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81 millones de pesos en videovigilancia: los contratos y pagos de Tlaxcala a Seguritech

Tlaxcala, Tlax.- A partir del análisis de registros fiscales, contratos públicos, actas corporativas y documentos financieros, la investigación Rentabilidad del miedo documentó que el Gobierno de Tlaxcala destinó al menos 81 millones de pesos en videovigilancia a Seguritech, empresa encargada de operar sistemas de seguridad en la entidad.

El trabajo, realizado por PopLab y CONNECTAS, expone cómo distintos gobiernos estatales en México han canalizado recursos multimillonarios a compañías de seguridad mediante adjudicaciones directas y esquemas con limitada transparencia. Tlaxcala no fue la excepción, pues los registros analizados muestran pagos relacionados con la implementación y operación de tecnologías de vigilancia, incluido un sistema de reconocimiento facial.

Aunque la administración encabezada por Lorena Cuéllar Cisneros clasificó como reservada la información relacionada con estos sistemas, los montos identificados por ambos medios fueron reconstruidos mediante la revisión de registros financieros internos y documentación corporativa.

La investigación también señala que Seguritech, considerada una de las principales proveedoras de tecnología de seguridad para gobiernos en México, ha recibido al menos 52 mil millones de pesos en contratos celebrados con 37 administraciones estatales y municipales desde 2012.

Los hallazgos cobran relevancia debido al alcance de las herramientas contratadas, identificando un sistema de reconocimiento facial que, de acuerdo con la investigación, fue utilizado por autoridades estatales en noviembre de 2025 para identificar a activistas  que participaron en actos de iconoclasia en el mausoleo a los 500 años de la fundación de Tlaxcala, lo que derivó en indagatorias por parte de la Fiscalía local.

La opacidad de los 81 millones de pesos en videovigilancia

Durante la administración encabezada por Lorena Cuéllar Cisneros se ha documentado el uso de tecnologías de videovigilancia para el monitoreo e identificación de participantes en movimientos sociales, en un contexto marcado por cuestionamientos sobre la transparencia de los recursos destinados a los sistemas de seguridad estatal.

La investigación Rentabilidad del miedo detalla que el gobierno de Tlaxcala realizó pagos por más de 81 millones de pesos a Seguritech, equivalentes a aproximadamente 4.5 millones de dólares. De acuerdo con los hallazgos, parte de estos recursos se destinaron a la implementación de un sistema de vigilancia con reconocimiento facial.

Y es que uno de los casos documentados ocurrió en noviembre de 2025, cuando autoridades estatales utilizaron esta tecnología para identificar a activistas que participaron en actos de iconoclasia contra la cápsula del tiempo instalada sobre el bulevar Guillermo Valle, en el marco de la conmemoración por los 500 años de la fundación de la ciudad de Tlaxcala en octubre del mismo año.

La crónica periodística realizada por nuestro equipo editorial refieren que el 9 de noviembre un grupo de activistas intervino el monumento, lo que derivó en la activación de mecanismos de identificación operados por el C5i (Centro de Control, Comando, Comunicación, Cómputo, Coordinación e Inteligencia).

La actuación de las autoridades se destacó por la rapidez con la que fueron identificadas las personas involucradas, pues apenas un día después de los hechos, el Gabinete de Seguridad y el C5i difundieron información sobre los presuntos responsables, evidenciando la capacidad operativa de los sistemas tecnológicos empleados por el gobierno estatal.

Sin embargo, los detalles financieros relacionados con estos sistemas permanecieron fuera del escrutinio público. De acuerdo con la investigación, la información no fue obtenida mediante mecanismos de transparencia gubernamental, sino a través del análisis de registros financieros internos y comprobantes fiscales recabados por PopLab y CONNECTAS.

Y es que el caso de Tlaxcala se suma a los ejemplos documentados sobre el uso de herramientas de vigilancia en contextos caracterizados por bajos niveles de transparencia y escasos mecanismos de control democrático. Según la investigación, estas tecnologías pueden terminar siendo utilizadas para fines distintos a los que justificaron su adquisición, como ocurrió con la identificación de activistas feministas tras los actos de iconoclasia registrados en la entidad.

Sobre este panorama, Bernardo León Olea, consultor en seguridad y exfuncionario en áreas de inteligencia, advirtió que este tipo de sistemas implica diversos riesgos, entre ellos, señaló los altos costos asociados a su implementación, la posibilidad de que el sector de la seguridad se convierta en un espacio propicio para negocios poco transparentes y la adquisición de tecnologías bajo argumentos de seguridad sin una adecuada rendición de cuentas.

Asimismo, alertó sobre la capacidad de estas herramientas para recopilar y procesar información de amplios sectores de la población, incluso para usos distintos a los originalmente planteados.

La apuesta por el C5i

La construcción del Centro de Control, Comando, Comunicaciones, Cómputo, Coordinación e Inteligencia (C5i) fue presentada por el gobierno estatal como una de las principales inversiones en materia de seguridad pública durante la administración de Lorena Cuéllar Cisneros.

Durante su comparecencia ante el Congreso del Estado en 2023, el entonces titular de la Secretaría de Infraestructura, Alfonso Sánchez García —actual alcalde con licencia del municipio de Tlaxcala—, aseguró que el proyecto representaría una inversión cercana a los 300 millones de pesos y contribuiría al fortalecimiento de la seguridad y la estabilidad de la entidad.

Posteriormente, el gobierno estatal inauguró y dio a conocer una inversión reportada de 293 millones de pesos, además de otros 100 millones destinados a la adquisición de cámaras de videovigilancia. En el acto participaron la gobernadora Lorena Cuéllar Cisneros y el entonces secretario de Gobernación, Adán Augusto López Hernández.

De acuerdo con las autoridades, el C5i fue concebido como el eje rector de la estrategia estatal de seguridad. Entre sus principales funciones se encuentra la atención de llamadas de emergencia a través de las líneas 089 y 911, así como la coordinación de herramientas tecnológicas orientadas a mejorar la capacidad de respuesta ante hechos delictivos.

La red empresarial detrás de Seguritech

Seguritech fue fundada en 1995 por Simón Picker Gottlieb, padre de Ariel Picker Schatz, quien actualmente dirige la compañía. De acuerdo con la investigación, la empresa inició operaciones en el sector inmobiliario, pero posteriormente orientó sus actividades hacia el negocio de la seguridad y las alarmas vecinales.

A lo largo de tres décadas, la familia Picker Schatz y sus colaboradores más cercanos han conformado una extensa red corporativa. La investigación documentó la creación de al menos 63 empresas vinculadas a este grupo, de las cuales 29 mantienen relación con el corporativo Seguritech Integral Security.

En la actualidad, la compañía se ha consolidado como una de las principales proveedoras de tecnología de seguridad para gobiernos estatales y municipales. Entre sus servicios se encuentran la instalación, operación y mantenimiento de sistemas de videovigilancia, centros de control C5, plataformas de análisis de datos, drones y herramientas de reconocimiento facial.

Un modelo de negocio basado en contratos públicos

La investigación realizada por POP Lab y CONNECTAS también identificó una serie de prácticas que han permitido a Seguritech consolidarse como una de las principales proveedoras de tecnología de seguridad y mantener presencia en distintos gobiernos estatales y municipales desde 2012.

Entre los hallazgos destaca que el 97 por ciento del monto total de los contratos obtenidos por la empresa fue asignado mediante adjudicación directa, un mecanismo que evita la competencia abierta bajo argumentos relacionados con la seguridad pública.

Asimismo, el corporativo ha operado mediante una red de empresas vinculadas que participan en distintas etapas de los proyectos contratados. De acuerdo con la investigación, algunas de estas compañías reciben pagos por gestión o «éxito de proyecto» que oscilan entre el 4 y el 50 por ciento del valor de los contratos, porcentajes superiores a los estándares habituales del mercado.

Otro de los elementos identificados son las cláusulas de confidencialidad incluidas en diversos convenios, las cuales pueden extenderse hasta por diez años. Además, algunos contratos establecen que la empresa no será responsable por fallas técnicas en equipos considerados innovadores, trasladando parte de los riesgos operativos a las instituciones públicas contratantes.

La dependencia de recursos gubernamentales es otro rasgo central del modelo de negocio. Según los hallazgos, el 95 por ciento de los ingresos de Seguritech Privada proviene de contratos financiados con recursos públicos.

En este contexto, los más de 81 millones de pesos identificados en Tlaxcala forman parte de una estructura empresarial que, durante más de una década, ha construido su crecimiento a partir de recursos públicos, contratos de seguridad y mecanismos que, según la investigación, han operado bajo amplios márgenes de discrecionalidad y limitada transparencia.


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80% vs 30% de aprobación: Interacciones muestran indignación con el piso disparejo

  • Ana Lilia Rivera alcanzó un índice de aceptación del 79.9%, con una recepción mayoritariamente positiva en redes sociales, mientras que Alfonso Sánchez García registró apenas un 27.9% de aceptación.

Tlaxcala, Tlax.- Más allá de los discursos, las consignas y la capacidad de movilización mostrada el pasado 21 de junio, las reacciones de miles de usuarios en redes sociales permitieron medir la recepción pública de dos de las figuras más visibles de Morena en Tlaxcala. Las interacciones registradas en publicaciones de medios locales revelan patrones de aceptación y rechazo que ayudan a comprender cómo son percibidos ambos actores políticos en el espacio digital.

Escenario Tlaxcala realizó un análisis de las interacciones registradas en las redes sociales de 10 medios de comunicación locales sobre los eventos políticos llevados a cabo el pasado 21 de junio: el informe legislativo de la senadora Ana Lilia Rivera y la marcha por la soberanía nacional en respaldo a Alfonso Sánchez García.

El ejercicio permitió identificar diferencias significativas en el alcance, los niveles de interacción y el posicionamiento digital alcanzado por ambos actores políticos, quienes recientemente solicitaron licencia a sus respectivos cargos y son considerados entre los perfiles con posibilidades de competir por la gubernatura de Tlaxcala en 2027.

Los resultados muestran que, aunque ambos mantienen una base de respaldo en plataformas digitales y reacciones de rechazo hacia sus figuras. Asimismo, el comportamiento de las audiencias permitió observar diferencias en la capacidad de movilización, apropiación de narrativas y generación de conversación pública alrededor de cada uno de los aspirantes.

