso devino en muchos comentarios que buscaron mermar las ganas de continuar.

Pero esos intentos no lograron disuadirnos en los absoluto porque del otro lado en el camino hemos encontrado agentes de cambio, movilizadores de consciencias y fuentes de inspiración sostenidas en la resistencia. Así que sí, que Escenario Tlaxcala siga de pie es también por todos esos momentos en los que Eréndira y Alejandro compartieron palabra como quien se refresca con el rocío fresco de una fuente de agua en un desierto con viento caliente. Ese desierto era y sigue siendo Tlaxcala.

Es fuerte notar que el devenir no corre igual en todos los sitios. Y vaya que en Tlaxcala, la cosa va lenta, con una lentitud que quema por lo árido de las condiciones; insisto, vivimos en un desierto. Nos lo vuelve a confirmar el cierre de Los Contenedores, que no cierra por falta de ímpetu, energía o creatividad.

Nos hemos tenido que despedir de este maravilloso lugar por la insistencia de una clase política más preocupada por exprimir hasta la última gota a través de permisos, licencias y burocracia que complejiza la viabilidad financiera incluso de los proyectos que deciden no ganar nada, pero que tampoco están dispuestos a perderle en cantidades que son vulgares.

Pero también nos despedimos de este lugar con una enseñanza que hay que tomar y anotarnos cerca para tenerla muy presente: abrazar lo cíclico es abrir la puerta a nuevas vueltas para edificar el progreso, como un proceso colectivo e histórico. Leerlo así, me reconforta y me vuelve a colocar en la esperanza. Porque la historia de Los Contenedores ha quedado en la historia de la Tlaxcala combativa, de la Tlaxcala no oficial, la de las y los inquietos, curiosos y soñadores.

Imaginar, cuestionar y accionar… Eso no nos lo podrán quitar, porque no somos solo unos cuantos. Como Eréndira y Alejandro, habemos más resistiendo, de distintas formas, ya sea con la formalidad de un proyecto o desde los principios y la ética de un pensamiento disruptivo e inconforme con las pautas preestablecidas.

Así que querida Eréndira, querido Alejandro, ¡Muchas gracias! Acá quedamos a la expectativa de sus próximas aventuras, revoluciones y emprendimientos incendiarios. Y desde Escenario Tlaxcala, quedamos optimistas y expectantes de aquellas y aquellos que vienen para continuar abriendo ciclos a fuentes de inspiración.

Mediante asignación directa y tras aprobar un examen, Maximino Hernández llega a la Notaría 3

Tlaxcala, Tlax.- Apenas dos meses después de dejar la titularidad del Secretariado Ejecutivo del Sistema Estatal de Seguridad Pública (SESESP), Maximino Hernández Pulido pasó del ámbito de la seguridad pública al notariado estatal, al convertirse en titular de la Notaría Pública Número 3 de la demarcación de Lardizábal y Uribe, con residencia en Chiautempan.

El movimiento ocurre poco más de un año después del fallecimiento del notario Raúl Cuevas Sánchez, ocurrido en junio de 2025, cuando la notaría quedó sin titular y Chiautempan entró en la búsqueda de un nuevo notario.

La llegada de Hernández Pulido quedó formalizada el viernes 7 de agosto, cuando el Gobierno del Estado publicó en el Periódico Oficial la patente que lo reconoce como titular del despacho, así como el acuerdo mediante el cual se autorizó su asignación directa.

De la seguridad pública al notariado

Durante años, Maximino Hernández Pulido construyó su trayectoria en la seguridad pública y la administración gubernamental. Su incursión en el ámbito notarial comenzó apenas en agosto de 2025, con la aprobación del examen para obtener la Constancia de Aspirante a Notario; un paso que, posteriormente, lo colocó en la ruta para obtener una patente.

De acuerdo con su síntesis curricular, Hernández Pulido se desempeñó como director de Seguridad Pública municipal entre 2017 y 2021; posteriormente fue encargado de despacho de la Secretaría de Seguridad Ciudadana entre noviembre de 2021 y abril de 2022, y desde septiembre de 2021 aparece como comisionado ejecutivo del Sistema Estatal de Seguridad Pública. Antes de ello fue asesor de la Cámara de Diputados y consejero electoral propietario del Consejo General del Instituto Electoral.

