En las faldas de los bosques tlaxcaltecas, la temporada de lluvias trae consigo un tesoro gastronómico: los hongos silvestres. Este platillo es un homenaje a la recolección ancestral y a la cocina de humo, donde la textura firme del lomo de cerdo se funde con la delicadeza de las setas, escobetas y clavitos. Es una receta que encapsula el aroma a tierra mojada y la calidez del hogar, ideal para compartir en grandes mesas familiares donde el sabor del monte es el protagonista.
El secreto de la recolección: Ingredientes del bosque
La magia de esta preparación reside en la frescura de sus componentes, rescatando variedades de hongos que solo la biodiversidad de la región puede ofrecer:
Variedad de hongos: Se utilizan dos kilogramos de especies locales como setas, escobetas y clavitos, aportando una complejidad de texturas inigualable.
La base del adobo: Una combinación equilibrada de tomate verde y el toque ahumado del chile chilpoctli, tostado y remojado para liberar su aroma.
Aromas del altiplano: El comino, el ajo y la cebolla se muelen para crear una salsa profunda que abraza la carne y los hongos durante la cocción.
Ritual en la cazuela: Elaboración paso a paso
Preparar este guiso requiere paciencia y respeto por los tiempos de cada ingrediente, asegurando que la carne quede tierna y los hongos conserven su integridad:
Preparación de la materia prima: Los hongos se limpian minuciosamente y se trocean. Por otro lado, se hierven los tomates y se licúan con los chiles, la cebolla, el ajo y los cominos en medio litro de agua.
Sellado de la carne: En una cazuela de barro, se calienta la manteca de cerdo y se fríe el lomo hasta obtener un dorado perfecto. Es vital retirar el exceso de grasa antes de continuar.
Sazón y cocción lenta: Se vierte la salsa de chilpoctli sobre la carne y se deja sazonar por 20 minutos a fuego bajo. Una vez que la carne está cocida, se incorporan los hongos silvestres.
El toque final: El guiso hierve durante 15 minutos adicionales, permitiendo que los hongos suelten su esencia y se cocinen suavemente antes de servirse bien caliente.
Información útil para la preparación
Rendimiento: De 12 a 15 porciones.
Tiempo estimado: 90 minutos aproximadamente.
Dificultad: Media.
Recomendaciones:
Si no es temporada de lluvias, puedes sustituir por setas de cultivo o champiñones, aunque el sabor de los hongos silvestres es insustituible.
Acompaña con tortillas de maíz criollo hechas a mano y frijoles de la olla para una experiencia tlaxcalteca completa.
Asegúrate de lavar los hongos con delicadeza para retirar restos de tierra sin dañar su estructura.
Tlaxcala, Tlax. La tarde del jueves 29 de abril, pobladores del municipio de Papalotla cerraron la vía corta Tlaxcala-Puebla para denunciar una crisis ambiental y sanitaria provocada por las descargas de aguas residuales municipales e industriales provenientes de San Cosme Mazatecochco, las cuales atraviesan barrancas, comunidades y zonas habitacionales, afectando directamente la salud, el entorno y la vida cotidiana de cientos de familias del sur del estado.
La movilización, encabezada por vecinos, madres de familia, representantes comunitarios y autoridades municipales, respondió a meses de inconformidad por una problemática que, de acuerdo con testimonios ciudadanos, se agravó desde noviembre de 2025, cuando el flujo de aguas contaminadas aumentó considerablemente. Desde entonces, habitantes han vivido entre olores insoportables, residuos textiles, contaminación visible y afectaciones respiratorias.
Fotografía: Escenario Tlaxcala
“No podemos abrir ventanas ni puertas por el olor, no podemos respirar tranquilos. Esto ya no es solamente un problema de drenaje, es una emergencia sanitaria y ambiental”, denunció Ángeles Rugerio, originaria de Panzacola e integrante del Grupo Cihuatl, quien ha acompañado la organización vecinal frente a esta problemática.
Aunque la contaminación en la zona tiene décadas, pobladores señalaron que la situación empeoró drásticamente tras la llamada “rehabilitación” de la planta de tratamiento de aguas residuales de Mazatecochco, infraestructura que opera mediante una tasa de oxidación y que, según denunciaron, se encuentra tecnológicamente obsoleta, esto pese a que a diciembre de 2025 fue rehabilitada.
De acuerdo con la placa oficial colocada en la obra, el municipio informó la conclusión de la “Rehabilitación de Planta de Tratamiento de Aguas Residuales” ubicada en calle Prolongación Principal, realizada con recursos federales del Fondo de Aportaciones para la Infraestructura Social (FAIS) en su componente municipal del ejercicio fiscal 2025, con un monto de 1 millón 200 mil 39 pesos con 86 centavos, destinada a beneficiar a más de 11 mil habitantes.
Fotografía: Escenario Tlaxcala
Sin embargo, para la ciudadanía afectada, la inversión no representa lo que actualmente viven, pues se puede observar cómo las aguas residuales corren a cielo abierto, afectando casas que se encuentran aledañas a la barranca que colinda con Mazatecochco y Papalotla.
“Nos dicen que rehabilitaron la planta, pero lo único que vemos son barandales pintados. Los tanques están secos, llenos de maleza y residuos. Solo pintaron herrería, mientras la contaminación sigue corriendo a cielo abierto”
Vecinos sostienen que durante la supuesta rehabilitación no se instalaron mecanismos alternos para contener o redirigir las aguas residuales mientras se intervenía la planta, lo que permitió que el flujo contaminado fuera descargado directamente hacia barrancas y zonas habitacionales.
“Fue una intervención irresponsable. Si realmente iban a rehabilitarla, debieron implementar sistemas provisionales. No lo hicieron. Solo dejaron correr toda la descarga”, explicaron.
En ese sentido, pobladores señalan que la presión de estas aguas, sumada al deterioro de la infraestructura, provocó afectaciones crecientes en viviendas cercanas, donde es notable el retorno de olores fétidos y el colapso en drenajes, los que los deja en una exposición directa a contaminación.
Fotografía: Escenario Tlaxcala
Durante décadas, explicaron vecinos, las barrancas de la región han recibido descargas residuales; sin embargo, en los últimos meses el problema alcanzó niveles insostenibles. Las aguas, que en ocasiones corren blancas, rojas, verdes, moradas o cafés debido a residuos industriales textiles, avanzan por territorio de Papalotla afectando viviendas, vialidades y espacios públicos.
Fotografía: Escenario Tlaxcala
Papalotla, atrapado entre las descargas de Mazatecochco y la contaminación del Alto Atoyac
La gravedad del problema va más allá del territorio municipal. Las descargas provenientes de Mazatecochco continúan su recorrido hasta desembocar en la Cuenca del Alto Atoyac, una de las más contaminadas del país, ampliando el daño ecológico y sanitario a nivel regional.
Fotografía: Escenario Tlaxcala
Esta situación coloca a Papalotla entre dos focos permanentes de contaminación: las descargas locales y la degradación histórica del Alto Atoyac.
“Estamos atrapados entre las aguas negras de Mazatecochco y la contaminación del Atoyac. Respiramos contaminación todo el día.»
La contaminación que hoy afecta a Papalotla también revive una denuncia constante del Centro Fray Julián Garcés: las plantas tratadoras impulsadas por autoridades han sido insuficientes para contener residuos industriales en una de las zonas económicas más activas de la región.
Aunque la planta de tratamiento de Mazatecochco fue rehabilitada en diciembre de 2025 con recursos federales, la solicitud de información 292976626000010 revela que, de acuerdo con la Comisión Estatal de Agua y Saneamiento, de las 30 plantas reportadas como activas en Tlaxcala, la de Mazatecochco no figura en operación.
Fotografía: Escenario Tlaxcala
Situación que ha sido denunciada por habitantes de Mazatecochco y municipios afectados, quienes aseguran que la infraestructura no opera de manera eficaz, permitiendo que descargas municipales e industriales continúen su paso por barrancas y comunidades hasta desembocar en la Cuenca del Alto Atoyac.
«Hoy tenemos un río de colores. Antes aquí había agua limpia, había charales, ranas, libélulas; la gente venía incluso a lavar. Hoy lo que vemos es contaminación industrial corriendo por nuestras comunidades”, lamentaron habitantes.”
Actualmente, el gobierno de Lorena Cuéllar en Tlaxcala ha invertido $59,071,721.94 en la rehabilitación de Plantas de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR) como parte de su estrategia para el saneamiento del río Zahuapan-Atoyac.