El ejercicio de monitoreo contempló a 10 plataformas digitales y portales de noticias:  Transición MX, El Sol de Tlaxcala, La Bestia Política, Nexos TxT, ABC Noticias, Gen TLX, La Jornada de Oriente, El Gritón Digital, 385 Grados y Alerta Vigilante. Los cuales marcaron la pauta informativa de la jornada política este domingo 21 de junio.

Para construir el indicador de aceptación o rechazo se analizaron las reacciones disponibles en Facebook: “Me gusta”, “Me encanta”, “Me importa”, “Me divierte”, “Me entristece”, “Me enoja” y “Me asombra”. Para efectos de este ejercicio, las reacciones “Me gusta”, “Me encanta” y “Me importa” fueron consideradas como expresiones de aceptación o valoración positiva hacia el actor político dentro de la conversación digital. En contraste, “Me entristece”, “Me enoja” y “Me divierte” se agruparon como indicadores de desaprobación, crítica o rechazo. La reacción “Me asombra” fue excluida del análisis debido a que su interpretación puede variar entre valoraciones positivas y negativas, lo que dificulta asociarla de manera consistente a una categoría específica.

Los datos recabados fueron registrados mediante una base de datos, que puedes acceder si te suscribes aquí.

A partir de las interacciones analizadas, se identificó que Ana Lilia Rivera alcanzó un índice de aceptación del 79.9%. De las 40 publicaciones revisadas sobre su informe legislativo, 39 registraron una predominancia de reacciones asociadas a la aceptación. En contraste, Alfonso Sánchez García obtuvo un índice de aceptación del 27.9%; de las 30 publicaciones analizadas sobre la marcha por la soberanía nacional, 29 concentraron mayoritariamente reacciones vinculadas al rechazo.

Esta tendencia se replicó en el volumen de interacciones registrados en plataformas digitales, pues medios como Alerta Vigilante y 385 Grados concentraron altos niveles de participación en sus publicaciones, con patrones similares de comportamiento.

¿Qué dicen los datos sobre la aceptación e interacciones en redes sociales?

El análisis de publicaciones en medios digitales reveló que la aceptación de Alfonso Sánchez García enfrenta un escenario adverso. A través de 30 publicaciones difundidas en distintos portales, el político capitalino acumuló un total de 10,655 reacciones y de este total, las críticas duplicaron al apoyo, registrando 7,107 reacciones en contra (66.70%) frente a 3,548 a favor (33.30%), lo que sitúa su margen de aceptación en un 27.90%.

Ahora bien, el rechazo digital hacia el político capitalino no fue uniforme, sino que osciló de forma drástica según la plataforma de publicación, registrando un total de 3 publicaciones con cero registros a favor. El escenario más crítico se registró en el medio GenTlx, donde la aprobación fue nula al estancarse en un 0% de reacciones a favor, dejando a la publicación con solo 5 reacciones, todas ellas negativas.

En contraste, el punto más alto de apoyo para el Sánchez García se localizó en una publicación de La Jornada de Oriente, donde logró revertir la tendencia al alcanzar un 56% de reacciones positivas. Sin embargo, este repunte se dio en un universo reducido de interacciones, sumando apenas 28 votos a favor frente a 22 en contra.

Por su parte, el monitoreo digital de Rivera Rivera reflejó una tendencia inversa y de mayor dispersión en medios con 41 contenidos publicados, acumulado un total de 10,997 reacciones. El porcentaje general favoreció ampliamente a la senadora con un 77.26% de opiniones positivas (8,496 reacciones) frente a un 22.74% de rechazo (2,501 interacciones) y alcanzando un margen de aceptación del 79.9%.

Las publicaciones que hicieron mención de Ana Lilia Rivera mostraron, en términos generales, una recepción favorable entre las audiencias digitales. El nivel de aceptación osciló entre un mínimo de 50% de aprobación —registrado en una publicación del portal ABC Noticias— y un máximo de 100% de reacciones positivas en diversos contenidos analizados.

Sin embargo, este tope de efectividad absoluta se localizó únicamente en dos publicaciones de Facebook con un volumen mínimo de interacciones, por un lado, el medio NexosTxT sumó apenas cinco muestras de apoyo, y en GenTlx registró diez respuestas favorables, ambas sin registrar un solo voto en contra.

Cabe mencionar que Ana Lilia Rivera contó con una mayor presencia en los diez medios de comunicación analizados, al registrar 40 publicaciones frente a las 30 de Alfonso Sánchez García.

Así fue la cobertura en medios para Alfonso Sánchez García y Ana Lilia Rivera

Al contrastar los números de cada publicación realizada por los diez medios de comunicación analizados, se observó que los espacios de difusión no se comportaron de la misma manera para ambos aspirantes. Alfonso Sánchez García, alcanzó un despliegue por parte de 385 Grados con al menos 6 contenidos, seguido por La Jornada de Oriente con 4 impactos.

En un tercer escalón se ubicaron GenTlx y La Bestia Política, con 3 publicaciones cada uno. Por su parte, Alerta Vigilante, El Gritón Digital y Nexos TxT mantuvieron una cobertura moderada de 2 notas por firma, mientras que portales como ABC Noticias y Transición Mx registraron apenas una publicación.

En el caso de la senadora Ana Lilia Rivera, quien consolidó una mayor presencia global en las plataformas digitales, los picos de difusión se reconfiguraron notablemente. Su principal medio fue La Bestia Política, espacio donde disparó su volumen con un total de 12 publicaciones.

Detrás de este medio se posicionaron 385 Grados con 8 contenidos y GenTlx con 7. El bloque intermedio se compuso por Alerta Vigilante, El Gritón Digital y Nexos TxT registrando una constancia de 3 notas por medio; en tanto, El Sol de Tlaxcala aportó 2 publicaciones y cerrando la lista con ABC Noticias y La Jornada de Oriente con una sola mención cada uno.

Los focos de interacción se registraron tanto en la Bestia Política como en 385 Grados

Más allá del número de publicaciones difundidas, uno de los hallazgos más relevantes del análisis fue el volumen de interacciones registrado en los medios de la Bestia Política y 385 Grados. Fue en estos espacios donde Ana Lilia Rivera y Alfonso Sánchez García concentraron la mayor cantidad de reacciones, convirtiéndose en los principales puntos de amplificación de la conversación digital y del interés generado en torno a ambas figuras políticas.

El medio que generó mayor tráfico de interacciones fue la Bestia Política, portal que acumuló un  flujo de 2,224 reacciones a favor entre ambos políticos; sin embargo, en este mismo espacio se activó un fuerte núcleo de rechazo que dejó un saldo de 2,885 reacciones en contra.

El segundo gran catalizador de la conversación digital fue 385 Grados, medio que registró un volumen de 5,222 interacciones positivas frente a un bloque crítico de 4,753 reacciones negativas, consolidando así los dos escenarios con mayor movimiento y debate de toda la muestra.

Una radiografía de la percepción pública digital

La respuesta registrada en medios digitales ofrece una radiografía de cómo son percibidos ambos personajes entre las audiencias que participan activamente en redes sociales. Las reacciones e interacciones analizadas muestran que, más allá de la capacidad de movilización demostrada en las calles, la disputa por el posicionamiento rumbo a 2027 también se libra en el terreno digital.

En ese contexto, la realización de eventos paralelos el mismo día y en horarios prácticamente coincidentes no solo evidenció las distintas corrientes que convergen dentro de Morena, sino que volvió a colocar a Ana Lilia Rivera y Alfonso Sánchez García en el centro de la conversación pública y del debate político en Tlaxcala.


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(Actualización) Trata de personas en Tlaxcala: Lo que dijo Louise Callaghan, lo que no dijo y lo que le faltó

  • Nota editorial: Esta publicación fue actualizada el 8 de julio de 2026, en atención a una solicitud de réplica presentada por la periodista Louise Callaghan, de The Sunday Times. La nota incorpora las precisiones formuladas por la autora del reportaje y añade un resumen de su postura para ofrecer a los lectores mayores elementos de contexto.

Tlaxcala, Tlax.- El reportaje de la periodista británica Louise Callaghan, publicado por The Sunday Times, volvió a colocar en el centro de la discusión la trata de personas en Tlaxcala. La investigación, realizada en Tenancingo, documenta la permanencia de redes de explotación sexual que continúan operando pese a décadas de denuncias y a los discursos oficiales que sostienen que el problema ha sido erradicado.

A partir de las reflexiones del Dr. Óscar Montiel Torres y la Mtra. Ixchel Yglesias González Báez, especialistas que han investigado durante años este fenómeno, Escenario Tlx analiza algunos de los planteamientos que consideran relevantes para comprender el origen, la permanencia y las distintas formas que adopta la trata de personas en la entidad, además de recuperar sus observaciones en torno al enfoque del reportaje.

Tras la publicación de esta nota, Louise Callaghan envió una solicitud de réplica en la que señaló que su reportaje incorpora contexto local mediante entrevistas con integrantes del Centro Fray Julián Garcés y otras fuentes de Tlaxcala, quienes explican factores como la corrupción, la impunidad y las condiciones que favorecen la permanencia de la explotación sexual. Asimismo, sostuvo que las diferencias señaladas corresponden a decisiones editoriales de énfasis y estructura, y no a una ausencia de contexto.

Cabe mencionar, que las reflexiones de ambos especialistas fueron recopiladas en el podcast Sembrar conciencia. Escuelas que previenen la trata de mujeres en Tlaxcala, realizado en colaboración con el Centro Fray Julián Garcés A.C.

Los antecedentes de la trata de personas en Tlaxcala

Para comprender el origen y la permanencia de la trata de personas en la entidad, Escenario Tlaxcala entrevistó a Ixchel Yglesias González Báez, antropóloga y socióloga especializada en explotación sexual, y a Óscar Montiel Torres, antropólogo, investigador y coordinador en México del Observatorio Latinoamericano sobre Trata y Tráfico de Personas.

Por un lado, Montiel Torres afirma que este fenómeno tiene raíces históricas que se remontan a la época posrevolucionaria, cuando una combinación de marginación, exclusión laboral y transformaciones religiosas sentó las bases de lo que más tarde se convertiría en el sistema proxeneta de la entidad.

Uno de los momentos clave ocurrió durante la década de 1920, cuando algunos poblados adoptaron una iglesia cismática ortodoxa mexicana respaldada por el gobierno de Plutarco Elías Calles. La decisión provocó una ruptura con el entorno predominantemente católico y derivó en la exclusión de sus habitantes de espacios laborales, actividades económicas y celebraciones comunitarias.