En el ámbito académico, cuenta con licenciatura en Derecho, así como maestrías en Derecho Electoral y Derecho Constitucional y Amparo. También tiene un máster en Terrorismo Internacional y Amenazas Asimétricas y cursa una maestría en Seguridad Pública y Políticas Públicas.

Sin embargo, en la información curricular disponible no aparece una trayectoria previa en el ejercicio notarial. El antecedente directo para a esta vía fue su participación, en agosto de 2025, en el examen para obtener la Constancia de Aspirante a Notario.

El 12 de agosto de ese año, 13 aspirantes presentaron el examen correspondiente al curso de formación previsto por la Ley del Notariado de los cuales, solo tres obtuvieron una calificación aprobatoria; Hernández Pulido, la magistrada Anel Bañuelos Meneses y el secretario de Movilidad y Transporte, Marco Tulio Munive Temoltzin.

Los resultados fueron formalizados mediante un acuerdo del 28 de agosto de 2025, con la participación de Evaluare Expertos en Políticas Públicas, S.A. de C.V., empresa contratada por el Gobierno estatal, así como de personal de la Dirección de Notarías y Registros Públicos y de la Dirección Jurídica de la Secretaría de Gobierno.

Así, el expediente muestra una transición profesional, que va de cargos vinculados principalmente con seguridad pública y administración gubernamental hacia el proceso para obtener una patente notarial, cuyo primer antecedente documentado en su trayectoria es precisamente la aprobación de aquel examen.

Una notaría que llevaba más de un año sin titular

La Notaría Pública Número 3 de Chiautempan quedó sin titular tras el fallecimiento de Raúl Cuevas Sánchez, ocurrido en junio de 2025. El nombre del exsecretario de Gobierno también forma parte de la historia del despacho, de acuerdo con una publicación de La Jornada de Oriente del 11 de septiembre de 2010, Cuevas fue uno de los 16 abogados a quienes el entonces gobernador Héctor Ortiz Ortiz otorgó una patente notarial, después de aprobar el examen correspondiente.

Tras su fallecimiento, el despacho permaneció sin titular durante más de un año, hasta que en 2026 el Gobierno estatal determinó cubrir la posición mediante la figura de asignación directa prevista en el artículo 31 de la Ley del Notariado del Estado. El acuerdo gubernamental argumentó que las necesidades del servicio, así como el crecimiento demográfico y económico de Chiautempan, hacían necesario contar con un nuevo notario.

Para acceder a esta vía, el Gobierno estatal señaló que Hernández Pulido contaba con una Constancia de Aspirante en términos definitivos y permanentes, además de cumplir con las condiciones previstas por la legislación, y misma que fue actualizada en diciembre de 2025. La asignación ocurrió dos meses después de que dejara la titularidad del Secretariado Ejecutivo del Sistema Estatal de Seguridad Pública (SESESP), en junio de 2026.

La patente llegó desde Palacio de Gobierno

Los documentos publicados durante la primer semana de agosto formalizaron el salto de Hernández Pulido del servicio público al notariado. La patente, expedida el 3 de agosto en el Palacio del Poder Ejecutivo y firmada por la gobernadora Lorena Cuéllar Cisneros y el secretario de Gobierno, Luis Antonio Ramírez Hernández, lo reconoce como titular de la Notaría Pública Número 3 de Chiautempan.

Ese mismo día fue publicado el acuerdo que sustentó su asignación directa. Con ello, la ruta por la notaría quedó trazada desde agosto de 2025, cuando Hernández Pulido aprobó el examen para obtener la Constancia de Aspirante; mientras que en junio de 2026 dejó el SESESP y, no fue hasta dos meses después, cuando recibió de manera directa del Poder Ejecutivo la patente para ocupar una notaría que permanecía sin titular desde junio de 2025.

Director de Notarías defiende a Hernández Pulido pese a falta de experiencia notarial

Durante el Diálogo Circular de este martes 11 de agosto, el director de Notarías y Registros Públicos del Estado, Jeremy Martin Rocha Domínguez, defendió el proceso mediante el cual Maximino Hernández Pulido obtuvo su patente como titular de la Notaría Pública Número 3, con residencia en Chiautempan. Informó que participaron 13 aspirantes, quienes realizaron módulos de capacitación y un examen final de 100 reactivos, con una calificación mínima aprobatoria de 70 puntos.