Bloqueo en la vía corta: Alcalde de Mazatecochco evade protesta ciudadana, pobladores denuncian ya tenía conocimiento
La protesta del 29 de abril fue resultado de meses de denuncias ciudadanas y múltiples notificaciones dirigidas al presidente municipal de Mazatecochco, Emilio González Cortés, quien, de acuerdo con pobladores y autoridades locales, no respondió de manera efectiva ante el incremento de descargas contaminantes provenientes de su municipio.
Incluso, el problema ya había sido abordado previamente en sesión de cabildo en Papalotla, donde autoridades municipales y ciudadanía reconocieron la gravedad de la situación y la falta de acciones concretas por parte del gobierno vecino. Ante la ausencia de respuesta, habitantes decidieron cerrar la vía corta Tlaxcala-Puebla como medida de presión para exigir atención inmediata.
Fotografía: Escenario Tlaxcala
La manifestación reunió a diversas autoridades estatales y federales, entre ellas Emilio Minor Molina, director de Gobernación y Desarrollo Político; Carlos Alberto Gómez Hernández, director general de Obras y Desarrollo Urbano; Manuel Guzmán, subrepresentante federal de la Secretaría de Gobernación; y Rafael Coca Vázquez, secretario de Vinculación y Análisis Político del gobierno estatal.
No obstante, pobladores acusaron que muchas de las intervenciones oficiales estuvieron marcadas por respuestas burocráticas, evasivas y discursos insuficientes frente a una crisis ambiental y sanitaria que consideran urgente.
Mientras el presidente municipal de Papalotla, Sergio Lara Muñoz, permaneció presente durante el cierre respaldando a la ciudadanía y acompañando sus demandas, el alcalde de Mazatecochco, Emilio González Cortés, no acudió al llamado, pese a ser señalado como responsable directo de las descargas municipales e industriales que afectan a territorio papalotlense.
Entre las principales exigencias ciudadanas se encuentra la firma de acuerdos institucionales que regulen el paso de estas aguas por territorio de Papalotla, monitoreos periódicos sobre la calidad de las descargas, reparación del daño ecológico en barrancas y acciones integrales de salud pública.
“Esto no es vandalismo. Es una lucha por justicia social, ambiental y sanitaria. No queremos seguir siendo el drenaje de otros municipios”
Tras horas de bloqueo, presión social y negociación, autoridades acordaron instalar mesas de trabajo entre ciudadanía, dependencias estatales, federales y municipios involucrados.
Sin embargo, para las familias afectadas, el riesgo permanece. Con la llegada de la temporada de lluvias, temen inundaciones, mayor dispersión de residuos tóxicos y una profundización de una crisis que, aseguran, ya no puede seguir postergándose.
Los barrios y comunidades afectados por esta situación son Xolalpa, Xilotzingo, Potrero, Chaltipa, La Quinta, Los Reyes, Panzacola y San Buenaventura.
En el corazón de Santiago Tepeticpac, el Cerro del Cuauhtzin se erige como el guardián de los orígenes de Tlaxcala. Este sitio no solo es un refugio ecológico del altiplano, sino el escenario donde se asentó el primer señorío de la antigua nación tlaxcalteca. Caminar por sus senderos es realizar un viaje doble: una inmersión en la naturaleza vibrante y un encuentro directo con la arquitectura de un pasado prehispánico que aún custodia el valle.
Naturaleza e historia en el Cerro del Cuauhtzin
El Cuauhtzin equilibra perfectamente su valor ambiental con su peso histórico, ofreciendo una experiencia completa para el visitante:
Patrimonio arqueológico: El cerro resguarda vestigios del antiguo señorío de Tepeticpac y un templo de origen prehispánico que atestigua la importancia sagrada y militar de esta elevación.
Santuario biológico: Sus laderas son hogar de flora y fauna endémica, funcionando como un corredor ecológico esencial para la conservación de la biodiversidad local.
Mirador estratégico: Al alcanzar la cima, se despliega una vista panorámica excepcional de la ciudad de Tlaxcala, permitiendo comprender la geografía política y social de la región desde las alturas.
Información útil para tu visita
Ubicación: Santiago Tepeticpac, Municipio de San Juan Totolac, Tlaxcala.
Acceso: Entrada libre. Se recomienda el ascenso matutino para aprovechar la luz y el clima fresco.
Actividades: Senderismo, fotografía de paisaje y observación de aves.
Recomendaciones: Llevar calzado adecuado para terreno irregular, protector solar y abundante agua. Es fundamental no alterar los vestigios arqueológicos ni dejar basura para preservar este patrimonio cultural y natural.
Algunas maestras, otros enfermeros, unos más quieren ser arquitectos, pero hay niños y niñas que también quieren ser militares o doctores para acabar con el dolor de la guerra en Sinaloa.
¿Qué quieres ser de grande?, se le preguntó a 136 niñas y niños que tienen entre 11 y 12 años de edad y, aunque sus respuestas son varias, lo que predomina es el deseo de transformar su entorno en busca de paz para ellos y sus familias.
ESPEJO realizó una encuesta a niñas y niños en cuatro escuelas de distintos sectores de Culiacán, quienes compartieron qué desean ser cuando sean mayores.
Las aspiraciones de niñas y niños de Culiacán están profundamente marcadas por el contexto de violencia que vive la ciudad. Hay un número importante de infancias con interés en profesiones vinculadas a la justicia, como militares, policías o médicos forenses, las cuales relacionan con su deseo de enfrentar la inseguridad en sus comunidades.
Por ejemplo, la categoría de justicia, que incluye profesiones como militar, marino, policía, abogado y forense, se ubicó como la sexta aspiración más frecuente entre estudiantes de sexto de primaria, con el 11% de las respuestas y una prevalencia similar entre niñas y niños.
Uno de esos casos es el de Erick, de 12 años, quien mencionó que lo que menos le gusta de su colonia son las balaceras. Él desea ser militar.
Las respuestas se sitúan en un contexto de crisis de seguridad en Culiacán, que suma 19 meses desde septiembre de 2024, a partir de una disputa interna del cartel de Sinaloa.
Iván, también de 12 años, dijo que para sentirse seguro opta por no pensar en el peligro, y cree que una opción para su futuro es “ser infante de Marina, para ayudar a mi país contra la fuerza del narco”.
Gabriela, 11 años. Quisiera en el futuro no ver más camionetas del ejército por las calles de Culiacán. Revista Espejo.
A lo largo de casi dos años, la fiscalía general del Estado de Sinaloa ha registrado 2,607 víctimas de homicidio doloso en la entidad, de las cuales cerca de un centenar corresponde a menores de edad.
Pero eso no detiene el deseo de María José, de 11 años, quien señaló que no le gusta “que se quemen las casas y las balaceras”, por eso quiere ser policía o doctora.
Niños y niñas: Dos caminos distintos desde la infancia
Más allá de la violencia, las infancias de Culiacán también sueñan con ser profesionistas, dedicarse a la enseñanza, seguir el oficio de sus padres y contribuir a construir una comunidad más segura.
Hay quienes quieren ser maestras, doctoras, veterinarias, arquitectos, abogados, chefs y futbolistas. En algunos casos, las aspiraciones están directamente influenciadas por el entorno familiar. Hay niñas y niños que dijeron querer ser “como mi papá” o “como mi mamá”.
Las profesiones más mencionadas fueron las relacionadas con la enseñanza, particularmente entre las niñas. El 13% de las respuestas incluyó ser maestra o maestro en educación básica. Le siguen médicos y doctoras, con un 9%.
Si se observa con perspectiva de género, se puede observar que hay una persistencia en los roles de género tradicionales. Las niñas tienden a inclinarse por profesiones vinculadas al cuidado, como salud y educación, mientras que los niños muestran mayor interés en oficios manuales y deportes.
Aunque las encuestas también revelaron que hay niños que piensan en oficios y carreras influenciados por sus familiares a quienes admiran, como Edén Fernando, quien quiere ser enfermero como su mamá, o Carlos Abdiel que piensa en ser mecánico como su abuelo. En total, el 4% de los encuestados mencionó a un familiar al explicar sus aspiraciones profesionales.
¿Qué quieren los niños de Culiacán para su futuro?
Las aspiraciones explicadas en los cuestionarios tienen una relación directa sobre lo que las niñas y niños quieren de su futuro, no solamente laboral, sino también como proyecto de vida y de su entorno.