Ante este escenario, numerosos hombres migraron hacia Puebla y Ciudad de México en busca de oportunidades. Fue durante estos desplazamientos cuando algunos aprendieron mecanismos de reclutamiento y manipulación de mujeres que posteriormente trasladaron a sus lugares de origen.

Entre las décadas de 1940 y 1950, el regreso de la religión católica y la reactivación de los sistemas de cargos religiosos y festividades patronales generaron nuevas dinámicas económicas dentro de las comunidades. Los recursos aportados por quienes obtenían ganancias a través de la explotación sexual comenzaron a financiar celebraciones y actividades locales, favoreciendo su integración y legitimación social.

Con el paso de los años, la práctica pasó de limitarse a ciertos grupos y comenzó a reproducirse mediante redes de amistad, compadrazgo y convivencia laboral. Algunos hombres ingresaban temporalmente a fábricas o centros de trabajo donde compartían estrategias de captación y control, contribuyendo a la expansión de un modelo que convirtió a Tlaxcala en uno de los principales referentes nacionales de este fenómeno.

“Seres para otros”, el pilar de la explotación

Mientras tanto, la investigadora Ixchel Yglesias González sostiene que la permanencia de la trata también se explica por estructuras culturales profundamente arraigadas. Una de ellas es la construcción de las mujeres como «seres que son de, para y por los otros», una visión que históricamente ha asociado su papel social con el cuidado, el servicio y la satisfacción de necesidades ajenas.

Desde esta lógica, las relaciones de poder se construyen sobre la idea de que los cuerpos y la vida de las mujeres pueden ser apropiados o utilizados por terceros. Esta concepción favorece la normalización de distintas formas de violencia y crea condiciones propicias para la explotación sexual.

Montiel Torres explica que, dentro de estas dinámicas, las mujeres de las propias familias o círculos cercanos de los tratantes rara vez son el objetivo principal. En cambio, los reclutadores suelen desplazarse hacia otros municipios o estados donde no son identificados y pueden construir vínculos afectivos sin despertar sospechas.

La estrategia consiste en generar confianza a través de relaciones sentimentales, promesas de matrimonio o expectativas de una vida mejor. De esta manera, los mecanismos de control no se sustentan inicialmente en la violencia física, sino en herramientas emocionales y afectivas que facilitan el reclutamiento y posterior sometimiento de las víctimas.

La impunidad como engrane del sistema proxeneta

Para González Báez, la permanencia de la trata de personas en Tlaxcala no puede explicarse únicamente por las estrategias de reclutamiento o explotación. Detrás de este fenómeno existe una red de omisiones, complicidades y actos de corrupción que han permitido al sistema proxeneta operar durante décadas con altos niveles de arraigo y escasas consecuencias legales.

Y a pesar de los esfuerzos gestados por las autoridades en turno, esta permanencia es posible gracias a mecanismos de protección que incluyen sobornos a corporaciones policiales y la tolerancia de autoridades encargadas de prevenir o sancionar estas conductas.

De acuerdo con los entrevistados, históricamente las instituciones han centrado su atención en algunos actores de la cadena delictiva mientras dejan fuera a los consumidores, pese al papel fundamental que desempeñan en la continuidad del negocio.

A ello se suman los vínculos que, según los especialistas, existen entre sectores políticos y personas beneficiadas por la explotación sexual. Señalan que algunos tratantes han logrado establecer relaciones con actores de poder e incluso participar indirectamente en dinámicas de financiamiento político. Paralelamente, parte de los recursos obtenidos mediante estas actividades circulan dentro de las comunidades a través de préstamos, apoyos económicos o patrocinios que terminan cubriendo vacíos dejados por la ausencia del Estado.

El coordinador en México del Observatorio Latinoamericano sobre Trata y Trafico de Personas advierte que la atención pública suele concentrarse en personajes específicos o casos aislados que terminan funcionando como distractores. Bajo esta lógica, las redes de explotación se reducen a figuras individuales, mientras permanecen fuera del debate las estructuras económicas, políticas y sociales que permiten su funcionamiento.

Para los especialistas, esta combinación de silencio, protección y ausencia de sanciones convierte a la impunidad en uno de los principales mecanismos que garantizan la permanencia del sistema proxeneta en Tlaxcala.

Especialistas cuestionan el enfoque del reportaje

Si bien el reportaje de la periodista británica Louise Callaghan volvió a colocar la problemática de la trata de personas en Tlaxcala en la conversación pública, González Báez considera que dejó fuera elementos fundamentales para comprender la complejidad del fenómeno, particularmente porque, a juicio de la especialista, el contexto histórico y las dinámicas sociales de la región merecen un mayor desarrollo dentro de este tipo de coberturas.

Como señaló González Báez en su reciente pronunciamiento, no es lo mismo informar que visibilizar, ni generar impacto que producir conocimiento. En ese sentido, afirmó que muchas personas agradecen «que se hable del tema», pero al mismo tiempo expresan «inconformidad con la manera en que fue presentado».

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La investigadora sostuvo que expresiones como la descripción de Tenancingo como un «pueblito» pueden contribuir a reforzar estereotipos y reproducir una mirada que calificó como racista y colonialista hacia la comunidad.

A ello se suma el riesgo de caer en enfoques sensacionalistas que priorizan el impacto narrativo sobre la comprensión del fenómeno, González Báez advirtió que este tipo de coberturas pueden derivar en una «pornografía de la violencia», donde la atención se concentra en el consumo de ficciones más que en las causas estructurales que sostienen la problemática.

La especialista señaló que esta narrativa resulta particularmente preocupante porque termina criminalizando a comunidades enteras, profundizando el estigma sobre sus habitantes y dificultando el trabajo de quienes durante años han investigado el fenómeno, acompañado a víctimas y desarrollado estrategias de prevención, «muchas veces enfrentando riesgos reales en el territorio».

Desde esta perspectiva, el debate no gira únicamente en torno a la existencia del fenómeno de la trata de personas, sino a la forma en que éste es narrado y contextualizado. Montiel Torres y Báez González argumentan que una cobertura más amplia de los procesos históricos, sociales e institucionales contribuiría a una comprensión más profunda del problema, elementos que Callaghan ha incorporado en su reportaje mediante fuentes locales, aunque con un énfasis editorial distinto.

Aclaración de Louise Callaghan

Tras la publicación de este artículo, la periodista Louise Callaghan, autora del reportaje publicado en The Sunday Times, envió una solicitud de réplica en la que manifestó que el texto de Escenario Tlaxcala omitió consultar previamente su postura. Señaló que su reportaje sí incluye contexto sobre las causas estructurales de la explotación sexual en Tenancingo, mediante entrevistas con integrantes del Centro Fray Julián Garcés y otras fuentes locales que abordan la corrupción e impunidad que han permitido la permanencia del fenómeno.

Asimismo, sostuvo que las decisiones editoriales sobre el énfasis y la extensión de determinados aspectos no significan una falta de contexto ni una comprensión superficial del problema. También indicó que, antes de publicar su reportaje, buscó obtener la postura de la gobernadora de Tlaxcala y de autoridades municipales de Tenancingo, sin recibir respuesta.

En su comunicación, Callaghan expresó que considera preocupante que el debate se centre en la representación de Tenancingo y no en la problemática de violencia y explotación sexual documentada durante décadas en la entidad. Finalmente, solicitó que su aclaración fuera incorporada a esta publicación y que se incluyera un enlace a su reportaje original para que los lectores puedan contrastar ambos contenidos.

Para consultar el reportaje completo de Louise Callaghan, da clic aquí.

Trata de personas en Tlaxcala: Evade vocero responder efectividad de sus acciones; gobernadora no da la cara

Tlaxcala, Tlax.- Tras la difusión del reportaje de Louise Callaghan y ante la solicitud de réplica del gobierno estatal, el jueves 18 de junio el vocero del Gobierno del Estado de Tlaxcala, Antonio Martínez Velázquez, defendió las acciones emprendidas por la actual administración frente a la problemática de trata de personas en Tlaxcala.

Durante el Diálogo Circular, la codirectora de Escenario Tlaxcala, Paola Torres, cuestionó a Martínez Velázquez sobre la efectividad de las medidas implementadas para combatir la trata, sin que este respondiera de manera puntual a los señalamientos.

Asimismo, se le preguntó sobre la ausencia de un posicionamiento por parte de la gobernadora Lorena Cuéllar Cisneros, quien hasta el momento no ha fijado una postura directa, pese a que en el programa Sin Aliento, de la escritora Sabina Berman, durante la entrevista con la periodista Callaghan, se le señalaron presuntos actos de omisión frente a este fenómeno.

En sus respuestas, Antonio Martínez aludió a que el gobierno presume la reapertura de expedientes; sin embargo, a la fecha persisten denuncias y no existen indicadores claros que den seguimiento a la medición del fenómeno, lo que mantiene abierta la discusión sobre su vigencia.

Mientras tanto, sociedad civil y organizaciones sociales han cuestionado la narrativa oficial y la efectividad del actual gobierno frente a esta problemática que continúa afectando tanto a nivel regional como nacional.

Ante cuestionamientos sobre trata, Antonio Martínez respalda acciones, pero no detalla resultados

Al ser cuestionado por el equipo de Escenario Tlaxcala, el vocero de gobernación, Antonio Martínez Velázquez, sostuvo que en la actual administración no existe una política de negación por parte de los funcionarios en turno de cara a la problemática de trata de personas en Tlaxcala y que, por el contrario, la postura oficial se ha basado en el reconocimiento del problema como punto de partida para su atención.

A la par, el coordinador de la Comisión de Comunicación del Estado rechazó de manera explícita la idea de una negación institucional, señalando que desconocer la existencia de este fenómeno implicaría «abandonar a las víctimas y renunciar a la responsabilidad institucional», y asegurando que esto no forma parte de la postura actual del gobierno en turno.

No obstante, al ser cuestionado por las cifras oficiales que tanto el Secretariado Ejecutivo de Seguridad en el Estado de Tlaxcala como instancias correspondientes, señaló que existen datos oficiales que reportan «cero» casos en distintos periodos entre 2021 y 2025, argumentando que estos datos responden a una «capa de complejidad» asociada a múltiples factores, entre ellos la «falta de denuncias formales».

Además, destacó que la gobernadora del estado instruyó la reapertura de carpetas de investigación, mismas que han permanecido «congeladas» durante más de 7 y 10 años, y aseguró que, tras esta tarea, se habrían cumplido al menos 28 órdenes de aprehensión.