Al ser cuestionado por el resultado de Hernández Pulido, Rocha Domínguez destacó que obtuvo 98 puntos, una de las calificaciones más altas del proceso, por lo que sostuvo que cumplió con la evaluación requerida para aspirar a una patente notarial.

Pese a que el exsecretario cuenta con estudios de maestría y doctorado centrados en temas de seguridad y no en materia notarial, el funcionario respaldó su incorporación al proceso y señaló que, de acuerdo con la normativa aplicable, cumplió con los requisitos para obtener la patente. Sin embargo, no aclaró qué posición ocupó frente al resto de los aspirantes ni explicó de manera puntual cómo se acreditaron los requisitos relacionados con la experiencia profesional o notarial.

Esto ocurre luego de que Hernández Pulido dejara el Secretariado Ejecutivo del Sistema Estatal de Seguridad Pública y, dos meses después, asumiera la Notaría Pública Número 3 de Chiautempan.

Sobre las notarías vacantes, el funcionario señaló que actualmente existen dos en Calpulalpan, mientras que una tercera se encuentra en litigio y corresponde a la demarcación de Zacatelco. Rocha Domínguez no detalló durante el diálogo el procedimiento que se seguirá para cubrirlas ni los requisitos que deberán cumplir los futuros aspirantes.


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Indigna a la prensa oficialista trato a compañero, pero replican prácticas que no cambian las condiciones del gremio

Mientras en México se está discutiendo el derecho de las audiencias y el debate nacional gira en torno a si las nuevas reglas pueden afectar la libertad de expresión, en Tlaxcala esa discusión encontró un camino que exhibió las fortalezas, pero también las contradicciones -y debilidades-, tanto del periodismo local como de la relación del gobierno con la prensa, así como de los espacios que abre o restringe para el escrutinio.

Para ello bastaron dos hechos:

El primero ocurrió al término de la presentación del Informe de Incidencia Delictiva correspondiente al primer semestre de 2026. Como ha ocurrido de manera recurrente durante esta administración, la gobernadora Lorena Cuéllar Cisneros respondió algunas preguntas de la prensa en una rueda improvisada al finalizar el evento. Fue en ese momento cuando el vocero del Gobierno del Estado, Antonio Martínez Velázquez, realizó dos gestos de desaprobación hacia el periodista Rubén Hernández, colaborador de Quadratín Tlaxcala, quien llamó a la gobernadora antes de que terminara su intervención con otro medio. Aunque al término de la pregunta, se le concedió la palabra, la reacción del medio «Contrapoder» fue inmediata, pues subió el extracto del video a sus redes sociales, que después fue divulgado por otros medios.

Tras ese episodio, la Unión de Periodistas del Estado de Tlaxcala (UPET) emitió un posicionamiento en solidaridad con el reportero Rubén Hernández. Un día después, durante el Diálogo Circular del 6 de agosto, la directora de La Bestia Política, Mariana Lovera, cuestionó al vocero Antonio Martínez Velázquez sobre la polémica que generó su gesto y la viralidad que alcanzó en redes sociales. En respuesta, el funcionario ofreció una disculpa pública a Rubén Hernández y reconoció que su actitud fue inapropiada.

Al mismo tiempo que esa discusión ocupaba las redes sociales y buena parte de la agenda de los medios de comunicación, otro episodio comenzaba a desarrollarse. Durante el Diálogo Circular del 6 de agosto, nuevamente la directora de La Bestia Política, Mariana Lovera, cuestionó a Antonio Martínez Velázquez sobre la publicación que ese mismo día había difundido el medio nacional La Opinión de México, en la que se afirmaba que la gobernadora de Tlaxcala era investigada por autoridades de Estados Unidos por presuntos vínculos con el crimen organizado, a lo que respondió que no había información oficial.

No obstante, sin un proceso visible de verificación, la información fue retomada por diversos medios y plataformas locales, entre ellos Gente Tlx, El Periódico de Tlaxcala, 385 Grados, Contra Poder y La Bestia Política. Horas después, la Embajada de Estados Unidos en México desmintió públicamente esa versión.

Y es justamente aquí donde comienza el verdadero debate de esta columna.