Por ejemplo, cuando se les pregunta qué cambiarían de su colonia o de su ciudad para sentirse mejor o más seguros, las respuestas de niñas y niños de Culiacán apuntaron con claridad a dos grandes preocupaciones: la violencia y las condiciones del entorno urbano.
Hay expresiones como “que ya no haya violencia o personas que te quieran hacer daño” (Dulce Isabella, 12 años) o “que las personas no sean malas” (Alisson, 11 años) que reflejan cómo la inseguridad se ha convertido en parte de la vida cotidiana y percepción del entorno de las infancias.
A la par, también aparecen necesidades y deseos concretos sobre los espacios donde viven. Varios niños mencionaron la falta de lugares para jugar y convivir, proponiendo transformar zonas abandonadas en parques o rehabilitar juegos dañados.
“Hay una escuela abandonada, quisiera poner un parque ahí, ya que no tenemos dónde jugar”, dice Sofia, de 11 años.
La mejora de la infraestructura urbana apareció de manera frecuente como una prioridad. Hay peticiones sobre pavimentar calles, mejorar la iluminación o colocar cámaras de vigilancia.
Sus contestaciones muestran que la niñez en Culiacán está atravesada por la inseguridad, pero también por un claro rechazo a ella, por lo que lejos de normalizarla, su esperanza está puesta en transformar sus comunidades para encontrar la paz que hoy no tienen.
30 abril día del niño y la niña ¿habrá algo que celebrar? Por su puesto. Pero también hay que detenernos a reflexionar sobre la realidad inhumana que encarna el cuerpo de las niñas y los niños en México: la violencia, el hambre, la migración forzada, el abuso sexual, el abandono por el feminicidio de sus madres, la desaparición. No todas las infancias llegan a la fiesta, no todas se presentan al bailable y no todas llegan con su “peinado loco”.
La intención de esta columna es poder posicionar las realidades y violencias que viven las niñas y los niños en nuestro país. No busco desanimar las intenciones de festejarles, al contrario, invito a hacer un trabajo consciente y reflexivo que vaya acompañado de ternura, invito a mirar con amor a las infancias en aquella cotidianidad, en abrazar su palabra y en poder ser esos cuidadores que posibiliten la dignidad.
Nombrarles para no olvidarles
Cuando Ivanoa (así le gusta que le digan) comenzaba a caminar se apoyaba de mi perrita Jeika, una labradora que la ayudó a dar sus primeros pasos. Tengo en mi memoria su rostro de niña traviesa. Me conmovía su seguridad, pareciera ser que ella ya sabía de lo que estaba a punto de realizar: comenzar a caminar por la vida.
Dedico esta escritura a mis sobrinos: Tadeo, Ivanoa y Adair. A mis alumnos y alumnas: Ik, Max, Fri, Jade, Mat y Cali. Pienso que me dan vida sus voces y aunque la palabra “infancia” significa “el que no habla” me gusta pensar en la resignificación de las palabras y romper con la imposición de una lengua que no es nuestra. “Infancias, las y los que hablan pero que a veces no escuchamos”.
A Malinalli Espacio Común han llegado situaciones complejas. Rompo en llanto cuando se dé infancias que nunca probaron el desayuno antes de irse a la escuela o cuando son excluidos por su discapacidad, por no encajar en la “normalidad intelectual”. Me duele cuando hay historias de abuso sexual por parte de los “adultos” que se supone tendrían que ser sus cuidadores. Y ese dolor trato de convertirlo en rabia, busco la manera de acompañarlos, investigo sus caricaturas favoritas para tener conversaciones interesantes, me gusta cantarles, bailarles y contarles cuentos. Sin embargo, no puedo ser ajena a la crítica, no puedo dejar de pensar que como sociedad les hemos fallado.
La realidad mexicana para las infancias
Hay infancias con el cuerpo cansado antes de tiempo. En México, más del 8% de niñas y niños en edad preescolar viven con anemia, una cifra que no sólo habla de salud, sino de abandono estructural (La Jornada, 2026a). Hay infancias que aprenden a leer el hambre antes que los libros.
Otras infancias, son aquellas que dejan la escuela no porque quieren, sino porque el sistema les expulsa. Al menos el 14% del alumnado con discapacidad abandona las aulas, recordándonos que la inclusión sigue siendo una promesa incumplida (La Jornada, 2026b). ¿Qué significa celebrar cuando el derecho a aprender no es para todas y todos?
Hay infancias que migran solas. Que cruzan territorios con miedo, con hambre, con incertidumbre, con historias que no deberían existir. Niñas y niños expuestos a la violencia sexual y desprotección en su tránsito (La Jornada, 2026c). Infancias que no juegan: que sobreviven y que buscan un destino digno que sus tierras de origen no les dio.
Y están las que desaparecen. Más de 10 mil 700 reportes de desaparición de menores en una sola región del país no son una cifra: son ausencias que pesan en casa, en la escuela, en el barrio, en la comunidad (La Jornada, 2026d). Son habitaciones intactas. Son madres buscando con miedo. Son nombres que el gobierno busca negar.
Otras infancias no desaparecen: son tomadas, reclutadas e invisibilizadas. En territorios donde el crimen organizado disputa cuerpos y futuros de niñas, niños y adolescentes entre la trata, el reclutamiento forzado y la omisión institucional (ZonaDocs, 2026a).
También hay infancias desplazadas, por la violencia, por el despojo, por proyectos bajo el nombre de “desarrollo”. En Chiapas, en Sinaloa, en Morelos, las infancias crecen entre el miedo y la pérdida de sus territorios (ZonaDocs, 2026b; Pie de Página, 2026; El Muro MX, 2026).
Pero las infancias se están posicionando. Están diciendo cómo se sienten estar en medio de la violencia cotidiana y en cómo habitan el miedo (Revista Espejo, 2026a). Nos preguntan − ¿qué presente nos están dejando? −.
Porque el problema no es solo la violencia visible. También es la que se normaliza. La que se oculta en la pobreza y en el trabajo infantil (Revista Espejo, 2026b). La que deja a niñas y niños en orfandad sin acompañamiento tras el feminicidio de sus madres (Animal Político, 2026a). La que se filtra en las pantallas, generando nuevas formas de dependencia y aislamiento (Animal Político, 2026b).
Tlaxcala: pendientes por acompañar
Como organización, identificamos distintas violencias que hoy en día debería preocuparnos, pero compartiremos solo dos. En entrevista con Edith Méndez Ahuactzin, directora del Colectivo Mujer y Utopía (CMU), reporta la necesidad de mirar a las infancias huérfanas tras el feminicidio de sus madres. En un periodo del 2018 a abril del presente año, el CMU tiene un registro de 24 infancias y adolescencias menores de 17 años en abandono. Infancias que al Estado no le interesa acompañar, y aunque ya existe una medida en la Alerta de Violencia de Género contra las Mujeres (AVG) desde marzo del 2025, el acompañamiento integral a niñas y niños víctimas de feminicidio no ha sido una realidad.
Otra situación de violencia hacia las infancias en el contexto de Tlaxcala es el caso de la escuela “Emiliano Zapata”, ubicada en Tlaxcala capital. El desplazamiento de niñas y niños de su espacio escolar, entre intimidaciones, engaños denunciados por madres y padres, decisiones sostenidas sin diálogo real y sin claridad sobre riesgos ambientales, rompe algo más profundo que la continuidad educativa (Escenario Tlaxcala, 2025; 2026a; 2026b). No es solo un conflicto administrativo: es una forma de violencia. No es digno aprender en medio de la incertidumbre, ni ser reubicados sin ser escuchados. Es una infancia desplazada no por guerra, pero sí por decisiones institucionales que desarraigan, silencian y exponen.
Celebrar y cuidar
Con todo este contexto desalentador, invito a celebrar, pero también a cuidar. Que podamos cuidar desde la consciencia y la ternura. Necesitamos generar espacios seguros para ellas y ellos porque es nuestra obligación como sociedad.
Tlaxcala, Tlax.- El Centro de Atención a la Familia Migrante Indígena (CAFAMI) consolidó durante 2025 una agenda enfocada en la defensa del derecho a la identidad, la incidencia legislativa y el fortalecimiento de redes comunitarias, posicionándose como un actor clave en la atención a familias migrantes en Tlaxcala y en la articulación de estrategias a nivel nacional e internacional.