Argumentó que el gobierno constituye una estructura más amplia que los temas particulares defendidos por la sociedad civil, y que esta complejidad ha permitido una respuesta organizada a través de la Secretaría de la Mujer, encargada de la atención especializada e involucrada en la estrategia de combate; así como de comités y direcciones que posibilitan la operatividad de las políticas públicas.

Además, precisó que, desde su perspectiva, al haber formado parte de la sociedad civil, entiende que en ocasiones se espera que las acciones gubernamentales giren en torno a un solo tema o causa específica. En ese sentido, señaló que:

“a veces quisiéramos que todo se tratara de nuestro tema, o sea, que el gobierno gire en torno al tema que defendemos; yo como asesor de Derechos Humanos quisiera que todo se tratara de la mujer.  no todo se trata de eso, el gobierno y las acciones que tiene son más grandes”

A un año del cierre de administración, programa contra la trata de personas en Tlaxcala presenta bajo cumplimiento

El gobierno de Tlaxcala presentó el Programa Estatal contra la Trata de Personas con Fines de Explotación Sexual en Niñas y Mujeres 2022–2027 como el principal instrumento de política pública para atender esta problemática. Sin embargo, de acuerdo con documentos de evaluación del Centro Fray Julián Garcés A.C. y su reciente pronunciamiento derivado de la postura estatal, informó la existencia de una brecha entre el diseño del programa y su ejecución.

A menos de un año de que finalice el gobierno de Lorena Cuéllar, el programa mantiene un rezago significativo en el cumplimiento de sus metas. Los registros oficiales muestran que los objetivos e indicadores previstos apenas alcanzan un avance del 11.1%, muy por debajo de lo proyectado para esta etapa de la administración. Mientras que el 44.4% está en proceso de revisión y otro 44.4% permanece sin respuesta de las autoridades responsables.

En el eje de prevención, se reportan acciones como la campaña «Se Trata de Todas y Todos. Cuidemos la libertad» y la realización de al menos 11 operativos de vigilancia por parte de la Secretaría de Seguridad Ciudadana. No obstante, el Diagnóstico de percepción ciudadana sobre la situación de la trata de mujeres y niñas con fines de explotación sexual en el estado de Tlaxcala, publicado en 2017 ha reconocido la ausencia de un estudio integral sobre la trata en el estado.

A ello se suma el pendiente de la Secretaría de Educación para la implementación de un programa educativo en escuelas básicas, señalado por el Centro Fray Julián Garcés como un componente clave en materia de prevención, y que fue entregado el 28 de abril a las autoridades educativas, además de estar sostenido por al menos 42 organizaciones, colectivos, grupos comunitarios y redes nacionales e internacionales que han investigado el tema.

El eje de atención y asistencia es el que presenta mayores rezagos, ya que la Fiscalía General de Justicia del Estado ha confirmado que no existen refugios especializados administrados por el gobierno ni casas de medio camino para la reintegración de víctimas, además de que no se han consolidado modelos de atención integral fuera del ámbito judicial.

En el eje de investigación y judicialización, los protocolos de investigación y canalización de víctimas continúan en fase de revisión técnica, mientras que la capacitación multidisciplinaria fue proyectada hasta marzo del presente año.

En cuanto al financiamiento, se reporta la asignación de más de 2 mil 163 millones de pesos para el periodo 2023–2025 destinados al combate de la trata. Sin embargo, el destino de estos recursos ha sido cuestionado, al señalarse que no se habrían aplicado directamente al programa, sino a actividades ajenas.


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La desaparición forzada en México y el peligro de la indiferencia

Yossadara Franco Luna

A Gaby y a su familia. Su dolor nos recuerda que una persona desaparecida es una presencia que falta, una vida suspendida y una pregunta que interpela nuestra conciencia.

De la violencia política a la crisis de desapariciones en México

México vivió entre 1960 y 1980 la llamada Guerra Sucia, periodo en el que el Estado recurrió a la desaparición de activistas y opositores políticos. Sin embargo, fue a partir de 1993 cuando la violencia comenzó a adquirir nuevas formas que anticiparon parte de la crisis actual. En Ciudad Juárez, Chihuahua, se multiplicaron las desapariciones y, sobre todo, las de mujeres jóvenes que concluyeron en feminicidios y revelaron la incapacidad institucional para protegerlas. Con frecuencia se atribuía la dificultad para resolver estos crímenes a la condición fronteriza de la ciudad y a la presencia de múltiples redes criminales que operaban en la región. La proliferación de células criminales y la constante reconfiguración de sus estructuras hicieron prácticamente imposible erradicar el fenómeno mediante operativos aislados.

La situación se agravo a partir de 2006 con la llamada guerra contra el narcotráfico cuyas consecuencias seguimos padeciendo o, mejor dicho, seguimos estando en medio de ella. La estrategia de combate frontal a los grupos criminales no logró contener la violencia. Lo que aconteció fue, más bien, la fragmentación de los cárteles, el nacimiento de otros grupos más violentos y su expansión por disputas territoriales a lo largo del país. En este contexto, la desaparición dejó de percibirse como un fenómeno limitado a ciertos sectores y comenzó a extenderse como una práctica que podía alcanzar a distintos grupos de la población.

El mensaje oficial sostenía que las personas desaparecidas eran criminales y que su ausencia respondía a ajustes de cuentas entre grupos rivales. Se repetía la idea de que se trataba de criminales contra criminales y que, tarde o temprano, terminarían eliminándose entre sí. Aquella narrativa solo simplificaba el problema y contribuyó al nacimiento de una indiferencia social frente a las desapariciones. Lo cierto es que la desaparición se convirtió en una herramienta de control a través de eliminar rivales, reclutar por la fuerza, extorsionar o sembrar miedo. El resultado es siempre el mismo: una persona arrancada de su comunidad y una familia condenada a la incertidumbre.

La política conocida como «abrazos, no balazos» tampoco logró revertir esta situación. Continuó la expansión territorial y operativa de distintos grupos criminales. La desaparición de personas siguió siendo una realidad más cotidiana de lo que se pensaba, al punto que es hoy una de las expresiones más dolorosas de la crisis de violencia e impunidad que atraviesa México.

La normalización de la desaparición forzada y la indiferencia social

El problema es de dos tipos. El primero es la existencia de grupos criminales que desaparecen personas bajo criterios no específicos porque el fenómeno siempre ha alcanzado a personas de distintas edades, sexo, condición social y origen. No hay un criterio que permita sentirse a salvo. La victima puede ser cualquiera. El segundo, y quizá igual de cruel que el primero, es su normalización y con ello la indiferencia.

No quiere decir que se aprueben socialmente las desapariciones. Se trata de algo más complejo: el miedo, sumado a la saturación informativa, produce una especie de indiferencia progresiva. El ciclo comienza con la indignación ante un hecho atroz, continúa con el temor y la repetición constante de nuevas tragedias, hasta que aquello que antes parecía intolerable empieza a percibirse como parte de la normalidad. La indignación vuelve a aparecer únicamente cuando ocurre un hecho todavía más brutal que los anteriores, y después el ciclo comienza de nuevo.

Cuando desaparece el otro, desaparece algo de nosotros

¿Ser indiferentes nos convierte en malas personas? No necesariamente. La indiferencia no siempre nace de la ausencia de valores, sino de una lenta erosión de nuestra sensibilidad ante el sufrimiento ajeno. Reconocemos que algo está mal, pero dejamos de sentir que ese mal nos interpela. Así, lo intolerable comienza a percibirse como una parte normal de la vida nacional porque esta acompañada de la desconfianza en el Estado y sus instituciones, la seguridad del propio hogar y, sobre todo, la capacidad de indignarnos. La razón reconoce el mal, pero la sensibilidad moral se va apagando.

Estamos ya frente a la deshumanización del otro. Sin embargo, hay algo que no debemos olvidar: sin el otro no soy yo. La identidad humana no se construye en aislamiento, sino en relación. La desaparición forzada termina siendo también una desaparición de nuestra capacidad de reconocernos en los demás.


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Así se distribuyó el respaldo político para Alfonso Sánchez y Ana Lilia Rivera en la capital tlaxcalteca

Tlaxcala, Tlax.- Más allá de los mensajes sobre soberanía nacional y rendición de cuentas que marcaron la jornada del pasado domingo 21 de junio, la atención también se concentró en las figuras políticas que decidieron acompañar a la senadora Ana Lilia Rivera Rivera y al alcalde con licencia de Tlaxcala, Alfonso Sánchez García, en sus respectivos actos realizados en la capital del estado.

Las convocatorias de ambos eventos circularon con apenas unos días de diferencia, pues el informe de Rivera Rivera comenzó a difundirse en redes sociales a partir del 14 de junio, mientras que la marcha fue anunciada el día 20 de junio, principalmente por la Coordinadora Independiente de Obreros Agrícolas y Campesinos (CIOAC) y aunque la movilización fue convocada para las 8:00 horas, su inicio se registró alrededor de las 10:30, prácticamente al mismo tiempo que arrancó el acto de la legisladora.

Entre lonas, pancartas, playeras y consignas, el respaldo se dirigió principalmente a dos figuras con amplia exposición mediática y cuyos nombres han sido recurrentes en las discusiones sobre la sucesión gubernamental de cara a 2027.

Sin embargo, más allá de la base militante, ambos actos también dejaron ver la presencia de alcaldes, legisladores y funcionarios estatales, quienes han formado parte de piezas clave del entramado político que acompañó la jornada política de este fin en la capital.

Entre figuras centrales del movimiento y rendición de cuentas, así fue el informe de Ana Lilia Rivera

Mientras la marcha encabezada por la gobernadora Lorena Cuéllar Cisneros avanzaba hacia el Zócalo capitalino, el segundo informe de actividades de la senadora federal por Morena, Ana Lilia Rivera Rivera, iniciaba en paralelo con la presencia de figuras identificadas con el movimiento de la llamada Cuarta Transformación.

Ana Lilia Rivera

En su intervención, la legisladora hizo un llamado a la unidad y al diálogo, al subrayar la necesidad de mantener cohesión entre los actores políticos de Morena y evitar divisiones internas, en un mensaje que enmarcó dentro del proyecto de transformación impulsado a nivel federal por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.