La indignación del gremio periodístico local por el gesto del vocero es comprensible y legítimo. Es cierto que Antonio Martínez Velázquez pidió al periodista Rubén Hernández esperar su turno y no interrumpir la intervención que se desarrollaba en ese momento. Ese contexto existe y debe mencionarse. Sin embargo, también es cierto que ninguna autoridad debería responder con miradas de desaprobación, gestos de desdén o actitudes que puedan interpretarse como una forma de desacreditar el ejercicio periodístico.

Los funcionarios públicos están obligados a tolerar el cuestionamiento público, incluso cuando las preguntas sean incómodas, insistentes o considere que forman parte de una estrategia de confrontación. El respeto a la prensa no es una concesión del gobierno; es una condición indispensable para la vida democrática. Y si desde el ámbito federal se pretende avanzar en mecanismos para proteger los derechos de las audiencias, esa protección tendría que comenzar por garantizar que quienes ejercen el periodismo puedan cuestionar al poder sin ser descalificados por hacerlo.

Y aquí quiero puntualizar que la insistencia de la prensa por cuestionar a la gobernadora en medio del llamado “chacaleo” tiene una razón de ser. En Tlaxcala, el acceso directo de las y los periodistas locales a la titular del Poder Ejecutivo sigue siendo excepcional, desde que inició su sexenio los únicos en tener entrevistas formales, son los medios nacionales, en donde Lorena Cuéllar sí ha concedido espacios de conversación de mayor duración. Tan sólo entre octubre y diciembre de 2025 concedió entrevistas con Canal Red Latinoamérica, Grupo Milenio, Telediario y El Universal. En contraste, para los medios locales el acceso suele darse con mayor frecuencia mediante entrevistas colectivas o breves encuentros al término de actos públicos.

Las breves ruedas de prensa improvisadas al término de algunos eventos oficiales difícilmente sustituyen un ejercicio permanente de rendición de cuentas. Son encuentros de apenas unos minutos, en los que decenas de reporteras y reporteros buscan obtener una respuesta antes de que la mandataria abandone el lugar.

Y el problema no es que la gobernadora conceda entrevistas a medios nacionales, el problema es que el periodismo local, que cubre cotidianamente su administración, tenga menos oportunidades para sostener conversaciones formales, amplias y de rendición de cuentas con ella.

Esto no significa justificar las interrupciones ni las formas poco ordenadas en que a veces se desarrolla el ejercicio periodístico. Significa reconocer que el “chacaleo” también es producto de un modelo de comunicación gubernamental en el que las oportunidades para preguntar directamente a la gobernadora son escasas y están concentradas en momentos improvisados. Si el acceso a una declaración ocurre a cuentagotas, la presión de la prensa por aprovechar cada oportunidad aumenta, incluso cuando las condiciones para hacerlo no sean las ideales.

Entonces, el problema no puede atribuirse únicamente a las formas en que los periodistas intentan obtener una respuesta; también debe cuestionarse un modelo de comunicación que deja el escrutinio público sujeto a unos cuantos minutos al final de un evento.

Una prueba de ello es que hasta el momento, la gobernadora Lorena Cuéllar Cisneros no ha participado en el Diálogo Circular —los encuentros que el vocero Antonio Martínez Velázquez abrió con integrantes del gabinete bajo la expectativa de generar mayor apertura y transparencia en la relación entre el Gobierno del Estado y la prensa—, pese a que desde el año pasado el propio funcionario anunció que eventualmente acudiría a ese espacio para responder preguntas de los medios.

Y aquí vuelvo a insistir en por qué es importante seguir pensando en los derechos de las audiencias. Los Diálogos Circulares representan, sin duda, un espacio de mayor apertura para el ejercicio periodístico. Sin embargo, también hay que reconocer una realidad: en estos encuentros, como ocurre en buena parte de la comunicación institucional, el Gobierno conserva una capacidad importante para definir los temas, los funcionarios que participan y, en buena medida, la agenda sobre la que se desarrolla la conversación.

Aunque la prensa pregunta, insiste y cuestiona, la agenda pública sigue siendo colocada en buena medida desde el propio gobierno. Y esa diferencia importa cuando hablamos del derecho de las audiencias, porque no es lo mismo tener acceso a funcionarios que tener la posibilidad de cuestionar directamente a quien encabeza el Poder Ejecutivo.