Desde su constitución como asociación civil en 2007, CAFAMI ha acompañado a familias de comunidades de origen afectadas por la migración, especialmente a mujeres —esposas, madres, hijas y hermanas de migrantes en Estados Unidos— reconociendo su papel central dentro de las dinámicas comunitarias y fortaleciendo su estructura institucional bajo una misión enfocada en la dignidad, la justicia y la cultura en contextos migratorios.
Derecho a la identidad, doble nacionalidad y acompañamiento comunitario
Derecho a la identidad, doble nacionalidad y barreras económicas persistentes
De acuerdo con su informe anual de labores, la organización llevó a cabo nueve jornadas informativas en municipios como Tlaltelulco, Tetlanohcan, Tlaxco y Tlaxcala, donde orientó a 64 personas —45 mujeres y 19 hombres— sobre los procesos para acceder a la doble nacionalidad y garantizar el ingreso al sistema educativo estatal, con especial atención a niñas, niños y adolescentes nacidos en el extranjero.
Como parte de este acompañamiento, CAFAMI gestionó 22 casos exitosos mediante el Programa Binacional de Educación Migrante y el Departamento de Registro y Certificación de la SEP, además de brindar seguimiento jurídico a múltiples solicitudes.
En materia legal, CAFAMI financió la representación de seis personas en juicios de nulidad por doble registro, obteniendo resoluciones favorables en cinco casos. Este proceso permitió que 22 niñas, niños y adolescentes lograran formalizar su doble nacionalidad, accediendo a documentos esenciales para el reconocimiento de su ciudadanía mexicana y la protección de su identidad.
Sin embargo, en entrevista, Norma Mendieta, directora de CAFAMI, advirtió que uno de los principales retos para este año continúa siendo el alto costo de los trámites relacionados con la inscripción de menores al Registro Civil, particularmente por gastos derivados de traducciones, apostillas y pagos administrativos.
“Tenemos al menos seis casos en los que las familias no han podido continuar porque no logran reunir el dinero para traducción, inscripción y constancias. No estamos diciendo que sea gratis, pero sí que sea accesible”
Mendieta explicó que, entre traducción, inscripción y otros costos variables según cada oficialía, una familia puede llegar a desembolsar entre 2 mil y 2 mil 200 pesos por menor, cifra que se duplica en casos donde se busca registrar a dos hijos.
“Si le sumas mil 150 pesos, más entre 700 y 800 de traducción, y otros cobros que en cada Registro Civil son distintos, estamos hablando de montos que muchas familias simplemente no pueden cubrir”
Ante esta situación, CAFAMI hizo un llamado al Poder Legislativo para revisar el Código Financiero estatal y valorar reformas que permitan reducir o exentar estos pagos para niñas, niños y adolescentes en contextos migratorios.
“Igual ahí se puede hacer un llamado a legislar para modificar el Código Financiero y exentar, al menos, a estos niños, niñas y adolescentes del pago de su inserción en el libro del Registro Civil”
Uno de sus ejes prioritarios para este periodo será fortalecer el programa de dispensa de apostilla mediante jornadas de difusión, asesoría directa a madres y padres de familia, capacitación a oficiales del Registro Civil y producción de materiales informativos para ampliar el acceso a este derecho en municipios, escuelas, centros de salud y espacios públicos.
Incidencia legislativa y proyección nacional en políticas migratorias
En el terreno legislativo, CAFAMI sostuvo reuniones estratégicas con integrantes de tres comisiones del Congreso del Estado para impulsar reformas a la Ley estatal de atención y protección a personas migrantes, buscando adecuarla a las realidades actuales de las comunidades en movilidad.
En coordinación con el Grupo de Trabajo sobre Política Migratoria, participó además en el “Espacio de Reflexión: Derechos Humanos, Migración, Asilo y Trabajo Legislativo”, donde organismos internacionales como OACNUDH y ACNUR, junto con organizaciones civiles, analizaron desafíos en torno a los derechos de personas migrantes y solicitantes de protección internacional.
Asimismo, desarrolló talleres de sensibilización con enfoque de género, multiculturalidad, interculturalidad y derechos humanos, y extendió su presencia regional mediante su participación en el foro “La migración de retorno: experiencias, reflexiones y propuestas para la región Centro-Golfo”.
A nivel nacional, CAFAMI promovió mesas de trabajo con autoridades de Jalisco y Oaxaca para impulsar la eliminación del requisito de actas apostilladas en el acceso al derecho a la identidad jurídica, tomando como referencia el modelo implementado en Tlaxcala.
Con casi dos décadas de trayectoria, CAFAMI reafirma su papel como una organización referente en la defensa de los derechos de las familias migrantes, promoviendo transformaciones legales, sociales y culturales que buscan garantizar justicia, identidad y dignidad para comunidades históricamente atravesadas por la migración.
Tlaxcala, Tlax.- El presidente de comunidad de San Miguel del Milagro, Alfonso Benítez Sartillo, denunció que el alcalde de Nativitas, Óscar Murias Juárez, se niega a reconocerlo como autoridad, pese haber sido electo por segundo año consecutivo en asamblea comunitaria. A la par, acusó que el Tribunal Electoral de Tlaxcala ha solicitado repetir el proceso con la presencia del ayuntamiento y del Instituto Tlaxcalteca de Elecciones (ITE), esto pese a que su nombramiento ya fue validado el pasado 29 de diciembre de 2025.
El líder comunitario señaló que las autoridades municipales desconocen la voluntad de la asamblea, considerada la máxima autoridad de la población, la cual ratificó por segunda ocasión a Benítez Sartillo como presidente de comunidad. Dicha elección —aseguró— quedó asentada en el libro de actas, documentos que Murias Juárez se rehúsa a validar bajo el argumento de que el Instituto Tlaxcalteca de Elecciones (ITE) no estuvo presente durante el proceso.
Benítez Sartillo aseguró que, desde enero de 2026, el ayuntamiento ha retenido los recursos correspondientes al gasto corriente y las remuneraciones de la presidencia de comunidad. Este bloqueo económico ha representado un obstáculo para el desarrollo local; no obstante, afirmó que la comunidad ha logrado sostenerse de manera autónoma.
La asamblea comunitaria como máxima autoridad
En entrevista para Escenario Tlx, Alfonso Benítez comentó que la comunidad forma parte de las 94 comunidades nahuas y equiparables que se rigen por usos y costumbres, teniendo como base central la asamblea comunitaria como figura de máxima autoridad y que es reconocida por el propio pueblo por encima de cualquier instancia externa. Es en este espacio donde los pobladores «toman las decisiones fundamentales» que rigen la vida colectiva y las normas internas de San Miguel del Milagro.
Relató que el proceso de elección inicia con la emisión de una convocatoria dirigida a toda la comunidad, realizada con al menos tres días de anticipación al 29 de diciembre de cada año. Durante la asamblea se instala la mesa de debates, encargada de dar fe y legalidad al proceso, incluidos los conteos de votos, así como a las decisiones y acuerdos que de ella emanen.
Asimismo, explicó que el método de votación utilizado por la comunidad consiste en la formación de filas frente al candidato y, en algunos casos, mediante voto a mano alzada y señaló que el «libro de actas» es el documento central e histórico que ha otorgado legitimidad a las decisiones comunitarias, integrado por actas foliadas que datan desde 1902.
Este registro —explicó— es fundamental para la comunidad, ya que contiene el listado de todos los presidentes que han servido por más de un siglo y funciona como prueba de la continuidad de la representación comunitaria, así como de la voluntad colectiva en la toma de decisiones.
Lo que el alcalde de Nativitas niega
Tras la asamblea general celebrada el 29 de diciembre de 2025, en la que Alfonso Benítez Sartillo fue electo por segunda ocasión, el líder comunitario denunció la existencia de una «mano negra» en el proceso. Señaló que, pese a que su nombramiento fue legitimado mediante el libro de actas, se intentó invalidar el resultado con base en una «hoja suelta» de libreta presentada por un grupo opositor que, afirmó, está vinculado al Partido Alianza Ciudadana (PAC).
Durante el conteo de votos de dicha jornada, en la que contendieron Ángel Vega y Alfonso Benítez, este último obtuvo al menos 88 votos a su favor, frente a los 32 alcanzados por Ángel Vega. El resultado derivó en su reelección para un segundo periodo de gobierno comunitario; sin embargo, Vega manifestó su inconformidad, lo que generó tensiones entre integrantes de la comunidad e incluso intentos por interrumpir la asamblea.