El acto no solo reunió a simpatizantes y militantes, sino también a perfiles del ámbito federal y legislativo que han acompañado al movimiento en distintas etapas. Entre los asistentes destacaron Jesús Ramírez Cuevas, coordinador de asesores de la Presidencia de la República; Laura Itzel Castillo, secretaria de la Mujer; el senador Gerardo Fernández Noroña; Virgilio Martínez Miranda, vicecoordinador del grupo parlamentario de Morena; así como las senadoras Verónica Camino Farjat, Mariela Gutiérrez Escalante, María Martina Kantún Can, Cinthia López Castro, María Guadalupe Chavira de la Rosa, Luisa Cortés García y el senador José Manuel Cruz Castellanos; además de las diputadas Claudia Rivera Vivanco y Dolores Padierna Luna.

Ana Lilia Rivera

A ellos se sumaron el legislador federal José Antonio Álvarez Lima, el exdiputado local Sergio González Hernández, la diputada independiente Blanca Águila, la diputada local de Morena Ana Bertha Mastranzo Corona y el síndico de Chiautempan, Cristóbal Cruz, además del dirigente nacional del Movimiento Nacional por la Esperanza, René Bejarano, y el diputado federal Alfonso Ramírez Cuéllar, en un escenario que reflejó el peso político y las alianzas que rodearon el informe legislativo en la capital tlaxcalteca.

Entre alcaldes, diputados y gabinete: ¿Quiénes asistieron a la marcha por la soberanía en la capital?

Encabezada por la gobernadora Lorena Cuéllar Cisneros y Alfonso Sánchez García —alcalde con licencia indefinida de Tlaxcala y uno de los aspirantes mejor posicionados rumbo a la candidatura de Morena para la gubernatura en 2027—, la marcha por la «soberanía» fue convocada el 20 de junio por la Coordinadora Independiente de Obreros Agrícolas y Campesinos (CIOAC).

Ana Lilia Rivera

La movilización fue anunciada con apenas dos días de anticipación y difundida tanto en medios digitales como en las redes sociales de la propia organización, donde se convocó a concentrarse en el asta bandera de la capital para participar en la denominada «defensa de la soberanía nacional».

A este acto acudieron diversas figuras políticas, entre ellas presidentes municipales, diputados del Congreso local e integrantes del gabinete estatal, quienes dieron respaldo institucional a la movilización encabezada por Cuellar Cisneros y Sánchez García.

Entre los asistentes destacaron al menos 23 presidentas y presidentes municipales, de los cuales 13 gobiernan bajo las siglas de Morena. Entre ellos estuvieron Blanca Angulo Meneses, de Chiautempan; Javier Rivera Bonilla, de Apizaco; Diana Torrejón Rodríguez, de Tlaxco; Idelfonso Carro Roldán, de Panotla; José Manuel Jiménez del Razo, de Calpulalpan; Héctor Prisco Fernández, de Muñoz de Domingo Arenas; Alberto Hernández Olivares, de Ixtacuixtla; Miriam Aline Lazo Caballero, de Ixtenco; Emmanuel Contreras Corona, de Tenancingo; Giovanni Montiel López, de Tetla; Hugo Mendoza Salazar, de Tetlatlahuca; Benjamín Atonal Conde, de Totolac; y David Vega Terrazas, de Yauhquemehcan.

Ana Lilia Rivera

A la concentración también acudieron alcaldes de otras fuerzas políticas, entre ellos Ernesto Azaín Ávalos Marbán, de Apetatitlán, y José Miguel Acatzi Luna, de Zacatelco, ambos del Partido Alianza Ciudadana; Valentín Meléndez Tecuapacho, de Teolocholco, y Arturo Macuilt Díaz, de Santa Apolonia Teacalco, del PT; Williams Zainos Flores, de Tepeyanco, de Nueva Alianza Tlaxcala; Rocío Claudia Meléndez Pluma, de La Magdalena Tlaltelulco, de Fuerza por México Tlaxcala; Yazmín Jiménez Rugerio, de Santa Isabel Xiloxoxtla, del (y quien migró a MORENA en 2024); así como Sóstenes Esteban Bedolla Espinoza, de Hueyotlipan, y Sandra Corona Padilla, de San Jerónimo Zacualpan.

La presencia institucional también alcanzó al Congreso local. Al evento asistieron los diputados morenistas Ever Alejandro Campech Avelar, David Martínez del Razo, Emilio de la Peña Aponte, Lorena Ruiz García y Brenda Cecilia Villantes Rodríguez; además de María Aurora Villeda Temoltzin, de Redes Sociales Progresistas. Asimismo, estuvieron presentes los legisladores independientes Jaciel González Herrera, Maribel León Cruz y Soraya Noemí Bocardo Phillips, así como Bladimir Zainos Flores, representante de Nueva Alianza Tlaxcala.

A la movilización también acudieron integrantes del gabinete estatal, entre ellos José de Jesús Rafael de la Peña Bernal, titular de la Secretaría de Fomento Agropecuario; Luis Antonio Ramírez Hernández, secretario de Gobierno; Eduardo Rubén Hernández Tapia, secretario de Infraestructura; Steve del Razo Montiel, titular de la COEPRIST; María Estela Álvarez Corona, titular de la Secretaría de Bienestar; y Ramiro Vivanco Chedraui, oficial mayor de Gobierno, así como Mariana Espinosa de los Monteros Cuéllar, presidenta honorífica del Sistema Estatal para el Desarrollo Integral de la Familia (SEDIF) e hija de Cuellar Cisneros, además de Josefina Rodríguez Zamora, secretaría de Turismo de México.

Ana Lilia Rivera

Esto permite observar la configuración de una asistencia integrada por alcaldes, legisladores y funcionarios de primer nivel en torno a un acto político encabezado por la mandataria estatal y uno de los principales cuadros de Morena rumbo a la sucesión gubernamental.


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En 5 años PROFEPA acumuló 520 denuncias ambientales en Tlaxcala; en 220 casos se declaró incompetente para resolver

Tlaxcala, Tlax.- La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA) acumuló 520 denuncias ambientales en Tlaxcala por presuntos daños al medio ambiente en la entidad durante los últimos cinco años. Pese a ello, la dependencia no determinó ni una sola sanción relacionada con estos reportes y, en aproximadamente la mitad de los casos, se declaró incompetente para atenderlos, por lo que fueron remitidos a otras instancias.

A través de diversas solicitudes de información la PROFEPA dio a conocer que de 2021  a 2025, hubo un incremento sostenido en cuanto denuncias ciudadanas por daños al medio ambiente en la entidad, pasando de 73 a 125 expedientes lo cuál representó un incremento cercano al 76.7% durante este periodo, acumulando un total de 520 denuncias en cinco años. Además, esta tendencia reflejó una recurrencia ante el incremento de los conflictos ambientales y una ciudadanía con mayor disposición para reportar estos casos ante la autoridad federal.

Aunque la PROFEPA reportó que el 81.7% de las denuncias iniciadas entre 2021 y 2025 ya fueron resueltas, una revisión de la información realizada por Escenario Tlaxcala muestra que esa cifra no necesariamente implica la atención de los casos. De los 425 expedientes que el organismo reportó como concluidos, la resolución más recurrente fue la remisión de las denuncias a otras autoridades, esto ocurrió en 220 casos, es decir, más de la mitad de los expedientes cerrados.

De acuerdo con la Procuraduría, estas denuncias fueron canalizadas a otras instancias debido a que los hechos reportados no correspondían a su ámbito de competencia federal, con fundamento en el cuarto párrafo del artículo 191 y la fracción I del artículo 199 de la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente (LGEEPA).

Esto significa que una proporción importante de los casos cerrados no fue atendida directamente por la PROFEPA, sino canalizada a instancias estatales, municipales u otros organismos competentes. Sin embargo, en la solicitud de información con numero de terminación 65326 la PROFEPA no dio a conocer a qué instancias o dependencias remitió las denuncias.

En cuanto a las denuncias que aún no han sido concluidas, la PROFEPA informó que, hasta diciembre de 2025, 95 de las 520 denuncias presentadas en Tlaxcala permanecían activas. De ellas, 33 se encontraban en etapa de investigación y 61 continuaban en trámite, mientras que un expediente no contaba con información sobre su estatus.

Más de la mitad de las denuncias concluidas fueron remitidas a otras autoridades por falta de competencia federal

De las 520 denuncias registradas por la PROFEPA entre 2021 y 2025, un total de 425 expedientes han sido concluidos y, entre ellos, la resolución más frecuente fue la incompetencia de la autoridad federal, pues 220 casos fueron resueltos con fundamento en el cuarto párrafo del artículo 191 y en la fracción I del artículo 199 de la LGEEPA, donde señala textualmente que:

«Si la denuncia presentada fuera competencia de otra autoridad, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente acusará de recibo al denunciante pero no admitirá la instancia y la turnará a la autoridad competente para su trámite y resolución, notificándole de tal hecho al denunciante, mediante acuerdo fundado y motivado.»

La remisión de los expedientes ocurrió cuando la PROFEPA concluyó que los hechos denunciados no eran de su competencia y debían ser atendidos por otras autoridades. No obstante, en la información entregada a Escenario Tlaxcala, la dependencia se limitó a citar las disposiciones legales aplicables, sin precisar los motivos concretos que la llevaron a declararse incompetente en cada denuncia.

En conjunto, este tipo de resoluciones representó el 51.76% del total de las denuncias concluidas durante el periodo analizado, es decir, más de la mitad de los expedientes que obtuvieron una resolución.

Por su parte, la PROFEPA informó que el 48.24 por ciento restante de las denuncias concluidas fue resuelto mediante inspecciones, actos de verificación, desechamiento de denuncias, procedimientos inconclusos y otros mecanismos de cierre de expedientes. Dentro de este grupo, las resoluciones derivadas de inspecciones realizadas por la propia Procuraduría representaron la categoría más numerosa, con 62 casos, equivalentes al 14.59 por ciento del total de expedientes concluidos.

No obstante, aunque la PROFEPA cuenta con facultades para iniciar procedimientos administrativos y actuar como autoridad inspectora y sancionadora en materia ambiental, la información proporcionada no detalla si estas inspecciones derivaron en sanciones, ni especifica la imposición de medidas como multas, clausuras temporales o definitivas, decomisos o la demolición de infraestructura construida en áreas naturales protegidas o zonas de jurisdicción federal.

Le siguieron 52 denuncias en las que la Procuraduría determinó que no existían contravenciones a la normatividad ambiental, una categoría que concentró el 12.24 por ciento de los expedientes concluidos. En tanto, otros 51 casos fueron desechados o quedaron inconclusos debido al incumplimiento de requisitos por parte de los denunciantes, lo que representó el 12 por ciento del total de denuncias resueltas.