Por eso, cuando finalmente existe una oportunidad para preguntarle a la gobernadora, las y los periodistas insisten, repreguntan o buscan intervenir antes de que concluya el encuentro, lo que ayuda a entender el contexto en el que ocurren este tipo de entrevistas. Viéndolo desde ahí, no es justificable de ningún modo los gestos emitidos por el vocero.

Si hablamos de los derechos de las audiencias, cabe recordar que una ciudadanía bien informada necesita periodistas que puedan preguntar, pero también gobiernos que estén dispuestos a responder en espacios de calidad.

Pero para mí, la discusión no termina ahí, aunque sostengo que miraré al Estado como el único responsable de garantizar derechos, también es creo que la autocrítica es fundamental para generar espacios para nuestras audiencias. Y aquí tengo una pregunta: ¿Los medios de comunicación estamos haciendo lo suficiente para garantizar el derecho de las audiencias a recibir información verificada?

El derecho de las audiencias comienza en las redacciones

La consulta pública ha puesto sobre la mesa un concepto que durante años pasó desapercibido: los derechos de las audiencias. Se habla de regulación, de censura y de libertad de expresión, una conversación necesaria ante un contexto donde la violencia a periodistas existe; pero poco se discute sobre la responsabilidad de los medios en lo que publicamos y en la responsabilidad del Estado por la alfabetización mediática.

Las audiencias tienen derecho a recibir información verificada, contextualizada y diferenciada de la opinión. Tienen derecho a que una afirmación extraordinaria sea sometida a un estándar extraordinario de verificación, a que un error sea corregido y a que el interés por publicar primero no sustituya la obligación de publicar mejor.

Ese derecho no nace con una reforma ni depende únicamente de una autoridad reguladora. Comienza todos los días en las redacciones, cuando un periodista decide revisar un documento, contrastar una fuente o dedicar unas horas más a confirmar una información antes de convertirla en noticia.

El 7 de agosto, a propósito de la divulgación de la nota sobre la supuesta investigación contra Lorena Cuéllar por parte de autoridades estadounidenses, Antonio Martínez Velázquez retomó el caso durante el Diálogo Circular. El vocero cuestionó que, mientras en otras entidades los medios suelen ser “más profesionales” al corroborar información de alto impacto antes de difundirla, en Tlaxcala esa práctica, sigue siendo poco frecuente.

Desde mi perspectiva, no corresponde a un gobierno calificar el trabajo periodístico, sobre todo, cuando el gobierno al que representa Martínez Velázquez sigue siendo opaco; pero también me parece que no conviene desechar la observación únicamente porque porque sea él quien plantee esta discusión.

Sobre la información difundida por La Opinión de México, la pregunta no es únicamente quién publicó primero ni si la responsabilidad termina en el medio que originó la versión. La pregunta es qué hizo cada medio antes de convertir esa información en una noticia propia: qué verificó, qué fuentes consultó, qué documentos revisó y qué elementos encontró para presentarla como un hecho.

En Escenario Tlaxcala decidimos no publicar esa información. Buscamos elementos que permitieran corroborarla y tratamos de localizar evidencia documental que sustentara una afirmación de semejante magnitud. No la encontramos. No había elementos verificables suficientes para presentarla como un hecho y, por esa razón, decidimos no reproducirla.

Tampoco me corresponde decir que un medio es mejor que otro por tomar una decisión distinta. Se trata de recordar algo básico: cuando una información no puede verificarse, no debe presentarse como un hecho. Y cuando se demuestra que una información es falsa o incorrecta, la responsabilidad no termina al dejar de hablar del tema; también implica corregir, explicar y responder ante las audiencias. Situación que hasta el momento, no he visto de mis colegas.

Cuando el periodismo deja vacíos, el poder ocupa el espacio

Ómar Rincón, investigador, profesor y crítico de medios colombianos, ha dedicado buena parte de su trabajo a cuestionar la relación entre periodismo y poder. En una entrevista publicada por El Espectador el 30 de junio de 2024, en el contexto de las confrontaciones entre el entonces presidente Gustavo Petro y distintos medios y periodistas, Rincón  hizo una autocrítica al propio oficio: el afán por publicar breaking news, conseguir clics y privilegiar la opinión sobre la reportería ha contribuido a deteriorar la legitimidad y credibilidad del periodismo. Hecho que lo llevo a concluir que “Tal vez el periodismo debe defenderse de los periodistas”.