Ante este escenario, el presidente de la mesa de debates —máxima autoridad durante la asamblea comunitaria— procedió a formalizar el nombramiento de Benítez Sartillo como presidente electo y a entregarle en resguardo el libro de actas.
El líder comunitario subrayó que, al tratarse de una comunidad regida por usos y costumbres, no existe la obligación de solicitar la presencia del Tribunal Electoral de Tlaxcala (TET) y aunque en ocasiones se ha requerido de su intervención, insistió en que su participación no es determinante para validar los consensos alcanzados por la asamblea.
En este contexto, calificó como «increíble» e «incongruente» que las autoridades den mayor valor probatorio a una «libreta común», misma que fue presentada ante las autoridades municipales y electorales antes que al contenido del libro de actas, documento histórico que respalda las decisiones comunitarias.
Asimismo, denunció que el alcalde de Nativitas, Óscar Murias Juárez, se ha negado a reconocerlo como autoridad comunitaria bajo el argumento de que el Instituto Tlaxcalteca de Elecciones (ITE) no estuvo presente para «dar fe de la asamblea». Para Benítez Sartillo, esta postura institucional desconoce años de registro comunitario y privilegia documentos sin formalidad, lo que —afirmó— evidencia una falta de perspectiva intercultural por parte de las autoridades municipales y electorales estatales.
El presidente electo argumentó que el tribunal falló al no aplicar una perspectiva intercultural, la cual, sostuvo, obliga a los jueces a investigar y respectar los sistemas normativos comunitarios en lugar de imponer criterios estatales o administrativos como la presencia obligatoria del ITE.
Las consecuencias tras la negación del reconocimiento de San Miguel del Milagro
Elia Díaz Ramírez, tesorera de la comunidad, señaló que, tras la negativa de reconocimiento por parte del alcalde, han enfrentado el bloqueo de recursos financieros, lo que ha afectado a la población desde enero, particularmente en el gasto corriente y las remuneraciones personales.
Por su parte, el presidente comunitario indicó que el monto retenido por mes de aproximadamente 25 mil pesos mensuales, cantidad que calificó como insuficiente para cubrir las necesidades básicas de la comunidad. Subrayó que San Miguel del Milagro requiere una inversión constante en infraestructura, debido al alto flujo de peregrinos y visitantes que acuden a la basílica local.
La «asfixia», señalaron, no se limita al ámbito económico, sino que también se extiende al plano administrativo. Benítez Sartillo denunció que no ha sido convocado a sesiones de cabildo —espacio en el que debería contar con voz y voto—, además de que se le ha negado el acceso al techo financiero destinado a obra pública. A pesar de estas limitaciones, aseguró que la estructura comunitaria no ha colapsado y continúa operando de manera independiente.
«Se ha estado trabajando con normalidad… realizándose las festividades, los rondines, el aseo y el pago de la luz para el sistema de agua potable», afirmó.
Esta versión es respaldada por la tesorera Elia Díaz Ramírez, quien sostuvo
«Nuestro pueblo está en calma, estamos trabajando como se debe, atendiendo a la comunidad… no hay ningún reporte que diga que no estamos cumpliendo con nuestros cargos».
No obstante, reconocieron que el bloqueo comienza a generar afectaciones en sectores clave. Entre ellos, mencionaron recortes en apoyos a preescolares y jardines de niños, así como a expresiones culturales como el grupo de «moros» de San Miguel del Milagro y celebraciones comunitarias, entre ellas el Día del Niño y el Día de las Madres.
Finalmente, Díaz Ramírez subrayó la conciencia comunitaria sobre sus derechos y advirtió:
“No rebasen nuestra ignorancia porque no somos ignorantes. Sabemos nuestros derechos… estamos en una comunidad muy rica en historia”.
Ante un Estado impositivo que frena la autonomía
Para Parastoo Anita Mesri —doctora en Derecho por la Universidad Nacional Autónoma de México y acompañante legal de las 94 comunidades nahuas y equiparables de Tlaxcala—, asegura que estas comunidades se enfrentan un «Estado impositivo» que, históricamente, ha buscado la homogeneización mediante políticas que, afirma, «inducen al etnocidio», al despojar a los pueblos de sus formas de organización y de conocimiento que han perdurado hasta la actualidad.
En el caso de San Miguel del Milagro, este «etnocidio» se traduce en la imposición de requisitos ajenos a la comunidad, como la exigencia de la presencia del Instituto Tlaxcalteca de Elecciones (ITE) durante la asamblea.
En ese sentido, el presidente comunitario señaló que, tras el juicio SCM-JDC-12/2026 emitido por la Sala Regional Ciudad de México, el instituto local le solicitó repetir el proceso electivo, condicionándolo a la presencia del ayuntamiento, Protección Civil y del propio ITE, con el fin de validar un nombramiento que —subrayó— ya había sido legitimado por la comunidad.
El testimonio de Benítez Sartillo también apunta a la intervención de actores políticos externos, particularmente del Partido Alianza Ciudadana (PAC), al que señala como un factor de desestabilización. Según su versión, este tipo de injerencia ha propiciado la organización de grupos al interior de la comunidad para intentar reventar la asamblea y generar actas paralelas en documentos que no forman parte del libro de actas.
Así, lo que en apariencia podría interpretarse como un conflicto interno, en realidad refleja una disputa más amplia entre la comunidad y las instituciones del Estado. En ese contexto, Mesri advierte —como lo expone en El derecho electoral indígena en México: retos y desafíos (2020)— que, en ocasiones, las autoridades «parecieran estar coludidas con partidos y organizaciones políticas para generar divisionismo, competencia, violencia y miseria en las comunidades».
Tlaxcala, Tlax.- ¿Por qué tantas heridas emocionales generacionales? es la pregunta en Mi madre, lejos de su hogar, busca. A partir de las realidades de Tlaxcala como el empleo doméstico informal y los abandonos paternales, la directora Laura Yvonee entrelaza historias de madres que trabajan lejos de casa, de infancias que crecen entre ausencias y de padres que se distancian con el tiempo.
En entrevista para Escenario Tlaxcala, Laura Yvonee, beneficiaria del Programa de Estímulo a la Creación y Desarrollo Artístico (PECDA) 2025, señaló que su acercamiento a las artes escénicas surgió como un proceso de autodescubrimiento. De ahí nació Nonantzin: lejos de su hogar, una obra que reúne a talentos emergentes, en su mayoría jóvenes y mujeres tlaxcaltecas para visibilizar la violencia ejercida contra infancias y mujeres en un contexto marcado por el machismo.
Aunque es licenciada en Gestión y Desarrollo Empresarial, su inclinación por las humanidades la llevó a explorar las artes escénicas mediante talleres, cursos y proyectos multidisciplinarios. En ese recorrido, ha buscado no solo descubrir nuevas formas de expresión, sino también compartirlas y generar espacios de reflexión colectiva.
«En el interior mi deseo era irme, pero también me quedé y aproveché lo que estaba en nuestras manos»
Señaló que formarse en artes escénicas implica contar con recursos económicos y acceso a oportunidades, por lo que en muchos casos, profesionalizarse supone trasladarse a ciudades más urbanizadas como Ciudad de México, Veracruz o Puebla. En este sentido, cuestionó que, así como las y los artistas se ven obligados a migrar en busca de formación y desarrollo, los espacios de exhibición y presentación artística también tienden a concentrarse en estos centros urbanos, dejando en desventaja a otras regiones.
Refirió que, si bien Nonantzin: lejos de su hogar fue un proyecto desarrollado a lo largo de siete meses, su presentación final solo está contemplada para una única proyección en el Centro de las Artes de Tlaxcala y entre semana, lo anterior como parte del programa del (PECDA). Por lo que cuestionó la necesidad de que la obra pudiera realizarse en fin de semana, al señalar que recintos como el Centro de las Artes Tlaxcala no abren al público sábados y domingos, lo cual resulta contradictorio frente a las dinámicas laborales de la población en Tlaxcala; en donde la informalidad permea.
En este sentido, subrayó la incongruencia de que los espacios recreativos permanezcan cerrados durante los fines de semana, cuando la mayoría de las personas cuenta sólo con uno o dos días para realizar actividades culturales o de esparcimiento. Al reducirse la oferta en horarios accesibles, señaló, se limita significativamente el acceso a la cultura, especialmente cuando los espacios cierran temprano o en días considerados de descanso.