En menor medida, las resoluciones obedecieron a la falta de interés de las personas denunciantes, con 18 expedientes (4.24%), así como a la imposibilidad material para continuar con el procedimiento, con 10 casos (2.35%). A ello se suman cinco denuncias declaradas improcedentes o infundadas (1.18%), además de cuatro expedientes clasificados en el rubro de «otros» (0.94%) y tres asuntos que fueron acumulados o concluidos mediante conciliación (0.71%).

Las resoluciones emitidas por la PROFEPA variaron según la materia de la denuncia. En el ámbito forestal se concentró la mayor diversidad de mecanismos de conclusión, fundamentados principalmente en las fracciones I, III y VII del artículo 199 de la LGEEPA. Estas determinaciones incluyeron desde la emisión de recomendaciones hasta la conclusión de procedimientos derivados de inspecciones realizadas por la propia autoridad.

Por su parte, las denuncias relacionadas con la atmósfera, es decir, con la calidad del aire; se resolvieron con mayor frecuencia mediante la aplicación del artículo 191, párrafo cuarto, de la LGEEPA y del artículo 17-A de la Ley Federal de Procedimiento Administrativo (LFPA), vinculado a trámites incompletos.

En materia de fauna, las resoluciones presentaron una distribución más equilibrada entre el artículo 191, párrafo cuarto, de la LGEEPA y el artículo 57, fracción V, de la LFPA, relativo a la imposibilidad material para continuar un procedimiento.

La distribución de estas resoluciones muestra que una proporción importante de las denuncias ambientales no culminó en procedimientos sancionatorios federales, ya sea porque los hechos denunciados correspondían a otra autoridad, no se acreditaron afectaciones al ambiente o los expedientes no reunieron los elementos necesarios para continuar su trámite.

Denuncias forestales lideran los reportes ambientales, mientras crece el rezago en su resolución

De las 520 denuncias registradas durante el periodo ante PROFEPA, 230 estuvieron relacionadas con materia forestal, lo que representó el 44.23% del total de los expedientes iniciados ante esta autoridad federal.

De estas denuncias, 163 ya fueron concluidas y que equivalen al 70.87% de los casos en materia forestal, aunque ello no implicó necesariamente la imposición de sanciones o la acreditación de infracciones ambientales.

Las denuncias en materia forestal aumentaron de forma constante entre 2021 y 2025; sin embargo, el número de expedientes concluidos no creció en la misma proporción. Mientras que los reportes pasaron de 34 en 2021 a 61 en 2025, los casos resueltos fluctuaron entre 29 y 38 expedientes anuales. El contraste fue más evidente en los últimos dos años analizados: en 2024 se registraron 55 denuncias y se concluyeron 38 expedientes, mientras que en 2025 las denuncias ascendieron a 61, pero únicamente 31 casos fueron cerrados, lo que evidencia un rezago en la atención de los reportes forestales.

En este sentido, los datos reflejaron una brecha cada vez mayor entre las denuncias recibidas y los expedientes concluidos. Aún cuando en 2021 la Procuraduría logró resolver el 88.24% de las denuncias forestales presentadas, para 2025 ese porcentaje se redujo al 50.82% y en consecuencia, el 49.18% de los casos registrados durante el último año del periodo analizado permanecían en trámite o pendientes de resolución.

En materia atmosférica la PROFEPA recibió 125 denuncias entre 2021 y 2025, de las cuales 122 ya fueron concluidas, lo que representó un nivel de resolución del 97.60%. En contraste, únicamente tres denuncias permanecen en trámite al momento del corte de la información y que equivalen al 2.40% del total de los casos registrados en esta materia.

No obstante, las resoluciones emitidas por la institución federal no derivaron necesariamente en acciones directas por su parte. En 71 casos se declaró incompetente y remitió los expedientes a autoridades estatales o municipales; en otros 29 expedientes determinó que no existían contravenciones a la normatividad ambiental vigente, mientras que 12 fueron desechados por falta de requisitos, ausencia de información o falta de interés de quienes denunciaron.

Pese al alto nivel de resolución, más de la mitad de los casos terminaron canalizados a otras instancias, mientras que cerca de una cuarta parte concluyó sin que se acreditaran infracciones a la legislación ambiental.

Agua, fauna y suelo concentraron casi un tercio de las denuncias; la mayoría fue remitida a otras autoridades

De la información obtenida mediante solicitudes de transparencia dirigidas a la PROFEPA, se identificaron 165 denuncias agrupadas en materias distintas a las forestales y atmosféricas, las cuales representaron el 31.73% del total de los expedientes registrados. Dentro de este grupo, los asuntos relacionados con agua concentraron 49 denuncias, seguidos por fauna con 46 casos, suelo con 35 y residuos con 21.

Además, se registraron nueve denuncias en materia de impacto ambiental, tres relacionadas con flora, una por Residuos Peligrosos Biológico-Infecciosos y un expediente sin registro de clasificación.

Al igual que en las materias forestal y atmosférica, los datos mostraron un patrón recurrente en agua, fauna y suelo, una proporción importante de las denuncias concluidas terminó siendo canalizada a otras autoridades debido a cuestiones de competencia.

En el caso del agua, de las 49 denuncias registradas, al menos 27 fueron remitidas a otras instancias o concluyeron con una declaración de incompetencia por parte de la autoridad federal. Otras cinco derivaron en resoluciones emitidas tras procedimientos de inspección y cuatro concluyeron al no acreditarse contravenciones a la normatividad ambiental vigente.

Asimismo, 10 denuncias en materia de agua permanecen en etapa de investigación o trámite, principalmente aquellas registradas durante 2024 y 2025.

Por su parte, las denuncias relacionadas con fauna reflejaron una tendencia similar. Un total de 21 expedientes fueron turnados a otras autoridades competentes o concluyeron por incompetencia de la PROFEPA, mientras que 10 casos fueron cerrados por falta de requisitos o de interés por parte de las personas denunciantes. Además, en cuatro expedientes se determinó la inexistencia de infracciones ambientales, tres fueron cerrados por imposibilidad física o legal para continuar el proceso y dos concluyeron mediante una resolución formal derivada de una inspección directa.

Finalmente, tres denuncias en materia de fauna permanecen en investigación, una fue declarada improcedente y dos más no contaban con una descripción específica sobre su estatus de conclusión.

En materia de suelo, la resolución más frecuente fue la declaración de incompetencia de la PROFEPA o la remisión del expediente a otra autoridad competente, con 20 denuncias concluidas bajo este supuesto. Esta cifra representa aproximadamente el 57% de los casos registrados en esta materia.

En menor proporción, cuatro denuncias permanecieron en trámite o investigación y otras cuatro fueron concluidas por trámites incompletos o falta de información por parte de las personas denunciantes. Asimismo, tres expedientes derivaron en una resolución formal tras un procedimiento de inspección, tres más fueron cerrados por imposibilidad material para continuar el proceso y un caso concluyó tras determinarse que no existían contravenciones a la normatividad ambiental vigente.

Mientras que en materia de residuos y Residuos Peligrosos Biológico-Infecciosos (RPBI), se identificaron 22 denuncias durante el periodo analizado. Las resoluciones más frecuentes fueron la remisión de expedientes a otras autoridades o su acumulación, con seis casos, seguidas por cinco denuncias que concluyeron mediante una resolución derivada de un procedimiento de inspección.

Además, cuatro expedientes permanecían en trámite o investigación, dos fueron desechados por información incompleta y los cinco casos restantes concluyeron por incompetencia de la autoridad, falta de interés de la persona denunciante, imposibilidad material para continuar el procedimiento, inexistencia de contravenciones ambientales o improcedencia de la denuncia.

Denuncias ambientales en Tlaxcala; la capital lidera la lista

De acuerdo con la información emitida por la PROFEPA entre 2021 y 2025  se identificó que los municipios de Tlaxcala, Apizaco, Tlaxco, San Pablo del Monte y Calpulalpan concentraron el mayor número de reportes ciudadanos por presuntas afectaciones al medio ambiente.

La capital del estado encabezó la lista con 63 denuncias, distribuidas principalmente en materia forestal con 19, atmosférica con14 y de fauna con 10 casos, aunque también registró casos relacionados con agua, suelo, residuos, flora e impacto ambiental. En segundo lugar se ubicó Apizaco con 32 denuncias, donde los problemas vinculados a la atmósfera dominaron los reportes al concentrar 14 expedientes, seguido de fauna con siete casos.

Por su parte, Tlaxco acumuló 31 denuncias, de las cuales 21 estuvieron relacionadas con temas forestales, convirtiéndose en el municipio con la mayor concentración de reportes vinculados a la protección de bosques y recursos maderables.

Mientras que San Pablo del Monte registró 29 denuncias, con una distribución encabezada por asuntos atmosféricos con 14 y forestales 9 registros, mientras que Calpulalpan sumó 28 expedientes, de los cuales 19 correspondieron a materia forestal.

Los datos muestran una diferencia en las problemáticas ambientales denunciadas según las características de cada municipio. Mientras que en zonas con mayor actividad urbana e industrial, como Apizaco y San Pablo del Monte, predominan las quejas relacionadas con emisiones a la atmósfera, en municipios con extensas áreas boscosas, como Tlaxco y Calpulalpan, las denuncias se concentran principalmente en la protección de recursos forestales.

¿Cómo denunciar un daño ambiental ante la PROFEPA?

Cualquier ciudadano puede presentar una Denuncia Popular mediante el Manual del Procedimiento de la Denuncia Popular de la Dirección General de Delitos, Conmutaciones, Denuncias y Quejas de la PROFEPA cuando se detecten actividades que puedan afectar al medio ambiente o incumplir la legislación ambiental federal. El reporte puede realizarse de manera presencial en las oficinas de la dependencia, por correo electrónico, a través de internet o vía telefónica.

Para iniciar el trámite es necesario proporcionar una descripción clara de los hechos denunciados, la ubicación donde ocurren, así como los datos que permitan identificar a las personas, empresas o actividades involucradas. Además, la persona denunciante puede solicitar que su identidad permanezca reservada por motivos de seguridad. En caso de realizar el reporte por teléfono, éste deberá ratificarse por escrito en un plazo de tres días hábiles para que sea admitido formalmente.

Una vez recibida la denuncia, la PROFEPA evalúa si el asunto corresponde a su ámbito de competencia. Si los hechos denunciados son responsabilidad de otra autoridad, el expediente es canalizado a la instancia correspondiente. Cuando la información presentada es insuficiente, la dependencia puede requerir datos adicionales y, si éstos no son entregados, la denuncia puede ser desechada.