Ante una semana donde el vocero y prensa quedaron expuestos, esta reflexión me parece indispensable, porque una cosa es defender la libertad de prensa frente a los excesos del poder y otra muy distinta defender cualquier contenido publicado bajo el argumento de que proviene de un medio de comunicación.

La libertad de expresión protege el ejercicio periodístico, pero no convierte automáticamente en periodismo todo aquello que se publica. Y aquí aparece una coincidencia con algo que el propio Antonio Martínez Velázquez ha planteado: “la prensa se regula con la prensa”. Si esa es la premisa, entonces la autorregulación tendría que traducirse en mejores procesos de verificación, diversidad de fuentes, correcciones cuando existen errores y mayor exigencia profesional dentro de las redacciones… Sin embargo, ¿el gobierno está listo para ello?

En Tlaxcala, esa conversación debería abrirse sin miedo, y yo misma lo reflexiono desde el medio que hoy dirijo: ¿Cuánto invertimos los medios en capacitar a nuestros periodistas? ¿Cuánto tiempo tenemos para investigar? ¿Cuántas redacciones contamos con editores que revisen información sensible? Porque si un periodista debe producir una cantidad determinada de contenidos sin condiciones para investigar, se genera un círculo perverso en donde se premia la cantidad, no la calidad; la velocidad, no la profundidad. Y cuando el incentivo está puesto en cuántas notas se producen, cuántos clics generan o cuánto contenido aparece en una página, el periodismo corre el riesgo de convertirse en una fábrica de contenidos.

El negocio también forma parte de esta conversación porque los medios necesitan sobrevivir, pero el modelo económico no puede terminar convirtiendo la publicación constante en el principal indicador de productividad. Lo mismo ocurre con el recurso público destinado a comunicación social, si el Estado distribuye recursos entre medios, debería existir una discusión transparente sobre los criterios utilizados. No se trata de que el gobierno decida quién hace buen periodismo —eso sería peligroso—, sino de establecer reglas públicas y medibles que no premien únicamente el alcance o la reproducción de mensajes institucionales y que permitan fortalecer a quienes realizan investigación, generan información propia y cumplen estándares profesionales.

Porque la relación entre prensa y poder también se juega en quién tiene capacidad para colocar los temas. El Gobierno puede definir sus prioridades y Martínez Velázquez puede llevar determinados asuntos al diálogo con los medios desde el ángulo que considere conveniente. Pero que esos temas terminen dominando la conversación pública no debería depender únicamente de lo que el gobierno quiera comunicar. Ahí tendría que aparecer el trabajo periodístico: cuestionar, contrastar, buscar otros ángulos, incorporar otras voces y llevar a la agenda aquello que el poder no necesariamente quiere discutir.

Si el propio vocero sostiene que “la prensa se regula con la prensa”, entonces los medios tenemos que asumir esa responsabilidad. No podemos exigir que el gobierno respete nuestra libertad mientras renunciamos a los estándares que deberían darle legitimidad a nuestro trabajo. De poco sirve indignarnos cuando un funcionario hace una mueca si después permitimos que una información sin verificar circule como noticia. La libertad de prensa necesita garantías del Estado, pero también necesita periodistas capaces de ejercerla con rigor.

Y aquí está quizá la parte más incómoda: si los medios no hacemos bien nuestro trabajo, dejamos un vacío. Y ese vacío lo ocupará y le favorecerá a alguien, que podría ser  al gobierno, las redes sociales, los intereses económicos o quienes tengan mayor capacidad para imponer una narrativa. Si el periodismo no verifica, no investiga y no construye sus propios ángulos, Antonio Martínez Velázquez —como cualquier funcionario con una estrategia de comunicación— seguirá teniendo una ventaja porque podrá colocar sus temas y conducirlos desde el ángulo que mejor convenga a su narrativa. Y eso no se combate pidiendo que el gobierno deje de comunicar, se combate haciendo mejor periodismo.

La congruencia también debería ser noticia

Hay una contradicción que el gremio debería mirar de frente. ¿Por qué les indigna el gesto de Martínez Velázquez, pero no les incomoda sentarse a desayunar con él cuando llegan las invitaciones por el Día del Periodista? Y si en estas líneas hay más que un ofendido, de antemano, no me disculpo. En el ejercicio periodístico, también hay que tener congruencia.