«¿Por qué no hay actividades de acceso libre?, ¿Por qué no se están acercando estos productos culturales a la sociedad?
Cuando un artista es beneficiado por un programa de PECDA debe cumplir entre una y tres actividades de retribución social. En el caso de los proyectos de creación, generalmente se solicita una presentación final como un estreno, exposición o lectura de obra, y, en algunos casos la impartición de una charla o taller complementario.
Por lo que Laura dijo que parte de realizar Nonantzin, es llegar a comunidades para abrir espacios culturales que no solo se ofrezcan al público cuando hay una feria patronal o mediante proyectos/festivales itinerantes; y que luego de cumplir con las presentaciones establecidas por el programa, este proyecto continúe difundiéndose en distintos municipios de Tlaxcala.
«Es es necesario, porque nos permite de alguna forma no sentirnos solos, y nos permite mostramos ante la sociedad y las autoridades que no solo somos uno, dos, que somos más, y por ello es importante la colectividad»
NONANTZIN, LEJOS DE SU HOGAR
Nonantzin está ambientada en el municipio de Xaloztoc, pero también aborda dicha región donde se encuentra Terrenate, Tocatlán, Xaltocan, Huamantla, Tetla de la Solidaridad y Tlaxco. En este contexto, la obra retrata cómo cada vez más mujeres migran a otras ciudades o estados de la República Mexicana para trabajar, al convertirse en el sustento del hogar; otras incluso, emigran a países alejándose de sus comunidades de origen.
Laura expone con crudeza la realidad cotidiana, la vulneración de los derechos de las mujeres (incluidos los laborales), la persistente desigualdad de género, el desempleo informal, la pobreza extrema y la presencia del narcotráfico. Asimismo, plantea que estas problemáticas responden a un contexto nacional de alta vulnerabilidad en muchos hogares, donde niñas, niños y adolescentes se ven expuestos a situaciones complejas, como la drogadicción.
«En la escritura del texto yo quería hablar de todo, son tantas las cosas que están pasando en Tlaxcala que yo pensaba en qué momento, en qué parte del texto agregar que las mujeres están desapareciendo, que se van a trabajar y no regresan, que los feminicidios aumentan, que los homicidios aumentan»
Señaló que Nonantzin le ha llevado a reflexionar sobre la importancia de la colectividad. Por ello, una de las estrategias para ampliar su alcance más allá de los espacios ubicados únicamente en la capital tlaxcalteca consiste en buscar presencia en distintos municipios. A partir de la vinculación de espacios emergentes, buscará que el arte llegue a un mayor número de personas.
«Es cruel vivir al día a día cargando con toda la violencia y no poderlo hablar, porque no sabemos cómo, no tenemos tiempo para hacerlo, no tenemos las palabras»
De esta necesidad surge la importancia de repensar los espacios recreativos y culturales en Tlaxcala, con el fin de propiciar encuentros donde el arte cuestione lo cotidiano y donde la asfixia de los problemas colectivos pueda reflexionarse y expresarse abiertamente.
Nonantzinse presentará por primera vez en la Caja Negra del Centro de las Artes, en San Luis Apizaquito, Apizaco, este sábado 2 de mayo a las 12:00 p.m. No te pierdas esta oportunidad de disfrutar una propuesta escénica única en un espacio íntimo y especial.
Una puesta de escena multidisciplinaria por: producción ejecutiva de Laura Yvonee, Diseño de escenografía de Laura Yvonee, Construcción y elaboración de escenografía por Laura Yvonee, Itzel Palestina, Francisca Hernandez, Julio Valencia y Angel Ramirez. Diseño de Iluminación de Laura Yvonee y Lulu Pimienta Razo, Composición musical de Iris Ruiz, Diseño y elaboración de Vestuario de Laura Yvonee y Jose Armando Colindrez Tavira, Diseño de maquillaje de Lulu Pimienta Razo, Diseño de máscaras de Laura Yvonee. Corrección de estilo del texto dramático por Ale Naranjo, Asesoramiento de técnica de elaboración para máscaras por Itzel Palestina, Asesoramiento de técnica vocal por Iris Ruiz, Asesoramiento de arte textil por Jose Armando Colindrez Tavira, Asesoramiento de mediación lectora para los círculos de lectura Ale Naranjo, Asesoramiento de Técnica de totomoxtle por Julio Valencia, Asesoramiento de Danza Contemporánea por Elisa Muñoz. Ilustraciones de Cecilia Macias, Técnico de iluminación y audio: Itzel Palestina y Iris Ruiz, Asistencia de montaje de escenografía, iluminación y audio de Vanessa Bello y Miguel Macias. Diseño gráfico de Laura Yvonee y Hernan Montiel, Asistencia de publicidad y comunicación de Mabel Flores. Video y fotografías de Brenda Garcia y Aldo Zamora, Diseño y elaboración de artesanías de totomoxtle: Laura Yvonee, Itzel Palestina, Danna Maldonado, Francisca Hernandez, Jovita Aguilar, Iris Rojas, Julio Valencia, y Jesus Ivan Mendez.
Tlaxcala, Tlax.- Tras 6 años de lucha, las 94 comunidades nahuas, otomíes y equiparables del estado de Tlaxcala siguen en pie frente al desacato del Congreso local a la resolución emitida por la Sala Regional Ciudad de México del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), que ordena otorgar a estas comunidades la autonomía para elegir diputaciones mediante el sistema de usos y costumbres, de las cuales, 7 de estas bajo representación relativa y 3 más por representación proporcional, dando un total de 10 diputaciones bajoAsambleas Generales Comunitarias.
En el juicio SCM-JDC-20/2026, las 94 comunidades solicitaron sancionar al Congreso del Estado de Tlaxcala por ignorar la sentencia emitida desde 2020, a la par de ignorar una orden prevista para 2022, en la cual se solicitó una consulta previa así como la realización de reformas legislativas correspondientes para elegir diputaciones locales mediante este sistema normativo.
En entrevista para Escenario Tlx, Juan Cocoletzi Conde, expresidente de comunidad de San Felipe Cuauhtenco —e iniciador de la organización de las 94 comunidades nahuas y equiparables de Tlaxcala—, señaló que el Congreso local se resiste a otorgar 10 diputaciones electas bajo este sistema normativo, el cual permitiría una representatividad real frente al sistema de partidos, además de brindar mayor autonomía y libre determinación,principios establecidos en los artículos 1 y 2 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.
Los lideres comunitarios aseguran que estas medidas han permitido que actores políticos se auto-adscriban como integrantes de las 94 comunidades sin que estos tengan una participación activa ni dominio de una lengua originaria en la región, dejando de lado el legislar sobre problemáticas medioambientales como el gusano descortezador, sobre la defensa del agua o la implementación de escuelas trilingües —español, náhuatl e inglés— en territorios originarios.
Una representación verdadera ante la simulación institucional
La entidad tlaxcalteca cuenta con un total de 393 comunidades; de estas, 94 eligen a sus autoridades mediante el sistema normativo conocido como «usos y costumbres», mientras que otras 299 se rigen bajo el sistema de partidos políticos.
Varias de estas comunidades se encuentran asentadas en la franja nahua de la Matlalcueyetl, que comprende desde el municipio de San Pablo del Monte hasta el municipio de Zitlaltepec. Otras se ubican en las regiones del oriente, poniente, centro y sur del estado; en su gran mayoría son comunidades con ascendencia nahua, mientras que, en el caso de Ixtenco, que es el último bastión Yumhu (aunque este se rige por partidos políticos).
Posterior a seis años, el Honorable Congreso del Estado de Tlaxcala ha ignorado la orden que la Sala Regional Ciudad de México dictó en el juicio «TET-JDC-022/2020» para legislar sobre la representación de las diputaciones locales bajo el sistema normativo de las 94 comunidades.
Juan Cocoletzi afirmó para este medio que «lamentablemente, hasta el día de hoy, el Congreso ha hecho caso omiso a una resolución emitida por la Sala Regional» y que, aunque en 2022 esta misma instancia ordenó realizar una consulta —con un plazo de un año—, en 2026 el mandato «sigue incumplido».
Cocoletzi Conde aseguró que este desacato no es solo una falta administrativa, sino que representa una ofensa a la soberanía y autodeterminación de los pueblos originarios y equiparables del estado y constituye una «burla» hacia las poblaciones nahuas y otomíes.