Si el expediente cumple con los requisitos, la Procuraduría inicia una investigación que puede incluir inspecciones, solicitudes de información y requerimientos a las partes involucradas. Finalmente, el procedimiento concluye con una resolución que puede derivar en acciones administrativas, la inexistencia de infracciones ambientales, la remisión del caso a otra autoridad o el cierre del expediente por falta de seguimiento de la persona denunciante.


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El problema de la basura en Tlaxcala: una disputa por su definición

La discusión sobre la basura en Tlaxcala atraviesa uno de sus momentos más intensos de los últimos años. El cierre de los vertederos de Panotla y Huamantla y el anuncio del Polo de Desarrollo de Economía Circular para el Bienestar (PODECIBI) han colocado la gestión de residuos en el centro de la conversación pública.

Pero el conflicto actual no gira únicamente en torno a dónde depositar los residuos o qué infraestructuras construir. También expresa una diferencia más profunda sobre cómo entender la crisis misma.

A primera vista, el debate parece concentrarse en las soluciones. Sin embargo, detrás de ellas existe una pregunta más básica: ¿cuál es el problema que intentamos resolver?

La pregunta puede parecer fuera de lugar en un contexto donde los residuos continúan generándose todos los días y las decisiones parecen urgentes. Pero cuando una sociedad enfrenta una crisis de basura, la forma en que define el problema suele ser tan importante como las soluciones que propone para atenderlo.

Una primera definición sostiene que la crisis radica principalmente en la falta de infraestructura para tratar y aprovechar los residuos. Desde esta perspectiva, el problema central es la persistencia de un modelo centrado en recolectar, trasladar y enterrar materiales que podrían reincorporarse a procesos productivos. Lo que hoy observamos como una crisis de tiraderos de basura sería, en realidad, el resultado de haber concentrado el manejo de residuos en su etapa final y no en su aprovechamiento.

Pero esta definición no sólo orienta determinadas soluciones. También determina quiénes son considerados actores relevantes para resolver el problema. Ingenieros, empresas especializadas, inversionistas, funcionarios y expertos en tecnologías de tratamiento adquieren un papel central. Los instrumentos privilegiados tienden a ser las plantas de procesamiento, los proyectos regionales, las inversiones de gran escala y los mecanismos de financiamiento para infraestructura.

Sin embargo, esta definición no agota el debate ni es la única.

Otra definición no cuestiona que los vertederos hayan alcanzado sus límites. Lo que cuestiona es que esa sea la causa principal de la crisis. Desde esta visión, la saturación observada sería el síntoma más visible de un problema previo: la incapacidad para prevenir, reducir, separar y aprovechar una proporción significativa de los residuos antes de que lleguen a disposición final. Lo que hoy aparece como una crisis de vertederos sería, en buena medida, la consecuencia de haber postergado durante años la construcción de capacidades municipales para intervenir en las etapas previas del sistema.

Desde esta perspectiva, los actores relevantes son otros. Municipios, escuelas, organizaciones comunitarias, ciudadanos, promotores ambientales e instituciones locales adquieren un papel fundamental. Los instrumentos privilegiados dejan de ser únicamente las infraestructuras y pasan a incluir reglamentos, programas municipales, separación en origen, compostaje, educación ambiental, recuperación de materiales, estaciones de transferencia y cooperación intermunicipal.

En realidad, ambas interpretaciones pueden contener elementos válidos y no son necesariamente incompatibles. La controversia surge cuando se intenta definir qué dimensiones del problema deben recibir prioridad, qué actores deben conducir la respuesta y hacia dónde deben dirigirse los recursos disponibles. En la práctica, las decisiones públicas rara vez intervienen sobre todas las causas al mismo tiempo. Por eso, distintas definiciones compiten por orientar las soluciones.

El decreto para instalar el PODECIBI ilustra precisamente este proceso. Más que anunciar una infraestructura, expresa una forma particular de entender la crisis de residuos. Al privilegiar ciertas soluciones, actores, conocimientos e instrumentos, deja entrever qué interpretación del problema logró convertirse en la respuesta gubernamental dominante. Esto no significa que otras definiciones carezcan de fundamentos, sino que no todas cuentan con las mismas posibilidades de ser tomadas en cuenta ni de influir en la toma de decisiones.

Desde esta perspectiva, la controversia en torno al PODECIBI permite ver qué ocurre cuando una determinada definición del problema se traduce en acción gubernamental. Su materialización en el territorio revela que esa interpretación no era necesariamente compartida por todos los actores involucrados. Lo que parecía una discusión resuelta reaparece como una profunda controversia sobre las causas de la crisis y las formas legítimas de intervenirla.

La oposición expresada por habitantes de San Pedro Ecatepec y comunidades cercanas también muestra otro aspecto importante. En proyectos de gestión de residuos, la discusión pública suele intensificarse cuando una solución ya ha sido preseleccionada o comienza a materializarse en el territorio, como ocurrió en Tula, Hidalgo o San José Chiapa, Puebla. En ese sentido, el conflicto no sólo expresa desacuerdo con una infraestructura específica. También deja ver con claridad quiénes participan en la definición del problema antes de que las decisiones sean tomadas y quiénes sólo logran intervenir cuando sus efectos comienzan a hacerse visibles.

Sin embargo, esta cuestión no se agotará en el debate sobre el PODECIBI. La misma disputa por definir las causas de la crisis, las prioridades de intervención y los actores con capacidad de influencia comienza a trasladarse hacia un terreno menos visible, pero igualmente decisivo: los municipios y comunidades.

Con la Ley de Residuos de Tlaxcala de 2023 y a partir de la publicación del Programa Estatal para la Prevención y Gestión Integral de los Residuos de Tlaxcala en 2025, cada ayuntamiento deberá formular su propio programa de residuos. Más que un requisito legal, este proceso abre la posibilidad para discutir desde los territorios locales cómo se entiende el problema, qué capacidades deben fortalecerse y qué alternativas deben recibir prioridad.

Quizá ahí radique una de las contribuciones más importantes del conflicto actual: haber colocado en la agenda pública una pregunta que durante demasiado tiempo permaneció en segundo plano: ¿Cuál es realmente el problema que intentamos resolver?

Mtro. Marco Antonio Rodríguez Gómez

Territorio y decisiones

Analista de políticas


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Casos de sodomía, hechicería y travestismo forzado exponen siglos de persecución a la diversidad sexual en Tlaxcala

Tlaxcala, Tlax.- Mucho antes de que existieran los movimientos por los derechos de la comunidad LGBTTTIQA+, hubo personas que desafiaron las normas sexuales y de género impuestas por su tiempo. Sus historias no quedaron registradas en libros ni en relatos oficiales, sino en expedientes judiciales, denuncias y procesos penales que hoy permiten reconstruir una parte poco conocida del pasado tlaxcalteca.

Desde el siglo XVII, los archivos judiciales e históricos de la entidad dan cuenta de relaciones entre hombres que fueron registradas, en su mayoría, bajo esquemas de control social, vigilancia y persecución por parte de las autoridades civiles y eclesiásticas.

Hoy, esas historias vuelven a salir a la luz a través de la exposición «Memoria Histórica Diversa: Procesos históricos de visibilización de las disidencias sexuales», presentada por el Archivo General e Histórico del Estado de Tlaxcala.

La muestra reúne fotografías, documentos y expedientes que permiten conocer algunas de las experiencias que permanecieron silenciadas durante generaciones y que forman parte de la historia de la diversidad sexual en la entidad.Diversidad sexual

Diversidad sexual en Tlaxcala: la memoria histórica que permaneció oculta en los archivos

Para comprender estos expedientes es necesario considerar el contexto jurídico y social de la época, de acuerdo con la investigación Entre Cuilonimiquiztlan y Sodoma, homosexualidad, cultura y ley en el México Colonial, el Dr. Óscar González Gómez, afirma que durante el virreinato la homosexualidad era considerada un «pecado nefando» y una conducta contraria al orden religioso y monárquico, por lo que podía ser castigada con la muerte, la confiscación de bienes y la exhibición pública de los condenados.

La persecución recaía principalmente sobre personas pertenecientes a castas como mestizos, mulatos y negros, mientras que los casos relacionados con sectores privilegiados solían recibir un trato distinto. Dependiendo de la gravedad atribuida por las autoridades, las sanciones también podían incluir azotes y trabajos forzados en obrajes.

1. ¿Placer o sodomía? el caso de Bernardo Cerón y Miguel Díaz de Zepeda

Entre los documentos exhibidos destaca un expediente fechado el 5 de agosto de 1694, en el que se documenta el proceso judicial contra dos vecinos de la ciudad de Tlaxcala; Bernardo Cerón, comerciante de origen español, y Miguel Díaz de Zepeda, músico arpista descrito en los registros como mulato libre, ambos fueron acusados por los delitos de molicie, masturbación, sodomía y sacrilegio.

De acuerdo con el documento, los hechos habrían ocurrido al interior de una capilla del convento de San Francisco, ubicado en la actual capital tlaxcalteca. El proceso fue impulsado por las autoridades coloniales, entre ellas Cipriano Díaz de Figueroa, entonces gobernador de Santa María de la Nueva Tlaxcala (nombre por el que se le conocía a Tlaxcala durante la etapa virreinal), así como por los alcaldes de la Sala del Crimen de la Real Audiencia.

La sentencia fue emitida por integrantes de la Real Sala del Crimen, quienes determinaron castigos distintos para cada uno de los acusados, mientras que Bernardo Cerón fue condenado al destierro de la ciudad de Tlaxcala y enviado a prestar servicio en el Hospital de San Hipólito, en la actual Ciudad de México, Miguel Díaz de Zepeda, por su parte, fue sentenciado a realizar dos años de trabajo forzado en un obraje o en una panadería.

El expediente, perteneciente al Fondo Histórico Judicial-Criminal del Archivo General e Histórico de la entidad, permite comprender la forma en que las autoridades virreinales investigaban, juzgaban y castigaban conductas relacionadas con la diversidad sexual en Tlaxcala. A su vez, constituye un testimonio de que las relaciones sexuales entre hombres existían en la sociedad novohispana, aunque eran perseguidas y sancionadas bajo una lógica de criminalización y castigo.