No estoy diciendo que asistir a un desayuno convierta a un periodista en oficialista, tampoco que recibir un reconocimiento implique renunciar a la independencia. Lo que planteo es algo más sencillo: si la relación entre prensa y poder debe ser objeto de escrutinio cuando existe una confrontación, también debería serlo cuando existe cercanía.

Los desayunos por el Día del Periodista, los reconocimientos, las fotografías con funcionarios y otros encuentros con el gobierno rara vez generan la misma discusión sobre independencia que provoca un desencuentro entre un periodista y una autoridad. La independencia editorial no puede ser un principio que invocamos únicamente cuando el poder nos incomoda, también debería operar cuando el poder nos invita, nos reconoce, nos fotografía o nos beneficia económicamente.

La congruencia también debería formar parte del debate sobre el derecho de las audiencias.

La audiencia no sólo necesita saber qué piensa un gobierno sobre los medios, también necesita tener razones para confiar en que los medios que le cuentan lo que ocurre mantienen criterios profesionales, incluso cuando existe una relación institucional o económica con el poder.

El golpe bajo: Los medios homofóbicos

Después de la polémica alrededor de Antonio Martínez Velázquez, parte de la conversación pública derivó en comentarios homofóbicos relacionados con su orientación sexual. No me permito escribir esta columna de opinión sin señalar una forma de violencia que también ha sido legitimada y amplificada desde algunos espacios de comunicación: la homofobia. Desde Escenario Tlaxcala sostenemos que una cosa es cuestionar el comportamiento de un funcionario en el ejercicio de su cargo y otra muy distinta utilizar su orientación sexual como argumento para atacarlo.

La crítica periodística debe dirigirse siempre a sus actos públicos: sus decisiones, sus declaraciones, sus posturas y la forma en que ejerce una responsabilidad gubernamental. La orientación sexual de Martínez Velázquez no tiene ninguna relación con la calidad de una pregunta, con su desempeño como funcionario ni con las decisiones que toma desde el gobierno… y mucho menos, debería importarnos.

Regreso a la responsabilidad que los medios tenemos ante una situación así, pues vi a algunos colegas reproduciendo titulares para reforzar más la violencia digital por su orientación sexual. Esos titulares provocan que la prensa caiga en una de las formas más bajas y ruines de la confrontación pública, porque no se cuestiona al poder; se reproducen prejuicios y así deterioramos nuestra propia profesión y debilitamos la credibilidad del trabajo que hacemos.

El periodismo puede ser duro, incómodo y profundamente crítico. Puede exhibir contradicciones, cuestionar decisiones y confrontar al poder con información. Pero hacerlo desde la homofobia no es periodismo crítico, es discriminación. Y si realmente queremos  posicionarnos con la defensa de los derechos de las audiencias, también tenemos que defender su derecho a recibir información libre de prejuicios y violencia.

La autocrítica no debilita al periodismo, lo fortalece

La discusión sobre los derechos de las audiencias no debería convertirse en una disputa entre gobierno y medios.

El Estado tiene diversas responsabilidades como la de facilitar las condiciones para que la prensa local pueda hacer su trabajo, garantizar el acceso a la información, fortalecer la transparencia y abrir espacios periódicos en los que la gobernadora esté dispuesta a responder directamente a las preguntas de los periodistas en condiciones dignas. Si queremos un periodismo más profesional, también necesitamos instituciones que permitan ejercerlo y que desde el ejecutivo, haya respuestas.

Al igual, los medios tenemos una responsabilidad igual de importante: verificar, investigar, contrastar, contextualizar y corregir. No podemos exigirle al poder que respete nuestro trabajo si nosotros mismos renunciamos a los estándares que deberían sostenerlo.

Quizá por eso la discusión sobre los derechos de las audiencias representa una oportunidad para preguntarnos qué periodismo queremos construir y qué condiciones necesitamos para hacerlo. Una ciudadanía bien informada necesita periodistas capaces de cuestionar al poder, pero también gobiernos dispuestos a responder, transparentar y dejarse ver.

Una democracia necesita libertad de prensa, pero también necesita rigor periodístico. Y si, como plantea Ómar Rincón, el periodismo también debe defenderse de los periodistas, quizá el primer paso sea reconocer que hacer mejor nuestro trabajo también es una forma de defenderlo.