Ante el persistente incumplimiento de las sentencias judiciales, los lideres comunitarios han solicitado que se formalice la aplicación de medidas de apremio y sanciones concretas hacia las instituciones locales involucradas, entre ellas destacan sanciones contra el Congreso de Tlaxcala en el reciente juicio con expediente SCM-JDC-20/2026.
Además, han exigido sanciones contra el Tribunal Electoral de Tlaxcala, al señalar que ha sostenido un papel que niega el mandato judicial emitido, así como su participación en la dilación del proceso. Aseguran que el TET es cómplice al declarar que el Congreso estaba «en vías de cumplimiento» tras años de retraso.
En entrevista, el líder comunitario de Cuauhtenco aseguró que la situación actual es comparable a la privación de libertad de cualquier ciudadano común, al señalar que, ante un desacato federal, el responsable debería haber sido «metido temporalmente a la cárcel».
Sistemas normativos en Tlaxcala: un paso hacia la autonomía y la libre determinación
Para la Dra. Parastoo Anita Mesri —doctora en Derecho por la Universidad Nacional Autónoma de México y acompañante legal de las 94 comunidades nahuas y equiparables de Tlaxcala— esta forma de gobernanza comunitaria refleja una realidad del pluralismo jurídico, sustentada en la asamblea general, la cual tiene la facultad de tomar decisiones colectivas y nombrar representantes sin injerencias externas —ya sean organismos estatales o partidos políticos—.
En este sentido, el sistema normativo de «usos y costumbres» es una forma de autogobierno y organización colectiva que regula las normas de convivencia en diversas comunidades de la entidad. Este modelo comprende las conductas y prácticas de los pobladores dentro de sus comunidades e integra actividades como los cargos civiles y religiosos —mayordomías o fiscalías—, el trabajo comunitario —faenas o tequios—, así como el pago de cuotas para el desarrollo de infraestructura y la atención de necesidades colectivas.
El reconocimiento legal de este sistema se encuentra en tres instrumentos centrales que garantizan la autonomía, la libre determinación y el acceso a una consulta libre, informada y culturalmente adecuada.
Por un lado, el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) establece la obligación de consultar a los pueblos originarios mediante mecanismos adecuados y a través de instituciones representativas ante cualquier intervención en sus territorios autónomos. A la par, la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas refuerza los estándares de participación y consentimiento.
En el ámbito nacional, la reforma constitucional de agosto de 2001 al artículo 2 reconoció a México como un Estado pluricultural y estableció derechos fundamentales para los pueblos originarios, como la libre determinación, la autonomía y el acceso a la justicia con intérpretes.
Ante la omisión institucional, las 94 comunidades han recurrido a acciones jurisdiccionales para combatir actos de autoridad —como los del Instituto Tlaxcalteca de Elecciones (ITE)— que en la practica siguen ignorando sus sistemas normativos. Entre estas destacan los juicios para la protección de los derechos político-electorales (JDC) ante el TEPJF, así como el uso del recurso per saltum para acudir directamente a instancias superiores como la Sala Regional Ciudad de México, la cual ha sido útil frente al desacato y la simulación de las autoridades tlaxcaltecas.
Por una verdadera representatividad
Durante la entrevista Yair Linares, actual presidente de la comunidad de San Vicente Xiloxochitla, afirmó que la elección de diputaciones mediante el sistema normativo de usos y costumbres representaría una alternativa al sistema de partidos políticos, al sostener que la demanda central es «poder elegir diputaciones a través de asambleas comunitarias», las cuales constituyen la máxima autoridad y el modelo de organización histórica de los pueblos nahuas y otomíes de Tlaxcala.
Asimismo, señaló que este mecanismo permitiría una mayor rendición de cuentas, ya que el diputado no dependería de una dirigencia partidista, sino de un ejercicio colectivo desde la asamblea, lo que permitiría trabajar «en favor del pueblo«.
En ese sentido, argumentó que estas acciones han impulsado a más comunidades a autodeterminarse ante el Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI) como originarias y permitiendo «reconectar con sus raíces nahuas y reconocer su habla cotidiana como un híbrido cultural entre el náhuatl y el español».
Añadió que el reconocimiento y la participación de las comunidades en la elección de diputaciones también permitirían legislar para y por las comunidades. Linares aseguró que, bajo este sistema, los representantes darían mayor atención a prioridades como la defensa del agua, el campo y la protección de los bosques, al existir un compromiso comunitario y una «causa noble» por el reencuentro de las 94 comunidades en resistencia.
Por su parte, Juan Cocoletzi señaló que esta medida también contribuiría a atender problemáticas en los bosques de la Matlalcueyetl, como el gusano descortezador y la tala inmoderada.
Casos de éxito en otras latitudes
Al mismo tiempo, existen casos de éxito en el país que han logrado que los sistemas normativos trasciendan del ámbito comunitario al municipal y estatal. Destaca el estado de Oaxaca como principal referente, con 418 municipios que nombran a sus autoridades (concejalías) mediante el derecho electoral indígena desde hace más de 30 años.
Otro ejemplo de resistencia es el municipio de Cherán, en Michoacán, alcanzando su autonomía el 15 de abril de 2011 tras un levantamiento colectivo contra el crimen organizado y la tala ilegal que destruía sus bosques, estableciendo un gobierno comunal bajo el sistema normativo de «usos y costumbres».
A nivel federal, el Instituto Nacional Electoral (INE) ha implementado mecanismos de representación para garantizar el acceso de personas indígenas a diputaciones, mediante la creación de distritos electorales indígenas, con una distribución de 28 distritos federales y 56 locales en diversas regiones del país.
Asimismo, existen referentes internacionales que han servido de base legal para esta lucha. En entrevista, la Dra. Parastoo Anita mencionó el caso «Yatama vs. Nicaragua», resuelto en 2001 por la Corte Interamericana de Derechos Humanos, considerado un precedente en el que, según explicó «el Estado no puede imponer modelos de partidos políticos ajenos» a los sistemas normativos de los pueblos originarios para el ejercicio de sus derechos político-electorales.
Una cronología de la resistencia
La lucha de estas comunidades no es nueva; se inscribe en la memoria, el trabajo colectivo y la organización que ha permitido reunir a más de 90 comunidades en todo el territorio tlaxcalteca. Este movimiento inició en 2020, a partir de un juicio promovido en agosto de ese año, cuando Crispín Pluma Ahuatzin, entonces presidente de la comunidad nahua de Guadalupe Ixcotla, impugnó la omisión legislativa del Congreso de Tlaxcala por no reglamentar el derecho de los pueblos nahuas y otomíes a elegir diputaciones locales bajo el sistema normativo de «usos y costumbres».
La sentencia original, con clave «TET-JDC-022/2020«, reconoció la discriminación histórica y la omisión legislativa del Congreso local. El documento denunció ante el tribunal que «el discurso político local es racista, discriminatorio y excluyente»; esto, a pesar de que los políticos de la entidad «han reconocido» que las raíces de la población tlaxcalteca provienen de las comunidades originarias, y basando su argumento en estadísticas del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) para asegurar que la población actual «no se considera indígena».
Para 2021, el entonces presidente comunitario de San Felipe Cuauhtenco, municipio de Contla, Juan Cocoletzi Conde, y Crispín Pluma realizaron la primera reunión para unir a las 94 comunidades originarias y equiparables en dicha comunidad.
La segunda reunión se llevó a cabo en junio de 2022, en la comunidad de Santa Justina Ecatepec, municipio de Ixtacuixtla, reuniendo a más de 20 presidencias, las cuales acordaron presentar un juicio ante la Sala Regional para exigir consultas previas, informadas y culturalmente adecuadas —las cuales no se han realizado—. En septiembre del mismo año se realizó la tercera reunión en la comunidad de Álvaro Obregón, municipio de Españita.
La cuarta reunión se llevó a cabo en el municipio de Santa Cruz Tlaxcala y la quinta en agosto de 2025, celebrada en San Diego Recova, municipio de Hueyotlipan; esta última concentró aproximadamente a 50 presidentas y presidentes comunitarios, quienes firmaron el incidente de incumplimiento de sentencia ante el TET y denunciaron el desacato del Congreso local.
Para abril de 2026, expresidentes, presidentes y presidentas de las 94 comunidades nahuas y equiparables de la entidad presentaron un juicio ante la Sala Regional Ciudad de México para exigir sanciones por el incumplimiento que persiste tras seis años.