2. Denuncias de hechicería y agresiones sexuales entre hombres en el siglo XVIII

Otro de los expedientes exhibidos corresponde a una averiguación registrada en Tlaxcala el 2 de agosto de 1701 contra Francisco Martín, denunciado por Diego Felipe y Juan Domingo. El documento señala que los tres eran «naturales y vecinos de Santa Ana» y que la investigación formal se abrió bajo la acusación de que Francisco Martín era hechicero.

Dentro de los testimonios presentados, Juan Domingo relató dos episodios que vinculó tanto con actos de índole sexual como con supuestos efectos de brujería y enfermedad, en uno de ellos, declaró que mientras se encontraba bañando, Francisco Martín le dio una palmada en una nalga. Según su testimonio, después de ese incidente comenzó a padecer dolores en la cadera y una sensación constante de hormigueo.

Asimismo, denunció un segundo hecho ocurrido durante la noche y de acuerdo con la declaración, observó a Francisco Martín ingresar desnudo —o, como señala el documento, «en cueros»—, levantarle la ropa y tocarle «las partes bajas». Juan Domingo aseguró que, como consecuencia de estos acontecimientos, permaneció enfermo durante seis meses, situación que le impedía trabajar y obtener sustento para su familia.

Ante estas circunstancias, los denunciantes acudieron ante las autoridades coloniales para solicitar justicia. Este expediente muestra cómo, durante este periodo, las acusaciones relacionadas con conductas sexuales y agresiones entre hombres podían interpretarse bajo creencias asociadas a la hechicería, la enfermedad y la desviación moral, además de evidenciar que este tipo de experiencias quedaron registradas principalmente a través de procesos judiciales y denuncias formales de la diversidad sexual.

3. Travestismo forzado y abusos laborales en una finca de Huamantla

El tercer expediente de la exposición documenta las denuncias presentadas por un grupo de trabajadores indígenas contra Josefa de la Barrera, labradora y propietaria de la hacienda de Señora Santa Ana, ubicada en el  actual municipio de Huamantla. Los denunciantes, identificados en el documento como «naturales», exigían el pago de su trabajo y denunciaban una serie de abusos y malos tratos cometidos dentro de la finca.

Entre los señalamientos expuestos ante las autoridades se encontraban castigos físicos, condiciones laborales precarias así como maltratos ejercidos tanto por la propietaria como por el mayordomo y otros sirvientes de la hacienda, en la denuncia, los trabajadores afirmaron haber sido azotados además de recibir cantidades insuficientes de maíz para su alimentación.

Uno de los aspectos más llamativos del expediente se encuentra en los castigos impuestos por Josefa de la Barrera, quien obligaba a hombres y mujeres a intercambiar sus prendas de vestir y las labores tradicionalmente asignadas a cada género. El documento relata:

«…hacer vestir y mudar de traje a los indios e indias; a los varones vestidos con naguas y güipiles, poniéndolos a moler tortillas, a hilar y a otros oficios y cosas de casa; y a las indias vestidas con cotones y calzones, llevándolas al campo a arar con las yuntas…»

Este testimonio, al igual que los expedientes documentados en 1694 y 1701, forma parte del Fondo Histórico Judicial-Criminal del Archivo General e Histórico. Más allá de los abusos laborales denunciados, el caso permite observar la importancia que tenían la vestimenta y la división social de las tareas entre hombres y mujeres dentro de la sociedad colonial.

4. Sodomía, embriaguez y castigo en el siglo XIX

Otro de los documentos recuperados por la exposición corresponde a un proceso judicial fechado el 15 de julio de 1856 en Chiautempan, este expediente fue instruido por el juez Luis María de la Torre en contra del tejedor Tomás Hernández y el tocinero Hipólito Hernández, ambos, acusados del delito de sodomía.

Dentro del proceso, Tomás Hernández presentó una declaración en su defensa en la que argumentó encontrarse en estado de ebriedad al momento de los hechos, luego de haber consumido una bebida conocida como «catalán» en la tienda de Picazo. Tras ampararse en esta condición, negó las acusaciones formuladas en su contra y señaló a Hipólito Hernández como responsable de un supuesto intento de robo.

Sin embargo, pese a los argumentos expuestos durante el proceso, las autoridades emitieron una sentencia condenatoria y señalando que los acusados fueron castigados con ocho meses de trabajo en obras públicas.

Este caso refleja cómo, durante el siglo XIX, las conductas relacionadas con la sexualidad continuaban siendo objeto de vigilancia y sanción por parte de las autoridades. Asimismo, muestra cómo el consumo excesivo de bebidas alcohólicas era frecuentemente utilizado en los procesos judiciales como una explicación de comportamientos considerados reprobables tanto por la justicia estatal como por la sociedad de la época.

Al igual que los expedientes documentados en el siglo XVII y XVIII, este proceso judicial evidencia las experiencias vinculadas con la diversidad sexual bajo el registro de denuncias, investigaciones y mecanismos de castigo.

De los archivos judiciales a la memoria histórica de la diversidad sexual en Tlaxcala

En conjunto, los cuatro expedientes muestran distintas formas de control social ejercidas durante la época virreinal y en la nueva etapa de soberanía nacional. Ya fuera mediante procesos judiciales, castigos, acusaciones de hechicería, imposición de roles de género o el consumo de alcohol, los documentos revelan cómo las autoridades y las estructuras sociales regulaban la sexualidad, la apariencia y el comportamiento de las personas.

Diversidad sexual

A través de los documentos históricos que esta exposición presenta, se puede recorrer la historia de la diversidad durante los siglos XVII al XIX, evidenciando los juicios y las sanciones impuestas a personas cuyas identidades, expresiones de género o prácticas sexuales se apartaban de las normas establecidas en su tiempo. Al mismo tiempo, plantea un recorrido hacia el siglo XXI, un periodo marcado por avances importantes en materia de visibilidad, reconocimiento y derechos para la comunidad LGBTTTIQA+.

Diversidad sexual

De esta manera, el Archivo General e Histórico busca rescatar e invitar a conocer las experiencias de la diversidad sexual en Tlaxcala que permanecieron silenciadas durante generaciones y contribuir a la construcción de una visión más inclusiva y diversa de la historia local, recuperando voces que durante siglos quedaron relegadas a los expedientes judiciales.


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Piden libertad para Sandra Arana, médica tlaxcalteca sobreviviente de tortura sexual

Tlaxcala, Tlax.- Sandra Arana Aguilar, médica cirujana tlaxcalteca de 39 años de edad, enfrenta desde hace más de cinco años un proceso penal por secuestro agravado en Zacatecas, mientras organizaciones civiles, familiares y su defensa sostienen que fue víctima de detención arbitraria, tortura y tortura sexual durante su captura en Tlaxcala.

Actualmente permanece privada de la libertad en el Centro Regional de Reinserción Social Femenil de Cieneguillas, Zacatecas, bajo la causa penal 731/2020, sin que hasta ahora exista una sentencia en su contra, aunado a esto, el pasado 28 de mayo inició el juicio oral, una etapa que se encuentra próxima a resolverse.

De una detención en Tlaxcala a un proceso por secuestro en Zacatecas

De acuerdo con la información difundida por su familia y organizaciones acompañantes, Sandra Arana fue detenida el 25 de agosto de 2020 mientras viajaba en su vehículo junto con su entonces pareja. La aprehensión fue realizada por personas armadas vestidas de civil que no se identificaron ni presentaron una orden de captura. Posteriormente, Sandra supo que se trataba de elementos de la Policía de Investigación de la Fiscalía General de Justicia del Estado de Tlaxcala.

Tras su detención, se le inició un proceso penal por el delito de extorsión en Tlaxcala, el cual pudo enfrentar en libertad. Sin embargo, al momento de obtener su liberación condicional fue nuevamente detenida debido a una orden de aprehensión emitida por un juez de control de Zacatecas por el delito de secuestro agravado.

Desde el 2 de septiembre de 2020 fue trasladada a esa entidad y permanece recluida mientras se desarrolla el proceso judicial. Los defensores argumentaron que la Fiscalía General de Justicia del Estado de Zacatecas solicitó una pena de hasta 90 años de prisión pese a que, afirman, no existen pruebas suficientes que acrediten su participación en el delito.

Durante el juicio oral, la defensa ha cuestionado los elementos presentados por la Fiscalía para relacionarla con los hechos. Entre ellos se encuentra un dispositivo móvil que, sostienen, no pertenece a Sandra Arana y que además fue asegurado en el contexto de la detención que posteriormente fue señalada como arbitraria.

Mientras tanto, en mayo de 2025, el proceso penal por extorsión que enfrentaba en Tlaxcala concluyó sin que se encontraran pruebas en su contra.

Sandra Arana denuncia tortura y tortura sexual por parte de autoridades policiales

Además de enfrentar el proceso penal, Sandra Arana denunció haber sido víctima de violencia por parte de los agentes que participaron en su captura. Su testimonio asegura que tras ser obligada a subir al asiento trasero de su propio vehículo fue amenazada de muerte, golpeada, despojada de sus pertenencias y cubierta para impedir que identificara el lugar al que sería trasladada.

Posteriormente fue llevada a un baño donde, de acuerdo con la denuncia, varios hombres ejercieron actos de tortura y tortura sexual en su contra.

Dos años después de los hechos, en junio de 2022, peritos del Tribunal Superior de Justicia del Estado de Zacatecas emitieron un dictamen médico y psicológico basado en el Protocolo de Estambul, en el que concluyeron que existe fundamentación para afirmar que Sandra sufrió tortura a manos de elementos de la Policía de Investigación de Tlaxcala.

Más tarde, en noviembre de 2023, la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Tlaxcala emitió la Recomendación 06/2023, en la que acreditó graves violaciones a los derechos humanos durante su detención.

El caso también ha sido documentado por el Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez, organización que ha acompañado la denuncia por tortura y tortura sexual y cuyos hallazgos fueron incorporados al proceso penal.

Ante la inminente resolución del juicio oral, familiares, defensores y organizaciones civiles hicieron un llamado al Poder Judicial de Zacatecas para que el caso sea analizado con perspectiva de género y se evite la revictimización de Sandra Arana.

A decir de la defensa, las pruebas presentadas durante el juicio no son suficientes para sostener la acusación en su contra, por lo que solicitaron que se dicte una resolución que le permita recuperar su libertad después de más de cinco años de prisión preventiva.

«He luchado muchos años por mi libertad. Soy una mujer que lleva más de cinco años presa sin una sentencia, he tratado de agotar todos los recursos que tengo para mostrar mi verdad, para mostrar que realmente soy inocente», expresó Sandra Arana.


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