Este último proceso mantiene vigente la denuncia de las y los líderes comunitarios ante una crisis institucional que ha actuado bajo simulación y ha impedido que las comunidades originarias tengan una verdadera representación en el Congreso del estado.
Tlaxcala, Tlax.- Pobladores de las comunidades originarias de Guadalupe Ixcotla y Santa Cruz Guadalupe, en el municipio de Chiautempan, denunciaron que el ayuntamiento municipal y el Gobierno de Tlaxcala intervinieron la Unidad Deportiva número 5 el día 17 de marzo para construir el Centro Educativo y de Cuidado Infantil (CECI) en el predio que había sido donado desde hace 50 años y sin emitir una consulta previa.
En entrevista, la Comisión Para la Defensa de la Unidad Deportiva número 5, compartieron que este espacio fue donado por ambas comunidades para ser un área verde destinada al deporte y para la recreación comunitaria desde hace 50 años, situación que las autoridades municipales y estatales ignoran por completo al imponer un proyecto que estaba destinado para el municipio de Zacatelco.
Tras detener el avance del trabajo en la unidad deportiva el día 23 de marzo, los pobladores de las comunidades nahuas de Chiautempan, hicieron llegar un escrito al director del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) Zoé Robledo Aburto para informarle que el Gobierno de Tlaxcala no ha presentado ningún informe ni plan de trabajo para ejecutar en este predio.
Aseguran que las comunidades deben ser notificadas sobre los futuros proyectos que se ejecuten en la zona además de solicitar una consulta previa, libre, informada y culturalmente adecuada, asegurando el reconocimiento del uso comunal y cultural que representa este espacio para los pobladores.
Don Mariano Pinillo en entrevista para Escenario Tlx argumentó que este conflicto no es nuevo y que, desde 1985, se encuentran en disputa por este predio que fue expropiado para construir una unidad deportiva que a la fecha no se ha concretado. Además, señalaron que al no recibir la indemnización al año siguiente, la tierra ha regresado a manos de las comunidades originarias.
La Comisión afirmó que estos espacios forman parte de un legado para quienes practican distintos deportes, además de ser un área verde importante para las poblaciones circunvecinas, pues es de los pocos espacios que aún se mantienen libres y abiertos al público.
La importancia de la Unidad Deportiva número 5
La Comisión para la Defensa de la Unidad Deportiva número 5 conformada por lideres comunitarios de Guadalupe Ixcotla y Santa Cruz Guadalupe aseguran que este espacio representa una área verde importante para el deporte del municipio sarapero.
Señalaron que este espacio es importante, pues ha albergado finales de futbol, béisbol, así como diversas actividades realizadas por instituciones educativas como el Centro de Estudios Tecnológicos Industrial y de Servicios (CETIS) 132.
Además, compartieron que sobre estos predios se ha inscrito una memoria colectiva centrada en el deporte y el ocio, destacando eventos culturales como concursos de vuelo de papalotes, torneos de la liga de Santa Ana Chiautempan así como actividades al aire libre para infancias de ambas comunidades.
Los pobladores relataron para este medio que en estos espacios también se han celebrado eventos culturales organizados por el municipio, sobre todo ante la falta de áreas amplias para albergar eventos masivos.
Don Cándido Mimiantzi, tesorero de la comisión, argumentó que se han realizaron diversos eventos en beneficio del municipio y de las comunidades, entre ellas, actividades para recaudar fondos para mejorar la parroquia de Guadalupe Ixcotla. Indicó que siempre se le ha notificado al IMSS y aseguró que «nunca tuvimos problemas, porque había comunicación mutua entre la comunidad y el Seguro Social».
Un legado comunitario que resiste
El legado de esta unidad deportiva data desde la década de 1970, cuando ambas comunidades nahuas organizadas bajo asambleas comunitarias y el manejo de concesos colectivos se organizaron para donar al menos 50 mil metros cuadrados para la creación de espacios deportivos —misma que posee una figura jurídica y que tanto el IMSS como los gobiernos municipales y estatales ignoran—.
A esto, se suma que en el Periódico Oficial del Gobierno del Estado de Tlaxcala, con fecha del 13 de diciembre de 1985, se publicó el Decreto de Expropiación«por causa de utilidad pública» de un predio en Chiautempan de casi cinco hectáreas. En el documento se establece que el avalúo arrojó un valor cercano a 15 millones de pesos, cantidad que debía pagarse un año después de la declaratoria.
Don Cándido Mimiantzi, tesorero de la comisión, relató que tras el incremento en la deuda externa en 1985, el Seguro Social ya no pudo concretar el proyecto que contemplaba «tres canchas de futbol, una de béisbol, dos de basquetbol y una de tartán», por lo que el programa fue abandonado. La indemnización no fue cubierta y por tanto, el retorno de las 5 hectáreas a manos de las comunidades nahuas.
Además, durante el mandato del gobernador Alfonso Abraham Sánchez Anaya, con fecha del 11 de julio de 2001, realizó un contrato ante un notario en donde se expresa que estos predios fueron donados al IMSS y que en la cláusula quinta del contrato se estableció lo siguiente:
No puede llevarse a cabo ninguna obra sin una consulta
En entrevista, la Dra. Parastoo Anita Mesri —doctora en Derecho por la Universidad Nacional Autónoma de México y acompañante legal de las 94 comunidades nahuas y equiparables de Tlaxcala— explicó que no se puede intervenir en espacios comunitarios, ya que «son base de la vida colectiva», y que, de realizarse alguna acción, deben ser las comunidades quienes decidan mediante una consulta libre, previa, informada y culturalmente adecuada, respetando el sistema normativo de usos y costumbres por el cual se rigen estas comunidades originarias.
Liborio Tonix Tonix, presidente del Comité de Santa Cruz Guadalupe, afirmó que, si el IMSS fuera propietario de los predios de la Unidad Deportiva, debían haberse acercado previamente con las comunidades para dialogar sobre el proyecto. Asimismo, dijo desconocer porqué autoridades municipales intervinieron en el predio sin consulta ni aviso previo y aseguró que integrantes del gobierno han acudido a su domicilio para hablar con él.
A la par, los pobladores de la comunidad aseguran que durante el ingreso de la maquinaría algunos arboles de la zona se vieron afectados e incluso, algunos tuvieron que ser talados ante el inicio de labores para el Centro Educativo y Cuidado Infantil (CECI) del IMSS.
Ante las anomalías Liborio Tonix afirmó que ambas poblaciones no se han negado al diálogo. Señalaron que existen múltiples irregularidades y cuestionaron que, si el Seguro Social está interesado en los campos, les sorprende que la institución no se haya presentado para dialogar.
También aseguraron que no existe un proyecto definido ni acciones concretas sobre el predio ubicado en Guadalupe Ixcotla, por lo que reiteraron su disposición al diálogo y la necesidad de claridad sobre la obra que se pretende realizar.
Finalmente, Tonix Tonix sostuvo que las comunidades no se oponen a la realización de una obra; sin embargo, esta debe presentarse ante toda la población mediante un proyecto claro y una maqueta, a fin de que, conforme a los artículos 6 y 7 del Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), se lleve a cabo una consulta libre, previa, informada y culturalmente adecuada.
¿Qué es el CECI?
El Centro de Educación y Cuidado Infantil (CECI) es una iniciativa impulsada desde la Presidencia de la República, encabezada por Claudia Sheinbaum, para brindar apoyo a madres trabajadoras afiliadas al IMSS. Este proyecto responde al sector maquilador, con el objetivo de ofrecer cuidado seguro y educación a infancias de 43 días a 4 años.
El alcance inicial contempla la instalación de estos centros en estados como Chihuahua (Ciudad Juárez) y Baja California (San Quintín), en beneficio de madres trabajadoras de la maquila, así como su establecimiento en Polos de Desarrollo Económico para el Bienestar (PODECOBI) ubicados en al menos 14 entidades del país. La meta para 2030 es construir mil centros en 507 municipios para consolidar el Sistema Nacional de Cuidados.
Hasta el momento, el proyecto considera al menos 14 nuevos CECI en municipios como Apizaco, Tlaxcala, Zacatelco y Chiautempan; sin embargo, su presentación ante la población no ha incluido una exposición formal de los proyectos por parte del IMSS, delegación Tlaxcala, lo que mantiene en incertidumbre la situación de estos centros de educación infantil.